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53 especies documentadas
Pucrasia · Galliformes

Faisán Koklas

Pucrasia macrolopha (Lesson, 1829)LC — Preocupación menor

Es uno de los faisanes más elegantes y magníficos. No es escaso en cautividad, aunque resulta raro de ver.

🇪🇸 Faisán Koklas 🇬🇧 Koklass pheasant 🇫🇷 Eulophe macrolphe 🇩🇪 Koklasfasan 🇮🇹 Fagiano Koklas 🇵🇹 Faisão Koklas
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Estado de conservación
Preocupación menor
Longitud
♂58-64 cm.♀52-56 cm.
Peso
♂1,1 kg.♀1 kg.
Región
Himalaya
Fotografías
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Resumen

La especie de un vistazo.

El faisán koklas (Pucrasia macrolopha) es una especie de la familia Phasianidae, propia del Himalaya y de China, y catalogada por la UICN como de preocupación menor. Es la única especie de su género, un faisán de tamaño medio, de bosque de montaña, con una cresta larga y desgreñada y plumas lanceoladas en ambos sexos, que vive en tres grupos de población separados entre sí: el Himalaya occidental, las montañas del centro y el norte de China y las del sureste de China (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).

El macho, de 58 a 64 cm de longitud, tiene la cabeza de un negro con reflejos verdes, un gran parche blanco a cada lado del cuello y una cresta de la que sobresalen largos mechones negros que eleva como dos «antenas» cuando se exhibe; el resto del plumaje, plateado o grisáceo con una estría negra en cada pluma, se adorna según la subespecie con una banda castaña de la garganta a la cola o con un collar amarillo, naranja o castaño (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). La hembra, de 52 a 56 cm, es parda, jaspeada de negro y ante, con la garganta blanquecina y una cresta corta; los jóvenes se le parecen (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). La cara está totalmente emplumada en los dos sexos, sin piel desnuda (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002).

Se reparte, en tres bloques que no se tocan, desde el este de Afganistán y el norte de Pakistán, por Cachemira y el Himalaya indio, hasta el oeste de Nepal; desde el sureste del Tíbet y Yunnan hacia el norte, por Sichuan y Gansu, hasta Hebei y el sur de Manchuria; y por las montañas del este de China, hasta Zhejiang y Fujian (BOW; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Falta de forma sorprendente en el Himalaya oriental (Delacour, 1977; Howman, 1996). Vive en bosques de coníferas y mixtos de laderas empinadas y rocosas, con sotobosque denso de bambú o rododendro, desde unos 1.600 m en invierno hasta unos 4.000 m en verano (Madge y McGowan, 2002). En India es un ave de los bosques de abeto, roble y cedro deodar de Jammu y Cachemira, Himachal Pradesh y Uttarakhand (WII, 2007).

Es un ave recelosa, que se oye mucho más de lo que se ve: los machos cantan desde las ramas, de madrugada, durante gran parte del año, con una llamada ronca y repetida de la que deriva su nombre (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Se la considera monógama, y las parejas permanecen juntas todo el año; el macho vigila el nido y participa en la crianza de la pollada (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). En cautividad tiene fama de ser un ave difícil: el koklas no es raro en las colecciones actuales, pero casi todas las introducciones antiguas se extinguieron en pocos años por la humedad y las enfermedades, y hoy se cría sobre todo con mucha hierba, hojas y verdura (Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Howman, 1996).

  • 58–64cm
    longitud total del macho
  • 1.600–4.000m
    de invierno a verano, en bosque de montaña
  • 1.380.000km²
    área de distribución estimada (Birds of the World)
  • Estado de conservación · UICN
    LCPreocupación menor

Ficha técnica

Nombre científico
Pucrasia macrolopha (Lesson, 1829) (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Clasificación
Orden Galliformes · familia Phasianidae · género Pucrasia G. R. Gray, 1841, monotípico (Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Subespecies
Nueve según el libro del autor, Chintaguay, Madge y McGowan y Birds of the World (diez en Beebe y en Delacour, que añaden styani o bethelae); véase el capítulo «Subespecies y variación» (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; del Campo, 2006; Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Nombres comunes
ES faisán koklas · EN Koklass pheasant · FR eulophe macrolophe · DE Koklasfasan · IT fagiano koklas · PT faisão koklas (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986)
Longitud total
♂ 58–64 cm · ♀ 52–56 cm (BOW; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Peso
♂ 1.135–1.415 g · ♀ 930–1.135 g (aves de la forma nominal) (BOW; Madge y McGowan, 2002)
Hábitat
Bosque de coníferas y mixto de laderas empinadas y rocosas, con sotobosque de bambú o rododendro, de 1.600 a 4.000 m (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Distribución
Del este de Afganistán y el norte de Pakistán al oeste de Nepal por el Himalaya; montañas del centro, el norte y el este de China (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Puesta
5–7 huevos en libertad (hasta 9); 9–12 en cautividad; incubación de 26–27 días, a cargo de la hembra (Howman, 1996; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Madurez
Al año de vida según Johnsgard, Howman y Chintaguay; al segundo año según el libro del autor (del Campo, 2006; Hernández García, 2013; Howman, 1996; Johnsgard, 1986)
Estado de conservación
Preocupación menor (LC) · Lista IV de la ley india de protección de la fauna; no figura en CITES (WII) (BOW; Fuller y Garson, 2000; WII, 2007)

Sistemática y nomenclatura

Un género con una sola especie, diez formas descritas y un nombre que imita su canto.

El koklas es el único representante del género Pucrasia, un faisán de montaña difícil de encajar en un esquema lineal de clasificación: Beebe lo consideraba imposible de situar con certeza, y desde entonces se ha colocado a su lado a los tragopanes, a los monales, al faisán sangriento o a los faisanes largos del género Syrmaticus, según el criterio que se prefiera (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Posición taxonómica

RangoTaxón
ReinoAnimalia
FiloChordata
ClaseAves
OrdenGalliformes
FamiliaPhasianidae
GéneroPucrasia G. R. Gray, 1841 (monotípico)
EspeciePucrasia macrolopha (Lesson, 1829)
SubespeciesNueve según el libro del autor: macrolopha, castanea, nipalensis, biddulphi, meyeri, ruficollis, xanthospila, joretiana y darwini

Clasificación tradicional que sigue esta guía. Beebe (1922) y Chintaguay sitúan el género en la subfamilia Phasianinae; el libro del autor lo trata como género monotípico de la familia Phasianidae (Beebe, 1922 (vol. III); del Campo, 2006; Hernández García, 2013).

Origen del nombre

El nombre del género, Pucrasia, es, según Beebe y Johnsgard, una voz latinizada de origen onomatopéyico, tomada del nombre indígena del ave; el epíteto específico macrolopha viene del griego makros («largo») y lophos («cresta»), «de cresta larga» (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). La palabra inglesa koklass (y el español «koklas») procede igualmente de los nombres locales kokla, koklass o phocrass, que imitan la llamada del macho (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). El Wildlife Institute of India lo cuenta del mismo modo: el koklas debe su nombre al canto del macho, un kok-kok-kok… kokras sonoro pero poco musical (WII, 2007). La página original de esta web y Wikipedia coinciden en que de esa onomatopeya derivan tanto el nombre del género como el de la especie (Wikipedia).

La denominación ha tenido, además, vaivenes. Pucrasia fue el nombre nuevo con que G. R. Gray sustituyó, en 1841, el de Eulophus Lesson, ya ocupado por otro grupo animal; durante décadas se usó también Ceriornis, hasta que Kinnear demostró en 1933 que Pucrasia era el nombre correcto (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). En el siglo XIX se propusieron además para las aves del Himalaya los nombres de género Gallophasis (Hodgson, 1843), Lophotetrax (Cabanis, 1846) y Lochmophasis (Heine, 1890), hoy sinónimos (Beebe, 1922 (vol. III)).

El diccionario de Jobling precisa la cadena de la que sale el nombre del género. Pucrasia no se formó directamente a partir de un sonido, sino del nombre científico específico Phasianus pucrasia, atribuido a J. Gray y fechado en 1832, que hoy es sinónimo de Pucrasia macrolopha; a su vez, ese pucrasia es el nombre garhwali Pukrás del koklas, emparentado con el nombre nepalí Pokrás (Jobling, 2010). El recorrido, por tanto, es: nombre local del Garhwal, epíteto de un faisán y, por último, nombre de género. Jobling no dice que la palabra imite la voz del macho; esa lectura onomatopéyica es la de Beebe y Johnsgard, que recoge esta ficha (Jobling, 2010; Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986).

Jobling explica además tres de los nombres de género que la ficha cita como sinónimos. Eulophus es el griego eulophos, «de buen penacho, bien crestado». Gallophasis combina el latín gallus («gallo de corral») con el latín moderno phasis («faisán»), es decir, algo así como «gallo-faisán»; el diccionario lo anota como sinónimo tanto de Pucrasia como de Lophura. Lophotetrax une el griego lophos («cresta») con tetrax, nombre de un ave de caza de identidad desconocida (Jobling, 2010).

Los nombres de las subespecies

NombreSignificado o dedicatoriaAutoría
macrolopha«De cresta larga»: del griego makros («largo») y lophos («cresta»), el mismo epíteto de la especie (Jobling, 2010).Lesson, 1829, como Satyra macrolopha (Beebe, 1922 (vol. III))
castaneaDel latín castaneus, «de color castaña» (castanea es la castaña) (Jobling, 2010).Gould, 1854 (Beebe, 1922 (vol. III))
nipalensis«De Nepal»: Jobling lo anota con la grafía antigua Nipal (Jobling, 2010).Gould, 1854 (Beebe, 1922 (vol. III))
biddulphiJobling recoge bajo este epíteto al coronel John Biddulph (1840–1921), del ejército británico, administrador colonial en la India y ornitólogo, miembro de la misión a Yarkand de 1873–1874. El diccionario cita el epíteto en Podoces y no menciona Pucrasia, así que la identificación con la dedicatoria de esta subespecie no está confirmada por esta fuente (Jobling, 2010).Marshall, 1879 (Beebe, 1922 (vol. III))
meyeriJobling registra dos personas con este epíteto: Adolf Bernhard Meyer (1840–1911), médico y director del Museo Real de Dresde de 1874 a 1906, y Bernhard Meyer (1767–1836), botánico y ornitólogo alemán. Ninguna de las dos entradas cita Pucrasia, de modo que el diccionario no confirma a cuál de ellos se dedicó la subespecie (Jobling, 2010).Madarász, 1886 (Beebe, 1922 (vol. III))
ruficollis«De cuello rojizo»: del latín rufus («rojo, rojizo») y el latín moderno -collis («de cuello») (Jobling, 2010).David y Oustalet, 1877, como variedad de xanthospila (Beebe, 1922 (vol. III))
xanthospila«De mancha amarilla»: del griego xanthos («amarillo») y spilos («mancha») (Jobling, 2010).Gray, 1864 (Beebe, 1922 (vol. III))
darwiniJobling define este epíteto como Charles Robert Darwin (1809–1882), naturalista británico, autor con otros de la teoría de la evolución por selección natural. Entre los taxones que enumera no figura Pucrasia, por lo que la dedicatoria de esta subespecie no queda confirmada por el diccionario (Jobling, 2010).Swinhoe, 1872 (Beebe, 1922 (vol. III))

Jobling no recoge joretiana, bethelae ni styani, y por eso no figuran en la tabla. Las autorías y los años son los de la historia nomenclatural de esta ficha, no de Jobling (Jobling, 2010; Beebe, 1922 (vol. III)).

Nombres comunes y vernáculos

El nombre usual en español es «faisán koklas» o simplemente «koklas»; el libro del autor añade en francés eulophe macrolophe, en alemán Koklasfasan y en italiano fagiano koklas (Hernández García, 2013). En inglés se dice koklass pheasant, a veces koklas pheasant, y la lista de nombres aprobada por el Grupo de Especialistas en Faisanes de la UICN añade common koklass para la forma nominal y nombres propios para las subespecies (Nepal koklass, western koklass, Kashmir koklass, Joret’s koklass, Darwin’s koklass, Meyer’s koklass, orange-collared koklass y yellow-necked koklass) (Fuller y Garson, 2000; Johnsgard, 1986). Beebe da además en alemán Schopffasan («faisán de cresta») y Chinesisches Pucrashuhn para el de Darwin, y en francés pucrasia macrolophe (Beebe, 1922 (vol. III)).

Los pueblos del Himalaya tienen muchos nombres propios para el ave, casi todos imitaciones de su voz. Beebe recogió phocrass entre los bhote de Kumaon y Garhwal, koklass o kokla de Almora a Simla, koak en las lenguas pahari, hindi, kullu y mandi, plas y kukrola en Garhwal, pokrass en Nepal y plas en Cachemira (Beebe, 1922 (vol. III)). El Wildlife Institute of India añade pucrasi (kumauni), pucklas (garhwali y himachali), kukrola (chamba), plash y khwaksha (Shimla y Pandrabis) y plas (cachemir) (WII, 2007). En China, las formas del norte y del este se llaman song-ky o song-by («gallina de pino» en chino) (Beebe, 1922 (vol. III)), nombre que Johnsgard transcribe como sung chi y que Chintaguay traduce como «gallina de los pinos»: alude a su costumbre de dormir en los pinos y de comer sus agujas (del Campo, 2006; Johnsgard, 1986).

Historia nomenclatural

La especie se describió a partir de aves del Himalaya occidental; las formas chinas se fueron añadiendo a lo largo de más de un siglo, cada una con su nombre y, con frecuencia, a partir de uno o dos ejemplares. La secuencia, según Beebe y Delacour, es la siguiente (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977):

  1. Lesson describe Satyra macrolopha (Dictionnaire des sciences naturelles, vol. 59, p. 196) con aves de las colinas de Almora, en Kumaon; el mismo año, Gray publica Phasianus pucrasia para las mismas colinas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  2. Gould figura el ave en su Century of Birds from the Himalaya Mountains (1832) y Temminck la trata como Tragopan pucrasta (1834); Lesson crea para ella el género Eulophus en 1836 (Beebe, 1922 (vol. III)).
  3. Gray introduce el nombre Pucrasia (1841); Hodgson propone Gallophasis (1843) y Cabanis Lophotetrax (1846) (Beebe, 1922 (vol. III)).
  4. Gould describe Pucrasia castanea (Kafiristán) y Pucrasia nipalensis (Nepal) en los Proceedings de la Sociedad Zoológica de Londres (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  5. El padre David señala la forma del norte de China; Gray la describe en 1864 como Pucrasia xanthospila, con una pareja enviada desde Pekín por Sir F. W. A. Bruce (Beebe, 1922 (vol. III)).
  6. Swinhoe describe Pucrasia darwini (Zhejiang, antes Chekiang) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  7. David y Oustalet describen ruficollis como variedad de xanthospila (1877); Marshall describe Pucrasia biddulphi de Cachemira (1879) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  8. El padre Heude comunica a The Ibis el hallazgo de Pucrasia joretiana, en el oeste de Anhui (Beebe, 1922 (vol. III)).
  9. Madarász describe Pucrasia meyeri (1886) y Grant Pucrasia styani, de la zona de Ichang (1908) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  10. Beebe reúne las formas como subespecies y, en su monografía (1922), reconoce tres especies y diez subespecies (Beebe, 1922 (vol. III)).
  11. Kinnear fija Pucrasia como nombre correcto (1933); Fleming describe bethelae en el valle de Kulu (1947) (Delacour, 1977).

Sinonimia principal

NombreAutor y fecha
Satyra macrolophaLesson, 1829 (descripción original)
Phasianus pucrasiaGray, 1829
Tragopan pucrastaTemminck, 1834
Eulophus macrolophusLesson, 1836
Pucrasia macrolophaGray, 1844 (combinación actual)
Gallophasis pucrasiaHodgson, 1843

Selección a partir de la sinonimia de Beebe (Beebe, 1922 (vol. III)).

El género y sus parientes

Los autores se han dividido sobre el lugar del koklas entre los faisanes. Beebe subrayaba que muestra rasgos de varios grupos y que, pese a la cola de longitud moderada del macho, se parece tanto al género Syrmaticus como a cualquier otro, y que su siringe es muy parecida a la del faisán común (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour, en cambio, lo coloca entre los tragopanes y los monales: la forma, el comportamiento y el plumaje lanceolado recuerdan a los de los grupos de montaña, la cara emplumada de la hembra y su plumaje evocan a los tragopanes y a las hembras de los monales, y todos los híbridos conocidos del koklas lo son con tragopanes, con el faisán cheer o con monales (Delacour, 1977). El libro del autor recoge esa razón: Delacour lo clasificó entre los tragopanes y los lofóforos a partir de los híbridos, y los polluelos se parecen a los de los tragopanes en la forma, el comportamiento y la alimentación (Hernández García, 2013).

Johnsgard considera que el género está relativamente aislado y no tiene parientes próximos; aprueba la posición lineal de Delacour (junto a Ithaginis y los tragopanes), señala similitudes de exhibiciones y de sistema de apareamiento con el faisán sangriento y cree que el grupo se halla bastante cerca de las perdices (Johnsgard, 1986). El Wildlife Institute of India recoge que el linaje de los tragopanes (con el faisán sangriento, los monales y el koklas) es el clado más basal de los faisanes, es decir, el que se separó antes en la evolución, según análisis de ADN, de morfología y de comportamiento (WII, 2007). Madge y McGowan lo describen como un género monotípico de faisán de cola puntiaguda, cresta y mechones largos, con parecidos con el faisán sangriento y los monales (Madge y McGowan, 2002).

Cuántas especies y cuántas subespecies: la discusión de Beebe

Beebe, el primero en estudiar el grupo con una gran serie de pieles, defendió que las formas de koklas debían repartirse en tres especies y diez subespecies, que se distinguen sobre todo por el dibujo de las plumas del manto: una sola estría negra central en el grupo del Himalaya (macrolopha), dos en el de China occidental y septentrional (xanthospila) y cuatro en el del este (darwini) (Beebe, 1922 (vol. III)). La complejidad creciente de ese dibujo le sugería una ruta de expansión que habría partido de Garhwal, en el Himalaya occidental, hacia el norte, el este y el sur, hasta alcanzar la costa del sureste de China (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour, que no aceptó las tres especies, reunió todas las formas en una, pues comparten proporciones, patrón general y costumbres, y las diferencias de plumaje son sólo de grado (Delacour, 1977). Johnsgard, Madge y McGowan siguen ese criterio de especie única, y distinguen tres grupos de subespecies, aparentemente aislados entre sí (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).

Cómo distinguir un koklas de otros faisanes de la zona

Especie (hembras)Rasgos para separarla de la hembra del koklas
KoklasGarganta blanquecina, ceja ancha y pálida, cresta corta, partes inferiores listadas de oscuro y cola de punta fina y muy escalonada (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
MonalesMayores; la hembra del monal del Himalaya tiene la garganta blanca limpia y piel azul alrededor del ojo, y una banda blanca en la base de la cola (Madge y McGowan, 2002)
KalijPiel facial roja desnuda, partes superiores pardas más uniformes y cola comprimida lateralmente (WII, 2007)
TragopanesEn vuelo se distinguen por la garganta blanca del koklas, su menor tamaño, el aspecto listado y la cola más larga y más escalonada (WII, 2007)

Descripciones de Madge y McGowan (2002) y del Wildlife Institute of India (2007) (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).

Historia

Un faisán del Himalaya descrito en 1829, estudiado en libertad por Beebe y criado en Europa en oleadas que se apagaron.

La historia del koklas en la ciencia empieza con ejemplares de las colinas de Almora, en Kumaon, que Lesson describió en 1829 (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Las subespecies de China se conocieron más tarde y a menudo por una o dos pieles, y las aves vivas llegaron a Europa en dos oleadas, entre 1864 y 1884 y entre 1930 y 1939, de las que no quedó stock duradero (Delacour, 1977).

El descubrimiento y las primeras pieles

Beebe y Delacour sitúan el primer nombre científico en 1829 (Satyra macrolopha, de Lesson, y Phasianus pucrasia, de Gray, ambas con aves de las colinas de Almora) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Gould figuró a las aves del Himalaya en 1832 y de nuevo en su obra The Birds of Asia, cuyas láminas ocupan varios números del volumen VII (Beebe, 1922 (vol. III)). La forma de Nepal y la de Kafiristán las dio a conocer el propio Gould en 1854, esta última a partir de dos pieles que se conservan en el Museo de Historia Natural de Londres, enviadas a la Compañía de las Indias Orientales por el doctor William Griffith; Beebe señala que eran, hasta entonces, los únicos ejemplares de esa forma en los museos (él logró después una piel apolillada de un civil de la India), y que, por estar muy rellenas, las aves de Gould parecían más grandes de lo que son, lo que llevó al descriptor a creer que la forma era mayor que la nominal (Beebe, 1922 (vol. III)).

En China, la forma del norte se conoció en los años sesenta del siglo XIX. Beebe cuenta que el doctor Lamprey la vio en 1862 helada, entre las aves que se vendían en el mercado de Tianjin (Tien Tsin), y la confundió con el koklas del Himalaya; el padre David afirma que fue él quien la señaló como especie nueva ese mismo año; y G. R. Gray la describió en 1864 a partir de un macho y una hembra que Sir F. W. A. Bruce había enviado al Museo Británico desde Pekín (Beebe, 1922 (vol. III)). A partir de ahí fueron apareciendo las demás formas, cada una nombrada por un coleccionista o misionero: la de Darwin la describió Swinhoe en Zhejiang (1872); la del padre Heude, la de Joret, en Anhui (1883); la de Meyer, descrita por Madarász con aves procedentes del Tíbet; y la de Styan, de la zona de Ichang (Hubei), conocida a mediados del siglo XX sólo por dos pieles según Beebe (Beebe, 1922 (vol. III)).

Beebe en Garhwal: la primera observación en libertad

Beebe vio el koklas en libertad en las montañas de Garhwal. Su primera noche con las aves fue a mediados de mayo: salió de madrugada, por la ladera de un valle, hasta una cresta, mientras el cometa Halley cruzaba el cielo, y se instaló bajo un bosque de cedros deodar y abetos plateados, donde una llamada metálica de doble nota, de un animal que no pudo identificar, sonaba sin cesar. En esa oscuridad vio cómo una marta perseguía a una ardilla voladora joven por el tronco de un árbol y cómo la madre ardilla, al correr por una rama, despertó a una pareja de koklas, que huyó entre los árboles chillando. Al amanecer, un koklas gritó desde lo alto de la ladera y dos kalij le respondieron; el cielo se tiñó de oro y la noche con el koklas terminó (Beebe, 1922 (vol. III); Beebe, 1927). Beebe volvió a ver a los koklas durante días, a veces durante una hora seguida, y de esas observaciones sale casi todo lo que se sabe de la vida del koklas del Himalaya (Beebe, 1922 (vol. III)).

Un año después de su estancia en Garhwal, Beebe visitó Pekín, donde buscó el koklas del norte. Sólo vio en los mercados dos machos desmedrados, de buche vacío y muy descompuestos, porque la peste había paralizado el comercio y apenas había faisanes de ninguna clase; oyó en cambio a uno cerca de la Gran Muralla, en un día frío y lluvioso, y consiguió ver de lejos al ave, que corría entre matas secas haciendo destellar el parche blanco del cuello y las puntas blancas de la cola. Las tres aves que consiguió en Pekín las habían cazado con lazo, por una pata (Beebe, 1922 (vol. III)).

La primera cría en cautividad: 1864–1884

Según Delacour, los primeros koklas vivos que llegaron a Europa fueron dos parejas de la forma xanthospila, enviadas desde Pekín al Parque Imperial cercano a París por el ministro francés Berthemy en 1864, junto con los primeros faisanes orejudos (Delacour, 1977). Magaud d’Aubusson afirma, por su parte, que los primeros koklas expuestos en el Jardín de Aclimatación de París los envió en 1867 el cónsul Dabry, y que se prestaron más tarde a Vekemans (Delacour, 1977). Vekemans, director del zoo de Amberes, obtuvo en 1872 la primera cría en cautividad de un koklas de cuello amarillo, un éxito que se anunció como la primera reproducción de la especie en Europa (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

En 1876 Andelle tenía dos machos en Epinac y recibió una hembra; en 1878 daba cuenta de la cría de una pareja sin dificultad: su hembra puso siete huevos, cinco fértiles, y se criaron dos, un macho y una hembra; el joven macho tomó el plumaje adulto en su primer año; y las aves habían llegado en buen estado desde el Tíbet, mientras la mayoría de los tragopanes, orejudos y faisanes sangrientos morían en el viaje (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). En 1880, el comerciante londinense Jamrach importó, según Delacour, treinta y dos parejas de koklas del Himalaya, de las que diez fueron al zoo de Amberes y el resto a aficionados; es, a juicio de Delacour, la primera llegada de koklas comunes a Europa (Delacour, 1977).

Los criadores que recibieron aquellas aves tuvieron resultados notables. El vizconde Cornely, cuyo cuidador era Libsig, recibió en marzo de 1880 tres machos y dos hembras de koklas común; en abril de 1881 sólo quedaban tres aves y una hembra fue muerta; la única hembra superviviente puso su primer huevo el 23 de abril y siguió poniendo cada tres días hasta el 1 de julio, con 24 huevos (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Según Delacour nacieron diecinueve pollos, todos criados, murieron dos en el huevo y otros dos los mataron gallinas cluecas (Delacour, 1977). Beebe cita el mismo relato (que Delacour atribuye al koklas común), pero lo da, dentro de su capítulo del koklas de cuello amarillo, con 24 huevos fértiles, 19 pollos nacidos, dos muertos en el huevo, uno aplastado por la clueca y otro muerto por otra gallina en cuyo recinto se había metido; las fuentes no aclaran de qué forma se trataba (Beebe, 1922 (vol. III)). En 1882 una hembra joven empezó a poner y la vieja dio veinte huevos y dieciocho pollos, con treinta huevos a finales de julio (Delacour, 1977). Los criadores concluyeron que la cría del koklas no ofrece más dificultades que la de otros faisanes, con la misma alimentación, y que los pollos son muy tímidos y salvajes y empiezan pronto a pelearse entre sí; pensaban incluso que el koklas podría ser una nueva ave de caza para Francia (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

Pero la humedad y el sombreado de los recintos bajos acabaron con las aves: tras algunos años de éxito, los criadores perdían los lotes de aves importadas, a veces gordas y de buen aspecto, y la importación cesó. Hacia 1890, escribe Delacour, todo el stock de koklas común, de cuello amarillo y de Darwin se había extinguido en Europa; Beebe añade que, hasta su época, ningún koklas vivo había llegado a América, y que sólo tres koklas del Himalaya habían pasado por el zoo de Londres, el último hacía más de cuarenta años y uno de ellos sobrevivió tres meses (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

El regreso de los años treinta y la dificultad del koklas en Europa

Durante más de cuarenta años no hubo koklas en las pajareras europeas. En 1930 el profesor Ghigi, de Bolonia, recibió un macho de Darwin de Shanghai; en 1932 llegaron a Calcuta unos koklas comunes, que se enviaron a Londres y a Clères; y en 1933 el macho de Ghigi llegó a Clères, donde al año siguiente se crió un híbrido joven con una hembra de koklas común (Delacour, 1977). Siguieron llegando aves, que fueron a distintos criadores de Europa y de Estados Unidos, pero Normandía es demasiado húmeda y las aves vivieron, por lo general, sólo unos años, y algunas apenas unos meses; no les fue mejor en Inglaterra (Delacour, 1977). Hubo logros aislados: en 1935 W. Leland Smith crió algunos en Fair Oaks (California); y en 1939 nacieron dos machos en Alemania y dos en América (Delacour, 1977). Yvan Malisoux, de Namur (Bélgica), consiguió con una pareja de koklas del Himalaya siete huevos que eclosionaron con gran dificultad —tuvo que ayudar a salir a los polluelos—, de los que se criaron tres, un macho y dos hembras; criaría más en los años siguientes, pero se extinguieron (Delacour, 1977). Unos pocos koklas llegaron a Holanda desde la India en 1948 (Delacour, 1977).

  1. Lesson y Gray describen el koklas con aves de las colinas de Almora (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  2. Llegan a París las primeras aves vivas, dos parejas de la forma xanthospila enviadas desde Pekín (Delacour, 1977).
  3. Vekemans cría en Amberes, por primera vez en Europa, un koklas de cuello amarillo (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  4. Jamrach importa muchos koklas comunes; la hembra del vizconde Cornely da 19 pollos de una puesta de 24 huevos (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  5. Se registran híbridos con el tragopán de Temminck y con un monal, y poco después se extingue el stock europeo (Delacour, 1977).
  6. Ghigi recibe un macho de Darwin; llegan koklas comunes a Londres y Clères; se cría un híbrido entre ambas formas (Delacour, 1977).
  7. Se logran crías en California, Alemania y Bélgica (Delacour, 1977).
  8. Llegan koklas a Holanda desde la India; Conover consigue un polluelo para estudio (Delacour, 1977).

Delacour no era optimista: con la excepción del faisán sangriento, escribe, los koklas son los menos satisfactorios en cautividad; aguantan bien la nieve pero son sumamente sensibles a la humedad y caen con facilidad ante la difteria y otras enfermedades; en climas poco favorables habría que mantenerlos sobre malla, como a los urogallos (Delacour, 1977). Howman (1996) lo considera uno de los retos más duros del criador de faisanes, como el faisán sangriento y los tragopanes, y propone, con la misma idea, criarlo sobre alambre para evitar los parásitos a los que parece muy propenso (Howman, 1996). Aun así, Delacour concluía que, con los alimentos adecuados y en condiciones de clima y alojamiento apropiadas, esas aves difíciles pero extremadamente atractivas podrían establecerse con éxito (Delacour, 1977). El libro del autor, por su parte, anota que el koklas no es escaso en cautividad, aunque resulta raro de ver, y recuerda que en 1967 y 1971 volvieron a importarse aves silvestres y que en 1960 el plantel cautivo recibió sangre nueva; las fechas no están en orden cronológico en el libro, y no se ha podido contrastar su procedencia (Hernández García, 2013).

Cuántos hubo: el koklas en cautividad hoy

Howman (1979) anotaba unos 80 koklas en cautividad en la tabla de su ficha del koklas, y en las dos ediciones de su libro lo considera una especie de cría difícil (Howman, 1979; Howman, 1996). Hacia el año 2000, el programa regional de conservación de los galliformes de la asociación europea de zoos (EAZA) no recomendaba ningún programa de cría específico para el koklas, a diferencia de lo que ocurre con el tragopán de Blyth y el de Cabot, que tienen libro genealógico europeo (Hernández García, 2014).

Morfología y plumajes

Un macho de cabeza verde oscura, parche blanco en el cuello y plumas lanceoladas; una hembra parda de aspecto discreto.

El koklas es un faisán de tamaño medio, de cabeza totalmente emplumada en los dos sexos, plumas del cuerpo lanceoladas, cresta larga en el macho y cola larga, muy escalonada y de 16 plumas, casi oculta por las coberteras superiores, que son muy largas (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002). El dimorfismo sexual es moderado: Beebe señala que la diferencia entre los sexos no es, ni de lejos, tan grande como en muchos otros faisanes, y que el macho destaca por unas áreas de color más sólidas y concentradas, como la cresta bicolor, la cabeza verde y la banda ventral castaña (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986).

Macho adulto

♂ El macho tiene la cabeza negra, con un copete de plumas marrones y negras, y un pequeño círculo blanco en la cara. El cuello y la nuca están cubiertos por plumas marrones de forma alargada, que continúan en una estrecha línea por debajo del vientre. En la espalda presenta plumas oscuras bordeadas de blanco, un rasgo que se hace más visible hacia la cola.

Beebe y Delacour describen el plumaje de la forma nominal con más detalle. La cresta, de unos 10 cm (cuatro pulgadas en Delacour), es de un pardo rojizo con las plumas más largas negras; detrás de las auriculares, a cada lado, se inserta densamente un mechón de largas plumas negras de brillo verde, de unos 12 cm (cinco pulgadas en Delacour), que en la exhibición se elevan verticalmente como «orejas»; la cabeza y los mechones laterales son de un verde negruzco brillante, el mentón y la garganta, negros, y a cada lado del cuello hay un gran parche blanco alargado, con el párpado inferior igualmente blanco (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Beebe sostiene que la parte posterior de la cresta atraviesa todo el occipucio y que no son dos penachos separados, como a menudo se los dibujó, y encontró en el koklas de Joret, de cresta corta y gruesa, la confirmación de que se trata de una verdadera cresta (Beebe, 1922 (vol. III)).

Por debajo de la cabeza, el dibujo cambia con rapidez. El manto, la espalda y los flancos son de un gris plateado frío, con una ancha estría negra central en cada pluma que llega casi hasta la punta; en la rabadilla, el gris se vuelve rosado y blanquecino, y por el centro corre una hilera de plumas peculiares, de un rufo o ante con una ancha raya negra a cada lado (Beebe, 1922 (vol. III)). Las coberteras alares y las escapulares son más oliváceas o pardas, con mucho rufo en la cara interna, y las secundarias más internas tienen una gran mancha negra alargada, casi un ocelo, en la barba externa; las primarias exteriores son de un rosa grisáceo en la barba externa (Beebe, 1922 (vol. III)). Las supracaudales, castañas con la punta gris y rayas negras interrumpidas, casi igualan en longitud a la cola; las 16 plumas de ésta son muy escalonadas (las centrales miden casi el doble que las externas) y las laterales son castañas por fuera, negras por dentro, con una banda estrecha y blanca en la punta (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).

La parte inferior lleva una ancha banda castaña que va de la garganta a las subcaudales, que son castañas con una fina punta blanca: Beebe la mide entre 40 y 90 mm de anchura y la ve variar muchísimo de un ave a otra; en muchos adultos cubre buena parte de la cara ventral y sube por el cuello hasta un semicollar (Beebe, 1922 (vol. III)). A los lados del pecho y del vientre pasa enseguida al dibujo gris con estría negra del dorso; el vientre bajo y el área anal son castaño pálido, y los muslos, de un ante moteado (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Hembra

♀ La hembra es básicamente de color marrón jaspeado de blanco, negro y marrón claro. Presenta también el manchón blanco de la cara y las patas grises, sin espolones (los fuertes espolones son del macho). Las alas tienen una coloración similar a la de la espalda, y las plumas de la cola son marrones, con la parte central más oscura y las puntas blancas.

La hembra se parece a la de los tragopanes y los monales más que a la de otros faisanes. Delacour y Madge describen una corona barrada de pardo o ante y negro, una cresta corta y más pálida en la punta, ceja ancha y corta de un ante pálido, mejillas y garganta cremosas con líneas de pequeñas manchas negras, partes superiores pardo claro con finas barras negras interrumpidas, grandes manchas negras y estrías ante en el centro de las plumas, y partes inferiores ante o rufo pálido listadas de pardo oscuro, más estrechas en el pecho y más anchas en los flancos, con el centro del abdomen blanquecino y manchado (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Beebe añade una banda de plumas verde brillante tras el ojo y la garganta blanca bordeada de puntos pardos; las subcaudales son castañas con una gran punta blanca separadas por una barra negra interrumpida (Beebe, 1922 (vol. III)).

En la hembra de la forma nominal las rectrices, salvo el par central, son castañas por fuera y negras por dentro, con la punta blanca y una banda subterminal negra (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002); en las formas orientales las rectrices externas, como en el macho, son grises y negras. Es el único rasgo que distingue con claridad a las hembras de las diferentes subespecies, y es el que usa la clave dicotómica de hembras del capítulo de subespecies (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Faisán Koklas
Foto macho © Edgar
Faisán Koklas
Foto hembra © Edgar

Partes blandas y coloración de pico, patas y ojos

ParteMachoHembra
PicoNegro, o pardo córneo oscuro; el más oscuro de los dos sexos (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)Córneo oscuro arriba, amarillento en la mandíbula inferior (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
IrisPardo (Delacour, Madge); avellana oscuro (Beebe) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)Pardo o avellana (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
PatasAzul grisáceas oscuras o de un córneo azulado, a veces con un tinte rosado; pardo oscuro en pieles secas (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002)Plomizo pálido o gris córneo (Beebe, 1922 (vol. III))
Piel de la caraNinguna: toda la cara está emplumada (Madge y McGowan, 2002)Ninguna (Madge y McGowan, 2002)
EspolónUno por pata, relativamente largo (Madge y McGowan, 2002)Ninguno (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)

Descripciones de Beebe (1922), Delacour (1977) y Madge y McGowan (2002) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).

Juvenil, primer año y polluelo

Los juveniles se parecen a la hembra adulta, y el macho de primer año también, según Delacour y Madge y McGowan, hasta que adquiere sus rasgos de macho durante el primer año de vida (BOW; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Beebe describió el plumaje juvenil con detalle: la corona es parda sin cresta aparente; la garganta, blanca; la nuca, blanca con tres manchas oscuras en cada barba; el manto, las escapulares y las coberteras, amarillo-pardas u oliváceas con una larga estría ante y manchas negras en las barbas internas; y la cara ventral, castaña con dos líneas negras afiladas a cada lado de cada pluma (Beebe, 1922 (vol. III)).

En un joven macho cazado en plena muda del primer año, Beebe observó que las ocho primarias internas eran nuevas y que la novena y la décima no habían acabado su crecimiento retrasado, y que las plumas de la cola crecían de forma regular, del 60 % de su longitud definitiva en el segundo par al 83 % en el par exterior. Las coberteras supracaudales se desarrollan antes que la cola: cinco pares eran ya más largos (145 mm) que la cola verdadera (125 mm), de modo que el ave parece tener una cola doble que durante un tiempo hace de cola (Beebe, 1922 (vol. III)). Después de esa muda, no hay apenas diferencias entre el plumaje de primer año y el de los años siguientes: Beebe llegó a calificar de error la idea de que la mayor anchura de las estrías negras del manto indique inmadurez, pues los extremos de variación se dan tanto en aves del año como en adultos muy viejos (Beebe, 1922 (vol. III)). En la subespecie de Nepal el castaño del manto tampoco depende de la edad: lo halló desarrollado en unos jóvenes machos recién mudados y ausente en otros (Beebe, 1922 (vol. III)).

EtapaDescripción
Polluelo (plumón)Color general fulvo muy pálido; corona, nuca, cuello y dorso moteados de pardo y negro; un semicírculo negruzco delante y encima del ojo; una banda de plumón alargado cruza el occipucio y forma una gruesa gorguera. Se parece a los de los tragopanes en forma y comportamiento, pero es mucho más pequeño (Delacour, 1977).
Joven en crecimientoEn las plumas que empiezan a crecer, las de los lados del pecho son ante pálido con dos manchas negras cerca de la punta; las coberteras alares, ante moteado con puntas blancas y dos manchas negras subterminales (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).
JuvenilSe parece a la hembra adulta (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).
Macho de primer añoAdquiere su plumaje de macho en el primer año de vida; la madurez sexual se alcanza, según las fuentes, en el primero o en el segundo año (Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Howman, 1996; Johnsgard, 1986).
Macho adultoDescrito arriba: cabeza verde negruzca, cresta y mechones, parche blanco en el cuello, dorso gris estriado de negro y banda ventral castaña, con las variaciones de cada subespecie (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).

El sexo del koklas se distingue muy pronto: según el criadero Chintaguay, a las tres semanas de edad ya se aprecia una mancha blanca en la garganta de los machos, mientras que en las hembras la zona permanece de un gris apagado; el libro del autor destaca el rápido crecimiento de los polluelos, por lo que los sexos pueden diferenciarse enseguida (del Campo, 2006; Hernández García, 2013). Johnsgard recuerda que el plumón de los koklas es característico por su gorguera en la zona occipital (Johnsgard, 1986). Hasta época reciente no había en ningún museo un polluelo de koklas; la descripción de Delacour se basa en un ejemplar de unas tres semanas que B. Conover obtuvo en la India en 1949 y en datos de la señora Malisoux (Delacour, 1977).

Variación individual y geográfica

Aunque las hembras son muy parecidas entre sí en toda la especie, los machos varían mucho. Hay machos que, dentro de una misma población, tienen más o menos castaño, más o menos negro o más o menos amarillento, y esa variación es en parte clinal: las subespecies del Himalaya oscurecen hacia los extremos oeste y este de su área, las del norte y el centro de China tienen un collar dorado y las del sureste carecen de collar y tienen cuatro estrías negras en el manto (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Johnsgard distingue tres grupos de subespecies, aparentemente aislados entre sí: el del Himalaya, el de la zona del Tíbet y el centro y norte de China, y el del este de China (Johnsgard, 1986). El detalle de cada subespecie, con su foto, está en el capítulo «Subespecies y variación».

Faisán Koklas
Macho de koklas de Meyer (P. m. meyeri) © Autor desconocido
Faisán Koklas
Macho de koklas de cuello naranja (P. m. ruficollis) © Autor desconocido
Faisán Koklas
Macho de koklas de cuello amarillo (P. m. xanthospila) © Dong Lei

Medidas y peso

Los datos de la guía original, contrastados con la literatura.

El macho del faisán koklas mide entre 58 y 64 cm de longitud, con alas de 21 cm, una cola de 25 cm y un peso de 1,1 kg. La hembra mide entre 52 y 56 cm de longitud, con alas de 21 cm, una cola de 22 cm y un peso de 1 kg.

Macho ♂Hembra ♀
Longitud
♂58–64 cm.
♀52–56 cm.
Alas
♂21 cm
♀21 cm
Cola
♂25 cm.
♀22 cm.
Tarso
♂66–69 cm
♀55 cm
Peso
♂1,1 kg.
♀1 kg.
Tamaño frente al resto de la colecciónlongitud total del macho · 51 especies
Faisán Koklas · 64 cm
050100150200 cm

Las revisiones recientes dan para el macho de 58 a 64 cm de longitud, 22 a 28 cm de cola y de 1.135 a 1.415 g de peso, y para la hembra de 52,5 a 56 cm, 17 a 19,5 cm de cola y de 930 a 1.135 g (BOW; Madge y McGowan, 2002). Las longitudes coinciden con las de la tabla de la guía; la cola de la hembra de la tabla (22 cm) queda por encima del rango de esa fuente, que además no ofrece medida del tarso (BOW). Wikipedia da el mismo peso del macho, de 1.135 a 1.415 g, y 1.025 a 1.135 g para la hembra, y lo atribuye a la notable variación individual y geográfica de la especie (Wikipedia).

Medidas según distintas fuentes

Las medidas varían según el autor y la subespecie que se mida. Beebe y Delacour dan las de la forma nominal, a partir de series de pieles; Madge y McGowan reúnen las de varios autores; y Johnsgard aporta medias de aves chinas (Cheng y colaboradores, 1978) y cifras de subespecies del Himalaya (Ali y Ripley) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).

FuenteLongitud ♂Longitud ♀Cola ♂Cola ♀Peso ♂Peso ♀
Tabla original de esta guía58–64 cm52–56 cm25 cm22 cm1,1 kg1 kg
Beebe (1922), forma nominal580–640 mm525–560 mm235–285 mm200 mm2 libras 2 onzas a 2 libras 14 onzas1 libra 10 onzas a 2 libras
Delacour (1977), forma nominal580–640 mm525–560 mm—172–195 mm——
Madge y McGowan (2002)58–64 cm52,5–56 cm221–277 mm (forma nominal)172–195 mm1.135–1.415 g1.025–1.135 g
Johnsgard (1986), medias de Cheng et al. (1978)——206,8 mm (todas las subespecies)148,8 mm1.184 g (10 machos)932 g (10 hembras)
Birds of the World58–64 cm52,5–56 cm22–28 cm17–19,5 cm1.135–1.415 g930–1.135 g
Wildlife Institute of India (2007)58–64 cm (ambos sexos)510–1.415 g (sin distinguir sexos)

(Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)

MedidaMachoHembraFuente
Ala (forma nominal)235–255 mm (Beebe); 215–244 mm (Madge y McGowan); 215–245 mm (Delacour)215 mm (Beebe); 180–218 mm (Delacour, Madge y McGowan)Beebe; Delacour; Madge y McGowan
Cola (forma nominal)235–285 mm (Beebe); 221–277 mm (Madge y McGowan)200 mm (Beebe); 172–195 mm (Delacour, Madge y McGowan)Beebe; Delacour; Madge y McGowan
Tarso (forma nominal)70 mm (Beebe); 65–70 mm (Delacour); 63–69 mm (Madge y McGowan); 66–69 mm (tabla de la ficha)65 mm (Beebe, Delacour); 55 mm (Madge y McGowan y tabla de la ficha)Beebe; Delacour; Madge y McGowan
Pico (desde la narina)15 mm15 mmBeebe
Dedo medio con uña60 mm58 mmBeebe
Envergadura730–760 mm700–725 mmBeebe
Crestahasta 104 mm—Madge y McGowan
Koklas de Nepal (nipalensis)ala 220 mm · cola 220 mm · tarso 64 mmala 200 mm · cola 185 mm · tarso 60 mmBeebe (aves del centro de Nepal)
Koklas de cuello amarillo (xanthospila)ala 223 mm · cola 190 mm · tarso 66 mmala 208 mm · cola 152 mm · tarso 58 mmBeebe
Koklas de cuello naranja (ruficollis)ala 223 mm · cola 228 mm · tarso 66 mmBeebe (un macho típico)
Koklas de Meyer (meyeri)ala 233 mm · cola 223 mm · tarso 68 mm · espolón 14 mmala 218 mm · cola 168 mm · tarso 64 mmBeebe (tipo)
Koklas de Joret (joretiana)ala 225 mm · cola 200 mm · tarso 70 mmBeebe (tipo)
Koklas de Darwin (darwini)longitud 600 mm · ala 234 mm · cola 236 mm · tarso 72 mm · espolón unos 15 mmlongitud 490 mm · ala 200 mm · cola 155 mm · tarso 66 mmBeebe
Koklas occidental (castanea) y de Cachemira (biddulphi)ala 240–252 mm y cola 178–252 mm (castanea); ala 233–249 mm (biddulphi)ala 228 mm (castanea)Ali y Ripley, citados por Johnsgard
Huevo52 × 37 mm de media, entre 47–57 × 35–40 mm (Beebe); 51 × 37 mm (Delacour); 51 × 37,5 mm y unos 40 g (Johnsgard); 50 × 38 mm y unos 40 g (ficha original)Beebe; Delacour; Johnsgard

(Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)

El huevo y el peso de la puesta

Los huevos son de un óvalo regular y muy brillantes, de color ante crema con puntos y manchas pardo rojizas o chocolate; los huevos de una misma hembra suelen ser bastante parecidos entre sí, aunque el dibujo varía mucho de una a otra, desde puntos finos y apretados hasta pocas manchas grandes (Beebe, 1922 (vol. III)). Son de longitud variable, de 47 a 57 mm, y de 35 a 40 mm de anchura; la media es de unos 52 × 37 mm (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard da 51 × 37,5 mm y un peso fresco estimado de unos 40 g (Johnsgard, 1986), valores muy cercanos a los 50 × 38 mm y 40 g de la ficha original. Seis huevos de la forma de Cachemira medidos por Baker tenían una media de 49,8 × 36,2 mm (Beebe, 1922 (vol. III)).

Distribución y hábitat

Tres bloques de montañas, del este de Afganistán a la costa de Fujian, y un hueco inexplicable en el Himalaya oriental.

El faisán koklas vive desde Nepal hasta el norte y el oeste de China, y desde el noroeste del Tíbet hasta Afganistán.

Mapa de distribución de Faisán Koklas
Mapa de distribución. Pulsa para ampliar.

Área de distribución

Las nueve subespecies se reparten desde el este de Afganistán y el vecino Pakistán (Chitral) por Cachemira y el Himalaya occidental hasta el oeste de Nepal, y por China desde el oeste y suroeste de Sichuan y el noroeste de Yunnan hasta Gansu, Shaanxi, Hebei, Mongolia Interior y el suroeste de Manchuria, y hacia el este hasta Anhui, Zhejiang y Fujian; habría desaparecido del este del Tíbet, del noroeste de Fujian y del norte de Guangdong (BOW; Madge y McGowan, 2002). La ficha original, que cita a Wikipedia, la describe como continua por todo el Himalaya, desde Afganistán y Pakistán hasta el noreste de China, siempre en bosques de montaña de altitud media y alta (Wikipedia); las demás fuentes la presentan, en cambio, discontinua.

Johnsgard la describe como discontinua: una parte del Himalaya, desde el este de Afganistán hasta el centro-oeste de Nepal (normalmente de 6.000 a 12.000 pies, unos 1.800–3.650 m); otra desde el este del Tíbet y el noroeste de Yunnan hacia el noreste, por las montañas del oeste de China, hasta el suroeste de Manchuria; y una tercera en las montañas del este y sureste de China, de Hubei y Anhui al norte de Guangdong (Johnsgard, 1986). Es, pues, un ave sedentaria que se mueve en altitud con las estaciones (Johnsgard, 1986). El hueco del Himalaya oriental y del suroeste de China, donde falta, es, según Delacour, difícil de explicar y, según Howman, sorprendente (Delacour, 1977; Howman, 1996).

La ficha original recoge además un dato histórico que se detalla en el capítulo de historia. El ornitólogo J. Delacour recoge en su libro «The Pheasants of the World» que en 1872 el zoológico de Anveres (Amberes) obtuvo por primera vez descendencia de estos faisanes. En 1880 se importaron 22 parejas de faisán koklas (Pucrasia macrolopha), de las que 10 estaban destinadas al zoológico de Anveres.

FuenteLímites del área
Beebe (1922)Himalaya occidental, casi sin interrupción, desde Afganistán o Kafiristán, en el noroeste, hasta Nepal central; la forma nominal, de Chamba a Kumaon, con centro en Garhwal; xanthospila, de Szechuan central al noreste hasta Pekín (la oyó a menos de 150 millas de la ciudad), con registros de Kansu y de Tatsienlu; meyeri, del Tíbet central y de Yerkalo, en el Mekong; joretiana, en las montañas de Hoshan (oeste de Anhui); darwini, en Chekiang y Fokien (Beebe, 1922 (vol. III)).
Delacour (1977)Del Himalaya, de Afganistán a Nepal central, y del noreste del Tíbet al este de China; se hallan en bosques de altura, y falta en el Himalaya oriental y el suroeste de China (Delacour, 1977).
Johnsgard (1986)Discontinuo: del este de Afganistán al centro-oeste de Nepal (6.000–12.000 pies); del este del Tíbet y el noroeste de Yunnan al suroeste de Manchuria; y de Hubei y Anhui al norte de Guangdong (Johnsgard, 1986).
Howman (1996)De Afganistán y Pakistán, en el oeste, por el norte de la India hasta Nepal, el noreste del Tíbet y el noreste de China; ausente del Himalaya oriental (Howman, 1996).
Madge y McGowan (2002)Del este de Afganistán (valle de Kunar) por Pakistán y Cachemira, el noroeste de la India y hasta el centro de Nepal (al este hasta el Annapurna); y desde el Tíbet y Yunnan al norte, por Guizhou y Sichuan hasta Ningxia y Gansu; en el centro y este de China, de Jiangxi y Zhejiang al norte, por Anhui y Hubei, hasta Henan y Shaanxi (Madge y McGowan, 2002).
Wildlife Institute of India (2007)En la India, los bosques del noroeste y el oeste del Himalaya (Jammu y Cachemira, Himachal Pradesh, Uttarakhand); es una de las tres especies de faisán exclusivas del Himalaya occidental (WII, 2007).
Libro del autor (2013)Desde Nepal hasta el norte y el oeste de China, y desde el noroeste del Tíbet hasta Afganistán (Hernández García, 2013).

Las distancias y altitudes antiguas están en millas y pies.

Faisán Koklas
Koklas de Darwin (P. m. darwini) en el suelo del bosque © Autor desconocido
Faisán Koklas
Koklas de Darwin (P. m. darwini) en una ladera © Autor desconocido

Hábitat y altitud

Vive en bosques de coníferas y mixtos de terreno escarpado: en invierno, hasta 1.600 m en Pakistán; en primavera, hasta el límite arbóreo, a 3.000–4.000 m; prefiere zonas con bambú denso y sotobosque, por ejemplo de rododendros, y en el Himalaya de Himachal Pradesh desciende hasta 1.000 m en invierno (BOW; Madge y McGowan, 2002). Beebe lo encontró en el Himalaya occidental desde unos cuatro mil pies de altitud (unos 1.200 m) hasta casi el límite del bosque; la mayoría de los individuos vive y cría en las altitudes más bajas, y en la época fría las laderas altas se despueblan, de modo que las aves se concentran en una banda estrecha y abundan más que en cualquier otro momento del año (Beebe, 1922 (vol. III)). Los lugares que prefiere son laderas empinadas, con bosque de deodar, roble y castaño mezclado con tejos y bojes y a veces bambú ringal; si el terreno está muy quebrado y rocoso, tanto mejor, y le gustan las terrazas y los peñascos salientes, junto a los que puede pasar días (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

FuenteAltitud y hábitat
Beebe (1922)Del Himalaya occidental: de unos 4.000 pies (1.200 m) a cerca del límite del bosque, casi todos en las partes bajas; cría entre 5.000 y 10.000 pies (los nidos que halló, entre 7.000 y 9.000) (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)De 4.000 pies (1.200 m) hasta cerca del límite del bosque, a unos 15.000 pies (4.500 m) en el Himalaya; en el norte de China, a veces desde 2.000 pies (600 m); laderas empinadas de coníferas y caducifolios, abiertas por debajo, con manchas de matorral denso y bambú (Delacour, 1977)
Johnsgard (1986)Normalmente de 6.000 a 12.000 pies (1.800–3.650 m); laderas empinadas, rotas o rocosas de montaña, en bosques de coníferas o mixtos o con matorral y bambú denso; en China, de 2.000 a 4.000 m en pinares de laderas rocosas; en Himachal Pradesh, sobre todo en los robledales y bosques de coníferas de altura, con más del 70 % de cobertura del suelo en más de la mitad de los registros (Johnsgard, 1986)
Madge y McGowan (2002)De 1.600 m en invierno a 4.000 m en verano; también en bosque muy pastoreado por cabras si hay sotobosque (Madge y McGowan, 2002)
Wildlife Institute of India (2007)Ficha de especie: 2.700–3.300 m (hasta 1.500 m en invierno) y, en la tabla, 2.100–3.300 m; en Himachal Pradesh se ve sobre todo entre 2.400 y 3.100 m, y se oyó a 3.500 m en el valle de Tirthan; en Uttarakhand, de 2.500 a 3.300 m (WII, 2007)
Chintaguay (2006)Bosques de coníferas (pinares) de alta montaña, con matorral denso y variado, entre 2.000 y 4.000 m (del Campo, 2006)

Las altitudes antiguas se dan en pies; entre paréntesis, la conversión aproximada.

El bosque del koklas

Beebe describió con detalle los bosques de Garhwal donde observó al ave: en mayo, grandes bosques de deodar, abeto y roble sobre laderas tan empinadas que los troncos brotan en diagonal y enseguida se curvan hacia arriba «como plomadas»; bajo ellos, un grueso colchón de agujas y, aquí y allá, claros tipo césped salpicados de anémonas blancas o violeta y de una fresa de tallo largo, a unos 10.000 pies de altitud (unos 3.000 m), donde crecen camas de altas saxífragas entre las agujas caídas. Es allí, a primera hora, donde se oyen los reclamos roncos de los machos (Beebe, 1922 (vol. III)). En la baja Chitral, los koklas viven en las laderas muy forestadas, cubiertas de espléndidos deodares, a la sombra de las coníferas, y sólo a veces salen a las laderas peladas de hierba baja con algún sauce o abedul; en verano rara vez bajan de los 7.000 u 8.000 pies (unos 2.100–2.400 m) y en invierno los fríos intensos los llevan a los valles más abrigados (Beebe, 1922 (vol. III)).

En China, Cheng describe a las aves en pinares de laderas rocosas de las altas montañas; de ahí viene, según Johnsgard, el nombre chino de «gallina de pino» (Johnsgard, 1986). Schafer observó en China que la forma de Meyer ocupa una banda vertical estrecha, por encima de unos 3.000 m, en la zona de transición entre las tierras de cultivo y el bosque de montaña (Johnsgard, 1986). La subespecie de Nepal vive de 8.000 a 11.000 pies (unos 2.400–3.350 m), sobre todo en robledal, bosque de coníferas y bambú del oeste de Nepal, al oeste del río Kali Gandaki (Johnsgard, 1986). Las subespecies de Joret y de Darwin habitan las montañas bajas del este de China, de 2.000 a 5.000 pies (unos 600–1.500 m) en el caso de la de Joret (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Densidades y recuentos locales

Como el macho canta con regularidad por la mañana, el koklas es fácil de censar por su canto, y por eso se dispone de varias estimas locales (Johnsgard, 1986). En las colinas de Murree (Pakistán), más de cinco parejas por milla cuadrada (1,9 por km²); Severinghaus estimó en una zona de estudio de Pakistán 11 machos en 120 acres (unos 49 ha), unas 59 parejas por milla cuadrada (23 por km²), y recogió de estudios anteriores valores de 4 a 26,9 parejas por milla cuadrada (Johnsgard, 1986). En Himachal Pradesh se estimaron de 17 a 25 parejas por km² en la zona de Simla, y muchas reservas forestales mantienen al menos cinco parejas por km² (Johnsgard, 1986). En Nepal, Birds of the World cita de 4 a 7 aves por km² en Santel y de 10 a 14 en Pipar (BOW). Lelliott y Yonzon oyeron cantar a 11 machos en 1,2 km², de donde Johnsgard deduce un territorio máximo de unas 10 ha (Johnsgard, 1986).

El informe del Wildlife Institute of India aporta datos de la India: en la cuenca alta del Beas (Himachal Pradesh) se calculan al menos cinco parejas por km² y un mínimo de 3.000 parejas en 600 km²; la zona de captación de agua de Shimla, bajo protección total desde 1890, dio en 1979 de 17 a 25 parejas por km², la densidad natural más alta citada; y en Great Himalayan National Park se contaron de 0,3 a 1,4 aves por kilómetro recorrido entre 1995 y 1998, con indicios de aumento de la población en los cinco años posteriores (WII, 2007). En Uttarakhand, Green estimó cinco aves por km² en Shokharkh (Kedarnath) y, en Dibrugheta (Nanda Devi), se registraron tres machos que cantaban por estación en la primavera de 2003 (WII, 2007). En Bedini-Ali, también en Nanda Devi, un estudio de 2005–2006 dio una tasa de encuentro de 0,67 aves por km y una media de 1,96 machos por estación de escucha, máxima en primavera y mínima en verano, cuando más gente y ganado frecuentan la zona (WII, 2007).

Presencia por países

País o regiónDatosFuente
AfganistánEste del país (valle de Kunar, Nuristán): forma castanea; Madge y McGowan temen que haya desaparecidoJohnsgard; Madge y McGowan
PakistánChitral, Gilgit (forma biddulphi) y colinas de Murree; en el parque nacional de Ayubia; población aún favorable, con riesgo por sobrepastoreo e invasión agrícolaJohnsgard; Madge y McGowan
IndiaJammu y Cachemira, Himachal Pradesh y Uttarakhand; ave bastante común en Himalaya occidental; presente en 36 áreas protegidas con faisanesWII
NepalOeste y centro-oeste, hasta el Annapurna (forma nipalensis); reserva de Pipar, parques de Khaptad y otros; densidades de 4–14 aves por km²Johnsgard; Madge y McGowan; Birds of the World
ChinaDos grandes bloques: de Sichuan, Yunnan y Gansu a Hebei y Manchuria, y del este (Anhui, Hubei, Zhejiang, Fujian); extinto en el noroeste de Fujian y el norte de Guangdong; la zona del este del Tíbet, perdidaMadge y McGowan; Birds of the World

(Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)

Más información en otras fuentes

Sonidos y llamadas de la especie

Comportamiento y voz

Un ave recelosa y monógama, que se oye más de lo que se ve y que canta en coro con sus vecinos.

Beebe lo describe como un ave recelosa y bastante solitaria, que no forma grandes bandos ni siquiera para comer, pero eminentemente monógama: las parejas permanecen juntas todo el año, y es seguro que se emparejan para toda la vida, aunque eso en la mayoría de los casos significa sólo uno o dos años (Beebe, 1922 (vol. III)). Es un ave difícil de ver: Beebe afirmaba que levantar un dedo bastaba para que echara a volar (Beebe, 1922 (vol. III)); Madge y McGowan, que corre entre la maleza o sale volando y desaparece ladera abajo dando la alarma (Madge y McGowan, 2002).

Vida en pareja y sociabilidad

Fuera de la época fría, rara vez se ven más de dos koklas juntos; un ave solitaria es casi seguro un joven del año sin pareja. En la estación fría, cuando los viejos se concentran en las laderas bajas, pueden levantarse varias aves a poca distancia unas de otras, pero entre ellas no hay una verdadera atracción de bando, y las aves se van en direcciones distintas y casi nunca dan la llamada de bandada, tan común en los faisanes sangrientos (Beebe, 1922 (vol. III)). Las polladas de jóvenes permanecen más o menos unidas hasta principios de primavera, cuando se separan y se emparejan (Beebe, 1922 (vol. III)). Madge y McGowan dicen igual: se ve sobre todo solo o en pareja, y a veces en bandos sueltos en invierno (BOW; Madge y McGowan, 2002). Johnsgard lo resume: aves muy solitarias incluso tras la cría, y extremadamente tímidas y difíciles de observar (Johnsgard, 1986).

El macho es el que da la alarma y la voz: al aparecer el perro de Beebe, un macho voló a un árbol gritando mientras la hembra y los polluelos se agachaban, inmóviles, hasta que el perro tropezó con ellos (Beebe, 1922 (vol. III)). En la época de la cría el macho no se aleja del nido: Beebe lo halló mañana, mediodía y tarde siempre a menos de cien yardas (unos 90 m) de su hembra incubando, y, ante una molestia, emite algún sonido de sospecha o de miedo, al parecer para beneficio de la hembra que incuba (Beebe, 1922 (vol. III)).

Actividad diaria y movimientos estacionales

Es un ave de movimientos tranquilos: anda con paso lento y digno cuando sube la ladera comiendo y con más rapidez cuando baja a beber, y cuando corre estira el cuello y la cola y alcanza gran velocidad; a menudo se agacha en el suelo para pasar inadvertida, y sólo vuela cuando el peligro se acerca de verdad (Beebe, 1922 (vol. III)). Si debe volar, lo hace ladera abajo, a ser posible, batiendo rápido y esquivando los troncos; en una cuesta larga y despejada cierra casi las alas y se deja caer como una piedra (Beebe, 1922 (vol. III)). Se alimenta sobre todo a primera hora de la mañana y a última de la tarde (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007). Sube comiendo despacio desde el agua del fondo del valle, a menudo por barrancos estrechos y profundos, casi siempre en pareja y con el macho delante, y por la tarde baja a beber (Beebe, 1922 (vol. III)).

Johnsgard señala que el ave se mantiene en un mismo cuartel y se la puede encontrar mañana tras mañana y tarde tras tarde en los mismos claros (Johnsgard, 1986). Es sedentaria, pero hace desplazamientos altitudinales: en Himachal Pradesh, los koklas descienden unos 1.000 m en invierno, de modo que en febrero se concentran hacia los 2.200–2.500 m, y la mayoría de los lugares donde se observaron tenía algo de hábitat de bosque por debajo de 2.500 m sin nieve (Johnsgard, 1986). Gaston y colaboradores vieron que, entre diciembre y marzo, las aves se trasladan a los bosques de coníferas más bajos y, en abril y mayo, vuelven a los robledales y bosques más altos (Johnsgard, 1986). En Nepal, donde nieva menos en el este que en el oeste del Himalaya, no tienen por qué bajar tanto (Johnsgard, 1986).

Dormideros

Duerme invariablemente en los árboles. Beebe halló aves muy arriba en coníferas densas que volvían noche tras noche a la misma percha favorita; en primavera duermen en pareja, o el macho solo cuando la hembra ha empezado a incubar (Beebe, 1922 (vol. III)). De cinco machos que cantaban regularmente cerca de uno de sus campamentos, al menos cuatro lo hacían desde su dormidero, como pudo comprobar acercándose con cuidado hasta el árbol y haciendo salir al ave que cantaba (Beebe, 1922 (vol. III)). Severinghaus describió un dormidero en pinos de 30 a 35 años, situados en una ladera orientada al sur, con las perchas a unos 6–9 m de altura y casi sin arbustos ni hierbas debajo (Johnsgard, 1986). Esa costumbre de dormir en pinos y de comer sus agujas explica el nombre chino de «gallina de pino» (del Campo, 2006; Johnsgard, 1986).

La voz

El koklas es conocido, sobre todo, por su llamada territorial, un sonido áspero y resonante en forma de «kok-kok-kok» repetido, del que derivan por onomatopeya tanto el nombre del género Pucrasia como el propio nombre koklas. Los machos cantan desde perchas elevadas al amanecer y al atardecer, sobre todo entre abril y junio, y en ocasiones varios machos vecinos se responden entre sí formando un auténtico coro.

Con la voz del koklas, los observadores han ensayado muchas transcripciones. Beebe oyó docenas de aves y la tradujo como «croaak! croaak-croaak! crok!», con la última nota muy baja, emitida con lo que queda de aire en los pulmones, y de un timbre parecido al graznido de un cuervo, con un tempo siempre igual (Beebe, 1922 (vol. III)). De lejos, entre la niebla de un valle largo, esa llamada recuerda al canto del gallo salvaje, y Beebe la confundió más de una vez con él en Garhwal, y viceversa; en la baja Chitral la oyó como «kok! kok! kokrass!», no muy distinta del canto corto y quebrado del gallo rojo, lo que ha dado lugar a muchas confusiones (Beebe, 1921; Beebe, 1922 (vol. III)). Madge y McGowan recogen, entre otras, kok kok kok, kok-ras, kok kark kuk, kukuk y ka ka kaaah kah; Severinghaus listó unas 14 transcripciones, y concluyó que puede haber variaciones geográficas importantes entre subespecies (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). El Wildlife Institute of India la anota como «kok, kark, kuk… kukuk», emitida al amanecer a intervalos y con una aspereza que recuerda a un córvido (WII, 2007).

La llamada territorial del macho, emitida desde perchas en los árboles hacia el amanecer durante 5 a 50 minutos según la estación y oída de noviembre a junio, es una frase rítmica de 4 o 5 notas ásperas, a veces precedida de un «kok» corto; entre otras voces tiene un ladrido explosivo y un «chick» agudo en alarma (BOW). En algunos lugares pueden oírse hasta una docena de machos desde un solo punto (Madge y McGowan, 2002). Según Gaston, el canto se prolonga al menos de noviembre a mayo, más que el de cualquier otro faisán del Himalaya salvo el cheer; en enero, el máximo dura unos 15 minutos cada mañana, a razón de unas dos llamadas por minuto que se reducen poco a poco a una; según Severinghaus, el canto empieza de 30 a 45 minutos antes de la salida del sol, es más intenso en los primeros 20–30 minutos y escasea por la tarde (Johnsgard, 1986). En días nublados canta durante todo el día (Johnsgard, 1986).

El koklas responde a cualquier ruido fuerte. Después del disparo de una escopeta, todos los machos que están a menos de media milla gritan a la vez, y lo mismo ocurre con un trueno; siguen así con gran persistencia aunque suenen diez o doce disparos o media docena de truenos (Beebe, 1922 (vol. III)). Los cazadores observaron lo mismo cuando el golpe de un hacha derribó un árbol enorme (Beebe, 1922 (vol. III)). Cuando se le sorprende, a menudo, no siempre, grita con alboroto, a diferencia del kalij (Beebe, 1922 (vol. III)); Madge y McGowan lo transcriben como un áspero kwak kwak kwak mientras se aleja ladera abajo, y la hembra como un reclamo más musical y rápido de dos notas, qui-quik qui-quik (Madge y McGowan, 2002). La señal de alarma del macho que Beebe oyó cerca de una hembra con crías fue «kuk! kuk! kuk! kuk! ko-ka! ko-ka!», que se apagó en «kok! kok! ka!» (Beebe, 1922 (vol. III)). Lelliott distingue cinco llamadas: el kuk-kuk-kuk de alarma al levantar el vuelo; un aw-cuk repetido, común a ambos sexos, ante objetos extraños; un cloqueo melodioso de seis sílabas ligado a la amenaza frontal del macho (que Lelliott no llegó a oír); el canto; y una llamada suave de la hembra, «oowow» o «kerwakow», en respuesta al canto, quizá una señal de contacto (Johnsgard, 1986).

Faisán Koklas
Macho de koklas de Darwin (P. m. darwini) © Autor desconocido

Territorio y relaciones con otras especies

El alto nivel de canto sugiere un territorio bien definido; no se han medido directamente territorios, pero Lelliott y Yonzon estimaron un máximo de unas 10 ha (Johnsgard, 1986). El Wildlife Institute of India lo describe como muy territorial durante la cría (WII, 2007). Beebe observó cómo los koklas acompañan con frecuencia a los charlatanes de garganta blanca (laughing thrushes): los vio varias veces estrechamente asociados con koklas, una con una pareja y otra con cuatro aves que parecían de una misma familia; los charlatanes, que se encaraman a los arbustos y ven más lejos, comparten los insectos que levantan los faisanes y, al descubrir al observador, dan la alarma a gritos; y las dos veces el faisán se escapó en la misma dirección que el vuelo de los pájaros (Beebe, 1922 (vol. III)). Los faisanes se quedan inmóviles cuando pasa una tropa de langures (Beebe, 1922 (vol. III)).

En las mismas laderas viven monales, tragopanes y kalijes. Johnsgard cree que el koklas, muy herbívoro, y el monal, que busca de otra manera, casi con seguridad no compiten de forma seria (Johnsgard, 1986). Beebe observó que el koklas se mantiene bastante en el bosque, mientras que los monales ocupan los claros varios miles de pies más arriba (Beebe, 1922 (vol. III)). En Bedini-Ali (Nanda Devi), el monal y el koklas comparten además el hábitat con el ganado en primavera y otoño (WII, 2007).

Enemigos naturales

Beebe sólo tuvo una prueba definida: un montón de plumas de koklas dispersas, rodeadas de huellas frescas de marta india, de una muerte ocurrida la noche anterior. Considera que el águila azor de Nepal y el gato leopardo son probablemente los peores enemigos del koklas, y recuerda el episodio de la marta de pino que persiguió a la ardilla voladora bajo una pareja de koklas dormidos (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard cita una observación de C. Whymper: una hembra de koklas, en pleno vuelo, fue derribada por un águila crestada (Spizaetus nepalensis); Whymper corrió, la cogió y pudo soltarla más tarde (Johnsgard, 1986).

Alimentación

Hierba, hojas, semillas e insectos: el más herbívoro de los faisanes de su grupo.

El koklas es, según Johnsgard, una especie muy herbívora: come grandes cantidades de alimento verde, sobre todo hierba y alfalfa en cautividad, y en libertad semillas, brotes, bellotas, bayas, hierbas y helechos, junto con algunos insectos y gusanos (Johnsgard, 1986). Beebe, que lo observó en el Himalaya, tuvo la impresión de que prefería el alimento animal y pasaba mucho de su tiempo buscando insectos (Beebe, 1922 (vol. III)).

En libertad

Rara vez se le ve alimentarse porque se desplaza muy deprisa, pero deja profundos rascados en el suelo del bosque. Se cree que come semillas variadas, incluidas bellotas, bayas y brotes, además de insectos y gusanos. Los excrementos de otoño y el contenido intestinal de tres aves contenían sobre todo hierba, helechos y musgo, con semillas y frutos de solanáceas, y semillas y acículas tiernas de pino y abeto. El contenido intestinal de 29 ejemplares de joretiana estaba formado principalmente por hojas jóvenes de hierba y helechos y algunas semillas (BOW). A veces forma bandadas sueltas en invierno, pero se observa sobre todo en solitario o en pareja, y busca alimento a primera hora de la mañana y a última de la tarde (BOW).

Según un recuadro de la ficha original, que lo atribuye a Birds of the World, en su hábitat natural el koklas es marcadamente estacional en su alimentación: durante buena parte del año se comporta casi como vegetariano, con piñones, brotes de pino y brotes y semillas de bambú, mientras que en los meses cálidos, coincidiendo con la cría, se vuelve mucho más insectívoro, para aportar proteína a los pollos en crecimiento (BOW). El otro recuadro de Birds of the World, citado más arriba, no recoge ese cambio estacional, aunque cuenta insectos y gusanos entre los alimentos (BOW).

Los demás autores concuerdan en la variedad. Beebe cuenta que el alimento es muy variado: ninguna materia vegetal comestible se rechaza, sean raíces, bellotas, semillas, bayas, hojas, yemas, flores o musgo, aunque come menos grano que otros faisanes y no se le ve en los campos de cereal de los nativos, pues rehúye todas las viviendas humanas (Beebe, 1922 (vol. III)). En la tarde, camino de beber, la pareja se alimenta aquí y allá y sólo se desvía para perseguir alguna polilla u otro insecto en vuelo (Beebe, 1922 (vol. III)). En mayo, en Garhwal, las parejas rascan entre las agujas del suelo del bosque en busca de larvas y otros insectos (Beebe, 1922 (vol. III)). En esa región era también costumbre de las parejas salir a laderas rocosas abiertas y escarbar hoyos profundos en el césped, en terreno de monales (Beebe, 1922 (vol. III)). Un cazador local contó a un observador que el ave desmenuza los troncos podridos en busca de larvas de grandes insectos (Beebe, 1922 (vol. III)).

Baker, citado por Johnsgard, dice que come todo tipo de grano, semillas de hierba, bellotas, bayas y yemas, y también insectos y gusanos, aunque cree que es mucho más vegetariano que insectívoro; un ave examinada había comido casi sólo hierba gruesa con un poco de culantrillo y musgo. Cheng halló en dos aves de China restos de Selaginella, maíz, semillas y frutos de solanáceas y semillas y acículas tiernas de pino y abeto (Johnsgard, 1986). En el norte de China, el padre David anotó que el koklas de cuello amarillo se alimenta de grano y de semillas de coníferas y que su carne es deliciosa y a veces aromática (Beebe, 1922 (vol. III)). La asociación de la especie con el pino explica su nombre chino de «gallina de pino» (Johnsgard, 1986).

En cautividad

La alimentación es el apartado más curioso de esta especie, ya que a los koklas les gusta tanto el alimento verde que suelen comer las hierbas hasta las raíces. Por ello es muy importante plantar pasto y otras hierbas en el suelo de las pajareras y complementar su dieta con ortigas finamente picadas, puerros, lechuga, dientes de león, repollos, manzanas y otros alimentos similares, que ingieren con gusto.

Como base, pueden alimentarse con un pienso de alta calidad para faisanes.

Esa afición al verde se repite en todos los criadores. Howman lo califica de principalmente vegetariano, con gran volumen de alimento verde, en especial hierba y alfalfa; recomienda dar en abundancia hierba cortada, lechuga y, mejor aún, la pamplina, y plantar la pajarera con césped que resista el consumo, protegido con listones y malla que dejan crecer la hierba a través (Howman, 1979; Howman, 1996). El criadero Chintaguay dice lo mismo, con las mismas verduras (ortigas finamente picadas, cebollines, lechuga, dientes de león, repollos y manzanas) (del Campo, 2006). Gerrits recuerda que los koklas, como los orejudos, aprecian la lechuga y otras verduras durante todo el crecimiento, y que sólo con rarezas como los tragopanes y los koklas hace falta seguir dando alimento vivo varias semanas (Gerrits, 1974). Delacour da para el koklas adulto un pienso en papilla o en gránulos rico en proteínas, insectos, carne picada, grano, bayas y verdura (Delacour, 1977).

Delacour cita, además, el consejo de la señora Malisoux: el koklas debe alimentarse casi sólo con verde, variado pero siempre muy tierno, lo que en invierno es a veces difícil; rechaza las verduras duras como la col; necesita también fruta y bayas, aunque menos que los tragopanes, y una buena mano de grano al día; y las malas hierbas, dadas pronto en primavera, tienen un excelente efecto y aumentan la fertilidad (Delacour, 1977).

Los criadores de Francia en el siglo XIX alimentaban a los pollos con maíz molido mezclado con natillas (de huevo y leche), crisálidas de gusano de seda y mucha verdura, y señalaron que las aves, con hierba a discreción en el recinto, apenas comían pasta y huevos de hormiga (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Sydney Porter, que vio koklas en Shanghái en 1935, anotó que eran mucho más insectívoros que otros faisanes (Delacour, 1977). El libro del autor anota que a los polluelos de koklas les encantan los gusanos de la harina (Hernández García, 2013).

Cortejo y exhibición

Mechones erguidos como orejas, manchas blancas hinchadas y una danza de lado con el ala rozando el suelo.

La exhibición del koklas es más bien discreta y silenciosa. Johnsgard la describe a partir de las observaciones de Wayre y de Harrison y Wayre, hechas con aves en cautividad; en libertad no se ha descrito ninguna parada nupcial detallada, y Lelliott, que estudió la especie en Nepal, no llegó a observar ninguna (Johnsgard, 1986).

La estación

En abril ya pueden contemplarse las paradas nupciales. Así lo anotan la ficha original y el libro del autor para las aves de pajarera (Hernández García, 2013). En el Himalaya, la cría se extiende de abril a junio, y el canto territorial comienza mucho antes, en otoño (véase el capítulo de comportamiento) (BOW; Johnsgard, 1986). Beebe encontró en mayo, en Garhwal, a los koklas en pareja, o al macho solo si su hembra estaba ya incubando (Beebe, 1922 (vol. III)).

La exhibición descrita por Wayre y por Harrison y Wayre

Johnsgard, que resume esa descripción, distingue dos posturas, una frontal de amenaza y otra lateral de cortejo (Johnsgard, 1986). En la amenaza, el macho se encara con el rival con los mechones de las «orejas» aplanados y el plumaje liso, el cuello y la cabeza extendidos hacia delante hasta la altura del cuerpo y la cola ligeramente levantada; avanza a embestidas y emite sin cesar un cloqueo suave y algo melodioso, «chu-cher-ra-ka-pat-tcha» (Johnsgard, 1986).

La postura lateral es casi la antítesis: el ave se pone relativamente erguida, en ángulo recto con el objeto de su atención y a veces inclinada ligeramente hacia atrás, con los mechones verticales como orejas de conejo y los parches blancos de las mejillas esponjados, sobre todo por el borde inferior. El cuello se infla, de modo que parece corto y grueso; el cuerpo se inclina para ofrecer al otro ave el máximo de plumaje; las plumas, incluidas las supracaudales, se erizan, y también las del flanco y el vientre; el ala del lado exhibido cae algo; y la cola se abre en abanico y se tuerce hacia el destinatario, en el mismo plano de la inclinación del cuerpo (Johnsgard, 1986). Así el macho gira en torno a su pareja y, a veces, hace una carrera repentina de unos metros en plena exhibición lateral, con el ala más lejana muy caída y las primarias rozando el suelo, lo que produce un rumor; es una exhibición silenciosa, aunque el macho puede erguirse y lanzar el canto fuerte (Johnsgard, 1986).

La respuesta de la hembra puede ser la indiferencia, o quedarse quieta con el cuello estirado paralelo al suelo y con las plumas de las mejillas y los mechones cortos erguidos; o bien se agacha de repente, y el macho la monta de inmediato (Johnsgard, 1986). Delacour resume la exhibición del macho así: pasea con aire orgulloso, esponjando las plumas del cuerpo y levantando verticalmente los largos mechones negros de los lados de la cabeza, con la cresta parda alzada entre ellos (Delacour, 1977). Madge y McGowan la describen igual: el macho eleva los mechones y la cresta, esponja el plumaje del cuerpo y se pavonea alrededor de la hembra (Madge y McGowan, 2002).

Sistema de apareamiento

Los autores coinciden en que el koklas es monógamo. Baker declaró «casi seguro» que lo es, y Beebe afirma que las parejas se mantienen todo el año, apoyándose en que sólo se ve a más de dos aves juntas en la estación fría y en que el macho se mantiene junto a la hembra durante la incubación y se une a ella y a la pollada cuando los pollos nacen (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). Madge y McGowan lo presumen monógamo, por la frecuencia con que se ve a las parejas juntas o muy próximas, y señalan que hay pocas pruebas firmes (BOW; Madge y McGowan, 2002). Un recuadro de la ficha original, que cita a Wikipedia, añade que, a diferencia de la mayoría de los faisanes, que son polígamos, el koklas forma parejas monógamas, con una ligera tendencia ocasional a la poliandria social, y que ambos progenitores participan en la crianza de los pollos (Wikipedia). Lelliott opinó que la monogamia es probablemente correcta, aunque no pudo observar ninguna exhibición (Johnsgard, 1986). Johnsgard recuerda que se han señalado semejanzas entre este género y el faisán sangriento en las exhibiciones sociales y en el sistema de apareamiento (Johnsgard, 1986).

Reproducción en la naturaleza

Un nido en el suelo, bajo un arbusto, y entre cinco y siete huevos a partir de abril.

En libertad, el koklas cría de abril a junio, aunque se halló un nido a mediados de julio. El nido es un rascado en el suelo bajo una cubierta densa, forrado en parte con ramitas y hojas; la nidada es de cinco a siete huevos (excepcionalmente nueve), de color amarillento pálido a beige intenso con marcas pardo rojizas, que la hembra incuba sola (BOW; Johnsgard, 1986).

Calendario anual

El calendario es orientativo: se basa en pocas observaciones y varía con la altitud, pues la puesta se retrasa a medida que se sube por las laderas. No hay un ciclo anual publicado para toda el área.

El nido

Beebe, que halló varios nidos en Garhwal, describe una elección de lugar muy variada: en el corazón de una mata de maleza baja, al abrigo de un peñasco musgoso o junto al tronco de un árbol; los vio con sólo hierba de 15 pulgadas (unos 38 cm) de abrigo, aunque la hierba se arqueaba sobre el ave que incubaba. Nunca vio un hoyo realmente excavado en el suelo, como mencionan varios observadores: los nidos eran depresiones en el césped, hechas por el peso y los movimientos constantes del cuerpo del ave; en uno, en una pendiente, la depresión era tan poco profunda que un huevo había rodado un pie (unos 30 cm) y su embrión estaba muerto. El único forro es la hierba, las hojas o el musgo que había en el lugar cuando la hembra empezó a poner (Beebe, 1922 (vol. III)). Los nidos están a altitudes de entre cinco mil y diez mil pies (de unos 1.500 a 3.000 m); todos los que encontró estaban hacia los siete a nueve mil pies (Beebe, 1922 (vol. III)).

Baker, recogido por Johnsgard, describe nidos de la forma de Cachemira y de la nominal en bosques de pino y abeto, con los huevos sobre un montón de hojas y desechos bajo un arbusto espeso o junto a un árbol; la mayoría de los nidos se sitúan bajo arbustos espesos, normalmente de hoja perenne, en laderas de bosques de coníferas; el nido a veces queda oculto entre helechos, o en marañas de zarzas, frambuesos u otras cañas, y siempre bien escondido; a veces está encajado entre las raíces de un árbol, y entonces puede estar en un hueco o cavidad casi invisible (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). Johnsgard cree que los requisitos principales parecen ser un sotobosque espeso y quizá la cercanía del agua (Johnsgard, 1986). Delacour precisa que las hembras anidan normalmente en el suelo, entre unos 5.000 y 12.000 pies (unos 1.500–3.650 m) (Delacour, 1977); el recuadro de Birds of the World habla de un rascado en el suelo (BOW), y el Wildlife Institute of India, de nidos bajo arbustos espesos (WII, 2007).

Puesta y huevos

Tras la cópula, la hembra pone entre 9 y 12 huevos (de 50 × 38 mm y unos 40 g) y, en algunas ocasiones, hasta 30. La puesta se lleva a cabo en días alternos y suele haber una infertilidad del 35 al 40 %.

Faisán Koklas
Huevo © Hugo Barbosa

En libertad, las nidadas son mucho menores. Beebe halló una puesta de dos huevos (incompleta), una de seis y una de siete, y calcula que nueve es el número máximo registrado y siete, el medio; las puestas de la forma de Cachemira que cita son de cinco o seis (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard, a partir de Baker, da una puesta normal probablemente de cinco a siete, con una nidada de nueve registrada por Baker y otras de ocho; también se han hallado puestas completas de sólo cuatro; la más frecuente sería de seis (Johnsgard, 1986). Los 9–12 huevos que menciona Howman son de cautividad (Howman, 1996; Johnsgard, 1986). Los huevos son de un óvalo regular, muy brillantes, de fondo crema ante intenso y con puntos y manchas de un rojo pardo o chocolate, casi negro en el centro de las manchas más grandes; las marcas varían mucho, desde puntos finos y apretados, que dan a los huevos el aspecto de pequeños huevos de pavo o de monal, hasta unas pocas manchas grandes (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour da una media de 51 × 37 mm (Delacour, 1977).

FuenteHuevos por puestaIncubación y observaciones
Beebe (1922)2, 6 y 7 en nidos que halló; máximo 9 registrado; media 7Huevos de 52 × 37 mm de media (Beebe, 1922 (vol. III))
Baker, en Johnsgard (1986)5–7 normal; una de 9; algunas de 8; a veces sólo 4; la más frecuente, 6Incubación de 26–27 días; la hembra incuba (Johnsgard, 1986)
Delacour (1977)4–9 en libertadIncubación de 21–22 días (Delacour, 1977)
Howman (1979 y 1996)9–12Incubación de 26–27 días; primer año de plumaje adulto (Howman, 1979; Howman, 1996)
Madge y McGowan (2002)5–7 (hasta 9)Incubación de 26–27 días en cautividad, aunque también se han citado 21–22 (Madge y McGowan, 2002)
Wildlife Institute of India (2007)5–7Incubación de 20–21 días (WII, 2007)
Chintaguay (2005 y 2006)5–7 en la tabla de postura; 9–12 por temporada en la naturaleza en la ficha de la especieIncubación de 26–27 días; maduros al año (del Campo, 2006)
Libro del autor, vol. I (2013)9–12; hasta 30 si se retiran los huevosIncubación de 26–27 días; infertilidad del 35–40 %; adultos al segundo año (Hernández García, 2013)
Libro del autor, vol. II (2014)2–4 en la ficha técnica de incubación26–27 días; madurez a los 2 años; abril en el hemisferio norte y octubre en el sur (Hernández García, 2014)

Los datos de nidada en libertad son escasos: casi todos proceden de unos pocos nidos hallados por Beebe y Baker.

Incubación y crianza de los pollos en libertad

La incubación la hace la hembra sola, y el macho se mantiene cerca (Johnsgard, 1986). Beebe observó que, durante las semanas de incubación, el macho nunca se aleja del nido, y que sólo emite alguna llamada de sospecha o de miedo, al parecer para beneficio de la hembra; cuando nacen los pollos, el macho se une a ella y comparte el cuidado (Beebe, 1922 (vol. III)). Los jóvenes son muy precoces: pueden volar bien en muy pocos días, según Baker (Johnsgard, 1986). Beebe vio una vez, a poca altitud, a una hembra con sus pollos ya crecidos y al macho unos cien pies (unos 30 m) más arriba en la ladera: al aparecer el perro, el macho voló a un árbol gritando, y la hembra y los pollos se agacharon sin moverse hasta que el perro tropezó con ellos (Beebe, 1922 (vol. III)). No hay información específica sobre las tasas de crecimiento ni la duración de la dependencia de los jóvenes (Johnsgard, 1986).

Madurez sexual

Johnsgard dice que la madurez llega en el primer año de vida, y que probablemente los machos jóvenes se vuelven territoriales la primavera siguiente a la de su nacimiento (Johnsgard, 1986). Howman y Chintaguay dan igualmente un año; Delacour dice que los machos jóvenes toman el plumaje adulto en su primer año, y una de las crías de Andelle lo hizo (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Howman, 1996). El libro del autor y la ficha original dicen, en cambio, que los ejemplares son adultos al segundo año de vida, y la ficha técnica del volumen II da también dos años (Hernández García, 2013; Hernández García, 2014). Las fuentes no explican la diferencia.

Cría en cautividad

Ni demasiado complicada ni fácil: espacio, vegetación, humedad controlada y mucho verde.

La reproducción del faisán koklas no es ni demasiado complicada ni tampoco fácil: es posible que un aficionado inexperto no obtenga demasiados resultados, pese a tratarse de una especie dura que rara vez enferma. Habitualmente, para lograr buenos resultados se necesita una pajarera amplia que evite la escasez de vegetación y facilite así la buena convivencia entre la pareja. Una pajarera excelente tiene aproximadamente 60 m², aunque el autor ha visto instalaciones menores que ofrecen excelentes resultados. Los ejemplares son adultos al segundo año de vida.

Una especie dura, pero difícil

Las fuentes no se ponen de acuerdo sobre la dificultad de la especie. El libro del autor la considera dura y poco propensa a enfermar (Hernández García, 2013). Delacour, sin embargo, la considera, junto con el faisán sangriento, la menos satisfactoria de los faisanes en cautividad: resiste bien la nieve, pero es muy sensible a la humedad y cae con facilidad ante la difteria y otras enfermedades (Delacour, 1977). Howman (1996) la cuenta, con el faisán sangriento y los tragopanes, entre los mayores retos para el aficionado, y atribuye las pérdidas a los parásitos, a los que parece muy propenso (Howman, 1996). Chintaguay, que lo cría en Chile, anota que no soporta muy bien la lluvia ni el exceso de humedad (del Campo, 2006). Delacour recoge la opinión de los criadores franceses del siglo XIX, que atribuían los fracasos a dos causas: una misteriosa enfermedad que mataba a todas las aves de ciertos envíos, aunque estuvieran gordas y de buen aspecto, y la mala situación de las jaulas, en terreno bajo y con demasiada sombra, pues la humedad es sumamente dañina para estas aves (Delacour, 1977).

Instalaciones

FuenteInstalación recomendada
Libro del autor (2013)Pajarera amplia: una excelente, de unos 60 m², aunque ha visto instalaciones menores que dan excelentes resultados (Hernández García, 2013)
Howman (1979 y 1996)400 pies cuadrados (unos 37 m²), con suelo de hierba; protegido con listones y malla para que la hierba crezca a través; perchas gruesas, bajo cubierta (Howman, 1979; Howman, 1996)
Chintaguay (2006)Se cría en parejas; basta un espacio de 2 × 5 m, techado en parte y protegido del viento (del Campo, 2006)
Delacour (1977)En climas poco favorables, mantenerlo sobre malla, sin contacto con el suelo, como a los urogallos (Delacour, 1977)
Anilla (libro del autor, vol. II)12 mm (Hernández García, 2014)

Los 60 m² del libro del autor y los 10 m² de Chintaguay son extremos opuestos; Howman está en medio.

Howman aconseja, para las especies vegetarianas como el koklas, un suelo de césped protegido con una malla de 1,3 cm sobre listones de 3,8 cm, que permite que la hierba crezca y ya no pueda ser destruida desde la raíz, con lo que se reducen también las enfermedades transmitidas por el suelo (Howman, 1979; Howman, 1996). En la pajarera conviene dar al ave hierba cortada y plantar vegetación, por lo que hace falta un recinto grande si la hierba ha de sobrevivir sin protección (Howman, 1979; Howman, 1996). Recomendación editorial: techar parte del recinto, evitar el suelo encharcado y las zonas de sombra permanente y proteger del viento.

En 1976 Roles señalaba que el Pheasant Trust había criado más de doscientos koklas, un éxito que él atribuía en parte al tamaño de sus aviarios, de 40 × 20 × 8 pies (unos 12,2 × 6,1 × 2,4 m, con unos 74 m² de suelo), cubiertos de hierba que las aves mantenían corta al pastar (Roles, 1976). Más de 200 es el total acumulado que relata el autor, no una cifra anual; la relación entre el recinto y el éxito es su interpretación, y el recinto descrito no equivale a un mínimo obligatorio (Roles, 1976).

Parejas y convivencia

El koklas se cría en parejas (del Campo, 2006). En el lote de Cornely, en abril de 1881 murió una de las dos hembras supervivientes (el relato anota que las aves son estrictamente monógamas) y la otra puso su primer huevo el 23 de abril (Delacour, 1977). Los pollos son muy tímidos y salvajes: mientras los jóvenes tragopanes y monales comen de la mano, los de koklas se esconden en cuanto se abre la puerta de su recinto (Beebe, 1922 (vol. III)), y empiezan pronto a pelearse entre ellos (Delacour, 1977).

Madurez y puesta

Howman y Chintaguay dan la madurez al año de vida; el libro del autor y su ficha técnica, a los dos años (del Campo, 2006; Hernández García, 2013; Hernández García, 2014; Howman, 1996). La puesta empieza en abril en el hemisferio norte y en octubre en el sur (del Campo, 2006; Hernández García, 2014). Los criadores franceses citados por Delacour y Beebe obtuvieron, en 1881, de una hembra, 24 huevos entre el 23 de abril y el 1 de julio, a razón de uno cada tres días; y en 1882, mientras una hembra joven empezaba a poner, la vieja dio veinte huevos (con dieciocho pollos) y treinta a finales de julio (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). El libro del autor anota que la hembra puede llegar a 30 huevos si se retiran (Hernández García, 2013).

Incubación

La incubación dura de 26 a 27 días. El criadero Chintaguay anota la misma cifra en su tabla de postura, y Howman, Johnsgard y Madge y McGowan la repiten, con 21–22 días como valor alternativo en Delacour (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Howman, 1996; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Los criadores franceses del siglo XIX usaban gallinas cluecas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977); hoy se recurre a la incubadora, como con los demás faisanes (del Campo, 2006). Los parámetros de incubación y crianza de Chintaguay son comunes a casi todos los faisanes; para el koklas sólo cambia la duración, con 26–27 días (del Campo, 2006). Resumidos, son los siguientes (del Campo, 2006):

Según Roles (1976), en el Pheasant Trust los huevos de koklas se ponían a incubar bajo gallinas bantam y se pasaban a incubadora para las dos últimas semanas y la eclosión; el relato consigna una duración total de 21–22 días, distinta de los 26–27 días de otras fuentes de esta ficha (Roles, 1976). El dato se conserva atribuido a esa experiencia, sin fundir ambos intervalos en una norma única (Roles, 1976). Roles añade que en cautividad la hembra suele ser de doble puesta y puede dar hasta veinte huevos al año, con una puesta media de cuatro a nueve huevos (Roles, 1976).

FaseValor recomendado
Conservación de los huevos antes de incubar13–15 °C y 75 % de humedad relativa, con la punta fina hacia abajo
Temperatura37,5 °C durante toda la incubación, hasta que el pollo se seca
Humedad relativa55–60 % hasta tres días antes de la eclosión y 65–70 % durante los tres últimos días
Volteo3 o 4 veces al día, hasta tres días antes de la eclosión
Últimos tres díasSin volteo, paso a una nacedora
Duración para el koklas26–27 días

Pauta general del criadero Chintaguay; el resto (precalentamiento, nacedora, calor de crianza, etc.) es la que se describe en la ficha del faisán dorado (del Campo, 2006).

Ficha técnica de incubación y calendario de cría

La ficha técnica de incubación del libro del autor (volumen II) da para el koklas 2–4 huevos, 26–27 días, puesta en abril en el hemisferio norte y en octubre en el sur, y madurez sexual a los dos años (Hernández García, 2014). El criadero Chintaguay anota, en su tabla de postura, madurez a un año, 5–7 huevos, puesta en abril o en octubre y 26–27 días de incubación (del Campo, 2006). Howman da igualmente 26–27 días y puesta en abril (Howman, 1996).

Crianza de los pollos

La incubación dura de 26 a 27 días. Los polluelos deben colocarse en grupos reducidos para evitar el picaje. Se les suministra un buen pienso para polluelos de faisán, aunque rápidamente pueden pasar a comer pienso de pavos y, después, alimento verde. A los polluelos de koklas les encantan los gusanos de la harina.

En el procedimiento que describe Roles (1976) en el Pheasant Trust, los pollos salían de las criadoras a los diez o catorce días y pasaban a parques con suelo de arena, en lugar de corraletas móviles sobre hierba, porque a esa edad son muy sensibles a las bacterias y los parásitos comunes; durante la cría recibían lechuga fresca entera a diario y nunca col, por su fibrosidad (Roles, 1976). Roles cita también un caso de koklas mantenidos y criados con éxito en Estados Unidos con una dieta de alfalfa, incluso los pollos (Roles, 1976). Es una alternativa histórica que conviene distinguir de la crianza sobre malla que describen otros autores, y no debe presentarse como pauta general (Roles, 1976).

Faisán Koklas
Foto joven © Hugo Barbosa

La característica principal de los polluelos de koklas es su rápido crecimiento, por lo que muy pronto pueden diferenciarse los sexos.

Gerrits añade que, sólo con rarezas como los tragopanes y los koklas, hace falta seguir dando alimento vivo durante varias semanas, aunque muchas especies, y en especial los koklas y los orejudos, aprecian la lechuga y otras verduras durante todo el periodo de crecimiento; cuando tienen una semana se les puede dar la planta entera, y la picotean hasta deshacerla, lo que además los entretiene (Gerrits, 1974). Johnsgard, a partir de Delacour, señala que los jóvenes se pueden alimentar con la dieta habitual de los faisanes, pero que conviene pasarlos a verde lo antes posible, y que son muy sensibles a las infecciones, por lo que a veces es mejor criarlos sobre marcos de malla elevados del suelo, con acceso al verde (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Los criadores franceses del siglo XIX alimentaban a los pollos con harina de maíz con natillas, crisálidas de gusano de seda y mucha verdura; y notaron que, cuando hay hierba a discreción, comen una cantidad insignificante de papilla y de huevos de hormiga (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Chintaguay añade que, a las tres semanas, los machos muestran la mancha blanca de la garganta (del Campo, 2006).

Enfermedades y manejo sanitario

El libro del autor califica al koklas de especie dura que rara vez enferma (Hernández García, 2013); Delacour y Howman, por el contrario, destacan su sensibilidad a la difteria, a las enfermedades en general y a los parásitos, por lo que recomiendan la malla elevada (Delacour, 1977; Howman, 1996). Recomendación editorial: dada la discrepancia entre fuentes, extremar la higiene del suelo, desparasitar con regularidad y vigilar la humedad.

Recomendaciones de manejo

Recomendación editorial: ofrecer un recinto lo más grande posible, con césped vivo protegido y refugio parcial contra la lluvia; alimentar con pienso de buena calidad y mucho verde fresco; criar a las parejas por separado y dejar a los polluelos con la menor manipulación posible; y mantener las líneas de koklas de cada subespecie sin cruzar, pues el cruce entre subespecies pierde interés para la conservación.

Estado de conservación

Una especie de preocupación menor, extensa y común en el Himalaya, pero con subespecies chinas de área reducida.

LC
Preocupación menor

Población estable y extendida. Región: Himalaya.

Escala de la Lista Roja de la UICN, de menor a mayor riesgo de extinción. La categoría de esta especie aparece destacada.

La UICN la cataloga como de preocupación menor. Birds of the World la califica igual, con un área estimada de 1.380.000 km², aunque el hábitat se degrada y se fragmenta por el pastoreo, la recogida de leña y la tala; de las nueve subespecies, joretiana y darwini, con menos de 50.000 km² combinados, merecen atención especial (BOW).

Cómo ha ido cambiando la valoración

Beebe pensaba, en 1922, que, por la timidez y el carácter solitario de la especie y la dificultad de perseguirla en sus laderas empinadas, el koklas podría mantenerse durante muchos años (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard, en 1986, lo consideraba bastante seguro en la mayor parte del Himalaya, aunque vulnerable a la destrucción de los bosques maduros de altitud media con sotobosque espeso, que son su hábitat principal (Johnsgard, 1986). El plan de acción de la UICN y la WPA (2000) lo incluye entre las veintiséis especies de riesgo bajo (preocupación menor), por su gran área global, aunque con algunas poblaciones fragmentadas (Fuller y Garson, 2000). Madge y McGowan (2002) lo describen como extendido y razonablemente común, aunque sus bosques se perturban y fragmentan cada vez más, aislando muchas subpoblaciones (Madge y McGowan, 2002). Howman (1996) anota que algunas subespecies son vulnerables (Howman, 1996).

AñoFuenteValoración
1922BeebeTímido y solitario, vive en laderas difíciles: «podrá mantenerse durante muchos años» (Beebe, 1922 (vol. III))
1986JohnsgardBastante seguro en casi todo el Himalaya; vulnerable a la destrucción del bosque maduro con sotobosque; no se caza mucho por su plumaje (Johnsgard, 1986)
1996HowmanAlgunas subespecies, vulnerables (Howman, 1996)
2000Fuller et al. (UICN/WPA)Riesgo bajo: preocupación menor; gran área global, con poblaciones fragmentadas (Fuller y Garson, 2000)
2002Madge y McGowanExtendido y razonablemente común; las subespecies joretiana y darwini, quizá menos de 10.000 aves (Madge y McGowan, 2002)
2007Wildlife Institute of IndiaPreocupación menor; más resistente a la degradación del hábitat que otros faisanes (WII, 2007)
ActualBirds of the WorldPreocupación menor; área de 1.380.000 km² (BOW)

No existe una estima de población global: sólo hay densidades locales (véase el capítulo de distribución).

Dónde está más amenazado

Madge y McGowan advierten de que los dos grupos de subespecies chinos pueden estar en mayor riesgo que el del Himalaya occidental, sobre todo joretiana y darwini, que viven en el sureste densamente poblado de China y quizá no lleguen a 10.000 aves; la especie prefiere un sotobosque significativo y, donde éste se degrada por el pastoreo o la recogida de forraje y leña, sufre presión (Madge y McGowan, 2002). Birds of the World coincide en que esas dos subespecies, con menos de 50.000 km² combinados, merecen atención especial (BOW). Está extinto en el sureste del Tíbet, el noroeste de Fujian y el norte de Guangdong, y quizá también en Afganistán (BOW; Madge y McGowan, 2002).

  • 1.380.000km²
    área de distribución estimada según Birds of the World
  • 17–25parejas por km²
    densidad máxima citada, en Shimla (1979)
  • Lista IVley india
    protección legal en la India; fuera de CITES

Amenazas y protección

Pérdida y degradación del bosque, pastoreo y caza para consumo en un ave que se esconde bien.

Las amenazas del koklas son sobre todo la degradación y la fragmentación de sus bosques por el pastoreo, la recogida de leña y forraje y la tala, y la caza para carne, que en algunas zonas del Himalaya es notable (BOW; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007). El ave se cuenta entre las más resistentes de su grupo a la degradación del hábitat, y hasta cierto punto es difícil de cazar por su carácter huidizo (Johnsgard, 1986; WII, 2007).

Resumen de las amenazas

AmenazaDetalleFuente
Degradación y fragmentación del bosquePastoreo, recogida de leña y forraje y tala degradan y fragmentan el hábitat; se aíslan subpoblaciones.Madge; BOW (BOW; Madge y McGowan, 2002)
Sobrepastoreo e invasión agrícolaAmenazas en Pakistán, donde la población, aun así, sigue siendo bastante favorable.Johnsgard (Johnsgard, 1986)
Caza para consumoEn Himachal Pradesh, los galliformes suponen el 8,46 % de unos 268 kg de carne silvestre por hogar y año, y el koklas y la perdiz chukar son la mayor parte; las densidades de koklas son mayores en las áreas protegidas que en las zonas cazadas.WII (WII, 2007)
Pérdida de áreas en ChinaExtinto en el sureste del Tíbet, el noroeste de Fujian y el norte de Guangdong; las subespecies del sureste, en un área muy poblada.Madge; BOW (BOW; Madge y McGowan, 2002)
CapturaMenos propenso a ser capturado que otros faisanes de la zona y poco apreciado por su plumaje.Johnsgard (Johnsgard, 1986)

La caza y la carne

Los datos de caza son contradictorios. En el distrito de Munsiari (Uttarakhand), el informe del Wildlife Institute of India dice que el cheer y el koklas se cazan rara vez porque su carne tiene fama de fibrosa, con hilos duros y no comestibles, y por tanto no es apreciada (WII, 2007). En Himachal Pradesh, en cambio, el mismo informe señala que el koklas y la chukar aportan lo principal de los galliformes de la carne silvestre de las aldeas encuestadas (WII, 2007). En China, el padre David afirmó que la carne del koklas de cuello amarillo es excelente, con a veces un olor aromático, superior a la de los demás faisanes de la zona; Beebe vio que se llevaban con regularidad al mercado de Pekín, aunque en menor número que los faisanes verdaderos (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe, a partir de un relato de caza, cuenta cómo se persigue al koklas con perros pequeños en octubre y noviembre, y cómo, por su carácter tímido y solitario y lo empinado de las laderas, es muy difícil cobrar más de una pareja al día (Beebe, 1922 (vol. III)).

En la India se prohibió la caza legal de galliformes con la ley de protección de la fauna, pero siguen cazándose para consumo y venta en todo el país (WII, 2007). Johnsgard señala que el koklas no se prefiere por su plumaje y que probablemente se atrapa menos que otros faisanes de la zona, y que su carácter secreto y recelosísimo reduce la mortalidad por el hombre (Johnsgard, 1986).

Protección legal y áreas protegidas

En la India, el koklas figura en la Lista IV de la ley de protección de la fauna silvestre (Indian Wildlife (Protection) Act) y no está incluido en CITES (WII, 2007). Se conoce de numerosas áreas protegidas: según Madge y McGowan, de los parques nacionales de Ayubia (Pakistán), Great Himalayan (India) y Khaptad (Nepal), y de las reservas de Fanjingshan y Mazong en China (Madge y McGowan, 2002). El Wildlife Institute of India lo registra en 36 de las áreas protegidas de faisanes del Himalaya, y cita en Jammu y Cachemira los santuarios de Overa-Aru, Limber, Lachipora y Gulmarg y los parques nacionales de Dachigam y Kishtwar, y en Uttarakhand el santuario de Kedarnath, Binsar, Govind y Nanda Devi (WII, 2007). En Nepal, el proyecto de la WPA en la reserva de faisanes de Pipar ha reunido seguimiento de las poblaciones de tragopán sátiro y de koklas, junto con escuelas locales y guardas; el plan de acción de la UICN advierte, sin embargo, de que la falta de una metodología constante, la variación de la época de los recuentos y los sesgos entre observadores reducen la fiabilidad de los datos (Fuller y Garson, 2000).

Medidas de conservación

El plan de acción de la UICN y la WPA no incluye al koklas entre las especies que necesitan acción global, pero advierte de que puede hacer falta acción local para evitar que algunas especies acaben amenazadas en parte de su área (Fuller y Garson, 2000). Recomienda el seguimiento sistemático de poblaciones mediante recuentos de canto, que son eficaces en las especies vocales como los tragopanes, el koklas y el cheer (Fuller y Garson, 2000; WII, 2007). El Wildlife Institute of India recomienda, para el conjunto de los galliformes, completar la red de áreas protegidas con reservas comunitarias y de conservación, porque buena parte de las poblaciones vive fuera de ellas (WII, 2007). En el distrito de Munsiari (Uttarakhand), las aldeas de Sarmoli y Jainti emprendieron desde 2005 la protección de los faisanes y las perdices en sus bosques comunales, donde viven diez especies de galliformes, entre ellas el koklas, y en 2006 se hizo un estudio de población y distribución del koklas y del tragopán sátiro en la cordillera de Khalia (WII, 2007).

Programas de cría y papel de la cautividad

Hacia el año 2000, el programa regional de conservación de los galliformes de la asociación europea de zoos (EAZA) no recomendaba ningún programa de cría específico para el koklas (Hernández García, 2014). Recomendación editorial: dado que la especie no está amenazada globalmente y sus mayores riesgos están en las subespecies chinas, la cría en cautividad es útil sobre todo para mantener la afición y el conocimiento de la especie; no conviene liberar aves de pajarera sin conocer su origen ni haberlo acordado con los responsables de conservación de cada zona.

Subespecies y variación

Nueve subespecies reconocidas, con una foto y unos datos para cada una, y las claves de Johnsgard y Delacour.

Según la clasificación actual se reconocen nueve subespecies de faisán koklas. A continuación se presentan las formas recogidas en esta ficha, con su área de distribución y sus rasgos distintivos.

Cuántas formas hay

El género Pucrasia es monotípico: el koklas es su única especie. Aunque tradicionalmente se han descrito numerosas formas geográficas, las clasificaciones actuales (como la Lista de Aves del Mundo del IOC) reconocen un número más reducido de subespecies válidas, en torno a nueve, agrupando o descartando algunas de las formas descritas históricamente (Wikipedia). El número varía según el autor (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; del Campo, 2006; Delacour, 1977; Fuller y Garson, 2000; Gerrits, 1974; Hernández García, 2013; Howman, 1996; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002):

FuenteFormas reconocidas
Beebe (1922)Tres especies y diez subespecies: macrolopha, biddulphi, castanea, nipalensis (grupo macrolopha); xanthospila, ruficollis, meyeri, joretiana (grupo xanthospila); darwini y styani (grupo darwini) (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)Una especie y diez formas: las anteriores, con bethelae (Fleming, 1947) y sin styani como forma propia (fase de color de darwini) (Delacour, 1977)
Johnsgard (1986)Una especie; diez subespecies, como Delacour, con bethelae (Johnsgard, 1986)
Gerrits (1974) y Howman (1996)Diez subespecies (Gerrits, 1974; Howman, 1996)
Plan de acción UICN/WPA (2000)Nueve: macrolopha, nipalensis, castanea, biddulphi, joretiana, darwini, meyeri, ruficollis y xanthospila (Fuller y Garson, 2000)
Madge y McGowan (2002)Nueve; bethelae incluida en biddulphi y styani en darwini (Madge y McGowan, 2002)
Libro del autor, Chintaguay y Birds of the WorldNueve; las mismas del plan de acción (BOW; del Campo, 2006; Hernández García, 2013)

Las diferencias vienen de dos formas discutidas: bethelae (valle de Kulu) y styani (Hubei).

Johnsgard distingue tres grupos de subespecies, aparentemente aislados: el occidental o del grupo macrolopha, de castanea en el oeste a nipalensis en Nepal central; el del grupo xanthospila, que reúne varias subespecies dispersas, de meyeri en el este del Tíbet a xanthospila en el norte de China; y el del grupo darwini, en el este de China, con sólo dos subespecies, la extendida darwini y la localizada joretiana (Johnsgard, 1986). Madge y McGowan reconocen los mismos tres grupos: el del Himalaya (macrolopha, castanea, biddulphi y nipalensis), el del collar dorado (meyeri, ruficollis y xanthospila) y el oriental (joretiana y darwini) (Madge y McGowan, 2002); Beebe, en cambio, colocaba joretiana junto a xanthospila (Beebe, 1922 (vol. III)).

Por qué nueve y no diez: lo que dijeron Beebe y Delacour

Las nueve subespecies de esta ficha son las que reconocen hoy el plan de acción de la UICN, Madge y McGowan y Birds of the World. Las dos formas que quedan fuera, styani y bethelae, no son inventos recientes: las describieron y las discutieron precisamente Beebe y Delacour, y por eso conviene saber qué dijo cada uno (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977; Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002).

FormaQué dijo Beebe (1922)Qué dijo Delacour (1977)Tratamiento actual
styani (koklas de Styan), Grant, 1908; HubeiEs la décima subespecie de su lista, como Pucrasia darwini styani. Su lámina compara al koklas de Darwin, de vientre castaño cálido, con el de Styan, de vientre negro y gris limpio; las dos aves viven en las colinas de bambú del este de China y son siempre raras (Beebe, 1922 (vol. III)).No la cuenta como forma propia: describe una fase de color de darwini sin nada de castaño, negra y gris y sin banda ventral, y recoge, citando a Peters (1934), que estos ejemplares aparecen dentro de las poblaciones normales de darwini, con muchos intermedios (Delacour, 1977).Incluida en darwini (Madge y McGowan, Birds of the World): fase negra y gris presente en toda el área, con intermedios (BOW; Madge y McGowan, 2002).
bethelae (koklas del Punjab), Fleming, 1947; valle de KuluNo la conoció: se describió veinticinco años después de su monografía, de modo que no figura en su lista de diez (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).La reconoce como subespecie, la décima de su lista: macho como macrolopha pero más apagado y oscuro, con la banda ventral chocolate o pardo negruzca como biddulphi; hembra más oscura que la nominal y más apagada que la de Cachemira. Vive en el valle de Kulu, por encima de Sultanpur hasta el paso de Rohtang, de 6.500 a 11.000 pies, y su clave la separa de macrolopha por ser más apagada (Delacour, 1977).Incluida en biddulphi (Madge y McGowan, Birds of the World, plan de acción de la UICN) (BOW; Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002).

Las dos listas de diez subespecies de Beebe y de Delacour no coinciden: Beebe cuenta styani y Delacour cuenta bethelae, y ninguno de los dos cuenta las dos a la vez.

La diferencia, pues, no es de criterio sobre el conjunto del grupo, sino de fecha y de cómo se trata cada forma. Beebe trabajó antes de que existiera bethelae y mantuvo styani como subespecie, aunque ya describía en el koklas de Darwin una gran variación individual en la cantidad de castaño. Delacour, con bethelae ya descrita, la acepta como una forma intermedia entre macrolopha y biddulphi, pero niega a styani el rango de subespecie. Las clasificaciones posteriores dan un paso más y agrupan también bethelae con biddulphi; el resultado son las nueve subespecies que se presentan a continuación (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).

Koklas del Himalaya
Macho de koklas del Himalaya (Pucrasia macrolopha macrolopha) © Autor desconocido
Koklas del Himalaya
Koklas del Himalaya

Koklas del Himalaya

Pucrasia macrolopha macrolopha Lesson, 1829

Nombres
Koklas del Himalaya o de la India; en inglés Indian koklass, common koklass, Garhwal koklass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986)
Distribución
Uttar Pradesh (India) y Nepal (ficha original); Himalaya occidental, de Chamba a Kumaon, con el centro en Garhwal (Beebe); del sur de Cachemira a Kumaon (Delacour); del centro de Himachal Pradesh al oeste de Nepal (Birds of the World) (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977)
Localidad tipo
Colinas de Almora, en Kumaon (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Macho
Gris plateado con una ancha estría negra en forma de flecha en cada pluma del manto; lados y flancos grises; sin collar en la nuca; banda castaña ventral de la garganta a la cola; rectrices laterales castañas por fuera (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Parda jaspeada; rectrices laterales castañas por fuera y negras por dentro, con punta blanca (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Tamaño
Longitud ♂ 580–640 mm y ♀ 525–560 mm; peso ♂ 1.135–1.415 g y ♀ 1.025–1.135 g (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002)
Hábitat
Bosque de deodar, abeto, roble y castaño; de unos 1.200 m al límite del bosque; los nidos que halló Beebe, hacia los 2.100–2.750 m (Beebe, 1922 (vol. III))

Es la forma más generalizada del género: Beebe la considera el centro del que irradian las demás subespecies del Himalaya, que se oscurecen o cambian de color hacia el oeste y el este. La ficha original sólo anotaba: «Uttar Pradesh (India) y Nepal».

Koklas occidental
Macho de koklas occidental (Pucrasia macrolopha castanea) © Jonas
Koklas occidental
Koklas occidental
Koklas occidental

Koklas occidental

Pucrasia macrolopha castanea Gould, 1854

Nombres
Koklas occidental; western koklass o Kafiristan koklass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Norte de Afganistán y áreas confinadas del Pakistán oriental (ficha original); este de Afganistán hasta Chitral, en Pakistán (Johnsgard, Birds of the World); Kafiristán y Chitral (Beebe) (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Johnsgard, 1986)
Macho
Castaño oscuro, más granate, sobre toda la parte inferior, la nuca y el manto; lados y flancos castaños; cola casi sin castaño, de un negro hollín (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Sin descripción propia en Beebe; Delacour la ve más pálida, gris y de cola pardo negruzca; Madge y McGowan, más oscura y de cola negruzca (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Tamaño
Ala del macho 240–252 mm y cola 178–252 mm; hembra, ala de 228 mm; Beebe halla el tamaño prácticamente igual al de la forma nominal (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986)
Hábitat
Laderas muy forestadas de deodar en la baja Chitral; en verano rara vez por debajo de los 2.100–2.400 m (Beebe, 1922 (vol. III))

Ficha original. Norte de Afganistán y áreas confinadas del Pakistán oriental. Cabeza verde oscura, marrón y negra con iridiscencia metálica; mechones laterales del mismo color entre los que se destaca una larga cresta castaña; mejillas blanquecinas muy evidentes; generalmente muy oscuras con partes inferiores marcadas por una gran banda caoba marrón oscuro que cruza el hasta que llega al área ventral. Bastante brillantes, caderas gris negruzca; generalmente cola de color marrón oscuro.

Beebe cuenta que las dos únicas pieles de la descripción de Gould, con el cuerpo muy relleno, están en el Museo de Londres; la forma es rara en las colecciones y mal conocida, y hay mucha variación individual y paso gradual a la subespecie de Cachemira (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

Koklas de Nepal
Macho de koklas de Nepal (Pucrasia macrolopha nipalensis) © Autor desconocido
Koklas de Nepal
Koklas de Nepal

Koklas de Nepal

Pucrasia macrolopha nipalensis Gould, 1854

Nombres
Koklas de Nepal; Nepal koklass; en Nepal, pokrass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Endémico de Nepal occidental (ficha original); oeste de Nepal, hasta el centro del país al oeste de Khachi y sin pasar al este de los arroyos que nacen cerca del Dhaulagiri (Beebe; Delacour) o hasta unos 83° 40’ de longitud este (Johnsgard); centro-oeste de Nepal (Birds of the World) (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)
Macho
Muy oscuro, castaño rico y negro; plumas del dorso, la rabadilla, los lados y los flancos negras con ribetes grises; coberteras negras bordeadas de ante o rufo; nuca y manto superior negros con mucho castaño; cola castaño oscuro (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Más roja en todo el plumaje; rectrices, salvo las externas, castañas por fuera (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Aves del centro de Nepal: macho, ala 220 mm, cola 220 mm; hembra, ala 200 mm, cola 185 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Hábitat
De 8.000 a 11.000 pies (unos 2.400–3.350 m), en bosques de roble, coníferas y bambú, al oeste del río Kali Gandaki (Johnsgard, 1986)

Ficha original. Endémico de Nepal occidental. Coloración del cuerpo que en general se ve marrón oscuro, banda y lados del mismo tono de color con el último resaltado por un color que tiende a negruzco brillante impregnado de tonos de gris claro.

Es el extremo oriental del grupo del Himalaya. Beebe examinó de cuarenta a cincuenta aves de Nepal y comprobó que los enlaces con la forma nominal son tan graduales que no hay dónde trazar una línea: muchos ejemplares de la zona de Jemlah son indistinguibles de aves de manto oscuro de Garhwal; el castaño del manto no depende de la edad (Beebe, 1922 (vol. III)).

Koklas de Cachemira
Macho de koklas de Cachemira (Pucrasia macrolopha biddulphi) © Autor desconocido
Koklas de Cachemira
Koklas de Cachemira

Koklas de Cachemira

Pucrasia macrolopha biddulphi Marshall, 1879

Nombres
Koklas de Cachemira; Kashmir koklass, Biddulph’s koklass; en Cachemira, plas (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Endémico de Cachemira (ficha original); Cachemira, hasta Gilgit por el noroeste (Beebe); de Gilgit y Cachemira al este hasta Ladakh y Kulu, de 6.500 a 11.000 pies (Johnsgard) (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986)
Macho
Como la nominal, pero con el castaño del cuello prolongado, más o menos completo, por la nuca, formando un collar casi completo de rojo oscuro; castaño inferior más oscuro y mezclado con negro; lados y flancos grises; espalda más parda; castaño de la cola reducido (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Casi idéntica a la de la forma nominal (Beebe); más clara y gris (Delacour); rectrices con barras (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Ala del macho de 233 a 249 mm; seis huevos medidos por Baker tenían una media de 49,8 × 36,2 mm (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986)
Hábitat
Bosques de pino y abeto; el nido, un montón de hojas bajo un arbusto espeso o junto a un árbol (Beebe, 1922 (vol. III))

Ficha original. Endémico de Cachemira (Cachemira es una región ubicada en la zona norte del subcontinente Indio).

Beebe duda de que merezca siquiera rango de subespecie y la describe como un nodo de aves bastante parecidas, entre la forma occidental y la nominal. Se la llama así por Biddulph, que descubrió la forma. Madge y McGowan incluyen en ella a bethelae (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002).

P. m. bethelae (Fleming, 1947), reconocida por Delacour y Johnsgard, vive en el valle de Kulu, por encima de Sultanpur hasta el paso de Rohtang, de 6.500 a 11.000 pies. El macho es más apagado y oscuro que el de la nominal, con la banda ventral chocolate o pardo negruzca, como la de Cachemira; la hembra, más oscura que la nominal, con el cuello y el pecho más grises, y más apagada que la de Cachemira (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Koklas de Meyer
Macho de koklas de Meyer (Pucrasia macrolopha meyeri) © Autor desconocido
Koklas de Meyer
Koklas de Meyer
Koklas de Meyer
Koklas de Meyer

Koklas de Meyer

Pucrasia macrolopha meyeri Madarász, 1886

Nombres
Koklas de Meyer; Meyer’s koklass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Sichuan occidental, noroeste de Yunnan y áreas adyacentes del Tíbet (China) (ficha original); también el este del Tíbet, hasta la cordillera de Lichiang (Delacour); extinto en el sureste del Tíbet (Birds of the World) (BOW; Delacour, 1977)
Macho
Como xanthospila, pero con la cola rojiza; cabeza negra metálica; collar amarillento evidente aunque incompleto; dibujo doble en el manto; cola de rectrices laterales rufas, con ancha banda subterminal negra y punta blanca (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Hembra
Como xanthospila, con el pecho y el manto más rojizos y las rectrices laterales rufas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Tipo macho: ala 233 mm, cola 223 mm, tarso 68 mm; hembra: ala 218 mm, cola 168 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Altitud
De 14.000 a 16.000 pies en la cordillera de Lichiang (Delacour); por encima de unos 3.000 m, en la zona de transición entre el cultivo y el bosque (Schafer) (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)

Ficha original. En general, se parece al congénere P. m. xanthospila, sin embargo, se diferencia por tener la cola que de color marrón rojizo. Cabeza negra metálica; manojos negros en la cresta y el centro de color canela; Las mejillas blancas y el cuello amarillento son bastante obvios, aunque incompletos. Partes superiores similares al congénere P. m. xanthospila, pero generalmente menos brillante; coberteras de alas grises intercaladas con gris oscuro y marrón; coberteras de la cola y timonel central con varias manchas negras; plumas externas de la cola resaltadas por coloración marrón rojiza. Hembra muy similar al congénere P. m. xanthospila, sin embargo, se distingue por el pecho de color marrón rojizo, tan rojizo como las plumas externas de la cola.

Se la nombró en honor del doctor A. B. Meyer, director del museo de Dresde (Beebe, 1922 (vol. III)).

Koklas de cuello naranja
Macho de koklas de cuello naranja (Pucrasia macrolopha ruficollis) © Autor desconocido
Koklas de cuello naranja
Koklas de cuello naranja
Koklas de cuello naranja
Koklas de cuello naranja

Koklas de cuello naranja

Pucrasia macrolopha ruficollis David y Oustalet, 1877

Nombres
Koklas de cuello naranja; orange-collared koklass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Áreas del sur de Gansu, Shaanxi y Sichuan (China) (ficha original); montañas de Kansu y oeste de Shensi, de 8.000 a 13.000 pies (Delacour); oeste de Sichuan, al norte hasta el sur de Gansu y Shaanxi (Birds of the World) (BOW; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)
Macho
Collar y manto anterior de un naranja rufo, con una estrecha raya central dorada en cada pluma; más oscuro y mejor marcado que xanthospila; banda ventral más oscura; cola gris y negra; subcaudales negruzcas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Como la de xanthospila: rectrices laterales grises, con barras negras completas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Un macho típico: ala 223 mm, cola 228 mm, tarso 66 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Notas
Posible intergradación con xanthospila en el norte (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)

Ficha original. El macho de esta subespecie se parece al congénere P. m. xanthospila se distingue por tener el collar caracterizado por el color marrón pardusco o café oscuro marrón. Plumaje que generalmente aparece gris abigarrado negro; la cabeza que aparece frontalmente negra metálica, mientras que la posterior se vuelve marrón muy oscura; mejillas blancas en promedio pequeñas en comparación con las de congéneres, y en particular a P. m. xanthospila. Partes inferiores cruzadas hasta el área ventral por una gran marca roja (óxido caoba); cola visualmente grisácea con un diseño similar al del congénere P. m. ruficollis.

El color del collar de la tarjeta antigua («marrón pardusco o café oscuro») difiere del naranja rufo que dan Beebe, Delacour y el nombre de la subespecie; y la comparación final de la cola de la tarjeta se hace consigo misma, por lo que probablemente se refería a xanthospila (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

Koklas de cuello amarillo
Macho de koklas de cuello amarillo (Pucrasia macrolopha xanthospila) © Autor desconocido
Koklas de cuello amarillo
Koklas de cuello amarillo
Koklas de cuello amarillo
Koklas de cuello amarillo

Koklas de cuello amarillo

Pucrasia macrolopha xanthospila Gray, 1864

Nombres
Koklas de cuello amarillo; yellow-necked koklass; en chino, song-ky («gallina de pino») (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
De Shaanxi a Mongolia Interior, Liaoning occidental y Manchuria del suroeste (ficha original); norte de Shensi y montañas de Mongolia Interior, al noreste hasta el oeste de Hebei y el suroeste de Manchuria (Johnsgard); de Szechuan central al noreste hasta Pekín (Beebe) (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Macho
Más claro y brillante que la nominal; corona gris ante y cresta de un rufo ante claro; cabeza negra con reflejos verde oscuro; grandes parches blancos en el cuello; collar amarillo pardo, incompleto; partes superiores grises con dos estrías negras; banda ventral castaña; rectrices externas gris perla con una barra negra, banda subterminal negra y punta blanca (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Como la forma nominal, con las rectrices laterales grises como las del macho (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Macho: ala 223 mm, cola 190 mm, tarso 66 mm; hembra: ala 208 mm, cola 152 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Notas
Fue la primera forma de koklas que llegó viva a Europa, en 1864, y la primera criada, en Amberes, en 1872 (Delacour, 1977)

Ficha original. De Shaanxi a Mongolia Interior - Liaoning del oeste y Mantchuria del sudoeste, China. Coloración del plumaje generalmente clara. Cabeza, incluyendo mentón y garganta, negros con reflejos metálicos de color verde oscuro; mechones laterales del mismo color; parte superior de la cabeza y cresta central en dorado brillante; Grandes parches blancos en las mejillas y párpado inferior marcados con un pequeño parche blanco. Parte superior del cuello sobre la cual destaca el cuello, aunque incompleto, de color amarillo pardo dorado. Partes superiores con plumas lanceoladas que tienden a gris-violeta; coverteras de la cola centrales de color pardusco gris con rayas verticales marrones en ambos lados de los bordes interiores, y marrón en los externos; plumas externas de la cola gris con tres rayas horizontales negras y obvia mancha oscura subterminal, mientras que el terminal es de color blanquecino. Escapulares principalmente marrón oscuro intercalado con gris, gris puro y blanquecino. Primarias de color marrón oscuro con el borde terminal de cada pluma en marrón y blanco. Secundarias en marrón oscuro intercalado con marrón grisáceo. Las partes superiores y los lados se distinguen por el color gris claro, abigarrado con negro; partes inferiores cruzados por una banda de caoba de color marrón oscuro y bajo plumas de la cola de color marrón oscuro con manchas subterminal negro y terminales blancas.

Koklas de Joret
Macho de koklas de Joret (Pucrasia macrolopha joretiana) © Autor desconocido
Koklas de Joret
Koklas de Joret

Koklas de Joret

Pucrasia macrolopha joretiana Heude, 1883

Nombres
Koklas de Joret; Joret’s koklass (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Montañas del suroeste de Anhui (oeste de Anhui, en la zona de Hoshan), de 2.000 a 5.000 pies (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)
Macho
Sin collar amarillo; cresta corta, densa y de puntas romas; dibujo doble en el manto y los flancos, con los centros de las plumas gris blanquecino; castaño del cuello y el pecho rico y oscuro; sin borde castaño en las rectrices centrales ni en las subcaudales (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Hembra
Parecida a la del koklas de cuello amarillo; barras negras de la cola rotas o incompletas (clave de Delacour) (Delacour, 1977)
Tamaño
Tipo macho: ala 225 mm, cola 200 mm, tarso 70 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Estado
Con la de Darwin, menos de 50.000 km² combinados y quizá menos de 10.000 aves (BOW; Madge y McGowan, 2002)

Beebe la considera una rama próxima de la de cuello amarillo, con inclinación hacia la de Darwin, que es lo que cabe esperar por su posición geográfica; es la que, por su cresta corta, demuestra que la parte posterior de la cresta del koklas es una cresta verdadera y no unas «orejas». Se la nombró en honor del reverendo H. Joret, que consiguió el primer ejemplar (Beebe, 1922 (vol. III)).

Koklas de Darwin
Macho de koklas de Darwin (Pucrasia macrolopha darwini) © Autor desconocido
Koklas de Darwin
Koklas de Darwin
Koklas de Darwin
Koklas de Darwin

Koklas de Darwin

Pucrasia macrolopha darwini Swinhoe, 1872

Nombres
Koklas de Darwin; Darwin’s koklass, Southern koklass; en alemán, Chinesisches Pucrashuhn; en chino, song-by (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000)
Distribución
Zhejiang (Chekiang) y Fujian (Fokien), y quizá el sur de Anhui (Beebe); Hubei, sureste de Sichuan, Zhejiang, Fujian y norte de Guangdong, a poca altitud (Delacour); extinto en el noroeste de Fujian y el norte de Guangdong (Madge) (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)
Macho
Sin collar; cuatro estrías negras separadas por tres cuñas blancas en cada pluma del manto; castaño ventral difuso y reducido; sin barra negra oblicua en las rectrices externas (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)
Hembra
Del rufo intenso al ante frío; rectrices laterales grises y negras, sin barra oblicua (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977)
Tamaño
Macho: longitud 600 mm, ala 234 mm, cola 236 mm, tarso 72 mm; hembra: longitud 490 mm, ala 200 mm, cola 155 mm (Beebe, 1922 (vol. III))
Variación
Fase negra y gris («styani»), sin castaño ventral, dentro de las poblaciones normales; hay intermedios (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002)

Beebe lo separó del grupo de cuello amarillo por la complejidad creciente del dibujo del manto: las dos estrías de xanthospila se dividen aquí en cuatro. La forma styani (Grant, 1908), de la zona de Ichang, en Hubei, que Beebe mantuvo como subespecie, se considera hoy una fase de color de darwini (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Birds of the World la describe como una fase negra y gris, sin castaño salvo en el cuello (BOW). Un koklas de Darwin y un tragopán de Temminck produjeron híbridos en 1888 (Delacour, 1977).

Claves dicotómicas

El libro del autor reproduce la clave dicotómica de los machos de Johnsgard (que a su vez se basa en parte en Delacour) para separar las subespecies (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986). Se recoge aquí en forma de árbol de decisión; los nombres entre paréntesis son los de la clave de Johnsgard (1986), que además separa bethelae de biddulphi.

Clave dicotómica · Machos de Pucrasia macrolopha: clave según Johnsgard
  • Plumas del manto con una sola estría negra central en forma de flecha.
    • Lados y flancos grises.
      • Collar castaño en la nuca, a veces incompleto.P. m. biddulphi (Cachemira)
      • Sin collar en la parte trasera del cuello (los lados y la parte roja del cuello a veces son de color ante).
        • Más brillante y pálido en todo el plumaje.P. m. macrolopha (Himalaya)
        • Más apagado y oscuro en todo el plumaje.P. m. bethelae (Punjab; el libro lo anota como «biddulphi (bethelae)»)
    • Lados y flancos castaño oscuro o negros.
      • Lados y flancos negros, eventualmente con ribetes grises.P. m. nipalensis (Nepal)
      • Lados y flancos castaños.P. m. castanea (occidental)
  • Plumas del manto con dos o más estrías negras.
    • Plumas del manto con cuatro estrías negras, separadas por tres cuñas blancas, y sin collar.P. m. darwini (Darwin)
    • Plumas del manto con dos estrías negras separadas por una cuña blanca.
      • Sin collar distinto en la nuca.P. m. joretiana (Joret)
      • Con un collar distinto en la nuca.
        • Collar de la nuca naranja.P. m. ruficollis (cuello naranja)
        • Collar de la nuca amarillo.
          • Base de las rectrices externas básicamente gris.P. m. xanthospila (cuello amarillo)
          • Base de las rectrices externas básicamente amarilla o rufa.P. m. meyeri (Meyer)
Clave dicotómica · Hembras de Pucrasia macrolopha: clave según Delacour
  • Base de las rectrices externas negra o rufa.
    • Rectrices sin castaño.
      • Los pares externos con marcas irregulares.
        • Más brillante y claro.P. m. macrolopha
        • Más apagado y oscuro.P. m. bethelae y P. m. castanea
      • Los pares externos con marcas en forma de barra.P. m. biddulphi
    • Rectrices con castaño.
      • Todas menos el par externo, castañas en la barba externa.P. m. nipalensis
      • Castaño en las dos barbas.P. m. meyeri
  • Base de las rectrices externas gris.
    • Barras negras completas a través de la cola.P. m. xanthospila y P. m. ruficollis
    • Barras negras rotas o incompletas.P. m. darwini y P. m. joretiana

Las hembras de las distintas subespecies se parecen mucho, salvo en la cola, y esa clave no pretende más que orientar: Delacour subraya que todas las hembras son muy similares y que sólo la cola las distingue (Delacour, 1977).

Variación individual y fases de color

Además de las subespecies, hay mucha variación individual en una misma población. En el koklas de Darwin, Beebe describe desde aves de castaño ventral amplio y puro hasta aves sin castaño en el cuello, el pecho ni el vientre, una variación que no depende de la edad; la fase sin castaño se describió como forma propia (styani), pero Delacour, citando a Peters (1934), la considera una fase de color presente en las poblaciones normales de la subespecie, y Birds of the World la trata igual; Beebe, en cambio, la mantuvo como subespecie (Beebe, 1922 (vol. III); BOW; Delacour, 1977). En la forma nominal, Beebe describe una enorme variación en la anchura de la banda castaña (de 40 a 90 mm) y en el tono del gris y del castaño del plumaje (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). En ninguna fuente consultada hay mutaciones de color fijadas en cautividad.

Híbridos

Delacour afirma que los únicos híbridos conocidos del koklas lo son con tragopanes, con el faisán cheer y con monales (Delacour, 1977). La tabla de hibridación de Johnsgard (1999), adaptada por del Campo, recoge para el koklas hibridación reportada en cautividad con el tragopán de Temminck, con el monal del Himalaya y con el faisán cheer, y ningún otro cruce (del Campo, 2006; Johnsgard, 1999).

Cruce con el koklasResultado reportado
Tragopán de TemminckHibridación reportada en cautividad (Delacour: dos híbridos de una hembra de koklas de Darwin y un macho de tragopán de Temminck, registrados en el Jardín de Aclimatación de París en 1888)
Monal del HimalayaHibridación reportada en cautividad (Delacour: híbridos de una hembra de koklas y un macho de monal, el año siguiente)
Faisán cheerHibridación reportada en cautividad (Delacour: híbridos obtenidos por J. Robinson en Aldershot, Ontario, Canadá)
Koklas de Darwin × koklas comúnEn 1934, en Clères, se crió un híbrido joven entre un macho de Darwin y una hembra de koklas común (Delacour)

Tabla de hibridación de Johnsgard (1999), traducida y adaptada por del Campo, y casos de Delacour (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Johnsgard, 1999).

Cultura y curiosidades

Un nombre que imita su voz, una gallina de pino, láminas de Gould y un sello de Pakistán.

El koklas es, ante todo, un ave que se oye: su nombre es la imitación de su canto, y los pueblos del Himalaya, de Kashmir a Nepal, la llaman de maneras distintas pero parecidas, plas, pucrasi, kokla, pokrass (Beebe, 1922 (vol. III); WII, 2007). En China es la «gallina de pino»; y en Europa sedujo a los criadores franceses del siglo XIX, que lo soñaron como una nueva ave de caza (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).

Una voz con nombre propio

El nombre del koklas es una de las pocas onomatopeyas del reino de los faisanes: el género Pucrasia, la palabra inglesa koklass y el español «koklas» derivan de los nombres locales kokla, koklass o phocrass, que imitan la llamada del macho, el famoso «kok-kok-kok… kokras» (Johnsgard, 1986; WII, 2007). Beebe decía que en primavera, la primera mañana en un nuevo campamento, la presencia o la ausencia de koklas se revelaba por su canto matutino o por el silencio (Beebe, 1922 (vol. III)). De lejos, entre la niebla de los valles de Garhwal, su canto se confundía con el del gallo salvaje, como cuenta Beebe (Beebe, 1921; Beebe, 1922 (vol. III)).

La gallina de pino

En China, el koklas es la «gallina de pino» (sung chi, song-ky): un nombre que alude a su costumbre de dormir en los pinos y de comer sus agujas, y que Chintaguay traduce como «gallina de los pinos» (Beebe, 1922 (vol. III); del Campo, 2006; Johnsgard, 1986). El padre David, que describió la forma de cuello amarillo, la elogiaba como carne delicada y a veces aromática, superior a la de otros faisanes del norte de China (Beebe, 1922 (vol. III)).

Una cacería de otoño

Beebe incluye en su capítulo un texto extenso sobre la caza del koklas, que reproduce a un cazador anónimo de la India. La cacería se hace en octubre y noviembre, con un pequeño perro de aguas, un hombre de la zona y levantarse a las cuatro y media de la mañana, para llegar antes del amanecer a una ladera desde la cual se oyen los gritos de las polladas; el koklas vuela ladera abajo con las alas extendidas e inmóviles; es raro que un cazador consiga más de una pareja al día (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe compartía, en cambio, el consejo de Hume a los cazadores del Himalaya: no vale la pena salir sin perros bien adiestrados y sin un equipo de hombres de la montaña (Beebe, 1922 (vol. III)).

Sellos e ilustraciones

Algunos sellos del mundo e ilustraciones sobre esta especie y sus subespecies.

Faisán Koklas
Faisán Koklas (Pucrasia macrolopha) © Autor desconocido
Faisán Koklas
Sello de Pakistán con un faisán koklas

El libro del autor reproduce un sello de Pakistán con un koklas (Hernández García, 2013). Las láminas antiguas de la especie son de gran belleza: Gould dedicó varias láminas de The Birds of Asia a las subespecies de koklas, y Beebe abrió su capítulo con una lámina de G. E. Lodge (Beebe, 1922 (vol. III)).

Faisán Koklas
Lámina antigua de Pucrasia darwini (imagen de dominio público)
Faisán Koklas
Lámina antigua de Pucrasia xanthospila, dibujo de J. Wolf (imagen de dominio público)
Faisán Koklas
Lámina antigua de Pucrasia joretiana (imagen de dominio público)

El libro

Referencias bibliográficas recomendadas

En la sección de bibliografía encontrará materiales y referencias recomendadas para profundizar en el estudio de estas aves.

Bibliografía

Las obras en que se apoya esta ficha, por orden alfabético. Las citas del texto enlazan aquí.

  • Beebe, W. (1921). A Monograph of the Pheasants, vol. II. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
  • Beebe, W. (1922). A Monograph of the Pheasants, vol. III. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society). Capítulo «Pucrasia: Koklass Pheasants».
  • Beebe, W. (1927). Pheasant Jungles. Nueva York: G. P. Putnam's Sons (reed. World Pheasant Association, 1994).
  • Birds of the World (Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY). Ficha de especie del faisán koklas (Pucrasia macrolopha), tal como se resume en los recuadros «según Birds of the World» de la ficha original de esta web. birdsoftheworld.org/bow/species/kokphe1
  • del Campo Palacios, P. P. (2005–2006). Crianza práctica de faisanes; Tabla de postura de faisanes; Variedades de faisanes; Temperaturas y humedades; TTT: Cómo comenzar, Alimentación de faisanes, Ovofagia y Traslado y recepción de faisanes. Criadero Chintaguay, Concepción (Chile). faisanes.cl. Material de distribución gratuita, no comercializable.
  • Delacour, J. (1977). The Pheasants of the World (2.ª ed.). Hindhead: Spur Publications / World Pheasant Association (1.ª ed., 1951). Los datos de esta ficha se han contrastado con el ejemplar disponible de la 3.ª impresión (1964) de la 1.ª edición.
  • eBird. Cornell Lab of Ornithology. Mapas de distribución y abundancia de las especies. ebird.org
  • Fuller, R. A. y Garson, P. J. (eds.) (2000). Pheasants: Status Survey and Conservation Action Plan 2000–2004. Gland (Suiza) y Cambridge: UICN / World Pheasant Association.
  • Gerrits, H. A. (1974). Pheasants including their Care in the Aviary. Londres: Blandford Press.
  • Hernández García, I. (2013). Faisanes del mundo. Guía práctica. Volumen I. Edición del autor.
  • Hernández García, I. (2014). Faisanes del mundo. Guía práctica. Volumen II. Edición del autor.
  • Howman, K. (1979). Pheasants of the World: Their Breeding and Management. Edlington (Lincolnshire): K & R Books.
  • Howman, K. C. R. (1996). Introduction to Ornamental Pheasants. Surrey (Columbia Británica): Hancock House / World Pheasant Association.
  • Jobling, J. A. (2010). The Helm Dictionary of Scientific Bird Names: From Aalge to Zusii. Londres: Christopher Helm.
  • Johnsgard, P. A. (1986). The Pheasants of the World. Oxford: Oxford University Press / Zoological Society of London.
  • Johnsgard, P. A. (1999). The Pheasants of the World: Biology and Natural History (2.ª ed.). Washington: Smithsonian Institution Press. Tabla de hibridación traducida y adaptada por P. P. del Campo (v. 2.0, 2005).
  • Madge, S. y McGowan, P. (2002). Pheasants, Partridges and Grouse: A Guide to the Pheasants, Quails, Grouse, Guineafowl, Buttonquails and Sandgrouse of the World. Londres: Christopher Helm.
  • Roles, D. G. (1976). Rare Pheasants of the World: A Study of Birds in Captivity. Liss (Hampshire): Spur Publications.
  • Sathyakumar, S. y Sivakumar, K. (eds.) (2007). Galliformes of India. ENVIS Bulletin: Wildlife and Protected Areas, vol. 10 (1). Dehradun: Wildlife Institute of India. Incluye la ficha de especie del koklass, los informes estatales de Jammu y Cachemira, Himachal Pradesh y Uttarakhand y los trabajos de seguimiento de Great Himalayan National Park y de la reserva de la biosfera de Nanda Devi.
  • Wikipedia (en inglés). Koklass pheasant. en.wikipedia.org/wiki/Koklass_pheasant

Cómo citar esta ficha: Hernández García, I. (2007–2026). Faisán Koklas — Pucrasia macrolopha. En Faisanes del Mundo. Fundación Zoo Koki, faisanesdelmundo.com/koklas.php.