El pavo real azul (Pavo cristatus) es una especie de la familia Phasianidae propia del sur de Asia y catalogada por la UICN como de preocupación menor. Tradicionalmente se han distinguido dos subespecies, aunque Birds of the World la trata como monotípica, y existen además numerosas variedades surgidas en cautividad.
Es una de las aves más conocidas del mundo. El macho, de 180 a 230 cm de longitud total contando el tren, y de 4 a 6 kg de peso, es inconfundible por el azul brillante del cuello y del pecho, la cresta en abanico y el tren de coberteras con ocelos; la hembra, parda y de vientre blanco, mide de 90 a 100 cm y pesa de 3 a 4 kg (BOW, 2020; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Vive en la India, Pakistán, Nepal, Bután, Bangladés y Sri Lanka, en matorral, bosque abierto y tierras de cultivo, y en buena parte de su área está protegida por sentimiento religioso, de modo que es confiada junto a aldeas y templos, mientras que donde se la persigue es muy recelosa (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977).
Es polígama: un macho se asocia a tres o cinco hembras, exhibe ante ellas el tren erguido y vibrante, y no interviene en la cría. La hembra pone de 4 a 8 huevos en una depresión del suelo, los incuba sola unos 28 días y cría a los pollos hasta que tienen unos 9 meses (BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). En cautividad es muy resistente, tolera el frío y es fácil de criar, aunque su voz estridente y su afición a flores y hojas la hacen poco apta para jardines pequeños (Delacour, 1977; Howman, 1993).
Fuera de la India se conoce desde hace al menos tres milenios y su historia está unida a la de las cortes, los templos y los banquetes (BOW, 2020; Delacour, 1977). Es el ave nacional de la India (Johnsgard, 1986; WII, 2007). BirdLife la evalúa como de preocupación menor desde 2004 (y como de riesgo menor desde 1988), con tendencia al aumento y una extensión de presencia de 4.380.000 km²; no se ha cuantificado la población mundial (BirdLife, 2025). Las variedades de color surgidas en cautividad (blanco, pied, hombros negros y otras) son un capítulo propio de la especie (BOW, 2020; Delacour, 1977).
ES pavo real azul, pavo real común, pavo real indio · EN Indian peafowl (también common o blue peafowl) · FR paon bleu · DE Pfau · IT pavone comune (BOW, 2020; Hernández García, 2014; Johnsgard, 1986)
Matorral, bosque abierto caducifolio cerca de arroyos y tierras de cultivo, siempre cerca de agua y de las personas; hasta 600 m según la ficha original y hasta 1.800–2.250 m según otras fuentes (BirdLife, 2025; BOW, 2020; Johnsgard, 1986)
Distribución
India, Pakistán, Nepal, Bután, Bangladés y Sri Lanka; introducida en otros países (BirdLife, 2025; BOW, 2020)
Preocupación menor (LC), BirdLife 2025; CITES: Apéndice III según BirdLife, no incluida según el WII (BirdLife, 2025; WII, 2007)
Anilla
18–20 en la tabla de diámetros del libro del autor, que no expresa la unidad (Hernández García, 2014)
Conservación ex situ
Categoría «no recomendado» (no precisa programa ex situ) en el libro del autor (Hernández García, 2014)
02
Sistemática y nomenclatura
Un nombre latino, una única especie sin subespecies reconocidas y una sinonimia ligada a las variedades de cautividad.
El pavo real azul es la especie tipo del género Pavo, que Linneo describió en 1758 y que reúne hoy dos especies, el pavo real azul y el pavo real verde (Pavo muticus) (BOW, 2020; Delacour, 1977; Hernández García, 2014).
Delacour consideraba que los pavos reales no tienen parientes próximos entre los faisanes: los géneros Argusianus y Polyplectron y el recién descubierto Afropavo serían sus parientes más cercanos, aunque lejanos (Delacour, 1977). Johnsgard cree probable que el pavo del Congo sea el pariente vivo más próximo, como indica la semejanza de los cariotipos (de Boer y van Bocxstaele, 1981), que a su vez se parecen a los de las pintadas (Johnsgard, 1986). Birds of the World sitúa a los dos pavos reales en la subfamilia Pavoninae, que a menudo incluye también a los argus, a los faisanes pavo y al pavo del Congo, y recuerda que un estudio de electroforesis de proteínas (Randi y colaboradores, 1991) los acercó más a las pintadas que a los faisanes, lo que llevó a proponer una familia propia, Pavonidae (BOW, 2020). Beebe ya había señalado, a propósito de los huevos, el aislamiento de los pavos reales dentro de los faisánidos (Beebe, 1918; Beebe, 1926). Wikipedia añade que el genoma, secuenciado por completo en 2018, tiene 15.970 secuencias codificantes de proteínas y que la especie atravesó al menos dos cuellos de botella, hace unos 4 millones de años y hace 450.000 años (Wikipedia).
Posición taxonómica
Rango
Taxón
Clase
Aves
Orden
Galliformes
Familia
Phasianidae
Subfamilia (según BOW)
Pavoninae
Género
Pavo Linnaeus, 1758
Especie
Pavo cristatus Linnaeus, 1758
Subespecies
Ninguna reconocida (BOW, Madge y McGowan, Johnsgard); dos en la ficha original: cristatus y singhalensis
El nombre del género, Pavo, es el nombre latino del pavo real (Beebe, 1922; Jobling, 2010). Wikipedia añade que la palabra latina remonta al griego taos, que procedería del persa tavus(Wikipedia). El epíteto cristatus es el adjetivo latino «con cresta, con penacho» (de crista, cresta o penacho) (Beebe, 1922; Jobling, 2010); la ficha original lo explica como una alusión a la cresta en forma de corona que eleva al ave al rango de «real» (Hernández García, 2014). Jobling registra además que el nombre ya aparece, antes de Linneo, en las obras de Gesner (1555), Aldrovandi (1599), Jonston (1650) y Willughby (1676), en el «Peacock» de Ray (1678) y en la frase «Pavo cauda longa» del propio Linneo (1746) (Jobling, 2010).
El epíteto de la forma de alas negras, nigripennis, significa «de alas negras» (latín niger, negro, y penna, pluma) (Jobling, 2010). En cambio, Jobling no recoge entradas para singhalensis, nepalensis ni simalensis en relación con este pavo real (solo singalensis, «de Singhala», es decir, de Ceilán, para otras aves): los nombres de las subespecies y de los «fenotipos» de la ficha original no figuran en ninguna de las fuentes consultadas, que tratan a la especie como monotípica (BOW, 2020; Jobling, 2010; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
Nombres vernáculos
Beebe recoge una larga lista de nombres de lengua locales, y Johnsgard y el informe del Instituto de Vida Silvestre de la India otros más; casi todos parecen derivar de una misma raíz y se parecen entre sí (Beebe, 1922; Johnsgard, 1986; WII, 2007).
Ortografías tal como las dan las fuentes; Beebe da además formas del Tarai nepalí (mujur), de Bután (mabja) y del noroeste de la India (mohr) (Beebe, 1922).
Historia nomenclatural
La historia del nombre es la de una especie conocida desde la Antigüedad y descrita en el sistema moderno al inicio de la nomenclatura binomial; la mayor parte de los problemas posteriores se refieren a las variedades de cautividad, en especial a la de alas negras, que se tomó por especie o subespecie hasta que se comprobó que surgía de padres normales (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977).
Gesner, Aldrovandi, Jonston, Willughby, Ray y el propio Linneo (1746) designan al ave con el nombre latino Pavo o con descripciones que lo contienen (Jobling, 2010).
Linneo describe Pavo cristatus en la 10.ª edición del Systema Naturae (p. 156 según Delacour), con la localidad típica «India oriental, Ceilán»; Birds of the World precisa que la descripción se basó en aves de la actual Sri Lanka (BOW, 2020; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002; Wikipedia).
Latham menciona una forma de alas negras, que se creía originaria de Japón, el Tíbet o Tartaria, que, según Latham, era conocida sobre todo en Inglaterra y en Holanda (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
Dixon refiere que la forma de alas negras existía ya en el zoo de Londres y que había aparecido espontáneamente en Inglaterra unos años antes entre las aves de lord Brownlow (Delacour, 1977).
P. L. Sclater la describe como especie propia, Pavo nigripennis (1866 en Delacour; véase la nota); Darwin la estudia y la considera una variedad doméstica (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Wikipedia).
Darwin, en The Variation of Animals and Plants under Domestication, recoge las primeras noticias de pavos reales blancos y pied (OMIA).
Somes y Burger publican los estudios de herencia del plumaje azul, de hombros negros, cameo, avena, blanco y pied (BOW, 2020; OMIA).
Wang y colaboradores identifican la mutación del gen EDNRB2 que causa el plumaje blanco leucístico (OMIA; Wang et al., 2025).
Los dos pavos reales se distinguen por la cresta: en el azul es un abanico de plumas con el raquis desnudo y una pequeña raqueta en la punta, y la piel de la cara es blanca; en el verde la cresta es recta, con barbas desde la base hasta la punta, y la piel de la cara es azul y amarilla (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). La hembra del verde tiene las coberteras supracaudales verdes y tan largas como la cola, mientras que las de la hembra azul son cortas y pardas (Beebe, 1922; BOW, 2020).
Los dos se cruzan libremente en cautividad y la descendencia es completamente fértil, por lo que se pueden obtener híbridos con distintas proporciones de ambas sangres (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Un estudio genómico reciente de zoológicos halló tres pavos reales verdes híbridos, con entre un 16 y un 34 % de contenido genómico del azul, y cuatro pavos reales azules con regiones introgresadas del verde, por lo que recomienda comprobar la pureza de los verdes antes de liberarlos (Wang et al., 2025).
El pavo real azul en los libros del autor del sitio
El segundo volumen de Hernández García presenta el género Pavo con dos especies y dedica al pavo real azul una ficha con identificación, medidas, hábitat, historia, reproducción, alimentación y mutaciones (Hernández García, 2014). En su apartado de subespecies el libro dice sin matices «No hay subespecies» y pasa a las mutaciones de cautividad; la ficha web, en cambio, habla de dos subespecies, como se comenta en el capítulo de variación (Hernández García, 2014). El primer volumen incluye a la especie en la lista de especies del género, donde figura como «Paro real de la India» (errata de «Pavo») (Hernández García, 2013).
03
Historia
De las gradas de los templos indios a los banquetes de Roma, y de ahí a todos los parques del mundo.
El pavo real azul es una de las aves cuya historia con el ser humano es más antigua y más larga: se la conoce fuera de la India desde hace tres milenios, y fue ornamento, plato de banquete, símbolo religioso y objeto de voto (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977).
La tradición clásica
Esta ave es originaria de las Indias, de donde, según la tradición clásica, la trajo Alejandro Magno, de vuelta de sus conquistas, a Babilonia, ciudad en la que murió. Desde allí se propagó por Persia y Media, y de estos reinos la llevaron los romanos a Italia. Los antiguos apreciaban mucho la carne y los huevos de estas aves. El orador Quinto Hortensio fue el primero que introdujo entre los romanos el gusto por su carne, que hizo servir en un gran convite que ofreció cuando fue creado augur. Marco Anfidio Luco fue el primero que ideó hacerlas andar en manadas para engordarlas. (Hernández García, 2014)
Beebe recoge la tradición de Hortensio y del primer criador romano, Aufidio Hurcon, que según cuenta obtuvo con ello unos ingresos de 60.000 sestercios (Beebe, 1922). Delacour y Beebe, por su parte, recuerdan que los fenicios habrían llevado los pavos reales a los faraones y que la flota de Salomón volvió con ellos (Beebe, 1922; Delacour, 1977).
Una cronología más antigua que Alejandro
Birds of the World sitúa la llegada de los pavos reales desde la región de la India a Mesopotamia y Palestina hacia el siglo X a. C., y niega que haya pruebas de que estuvieran antes en Egipto o en Oriente Próximo (BOW, 2020). Con esa cronología la presencia de la especie en Grecia es más de dos siglos anterior a Alejandro Magno, de modo que la tradición de Alejandro, que recoge la ficha original, explicaría a lo sumo una difusión posterior y no la primera llegada de la especie a Europa (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977).
Aves llevadas desde la región de la India a Mesopotamia y Palestina; se atribuyen regalos de pavos reales a Salomón (965–931 a. C.) y a Tiglat-Pileser III (745–727 a. C.) (BOW, 2020).
Llegada a Grecia, probablemente a la isla de Samos, donde eran sagradas para Hera (BOW, 2020).
En tiempos de Pericles el ave era tan rara que, según Beebe, la gente acudía de lejos para verla; Eliano daba un valor de unas 1.000 dracmas. En Atenas se exhibió primero como curiosidad en un zoo privado (Beebe, 1922; BOW, 2020).
Ya es un lujo común en Atenas, y se comen aves y huevos; Aristóteles conoce bien sus hábitos y, según Beebe, le atribuye una puesta de 12 huevos (Beebe, 1922; BOW, 2020).
Ave ornamental y plato de banquete, criada en gran número; llega a Gran Bretaña en el siglo IV d. C. (BOW, 2020).
En el siglo XIV seguía siendo muy rara en Inglaterra, Francia y Alemania; se la ve en miniaturas, pinturas y elementos arquitectónicos, y tuvo un papel ritual en el «voto del pavo real» (Beebe, 1922; BOW, 2020).
Los pavos americanos, llegados de México, la desplazan poco a poco de la mesa de los banquetes (Delacour, 1977).
Según Wikipedia, el cardenal Wolsey reunió a los jueces ingleses para decidir si los pavos reales eran aves silvestres o de corral; dictaminaron que eran aves de corral (Wikipedia).
Primeras introducciones documentadas en Estados Unidos: Hawái (Kaua’i, 1860) y California (valle de San Gabriel, 1879) (BOW, 2020).
El pavo real es muy común en los monumentos antiguos. Se ve a Juno acompañada del pavo, por estarle este particularmente consagrado. También aparece en las medallas de Samos, célebre por el culto que tributaba a esta diosa, y en las medallas romanas, en las que se representa a Juno regina. En algunas se ve al pavo a los pies de Isis y de la Providencia, lo que indica en particular la consagración de las emperatrices. Un pavo con la cola desplegada puede considerarse un símbolo de la vanidad.
En tiempos de la caballería, el pavo real era también muy apreciado y se le calificaba de noble ave. Su carne era el alimento de los valientes y de los amantes, y el ornato de los banquetes. Una figura de pavo servía de blanco a los caballeros que se adiestraban en el ejercicio de las armas. Además, cuando había de pronunciarse algún juramento o voto solemne, las damas o damiselas llevaban a la mesa, con gran aparato, un pavo asado en una gran fuente de oro o plata; tras pronunciar cada uno de los comensales su voto sobre él, el ave se distribuía entre todos los asistentes.
Beebe describe el rito con más detalle: el caballero se levantaba con la mano extendida sobre una fuente con un pavo real asado con sus plumas, y juraba, por ejemplo, ser el primero en plantar su estandarte en la ciudad sitiada; la fórmula consagrada era «Hago voto a Dios, a la Virgen santa, a las Damas y al Pavo real». Las plumas adornaban yelmos, escudos y blasones (Beebe, 1922).
Las aves en la India y en las plantas de los viajeros
Para Beebe, que la observó en el sur de Ceilán y en el norte de la India, la especie ha sido conocida de la humanidad desde que los fenicios la llevaron de la India a los faraones; en la historia se la ha alabado por su belleza, acusado de vanidad y temido por supersticiosos (Beebe, 1922). En la India la protección religiosa la ha mantenido muy confiada junto a templos y aldeas; Beebe describe cientos de aves acudiendo a la hora fijada a comer a los santuarios, y recuerda que los jainistas no matan a ningún animal (Beebe, 1922).
Del hogar silvestre a la ciencia moderna
La biología de la especie en libertad se conoce sobre todo por las observaciones de Beebe en Ceilán, las de Sharma (1969 y 1972) en el noroeste de la India, las de Johnsingh y Murali (1978 y 1980) en Tamil Nadu y las de Petrie y colaboradores en el Reino Unido, que dieron lugar a una larga discusión sobre la selección sexual del tren (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Birds of the World señala que, a pesar de su popularidad, la especie es en la práctica ignorada como objeto de estudio, sobre todo en las áreas donde ha sido introducida (BOW, 2020). Wikipedia resume los estudios sobre el tren desde Darwin, que escribió que mirar una pluma de pavo real le producía malestar, hasta los de Zahavi, Petrie, Loyau y Takahashi, que llegaron a conclusiones opuestas (Wikipedia).
04
Morfología y plumajes
Un macho cuyo abanico no es ni la cola ni las alas, y una hembra parda de cuello verde.
Macho adulto
♂ El macho posee un pico fuerte y la cabeza cubierta de un plumaje azul brillante, coronada por un copete de plumas. Alcanza una longitud de más de 2 m y un peso de hasta 5 kg. Su plumaje de color azul iridiscente, con reflejos verdosos, es utilizado por el macho para defender su territorio y para el cortejo. Posee coberteras de hasta 2 m de longitud que, al desplegarse, forman un majestuoso abanico en el que destacan los ocelos en tonos dorado, azul y verde. Estrictamente, el abanico no es la «cola» ni las alas del animal, que son de color pardo, sino que está formado, en realidad, por las coberteras supracaudales. El macho es adulto a partir de los tres años de edad y las coberteras se renuevan anualmente; por esta causa, durante el otoño los machos quedan privados de su fastuoso adorno.
Delacour y Beebe describen con detalle el plumaje. La cresta y la cabeza son de un azul metálico, con una banda desnuda desde la narina al ojo y una gran mancha desnuda y blanca bajo los ojos; el cuello y la parte alta del pecho son de un azul sedoso con tonos verdes y púrpuras que cambian con la luz; el dorso, de un verde metálico claro, tiene cada pluma bordeada de negro, con una raya azul central y una marca parda en forma de V, y las de la rabadilla un borde dorado verdoso (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Los escapulares, las coberteras alares menores y las terciarias están barrados de ante claro y pardo negruzco; las secundarias y sus coberteras son negras, con un tinte azul en la barba externa; las coberteras primarias, azul metálico, y las primarias, ocráceas (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Madge y McGowan resumen el conjunto como una cabeza pequeña con una cresta en abanico sobre raquis de aspecto de alambre, un cuello esbelto, una cola de 20 plumas aplanada y escalonada que sirve de soporte al tren, y patas largas con espolones (Madge y McGowan, 2002).
La cresta, según Beebe, tiene de 20 a 30 plumas de unos 60 a 70 mm, con el raquis blanco y rígido y una pequeña raqueta terminal negra en la base y verde azulada en la punta; las plumas forman una herradura o tres cuartos de círculo (Beebe, 1922).
El tren y los ocelos
El tren está formado por las coberteras supracaudales. Delacour y Beebe cuentan de 100 a 150 y Birds of the World unas 200 coberteras alargadas, cada una con su ocelo; la diferencia podría deberse a qué plumas se cuentan, algo que las fuentes no precisan (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977). Los ocelos del extremo miden de 40 a 50 mm de largo y de 30 a 40 mm de ancho; tienen un centro azul intenso, rodeado de anillos verde azulado y cobrizos, y sus barbas, sueltas, terminan en un borde cuadrado (BOW, 2020). Las más largas, en el centro, no tienen ocelo y terminan en una media luna negra o en un mechón verde; las laterales tienen barbas solo en la parte externa (Beebe, 1922; Delacour, 1977). En su lámina de la evolución de los ocelos, Beebe ilustró cómo en las plumas contiguas del propio tren se ve la serie completa, desde una simple mancha castaña hasta el ojo con sus anillos de lavanda, oro, cobre y esmeralda (Beebe, 1922).
El tren, además, no sostiene el ave sola: el macho tiene 20 rectrices pardas de tamaño moderado, de 400 a 450 mm según Delacour, que se alzan y forman un abanico sobre el que se apoyan las varas del tren (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Por eso la longitud total del macho (180–230 cm) incluye el tren, que mide de 1.400 a 1.600 mm según Delacour y Madge, y no puede compararse con la longitud sin tren (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).
♀ La hembra tiene hasta 1 m de largo y 3 kg de peso. Su plumaje es ceniciento, con el cuello blanco y reflejos verdes en el pecho. El penacho es pequeño y de color café.
En detalle, la cresta, la coronilla, las lorales y la parte alta del cuello son de pardo castaño con los bordes verde bronce; las cejas, los lados de la cabeza y la garganta son blancos; la parte baja del cuello, la parte alta de la espalda y el pecho son de un verde metálico; el resto de las partes superiores, pardo terroso vermiculado de pardo claro; el pecho bajo es pardo oscuro con anchos bordes ante y el abdomen ante pálido (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Madge y McGowan hacen notar que el vientre blanco es un buen carácter para distinguirla de la hembra del pavo real verde, que lo tiene oscuro (Madge y McGowan, 2002). La hembra tiene 18 rectrices y no tiene tren, aunque sí una cresta similar a la del macho (Beebe, 1922; BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002).
Gerrits destaca el contraste entre los sexos: en el pavo real azul el macho y la hembra se diferencian mucho, mientras que en el verde la hembra se parece más al macho (Gerrits, 1974).
Partes blandas
Parte
Beebe (1922)
Delacour (1977)
Madge y McGowan (2002)
BOW (2020)
Iris
Avellana (macho y hembra)
Pardo
Pardo (más oscuro en la hembra)
Pardo avellana oscuro
Piel desnuda de la cara
Muy pálida, amarillenta o blanco verdoso en el macho; amarillo sulfúreo, a menudo con tinte verdoso, en la hembra
Blanca
Blanca
Blanca lívida
Pico
Cuerno oscuro; en la hembra, la mandíbula inferior más pálida
Los machos tienen espolones tarsales cortos y robustos, por lo general de menos de 20 mm; los de las hembras son más cortos y rara vez pasan de 11 mm (Beebe, 1922; BOW, 2020). En el macho pueden aparecer hacia el segundo año (BOW, 2020). Beebe los considera armas eficaces en los combates entre machos, que aunque a veces ensangrientan el pecho de un ave rara vez llegan a la muerte (Beebe, 1922).
Del huevo al adulto
El polluelo recién nacido es de color pardo claro y sin dibujos llamativos: según Beebe, la cabeza y la nuca son pardo negruzcas con anchas puntas pardo foca; el dorso, pardo rojizo moteado de negro; los lados y el vientre, ante cremoso, y la cara, la garganta y las cejas, ante pálido; las plumas del ala y de la cola ya están bien desarrolladas al nacer (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Al nacer miden de media 13 cm y pesan unos 120 g; en una semana empiezan a desarrollar las primeras plumas de contorno y los sexos no se distinguen hasta los 12–18 meses (BOW, 2020). Los jóvenes saltan a una rama baja con poco más de una semana y a las dos semanas ya se encaraman a perchas para dormir (Beebe, 1922; Johnsgard, 1986).
El plumaje juvenil se parece al de la hembra adulta, algo más apagado, con la garganta blanca y la cresta menor (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). La muda al primer año es lenta e irregular; en el macho de un año el cuello, el pecho y la corona se vuelven verdes con tonos púrpura, mientras que el vientre sigue ante y las primarias castañas (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). En el segundo año el macho es como el adulto, pero sin ocelos en el tren, que es corto, con plumas barradas, y es en ese año cuando puede aparecer el espolón (BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). A los tres años tiene el plumaje completo y cría (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).
Etapa
Descripción
Polluelo (plumón)
Pardo claro con la nuca oscura y el dorso pardo rojizo moteado; 13 cm y unos 120 g al nacer; remeras bien desarrolladas; los sexos son iguales (Beebe, 1922; BOW, 2020)
Juvenil (hasta unos 9 meses)
Parecido a la hembra; cabeza color arena pálido, cresta de unos 12 mm, partes inferiores blanco amarillento; la muda al plumaje juvenil empieza a la semana de nacer (BOW, 2020)
Primer año
El macho: cabeza, cuello y pecho verdes con tonos púrpura y pardos; espalda ante con barras pardas; vientre ante; primarias castañas; sin tren; la hembra se distingue por su menor tamaño (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986)
El macho pierde el tren una vez al año, tras la época de cría, y tarda meses en recuperarlo; esa es la «privación del adorno» a la que alude la ficha original. Los demás plumajes se mudan una vez al año; los adultos silvestres de la India se han recogido en muda en todos los meses del año (BOW, 2020). Las plumas de las alas y de la cola se caen y se reponen enseguida, mientras que el tren, al crecer, puede tardar cuatro o cinco meses en completarse (Beebe, 1922). El orden de la muda del tren, según Sharma (1974), es: primero las plumas grandes con ocelo, luego las medianas, después las que no tienen ocelo y por último las pequeñas de la rabadilla; la muda fue lenta en la primera semana (3–6 plumas al día), más rápida entre la segunda y la cuarta semana (6–21 al día) y de nuevo lenta en la quinta y la sexta (2–4 al día) (BOW, 2020).
Se ha observado también que algunas hembras viejas, al dejar de poner, adoptan poco a poco el plumaje del macho; Beebe cita el caso de una hembra que dejó de poner a los 22 años y a su muerte, a los 30, tenía un tren indistinguible del de un macho (Beebe, 1922; BOW, 2020).
05
Medidas y peso
Los datos de la guía original, contrastados con la literatura.
Según la tabla de medidas, el macho del pavo real azul alcanza entre 180 y 230 cm de longitud total, con alas de 44 a 50 cm, una cola de 140 a 160 cm, un tarso de 14 a 15 cm y un peso de entre 4 y 6 kg. La hembra mide de 90 a 100 cm, con alas de 40 a 42 cm, una cola de 32 a 37 cm, un tarso de 12 a 13 cm y un peso de entre 3 y 4 kg.
Macho ♂Hembra ♀
Longitud
♂180–230 cm.
♀90–100 cm.
Alas
♂44–50 cm
♀40–42 cm
Cola
♂140–160 cm
♀32–37 cm
Tarso
♂14–15 cm
♀12–13 cm
Peso
♂4–6 Kg.
♀3–4 Kg.
Tamaño frente al resto de la colecciónlongitud total del macho · 51 especies
Pavo real azul · 230 cm
050100150200 cm
Las longitudes y las medidas del cuerpo coinciden con las de Delacour y con las de Madge y McGowan, y los pesos con los que Johnsgard toma de Ali y Ripley (de 4.000 a 6.000 g para el macho y de 2.750 a 4.000 g para la hembra) (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). La gran diferencia de longitud entre los sexos se debe casi por completo al tren del macho (Madge y McGowan, 2002).
Medidas según distintas fuentes
Las cifras de los autores coinciden bastante, salvo en lo que cuenta cada una como longitud del macho. Se recogen todas.
Fuente
Longitud ♂
Longitud ♀
Peso ♂
Peso ♀
Ficha original
180–230 cm (más de 2 m)
90–100 cm (hasta 1 m)
4–6 kg (hasta 5 kg)
3–4 kg (hasta 3 kg)
Delacour (1977)
1.800–2.300 mm
900–1.000 mm
—
—
Madge y McGowan (2002)
180–230 cm
90–100 cm
c. 4.000–6.000 g
c. 2.750–4.000 g
Johnsgard (1986), con datos de Ali y Ripley
—
—
c. 4.000–6.000 g
c. 2.750–4.000 g
Beebe (1922)
1.000–1.200 mm sin tren; el tren sobrepasa la cola entre 600 y 1.100 mm
900–1.000 mm
8,75–11 libras (unos 4 a 5 kg)
6–8,5 libras (unos 2,7 a 3,9 kg)
BOW (2020)
100–115 cm hasta el final de la cola y 195–225 cm con el tren
unos 95 cm
4–6 kg
2,75–4 kg
Wikipedia
100–120 cm y hasta 200–230 cm con el tren
unos 97 cm
4,1–5,2 kg
2,7–4,1 kg
WII (2007)
180–230 cm
—
2.750–6.000 g (ambos sexos)
—
Las medidas de Delacour proceden de su 3.ª impresión de 1964 (Delacour, 1977). Wikipedia da 4,1–5,2 kg para el macho y 2,7–4,1 kg para la hembra (Wikipedia).
Medida
Macho
Hembra
Fuente
Ala
440–500 mm
400–420 mm
Delacour; Madge y McGowan
Ala
430–500 mm
400 mm
Beebe
Rectrices (cola propiamente dicha)
400–450 mm
325–375 mm
Delacour; Madge y McGowan
Rectrices (cola propiamente dicha)
400–440 mm
355 mm
Beebe
Tren (coberteras supracaudales)
1.400–1.600 mm (hacia el quinto o el sexto año)
sin tren
Delacour; Madge y McGowan
Tarso
140–155 mm
120–130 mm
Delacour; Madge y McGowan
Tarso
130–155 mm
125 mm
Beebe
Culmen
40–44 mm
37–40 mm
Delacour
Envergadura
80–130 cm (BOW); unos 1.500 mm de extensión máxima (Beebe)
—
BOW; Beebe
Espolón tarsal
menos de 20 mm
rara vez más de 11 mm
Beebe; BOW
Huevo
69,7 × 52,1 mm de media y unos 103,5 g (Johnsgard); 61–76 × 43–59 mm (Delacour); 65–76 × 49–55 mm, media de 70 × 51 mm (Beebe); media de 100 huevos de 69,7 × 52,1 mm y de 8 huevos frescos de 100,4 g (BOW)
Al nacer, los pollos miden de media 13 cm (la cabeza, 6 cm) y pesan unos 120 g (BOW, 2020). En los pollos criados bajo gallina o pava, Delacour los describe como de crecimiento lento, pero menos sensibles a las infecciones que los de pavo (Delacour, 1977). A las cuatro semanas empiezan a mostrar crestas, y a los dos meses, según la fuente de Johnsgard, parecen hembras adultas, aunque con la mitad del tamaño (Johnsgard, 1986).
06
Distribución y hábitat
Del Indo a Assam y de las colinas a las aldeas: un ave silvestre que vive junto a las personas.
Mapa de distribución. Pulsa para ampliar.
El pavo real azul habita en las zonas selváticas de la India y Ceilán (actual Sri Lanka), generalmente a menos de 600 m de altitud.
En cautividad es un ave muy común en parques y jardines.
En su área de distribución natural, el pavo real azul ocupa la práctica totalidad de la India y Sri Lanka, desde el valle del Indo, al noroeste, hasta Assam, al noreste (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Wikipedia). Delacour y Johnsgard fijan el límite oriental en el valle del Brahmaputra, hacia los 95° E (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986), y Madge y McGowan advierten de que no hay información reciente del noreste de la India ni de Bangladés, donde la especie podría estar extinta (Madge y McGowan, 2002). El informe del Instituto de Vida Silvestre de la India (WII) sitúa su distribución actual en la India peninsular con Assam, y no en el resto de los estados del noreste ni en las cordilleras por encima de unos 2.000 m (WII, 2007). En Sri Lanka vive sobre todo en las zonas secas bajas: Beebe la daba como ausente del distrito de Kandy-Nuwara Eliya y de la franja occidental entre Puttalam y más allá de Galle (Beebe, 1922; BOW, 2020).
País o región
Situación
Fuente
India
Nativa y residente; muy común y a menudo muy confiada, salvo en el noreste. La encuesta del WII la confirmó en 345 de 519 distritos (67 %)
Nativa; Madge y McGowan señalan solo dos poblaciones, una en el extremo NE del Punyab y otra en el extremo SE de Sind, ambas numerosas; BOW la da a la vez como nativa e introducida y establecida en Pakistán
Cada fuente actualiza una fecha distinta; véase el capítulo de conservación.
El hábitat
Madge y McGowan resumen el hábitat como matorral y borde del bosque, y también paisajes humanos: la especie come en campos de cultivo allí donde las personas la toleran por razones religiosas o sentimentales y puede considerarse casi semiferal junto a muchas aldeas; lejos de los asentamientos habita bosque caducifolio húmedo y seco abierto, con sotobosque y cerca de cursos de agua (Madge y McGowan, 2002).
Birds of the World precisa que en estado silvestre evita el bosque denso y prefiere desde bosques caducifolios húmedos abiertos y secos cerca de arroyos hasta bosques ralos de matorral entremezclados con cultivos; en el norte de la India parece ser un bosque abierto con sotobosque de ber (Zizyphus) junto a los arroyos, y en muchas zonas del sur su presencia depende del matorral para criar, de los árboles para descansar, de los campos para alimentarse y de la protección por el sentimiento religioso (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Beebe subraya que siempre está cerca de agua y que le gusta un terreno algo accidentado, con árboles altos de vez en cuando y cultivos próximos, pero que también prospera en zonas rocosas y semiáridas, e incluso en semidesiertos de cactus y euforbias (Beebe, 1922). Y Hume, citado por Beebe, observó que aprovecha al instante los cambios que hace el ser humano: en un día de viaje por un canal recién abierto en el norte de la India apenas se veía una docena de aves, y diez años después, con las orillas cubiertas de hierba y árboles, decenas en cada tramo de tres millas entre dos puentes (Beebe, 1922).
Altitud
Fuente
Altitud máxima o intervalo
Ficha original
Generalmente a menos de 600 m
Beebe (1922)
Casi siempre en tierras bajas; 5.000 pies en Cook’s Hill (Nilgiris) y 4.000 pies en Bilaspur, al oeste de Simla; en el Himalaya, 2.000 pies es el límite habitual; en Ceilán, a 2.500 pies es rarísimo
Delacour (1977)
Por lo general hasta 3.000 pies (unos 900 m), más arriba en el sur de la India
Johnsgard (1986)
Del nivel del mar a unos 5.000 pies (1.500 m); normalmente por debajo de 2.000 pies; 6.000 pies en Simla
Madge y McGowan (2002)
Hasta 1.800 m en el Himalaya y ocasionalmente hasta 2.000 m
BOW (2020)
Hasta unos 1.800 m en colinas; hasta 2.000 m en el sur de la India
WII (2007)
Menos de 1.800 m
Wikipedia
Hasta 1.500 m en el norte y 1.800 m en las montañas del sur
Es una de las aves más sedentarias y fieles a su lugar: sus movimientos diarios solo tienen la extensión necesaria para encontrar comida y agua, y los individuos marcados han rondado un mismo templo durante décadas (Beebe, 1922; BOW, 2020). No hay migración; las hembras se desplazan algo más que los machos, sobre todo tras la cría, y en las zonas áridas del noroeste de la India hay movimientos estacionales de los hábitats secos a los más frondosos (Beebe, 1922; BOW, 2020). En años de sequía las aves pueden desaparecer de una zona, pero, según Beebe, son las últimas en abandonarla (Beebe, 1922). Anda de 3 a 4 km al día (BOW, 2020).
Poblaciones introducidas
Introducida en numerosas regiones del mundo, la especie se ha naturalizado en algunas de ellas (Wikipedia). BirdLife la da como introducida y reproductora en Australia, las Bahamas, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos, y como extinta, tras haber sido introducida, en Santa Elena (BirdLife, 2025). Madge y McGowan mencionan poblaciones pequeñas establecidas en el sureste de California, Hawái, Little Exuma (Bahamas), la isla Robben (Sudáfrica), Nueva Zelanda y Australia (Madge y McGowan, 2002). Birds of the World cuenta, entre las más antiguas, las de Hawái (1860) y California (1879), con 530 aves en las islas hawaianas en 1946-1947 (BOW, 2020).
Un ave gregaria, confiada junto a los templos y recelosa donde se la persigue, que grita mucho más de lo que muestra.
El pavo real azul es gregario y ruidoso, y su conducta cambia mucho según cómo lo trate la gente: donde es sagrado es manso, y donde se lo caza es muy recelosa (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977).
Grupos y vida social
Vive en grupos pequeños, formados normalmente por un macho y de tres a cinco hembras durante la cría y, en el resto del año, por grupos separados de machos adultos y de hembras con sus crías (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; WII, 2007). Beebe observó que los machos adultos toleran la compañía entre sí durante gran parte del año y que solo se apartan con sus harenes al acercarse la época de cría; en las aves semidomésticas, la competencia es menor que en las verdaderamente silvestres (Beebe, 1922). La proporción de sexos en la naturaleza no es clara: Sharma encontró de 1,7 a 2,1 machos por hembra, y quizá solo la mitad de las hembras de una población críen (Johnsgard, 1986).
Actividad diaria
Duerme en árboles altos, a menudo muy abiertos y con ramas desnudas, desde los que ve en todas direcciones; los machos suelen llegar primero y las hembras los siguen; cinco higueras de Bengala servían de dormidero a unas 100 aves en el área estudiada por Johnsingh y Murali (Beebe, 1922; Johnsgard, 1986). Al amanecer bajan, bebe una hora después de la salida del sol, busca comida en claros y campos durante las primeras horas, pasa el calor del mediodía a la sombra, a menudo cerca del agua, vuelve a alimentarse al final de la tarde y bebe otra vez al anochecer (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Beebe cuenta que los machos esperan en su rama a que se seque el rocío antes de bajar (Beebe, 1922).
La voz
El reclamo característico es un fuerte «pia-ow» o «may-awe», que los machos repiten con más frecuencia en la época de celo, previa al monzón; además emiten una serie rápida de «ka-aan», repetida de seis a ocho veces, y un sonoro «¡honk!» cuando se sienten amenazados (BOW, 2020; Wikipedia). Johnsingh y Murali distinguieron 11 llamadas posiblemente distintas, entre ellas varias de alarma, y Wikipedia habla de casi siete variantes de llamada y seis de alarma (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Wikipedia).
Llamada
Descripción
Fuente
Reclamo principal del macho
«May-awe» o «kee-ow» fuerte, nasal, que se oye a gran distancia; emitido sobre todo al amanecer y al atardecer, aunque también de día y de noche; los machos jóvenes de dos años llaman con insistencia
Beebe subraya que la voz del macho es tan poco musical como potente, y que cualquier pretexto la desencadena: un trueno, un disparo, el ruido de un árbol al caer. Los reclamos pueden darse desde el dormidero, tumbado en el suelo y hasta en pleno vuelo; cuando una bandada se dispersa, sobre todo al atardecer, hay una gran llamada hasta que se reúnen de nuevo (Beebe, 1922). Birds of the World añade que el reclamo suele delatar la presencia de un depredador cercano y que otras especies usan las llamadas de los pavos reales para detectar y evitar a los depredadores (BOW, 2020).
Locomoción y vuelo
Prefiere correr a volar para evitar el peligro; camina con paso firme y se precipita entre la vegetación a la menor alarma, y el tren, llevado horizontalmente a pocos centímetros del suelo, no parece estorbarle (Beebe, 1922; BOW, 2020). Vuela solo cuando se ve presionado, para cruzar un cauce o para subir a los árboles donde duerme; despega con un fuerte batir de alas y casi en vertical, incluso con el tren completo, y una vez en el aire vuela rápido y esquiva con habilidad los obstáculos del bosque (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977). Beebe señalaba que las hembras pueden encadenar varios vuelos de varios cientos de yardas y que los machos con tren completo son menos hábiles, hasta el punto de que a veces algunos pueden ser atrapados a mano (Beebe, 1922). Delacour insiste en que vuelan bien, incluso los machos viejos con tren (Delacour, 1977).
Cuidado del plumaje y reposo
Se baña en el polvo, y Beebe vio a dos hembras hacerlo durante un cuarto de hora, abriendo cavidades y lanzándose polvo con sacudidas del ala (Beebe, 1922; BOW, 2020). Los individuos suelen subir a montones de rocas o pajares para tomar el sol por la mañana, sobre todo si es fresca (BOW, 2020).
Combates entre machos
Beebe no vio combates entre aves silvestres, aunque sí persecuciones, pero describe los de las aves cautivas, que suelen empezar con una exhibición de ambos machos: los dos saltan a ocho o diez pies de altura, golpeando hacia abajo o hacia los lados con uno o los dos espolones y picoteando; vio volar plumas por docenas y a un ave con el pecho abierto, pero nunca la muerte de ninguna (Beebe, 1922). Birds of the World confirma que se ven persecuciones y picotazos, pero no la violencia que se ve en las aves domésticas, y que los machos que disputan un territorio saltan hasta 1 m de altura (BOW, 2020).
Enemigos y relación con otros animales
Entre los depredadores de adultos se han citado el águila crestada, el búho real y el chacal en su área de distribución nativa, y los perros de aldea, que además se llevan huevos y pollos; en la India, los tigres y los leopardos (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Johnsgard recuerda que la mangosta y el gato de la jungla fueron los únicos mamíferos que Johnsingh y Murali citaron como posibles competidores o depredadores en su área de estudio, y que los perros callejeros causan pérdidas graves de pollos (Johnsgard, 1986). Cuando un águila se acerca, las aves corren a cubrirse (Beebe, 1922).
Muchas culturas creen que el pavo real es el enemigo de las serpientes. Beebe vio en Ceilán cómo un pavo real hostigaba a una víbora de Russell durante unos diez minutos, sin acercarse a distancia peligrosa, hasta que la serpiente escapó o el ave se cansó (Beebe, 1922). Johnsingh observó que dos pavos reales picoteaban a una cobra y retrocedían con las plumas del cuello erizadas cuando levantaba la capucha, y también a una hembra con dos pollos adoptando posturas amenazadoras ante un drongo real (BOW, 2020). Fuller añade que el folclore le atribuye la capacidad de hipnotizar a las serpientes y de estropear sus huevos (Fuller y Garson, 2000).
Cautividad: carácter
Delacour las describe como aves muy resistentes, fáciles de criar y mansas con las personas y con otras aves, aunque su voz es desagradable y las flores y hojas les gustan demasiado para jardines pequeños (Delacour, 1977). Beebe las considera aves de inteligencia notable por su capacidad de adaptación: las ve como aves que aceptan comida y refugio y a cambio se quedan cerca y exhiben su plumaje, pero que nunca llegan a ser un animal doméstico en el sentido de la gallina; a menudo hacen una amistad estrecha con un perro, un gato o una gallina (Beebe, 1922). Howman las considera demasiado grandes para ser aves de pajarera, con un grito estridente en la época de cría y la costumbre de dañar jardines (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). La ficha original advierte que son bastante territoriales y pendencieras, y que por eso no deben mantenerse varios machos adultos juntos (Hernández García, 2014).
08
Alimentación
Un omnívoro del suelo: grano, frutos, brotes, insectos y, de vez en cuando, una serpiente pequeña.
La alimentación del pavo real azul es fundamentalmente omnívora y se compone, principalmente, de semillas, frutos, bayas, plantas, verduras, insectos, ranas y pequeños reptiles.
En libertad
Birds of the World describe una dieta omnívora que incluye semillas, brotes de flor, brotes tiernos, frutos, gusanos, artrópodos (ciempiés, escorpiones, hormigas, termitas, escarabajos y saltamontes), reptiles (lagartijas y pequeñas serpientes de unos 20 cm), pequeños mamíferos y cereales (BOW, 2020). Entre los frutos silvestres cita Zizyphus jujuba, Carissa, Lantana e higueras (Ficus), y entre los cultivos el tomate, el plátano y el chile; Wikipedia añade el cacahuete, el arroz y, en el bosque de Gir (India), las bayas de Zizyphus, que llegan a ser una parte importante de la dieta estacional (BOW, 2020; Wikipedia). Un estudio del suroeste de la India estimó que la materia vegetal suponía el 91 % de la ingesta, con semillas de 13 especies, frutos de 9, brotes de 8, hojas de 6 y flores de 4; el resto eran lombrices e insectos (BOW, 2020).
Beebe llegó a las mismas conclusiones por el examen de los buches en el sur de Ceilán: predomina lo vegetal, ya sea grano, hierba tierna, brotes de bambú o pétalos; entre las bayas, la higuera silvestre y la korinda (Carissa carandas); y, entre lo animal, moluscos, insectos, larvas, lombrices, lagartijas, ranas y serpientes. Un ave tenía el buche y la molleja repletos de panículas de semillas de hierba; otra, unas doscientas vainas, bayas púrpuras y hojas enteras (Beebe, 1922). Johnsgard añade, de tres aves estudiadas en Tamil Nadu, que habían comido sobre todo hojas, semillas de hierba y partes de flores, además de frutos de Croton, semillas de acacia, rizomas de Cyperus, arroz, termitas, saltamontes, hormigas y escarabajos (Johnsgard, 1986).
Se alimenta siempre en el suelo, en grupos pequeños, sobre todo a primera hora de la mañana y al atardecer; rasca y se ayuda del pico para sacar larvas y desmenuzar termiteros, y bebe una hora después del amanecer y de nuevo al anochecer (Beebe, 1922; BOW, 2020). Beebe señala que busca la comida siempre en claros y no en el matorral denso, porque necesita ver el peligro llegar a tiempo (Beebe, 1922). Cerca de las aldeas busca comida en patios y campos; en el entorno humano puede alimentarse también de restos de comida y de excrementos humanos (BOW, 2020; Wikipedia).
Daños a los cultivos
Esa afinidad por los cultivos explica que, en algunas zonas agrícolas, la especie pueda ocasionar pérdidas de cosecha apreciables; en la India se considera una plaga de los cereales y del cacahuete, y Wikipedia habla de descensos de hasta un 40 % en el rendimiento de los arrozales (BOW, 2020; Wikipedia). Beebe describe los espantapájaros y los latones que suenan que los agricultores del sur de Ceilán instalaban para ahuyentar a los pavos reales, los ciervos y los elefantes (Beebe, 1922). Según la encuesta del WII, de 146 áreas protegidas, 15 (10 %) informaron de que los pavos reales usan muy a menudo los campos próximos y 64 (44 %) de que lo hacen de forma ocasional; los daños a cultivos eran ocasionales en 55 áreas y muy frecuentes en 7 (WII, 2007).
En cautividad
En cautividad puede alimentarse con un buen pienso para faisanes, para gallinas u otros similares.
Delacour y Gerrits coinciden en que su dieta es sencilla: grano y verduras, y gran parte de la comida la encuentran por sí mismos si viven sueltos en un parque (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Howman da «dieta normal de faisán» para la especie (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). Lo que no soportan bien en un jardín pequeño es su afición a las flores y a las hojas (Delacour, 1977).
09
Cortejo y exhibición
Un abanico que vibra, una hembra que parece no mirar y un largo debate científico.
Durante el cortejo, el macho despliega su tren de coberteras en un abanico arqueado y lo hace vibrar, produciendo un característico sonido de roce, mientras mantiene las alas semiabiertas y caídas (Beebe, 1922; Wikipedia).
La exhibición del macho es una de las más conocidas del mundo, y Johnsgard la considera casi demasiado familiar para describirla (Johnsgard, 1986). Beebe dice que no es la más compleja entre los galliformes, pero que por la variedad de esfuerzos y por la concentración del efecto no tiene igual, porque actúa a la vez sobre la vista de la hembra, por el color y el movimiento, y sobre su oído, por la voz y el roce de las plumas (Beebe, 1922).
La mecánica del abanico
El tren se levanta con un empuje súbito de las 20 rectrices, que lo arrastran consigo, y las coberteras laterales se extienden en horizontal e incluso hacia abajo, ocultando las alas, que caen medio abiertas; las secundarias permanecen plegadas y solo las primarias cuelgan sueltas (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). El cuerpo se inclina hacia delante y la cabeza y el cuello quedan erguidos en el centro de la rueda de ocelos (Johnsgard, 1986). Beebe insiste en que el abanico no es la cola sino las coberteras y plumas del dorso, y que la cola verdadera se yergue en ángulo recto con el lomo, empujando las coberteras a una posición completamente vertical (Beebe, 1922). Cuando se enfrenta a la hembra, el macho hace de pronto un temblor de todo el cuerpo que hace vibrar el tren y crujir las plumas de las alas, con un sonido que Beebe compara con la lluvia sobre hojas secas (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986).
Dónde y cómo
El macho suele elegir para el despliegue puntos elevados y despejados, como troncos caídos o rocas grandes, y en ocasiones practica la llamada «alimentación de cortejo», inmovilizándose sobre comida para atraer a las hembras (Wikipedia). Schenkel (1956–1958) interpretó la exhibición como una forma muy ritualizada del comportamiento de ofrecer comida, aunque no se ofrece nada ni se baja el pico al suelo, y Heinroth (1940) la consideraba un anuncio sexual general, visible a gran distancia (Johnsgard, 1986). Los machos defienden zonas de exhibición de 2 a 3 m² frente a otros machos, con frecuencia con un objeto sobre el que posarse; los territorios de cría, centrados en claros del bosque o del matorral, oscilan entre 0,05 y 0,5 ha, con de 1 a 4 lugares de exhibición cada uno (BOW, 2020).
La secuencia del apareamiento
Petrie y colaboradores (1992) describieron la secuencia exitosa: cuando la hembra se acerca al macho que se exhibe, este se da la vuelta y le muestra la cara posterior, blanca, del tren; si ella sigue el giro y se queda frente a él, vuelve a encararla y sacude el tren; entonces intenta aparearse con el movimiento llamado «hoot-dash», en el que empieza a soltar el tren, se lanza hacia ella y emite un grito característico; si la hembra se detiene y se agacha y no hay interferencias de otros machos, el macho monta y copula, sujetándola por el cuello, con un contacto cloacal de unos 10 s (BOW, 2020). Johnsgard y Beebe describen lo mismo: el macho puede incluso alejarse de la hembra, de modo que ella se vuelve a ponerse frente a él, y así varias veces hasta que se agacha (Beebe, 1922; Johnsgard, 1986). En la cópula el tren se baja (Johnsgard, 1986).
La indiferencia aparente de la hembra
Beebe insiste en que la hembra suele seguir alimentándose, inconsciente en apariencia de los esfuerzos del macho, y que no cree que haga una elección estética consciente, sino que está influida, quizá de forma subconsciente, por el color, el movimiento, la voz y el ruido de las plumas, y sobre todo por su repetición (Beebe, 1922). BOW añade que la hembra suele mostrarse indiferente, pero a veces imita en parte los movimientos del macho, y que Delacour observó que las hembras y los inmaduros también hacen la exhibición cuando están excitados, de modo que no es solo una manifestación sexual (BOW, 2020; Delacour, 1977). Beebe describe, además, que los machos exhiben ante las personas, ante otros animales y hasta durante media hora seguida sin hembra a la vista; en parques zoológicos lo hacen más cuando hay público (Beebe, 1922).
Selección sexual y debate científico
El tren es el ejemplo clásico de la selección sexual. Darwin lo consideró un enigma, y desde entonces se ha discutido si es un producto de la elección de las hembras (BOW, 2020; Wikipedia). En un estudio con aves del Reino Unido, los machos a los que se quitaron ocelos tuvieron menos éxito de apareamiento, lo que apoya el papel de la elección de la hembra, y los pollos de los machos con trenes más elaborados pesaron más y sobrevivieron mejor (BOW, 2020; Wikipedia). Otros estudios, en cambio, no encontraron en aves silvestres una preferencia clara por los machos con más ocelos, trenes más largos o más simétricos, y Birds of the World indica que no hay pruebas de que las hembras prefieran siempre a los machos más viejos (BOW, 2020; Wikipedia). Hale y colaboradores (2009) hallaron que la longitud del tren se correlaciona con la diversidad del complejo MHC, aunque las hembras parecen no usarla para elegir, y un estudio de seguimiento de la mirada (Yorzinski y colaboradores, 2013) reveló que las hembras miran la parte alta del tren a larga distancia y las plumas bajas de cerca (Wikipedia).
Beebe reunió, además, una observación anecdótica: la forma de alas negras y la blanca pueden dominar a veces por completo una bandada de aves de color normal por ganarse a todas las hembras, y él lo interpretaba como señal de que importa más la persistencia en la repetición de la exhibición que la perfección convencional del plumaje (Beebe, 1922).
10
Reproducción en la naturaleza
Nidos en el suelo, a menudo bajo arbustos espinosos, y una hembra que lo hace todo sola.
Esencialmente polígamos y territoriales, estos pavos requieren cuatro o cinco pavas por cada macho adulto. Suelen encaramarse a las ramas fuertes de los grandes árboles para dormir o descansar, y deambulan libremente por la superficie del jardín el resto del día. Por ser bastante territoriales y pendencieros, no deben mantenerse varios machos adultos juntos.
Sistema de apareamiento
Todos los autores coinciden en que es polígama, con harenes de normalmente tres a cinco hembras; el macho no interviene en el nido ni en la cría, aunque Beebe vio a algún macho cautivo acompañar a los pollos y picotear comida para ellos (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Birds of the World habla de leks, es decir, de machos que se exhiben a la vista o al oído unos de otros pero sin agruparse en una arena, y los describe como progresivamente polígamos; los machos son filopátricos y anidan y duermen cerca de sus lugares de exhibición (BOW, 2020). Las hembras se aparean con más de un macho y varias veces con el mismo, lo que ha hecho pensar en una competencia entre ellas por los machos preferidos (BOW, 2020).
Calendario de la cría
La temporada varía mucho según la zona, pero siempre está ligada a la estación húmeda; en palabras de Johnsgard, a veces la cría empieza al comienzo del monzón y otras, donde llueve pronto, entre enero y abril (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Los calendarios que dan las fuentes por zona se recogen a continuación.
EFMAMJJASOND
Norte de la India: nidificaciónde junio a septiembre, tras el monzón del suroeste; huevos registrados de junio a septiembre, con el máximo en agosto
Sur de la India según BOWabril y mayo; en el extremo sur, pico en septiembre y octubre
Sur de la India según Johnsgard y Bakerde enero a abril, donde hay lluvias tempranas
Sur de la India (Injar, Tamil Nadu) y Madge y McGowande octubre a diciembre
Sri Lanka según Johnsgard, Madge y BOWde enero a abril (de enero a marzo según BOW)
Sri Lanka según Beebede septiembre a diciembre
Piedemonte del Himalayaposiblemente marzo-abril, normalmente a mediados de junio
Cautividad en el hemisferio norteabril (libro del autor; Chintaguay)
Cautividad en el hemisferio suroctubre (libro del autor; Chintaguay)
Fuentes: Beebe (1922); Johnsgard (1986); Madge y McGowan (2002); BOW (2020); Hernández García (2014) y Chintaguay (2006).
El nido
El nido es una depresión poco profunda, a veces rascada por la hembra, forrada por lo general de palos, hierbas y hojas, y de unos 35 × 25 × 6 cm de media (Beebe, 1922; BOW, 2020). Prefiere esconderlo en el interior de arbustos espinosos como Lantana, Capparis y Zizyphus, o entre hierba alta; donde se ve protegida cría en cultivos de arroz y caña de azúcar cerca de aldeas y también en antiguos fuertes, edificios en ruinas y tejados planos (Beebe, 1922; BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Donde hay riesgo de inundación, la hembra puede nidificar en alto, en la horcadura de una higuera (Johnsgard, 1986). Beebe señala que, donde el ave está protegida por motivos religiosos, apenas se esfuerza por ocultar el nido, y que donde no lo está usa todo su ingenio (Beebe, 1922).
El primer nido silvestre que encontró Beebe, en el sur de Ceilán, estaba en un matorral denso de unos 9 pies de alto y 12 de diámetro en un arrozal pantanoso cercano a la selva; contenía un único huevo en una depresión de un pie de ancho y dos pulgadas de profundidad, con unas plumas y hojas secas como forro, y la hembra entraba y salía saltando sobre los juncos para no dejar un camino marcado, y se alejaba luego caminando por una zanja de agua durante unos cuarenta yardas (Beebe, 1922). Una hembra de la India septentrional regresó tres años seguidos a un mismo sitio protegido por personas (BOW, 2020).
Los huevos
Las hembras escarban una depresión en el suelo, donde depositan, por término medio, entre 12 y 15 huevos (70 × 50 mm) que deben incubarse unos 28 días. Suelen ser excelentes madres.
Los huevos son ovalados, de cáscara gruesa y brillante finamente picada, de color crema pálido o café con leche a beige, y rara vez, con manchas rojizas; Beebe contó unos de cada cinco con ellas, y sus medidas medias, 69,7 × 52,1 mm según Johnsgard y BOW y 70 × 51 mm según Beebe, son prácticamente las mismas que las de la ficha original (Beebe, 1922; BOW, 2020; Hernández García, 2014; Johnsgard, 1986).
Fuente
Huevos por puesta
Ficha original
12–15 (por término medio)
Delacour (1977)
4–8, normalmente 5 o 6; con retirada de huevos, tres o cuatro puestas de número decreciente
Beebe (1922)
La mayoría de 23 registros: de 4 a 8, con 6 de media; de 10 a 15 serían puestas dobles de dos hembras; Aristóteles daba 12; con retirada de huevos se obtuvieron 37 de dos hembras
Johnsgard (1986)
3–6 huevos, rara vez más y como máximo 8; Sharma halló de 3 a 9 en 57 nidos, con moda de 6 (27 nidos)
Madge y McGowan (2002)
3–6, hasta 8
BOW (2020)
4–6 (de 4 a 8 según Beebe); a veces 8–10; media de 6,1 (n = 30) en zonas frondosas y de 5,1 (n = 27) en zonas áridas; en cautividad, de 8 a 10; hasta 18 huevos de 2 hembras en un nido
Incuba la hembra sola, durante unos 28 días (de 27 a 30 en cautividad); la incubación empieza con los dos primeros huevos; permanece casi inmóvil en el nido la mayor parte del día y sale dos veces, entre las 08:00 y las 10:00 y entre las 17:00 y las 20:00, para comer y beber, y a la vuelta voltea los huevos con el pico (BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Defiende un radio de unos 2 m en torno al nido (BOW, 2020). Los pollos rompen la cáscara el día 28 y nacen el 29 o el 30; la hembra limita la camada a unos 5 pollos y abandona los huevos que sobran (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Si el primer nido fracasa, puede haber un segundo intento; si tiene éxito, no hay segunda nidada (Beebe, 1922; BOW, 2020). Beebe da exactamente cuatro semanas (Beebe, 1922).
Los pollos son precociales: se mueven unas dos horas después de nacer y abandonan el nido con la madre al tercer día; a los 12–15 días ella los lleva a zonas más abiertas y a los dormideros de los árboles; a los 20 días vuelan; y se quedan con ella hasta los 9 meses (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). En libertad la mortalidad es alta: la moda observada por Johnsingh y Murali fue de dos pollos por nidada, y la hembra no puede cuidar de más de cinco (Johnsgard, 1986).
Éxito de la cría
Sharma halló un éxito de eclosión del 64 % (206 pollos de 321 huevos) (Johnsgard, 1986), del 78 % (n = 138 huevos) en las zonas áridas y rurales y del 54 % (n = 183) en las zonas frondosas y suburbanas; la supervivencia de los pollos fue del 42 % en el ámbito rural y del 8 % en el suburbano, atribuible a la mayor incidencia de la depredación y al exceso de huevos (BOW, 2020). Los machos de segundo año aún no crían; los de tres años sí, aunque su tren no alcanza el pleno desarrollo hasta más tarde (Beebe, 1922; Delacour, 1977).
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Cría en cautividad
Fuerte, longeva y fácil, pero ruidosa y grande: un ave para fincas y parques antes que para pajareras.
El pavo real azul es una de las aves más criadas del mundo y se ha mantenido en parques, jardines y zoológicos durante siglos; es muy resistente y fácil de criar, y su principal inconveniente es su tamaño y su voz (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Howman, 1993).
Instalación
El pavo real necesita amplios jardines o fincas extensas, plantadas de árboles donde pueda vagabundear y alimentarse. La instalación en cautividad debe tener unas dimensiones mínimas próximas a los 50 m2 de superficie. En climas fríos y húmedos necesita instalaciones protegidas, donde ha de mantenerse durante las épocas rigurosas.
Howman, en cambio, recomienda un tamaño mínimo de 400 pies cuadrados (37 m²) y los considera demasiado grandes para ser aves ideales de pajarera, ya que lucen más en libertad (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). Delacour añade que prosperan también en recintos si son lo bastante amplios y se mantienen con faisanes más pequeños y otras aves (Delacour, 1977). Gerrits, que solo les dedica unas observaciones generales, señala que muchos aficionados no los tienen por falta de espacio, pero que el libro estaría incompleto sin mencionarlos (Gerrits, 1974). Recomendación editorial: ambas cifras, 37 m² (Howman) y unos 50 m² (ficha original), son mínimos; un parque o una finca amplia es siempre preferible.
Clima
Pese a ser un ave tropical, que Beebe vio caminar sin molestia al sol con 147 °F, soporta bien el frío: duerme al aire libre en árboles altos todo el invierno y ha sobrevivido, según Beebe, a dos días enterrada en la nieve (Beebe, 1922). Delacour afirma que son aves completamente resistentes (Delacour, 1977), y Gerrits las considera perfectamente resistentes (Gerrits, 1974). No obstante, la ficha original recomienda protección en los climas fríos y húmedos (Hernández García, 2014), y Howman señala que son propensos a la enfermedad de la cabeza negra (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996).
Longevidad
De 66 pavos reales del zoo de Londres, Beebe dice que la vida media fue de 2 años y la máxima algo más de 8, pero que en otras partes no son raros los casos de 40 o 50 años y que hay un registro de 96 (Beebe, 1922). Wikipedia da hasta 23 años en cautividad y unos 15 en libertad (Wikipedia). En el documento de Chintaguay, para los faisanes en general, se dan entre 10 y 15 años en cautividad (del Campo, 2006).
Convivencia y carácter
Son, con pocas excepciones, mansas con las personas y con otras aves, y se pueden mantener muchas juntas porque no son propensas a pelear ni a vagar lejos (Delacour, 1977). La ficha original, sin embargo, advierte que no deben mantenerse varios machos adultos juntos, y Beebe describe los combates de los machos cautivos (Beebe, 1922; Hernández García, 2014). La ficha original pide cuatro o cinco pavas por macho adulto, y en libertad los grupos son de tres a cinco hembras por macho (Hernández García, 2014; Johnsgard, 1986).
Puesta y recogida de huevos
En cautividad se han obtenido de 8 a 10 huevos por puesta (BOW, 2020), y, si se retiran los huevos, la hembra, que no incuba, pone tres o cuatro puestas de número decreciente (Delacour, 1977); Beebe da hasta 37 huevos de dos hembras con esa técnica (Beebe, 1922). La madurez sexual de la hembra no llega, según una referencia citada por BOW, hasta el segundo año (BOW, 2020), y el macho cría a partir del tercero (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Hernández García, 2014). La época de puesta, según el libro del autor y Chintaguay, es abril en el hemisferio norte y octubre en el sur (del Campo, 2006; Hernández García, 2014).
El documento de Chintaguay sobre temperaturas y humedades no menciona a los pavos reales: los parámetros que da el criadero para los faisanes en general (conservación de los huevos a 13–15 °C y 75 % de humedad relativa, 37,5 °C de incubación y 65–70 % de humedad en los tres últimos días) son orientativos; Recomendación editorial: la duración del pavo real, más larga que la de los faisanes, obliga a ajustar el calendario (del Campo, 2006).
Chintaguay recuerda que el periodo de incubación varía desde 22 días en los faisanes dorados hasta 28 en los pavos reales, y que conviene tenerlo en cuenta si se incuban huevos de distintas especies a la vez (del Campo, 2006).
Crianza de los pollos
Los pollos los cría fácilmente su madre, una pava o una gallina clueca; crecen despacio, pero son menos sensibles a los gérmenes que los pavipollos; se posan a edad temprana y tienen el hábito de refugiarse bajo la cola de la madre (Delacour, 1977). Beebe cuenta que los pollos nacidos bajo una gallina doméstica son al principio mansos, pero tras unos meses se vuelven muy huraños y, si no se los captura, se van (Beebe, 1922). En la ficha original y en Delacour la hembra es una madre excelente (Delacour, 1977; Hernández García, 2014).
Enfermedades
Howman alerta de que son propensos a la enfermedad de la cabeza negra (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). Birds of the World recoge, en aves cautivas o semidomésticas, infecciones por micoplasmas, coccidios, viruela, histomonas, colibacilosis, Eimeria y tenias, además de carencias vitamínicas y piojos masticadores, que son mayores en los machos más pesados (BOW, 2020).
El pavo real azul en el libro del autor y en los programas de cría
El segundo volumen del autor recoge para la especie una ficha técnica: de 4 a 8 huevos, de 28 a 30 días de incubación, época de puesta en abril en el hemisferio norte y en octubre en el sur, y madurez sexual a los 3 años (Hernández García, 2014). En el programa de conservación ex situ, el pavo real azul figura con la categoría «no recomendado», que el libro reserva para las especies que no precisan planes ex situ porque son muy abundantes o inexistentes en cautividad (Hernández García, 2014). En 1979 Howman daba más de 4.100 aves en cautividad, y en 1993 la consideraba «numerosa» (Howman, 1979; Howman, 1993). Howman la clasifica en las tres ediciones como «a salvo» (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). Wikipedia indica que se reproduce con facilidad en zoológicos, parques y en poder de aficionados de todo el mundo (Wikipedia).
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Estado de conservación
Preocupación menor: abundante y protegida en la India, aunque sin censos fiables.
LC
Preocupación menor
Población estable y extendida. Región: Sur de Asia.
LC
NT
VU
EN
CR
EW
EX
Preocupación menor
Casi amenazado
Vulnerable
En peligro
En peligro crítico
Extinto en la naturaleza
Extinto
Menor riesgoMayor riesgo
Escala de la Lista Roja de la UICN, de menor a mayor riesgo de extinción. La categoría de esta especie aparece destacada.
La UICN clasifica al pavo real azul como de preocupación menor, categoría con la que la ha evaluado BirdLife en todas las revisiones desde 2004 (la última, en 2025) (BirdLife, 2025).
En los textos antiguos es tratada del mismo modo: Johnsgard (1986) afirma que no hay razón alguna para considerarla en peligro, lo que contrasta con el pavo real verde; Beebe pensaba que sobreviviría mucho tiempo después de que casi todos los faisanes hubieran desaparecido; Fuller y Garson (2000) la incluyen entre las de riesgo menor, con una extensión global muy grande y generalmente común; y Howman la da por segura (Beebe, 1922; Fuller y Garson, 2000; Howman, 1993; Johnsgard, 1986). La ficha original dice «Preocupación menor. Población estable y extendida» (Hernández García, 2014).
Cómo ha ido cambiando la valoración
Año
Fuente
Valoración
1922
Beebe
Pocas probabilidades de extinción; se ha vuelto muy rara o desaparecido en algunas zonas donde no es protegida por la religión
1986
Johnsgard
Ninguna razón para considerarla en peligro
1988, 1994 y 2000
UICN (BirdLife)
Riesgo menor / preocupación menor
2000
Fuller y Garson
Riesgo menor, preocupación menor (lc): rango global muy grande y generalmente común
2004, 2008, 2009, 2012 y 2016
UICN (BirdLife)
Preocupación menor
2020
BOW
Preocupación menor; Mace-Lande: segura
2025
UICN (BirdLife)
Preocupación menor; tendencia en aumento (sospechada); extensión de presencia de 4.380.000 km²
La población mundial no se ha cuantificado y BirdLife, que da como desconocido el número de individuos maduros, la considera común a localmente muy común; solo se citan estimas nacionales para las poblaciones introducidas, de 100 a 10.000 parejas reproductoras en Taiwán y de 100 a 10.000 en Japón (BirdLife, 2025). Madge y McGowan, citados por Wikipedia, estiman más de 100.000 ejemplares (Wikipedia). Birds of the World dice que no hay datos detallados de la India, porque el ave se considera tan común que a menudo se pasa por alto como objeto de estudio (BOW, 2020).
Estima
Dato
Fuente
Población mundial
Más de 100.000 ejemplares (estima conservadora de 2002)
De 14.176 a 16.201 aves, sin contar Madhya Pradesh, Orissa, Tamil Nadu y Uttar Pradesh; con ellos, unos 1.535.000 fuera de áreas protegidas y terrenos forestales (1.169.000 en Madhya Pradesh, 182.000 en Orissa, 77.000 en Tamil Nadu y 91.000 en Uttar Pradesh)
Los datos del WII proceden de cuestionarios enviados en 2004 y 2006; respondieron 234 de 448 áreas protegidas (52 %) y solo 108 de 1.720 miembros de la sociedad civil (6 %) (WII, 2007).
Tendencia en la India
De 167 áreas protegidas que informaron de la tendencia, en 73 (43,7 %) la población aumentaba, en 36 (21,5 %) era estable y en 6 (3,6 %) disminuía; en el resto era desconocida o no se informó (WII, 2007). Fuera de las áreas protegidas, trece personas de la sociedad civil informaron de descensos en 18 localidades de la India (WII, 2007). El WII reconoce que la población actual es «especulativa» (WII, 2007). Birds of the World indica que localmente es muy común en Sri Lanka, y señala que en Bangladés se creyó extinta hasta que se redescubrió cerca del parque nacional de Bhawal en 1986, que es casi desconocida en Nepal fuera de áreas protegidas desde 1990 y que sólo en fecha reciente se la ha descubierto en Bután (BOW, 2020).
Áreas protegidas
La encuesta del WII la confirmó en 193 de las 234 áreas protegidas que respondieron (82 %), además de en 19 terrenos forestales y 141 terrenos de otro tipo (WII, 2007). BirdLife identifica 23 áreas importantes para las aves y la biodiversidad (IBA/KBA) para la especie, 16 en la India y 7 en Nepal; el 17,4 % de ellas coincide por completo con áreas protegidas, el 4,3 % de modo parcial y el 78,3 % no se superpone con ninguna, con una cobertura media del 20,99 % (BirdLife, 2025). No hay plan de recuperación, ni programa de seguimiento sistemático ni conservación ex situ (BirdLife, 2025).
Protección legal y convenios
Es el ave nacional de la India, declarada en 1963, y está protegida en el anexo I de la ley india de protección de la vida silvestre (IWPA, Schedule I) (WII, 2007). Respecto a CITES, BirdLife la da en el Apéndice III, y el WII, como no incluida (BirdLife, 2025; WII, 2007). La India impuso restricciones a la exportación de plumas de pavo real para proteger a su ave nacional, aunque Ali y Ripley, según BOW, pensaban que no estaba justificada, porque las plumas recogidas eran las caídas en la muda (BOW, 2020). Wikipedia añade que la ley india solo permite recoger plumas mudadas (Wikipedia).
4.380.000km²
extensión de presencia (BirdLife)
23sitios
IBA/KBA identificados para la especie
9,4años
longitud generacional
Estado de conservación · UICN
LC
NT
VU
EN
CR
EW
EX
Menor riesgoMayor riesgo
LCPreocupación menor
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Amenazas y protección
Plumas, pesticidas y conflictos con las cosechas: amenazas locales para un ave muy extendida.
La especie no está globalmente amenazada, pero tiene problemas locales: comercio ilegal de plumas, mortalidad por pesticidas, caza furtiva y muertes de represalia, y pérdida de hábitat (BOW, 2020; WII, 2007; Wikipedia).
Comercio de plumas y caza
Desde principios de los años noventa, según el WII, aumentan los informes de comercio ilegal de plumas; Beebe, hace un siglo, contaba que un comerciante inglés había importado 70.000 haces de plumas en una sola semana, y que en las partes de su área donde no es venerada se ha vuelto muy rara o ha desaparecido a pesar de las leyes que regulan su caza (Beebe, 1922; WII, 2007). Birds of the World indica que los aldeanos recogían las plumas tras la muda y las exportaban a Occidente, hasta que se pusieron trabas a esa exportación (BOW, 2020). BirdLife informa de que la especie se ha encontrado en comercio con alta prevalencia (tres de siete conjuntos de datos) y lista como usos el alimento humano, los artículos del hogar y las aves de exhibición (BirdLife, 2025).
Beebe describe las trampas, los lazos y los reclamos que imitan la voz del macho con las que se la caza donde no es sagrada, y los permisos de caza: en los bosques reservados de la India estaba prohibido cazarla entre el 1 de marzo y el 15 de septiembre, y en las Provincias Centrales entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre, mientras que en Mysore los nativos la cazaban todo el año; en Ceilán, una licencia costaba 3,50 rupias y después casi trece veces más (Beebe, 1922). Los nativos sin casta buscan sus huevos y se los comen a cientos (Beebe, 1922).
Pesticidas y conflicto con los cultivos
Según el WII, hay informes de mortalidad en las zonas agrícolas por el uso creciente de insecticidas y pesticidas, de matanzas de represalia por las supuestas pérdidas de cosecha y de caza furtiva para carne (WII, 2007). Wikipedia cita también el envenenamiento accidental por semillas tratadas (Wikipedia). Birds of the World hace notar que se la considera una plaga de los cultivos de cereales y de cacahuetes (BOW, 2020).
Depredación y debilidades biológicas
Los carnívoros importantes (tigre, leopardo, gato de la jungla, chacal) incluyen al pavo real azul en su dieta, y según el WII 17 áreas protegidas lo citaron como presa (Johnsgard, 1986; WII, 2007). En la naturaleza hay una mortalidad alta de pollos: la supervivencia fue del 8 % en un hábitat suburbano fértil y del 42 % en uno rural árido, y los perros de aldea causan pérdidas considerables de huevos y pollos (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). Wikipedia recuerda que las poblaciones introducidas pueden generar conflictos urbanos (plantas dañadas, cristales, coches rayados) y que varias ciudades de Estados Unidos han publicado planes de gestión; BOW cita los de Arcadia y Palos Verdes Estates (BOW, 2020; Wikipedia).
Medidas propuestas
El WII propone un programa nacional de seguimiento de la especie, con cinco instituciones regionales, ONG y los departamentos forestales y de fauna de los estados, y utilizar los datos del programa nacional de seguimiento del tigre, que han recogido la presencia y abundancia del pavo real por cuadrículas de patrulla en los 17 estados con tigres (WII, 2007). Birds of the World reclama estudios básicos de la especie, sobre todo donde se ha introducido (BOW, 2020). Por su parte, BirdLife indica que ningún plan de recuperación está en marcha (BirdLife, 2025).
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Subespecies, mutaciones e híbridos
Una especie sin subespecies seguras y un siglo de mutaciones de cautividad: blanco, pied, hombros negros y una paleta creciente de colores.
Tradicionalmente se ha clasificado como una especie monotípica; hoy en día, sin embargo, se reconocen dos subespecies:
Pavo indio, de la India; con al menos dos «fenotipos» distintivos, el nepalí (nepalensis) y el de Simla (simalensis) (Hernández García, 2014)
Localidad tipo
India oriental y Ceilán, según Linneo; Birds of the World precisa que la descripción se basó en aves de la actual Sri Lanka (BOW, 2020; Delacour, 1977)
♂ 180–230 cm; ♀ 90–100 cm; peso c. 4.000–6.000 g y c. 2.750–4.000 g (Madge y McGowan, 2002)
Variación geográfica
El tren de las aves del centro de la India es, de media, más corto que el de las del norte (Marien, 1951) (BOW, 2020)
Estado
Preocupación menor (LC), como la especie (BirdLife, 2025)
Pavo cristatus cristatus, pavo indio, de la India. Esta subespecie presenta al menos dos fenotipos distintivos: el nepalí (Pavo cristatus nepalensis) y el de Simla (Pavo cristatus simalensis).
Pavo de Sri Lanka, presente en Sri Lanka y en el sur de la India (Hernández García, 2014)
Distribución según las fuentes
Las fuentes no distinguen una forma de Sri Lanka; sí señalan que allí la especie vive sobre todo en la zona seca baja (Beebe, 1922; BOW, 2020)
Estado
Preocupación menor (LC), como la especie (BirdLife, 2025)
Pavo cristatus singhalensis, pavo de Sri Lanka, presente en Sri Lanka y en el sur de la India (singhalensis).
Además, el hecho de que la especie lleve mucho tiempo en cautividad ha provocado la aparición de numerosas mutaciones, de las que destacan las siguientes:
Birds of the World describe tres variaciones notables del plumaje en aves domesticadas, una forma blanca (plumaje, pico y patas totalmente blancos, pero iris marrón), una forma pied con manchas blancas dispersas sobre el plumaje normal y otra de alas negras, en la que los machos tienen escapulares y coberteras alares negras, y remite a los estudios de Somes y Burger (1990, 1991 y 1993) para la genética de estos y otros patrones (BOW, 2020). OMIA, la base de datos de herencia de los animales, recoge de esos autores un estudio sobre la herencia del plumaje azul, de hombros negros, cameo y avena (1991) y otro sobre el blanco y el pied (1993) (OMIA). Delacour señala que las variaciones del tamaño del cuerpo son escasas y que las aves semidomésticas de parques y pajareras apenas se diferencian de las silvestres, siendo solo un poco más pesadas y de patas más bajas (Delacour, 1977).
Ilustración con los diferentes patrones y colores que se han dado en cautividad en el pavo real azul (Pavo cristatus) - Variedades no salvajes
La ilustración de la ficha original, que no cita autor ni fuente, distingue entre mutaciones de patrón (black shoulder u hombros negros, white o blanco, pied, silver pied y white eye) y mutaciones de color (midnight, peach, cameo, charcoal, bronze, purple, opal, taupe y violet), con el pavo real azul silvestre como referencia. Ninguna de las fuentes bibliográficas consultadas, salvo la mención del cameo por OMIA, describe estas variedades, de modo que los nombres se dan tal como figuran en la ilustración, y cada variedad se describe a continuación solo con lo que dicen las fuentes o muestran las fotografías (OMIA).
Spalding
Spalding (Cruce de Pavo cristatus x Pavo muticus)
Es un híbrido estable de los dos pavos reales. Delacour lo describe como el cruce de la forma de alas negras con el pavo real verde, criado durante varias generaciones en California y ya fijado; recibe el nombre de la difunta señora Keith Spalding, que lo originó y lo seleccionó, y los mejores resultados se obtuvieron cruzando un macho de hombros negros con una hembra verde (Delacour, 1977). Wikipedia, en cambio, lo describe como el cruce de un macho de pavo real verde con una hembra de pavo real azul, estable y nombrado por Keith Spalding, aficionado de California, y advierte de que los híbridos de origen desconocido que se liberen pueden causar depresión por exogamia (Wikipedia).
Birds of the World la llama «P. c. nigripennis» y precisa que no es una subespecie válida (BOW, 2020). Beebe la trata, sin reservas, como una mutación de cautividad, y comprobó que aparece de forma espontánea en las puestas de aves de plumaje normal; cree que probablemente nunca ha aparecido en libertad y que, de hacerlo, no se establecería, porque el color muy pálido de los pollos y de las hembras los dejaría a merced de sus muchos enemigos (Beebe, 1922). Es una mutación que, en palabras de Delacour, es comparable a la del faisán dorado de garganta negra y a la del faisán común melánico (Delacour, 1977).
En el macho, los escapulares, las coberteras alares y las terciarias son negros, con bordes y puntas verde oscuro y azules, en lugar de barrados de ante y negro; el dorso y el tren son algo más bronceados y los muslos pardo negruzcos; las primarias no cambian, salvo por más pigmento oscuro en la barba externa (Beebe, 1922; Delacour, 1977). La hembra es mucho más clara que la del pavo real azul normal: cresta rufa con puntas bronceadas, partes inferiores blanco cremoso y superiores blanco cremoso con motas pardo grisáceas; el pollo, blanco cremoso con ala y cola tintadas de ante, y pico y patas de color carne (Delacour, 1977). Beebe describe así un caso poco habitual: la mutación es hacia el extremo más pálido en la cría y la hembra, pero hacia el melanismo en el macho (Beebe, 1922).
La forma cría pura y no produce intermedios al cruzarla con la forma normal: las crías son de plumaje normal o de hombros negros (Delacour, 1977). Beebe cuenta que en nidadas de aves normales aparece a veces un solo pollo mutante entre cinco o seis, o hasta nidadas enteras de seis y siete pollos (Beebe, 1922). Parece más sensible al frío que el pavo real azul normal, pero en climas cálidos, donde conviven en una misma bandada ambas formas, tiene ventaja en el cortejo; Beebe y Darwin refieren casos en que acabó dominando por completo a la forma normal (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Blaauw, en Holanda, crió de 10 a 20 aves al año sin ninguna variación en las de hombros negros; una vez, tras veinte años, nació un macho pied en una bandada de aves puras, que cruzado con hembras de la misma forma dio crías blancas de los dos sexos (Beebe, 1922; Delacour, 1977). Latham ya la mencionaba en 1823; en 1850 Dixon refería su presencia en el zoo de Londres (Beebe, 1922; Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
Delacour, Gerrits y Chintaguay recogen la de hombros negros, junto con la blanca y la pied, como las mutaciones de cautividad más conocidas del pavo real azul; Howman habla de una mutación (la de hombros negros) y de variaciones de color como la blanca y la pied (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). Delacour la considera más bella que el pavo real azul normal y tan resistente y fácil de mantener como él (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
Pavo real blanco
Delacour y Gerrits atribuyen el pavo real blanco al albinismo, aunque los ojos son de color pardo; los pollos nacen de color crema pálido y las barbas conservan visible el dibujo del plumaje en el dorso y en la cola; pico y patas son blancos (Beebe, 1922; BOW, 2020; Delacour, 1977; Gerrits, 1974). OMIA lo describe como un caso de leucismo (OMIA). Gerrits lo describe como un albino de la forma original, y Beebe cuenta que se ha obtenido por selección a partir de aves con algunas plumas blancas, y que es la única variedad que el ser humano ha obtenido por selección cuidadosa (Beebe, 1922; Gerrits, 1974). La forma está bien fijada y cría pura; según Delacour, los descendientes de cruces entre blancas y normales son aves de color normal heterocigóticas, con algunas primarias blancas, que a su vez producen aves azules normales, blancas y heterocigóticas normales; los machos blancos de un año son difíciles de distinguir de las hembras, aunque tienen las patas y la cola más largas (Delacour, 1977).
La base genética es hoy conocida en parte: el plumaje blanco leucístico del pavo real azul se debe a una mutación sin sentido (g.12583552G>A en el cromosoma 4, que introduce un codón de parada en la posición 206 de la proteína) del gen EDNRB2, que parece impedir que los melanocitos lleguen al plumaje; los ojos siguen siendo oscuros porque conservan melanina (OMIA; Wang et al., 2025). Primeras noticias de aves blancas y pied se encuentran ya en Darwin (1868) (OMIA).
La ficha original y el libro del autor muestran un macho y una hembra de pavo real arlequín fotografiados en la finca portuguesa Quintalpavos por João Carita (Hernández García, 2014). No hay una descripción de la variedad en las fuentes consultadas; en la fotografía de la hembra se ven plumas blancas irregulares sobre un fondo pardo, y no se ha podido confirmar si corresponde a la forma pied o a otra variedad.
El libro del autor y la ficha original reproducen un macho y una hembra de arlequín plateado, también de Quintalpavos (Hernández García, 2014). En las fotografías hay aves de plumaje claro con restos de dibujo gris; la ilustración con los patrones menciona una mutación silver pied, y no se ha podido confirmar si es la misma variedad. Una de las imágenes muestra un pollo de color amarillo pálido (Hernández García, 2014).
El opal figura en la ilustración entre las mutaciones de color, junto con el cameo, el púrpura y el bronce, pero las fuentes bibliográficas no lo describen; la fotografía de Quintalpavos muestra aves de plumaje gris pardo apagado, de aspecto más pálido que el normal (Hernández García, 2014).
La ilustración incluye entre las mutaciones de patrón el white eye (con los ocelos del tren blancos), y la ficha original recoge una pareja de opal de ojo blanco de Quintalpavos, un macho que exhibe un tren grisáceo y una hembra casi blanca (Hernández García, 2014).
El libro del autor y la ficha original recogen a una hembra y a machos de pavo real púrpura de Quintalpavos (Hernández García, 2014). Las fuentes bibliográficas no describen la variedad; en las fotografías se ven machos de cuello azul oscuro con tren de color pardo claro y una hembra de tono beige.
La ilustración de la ficha original, con un pavo real bronze, es la única referencia disponible a esta variedad en las fuentes consultadas (Hernández García, 2014).
La carpeta de la especie en el sitio contiene dos fotografías más de aves de plumaje casi blanco, en una carpeta llamada «opalplateado», que no figuraban en la ficha original; no consta autor, y la variedad (opal plateado, o simplemente aves blancas o pied claras) no se ha podido confirmar.
Los dos pavos reales se cruzan libremente en cautividad y la descendencia es fértil (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Los híbridos de primera generación son intermedios en forma y color, muy bellos, resistentes y de tan buen carácter como los pavos reales azules puros (Delacour, 1977). Delacour añade que se cruzan también, de forma ocasional, con pintadas, monales y gallinas de razas grandes, con descendencia estéril (Delacour, 1977). Beebe cita, entre los cruces registrados, uno con pintada (Hoeker, 1870; Díaz, 1910) y otro con gallina doméstica (Seth-Smith, 1913) (Beebe, 1922).
La tabla de hibridación de Johnsgard (1999), traducida y adaptada por del Campo, registra para el pavo real azul híbridos con el pavo real verde con ambos sexos fértiles, hibridación en cautividad con el impeyano y con el gallo silvestre rojo, y un registro cuestionable con el faisán común (del Campo, 2006; Johnsgard, 1999). El libro del autor lamenta que, para obtener más crías, se cruce a menudo el pavo real verde con el azul, lo que, dice, está llevando al desastre a la especie verde (Hernández García, 2014). El estudio genómico de Wang y colaboradores (2025) comprobó, con 77 genomas, la presencia de tres pavos reales verdes híbridos en zoológicos, con entre un 16 y un 34 % de contenido genómico del azul, y de cuatro pavos reales azules con regiones introgresadas del verde (Wang et al., 2025).
Variación individual
Birds of the World y Beebe citan la peculiaridad de las hembras viejas que dejan de poner y adoptan gradualmente el plumaje del macho; y BOW, que las dimensiones del tren varían dentro de la zona nativa (Beebe, 1922; BOW, 2020). Mutaciones de patrón y de color a un lado, Johnsgard y Delacour insisten en que la variación geográfica de la especie es escasa y uniforme en toda su área (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).
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Cultura y curiosidades
La rueda de cien ojos de Hera, el voto del pavo real, la serpiente enemiga y las plumas de los mandarines.
Pocas aves han acumulado tanto simbolismo: diosa, emblema de realeza y de vanidad, símbolo de inmortalidad, ave sagrada y ave nacional (Beebe, 1922; BOW, 2020; WII, 2007).
Hera, Argos y los cien ojos
Beebe recoge el mito griego: Argos, hijo de Ínaco, al que llamaban así por tener ojos por todo el cuerpo, fue puesto por Hera a vigilar a la vaca en que se había transformado Ío; mientras estaba en ello lo mató Hermes, y Hera trasladó sus ojos a la cola del pavo real (Beebe, 1922). Birds of the World dice que los antiguos mitos griegos vinculaban al ave con Hera y explicaban cómo puso en su cola los ojos del gigante Argos, símbolo de las estrellas en el cielo (BOW, 2020). Es el mismo mito que da nombre al gran argus, de ahí que el nombre de aquel faisán esté ligado al de los pavos reales (Jobling, 2010).
Entre la vanidad y la inmortalidad
Griegos y romanos admiraban al pavo real y también lo veían orgulloso y vanidoso; se decía que gritaba de vergüenza al ver sus patas arrugadas; creían que su carne resistía a la putrefacción más tiempo que la de cualquier otro animal, idea que los primeros cristianos asumieron para simbolizar la inmortalidad y la resurrección de Cristo, de modo que aparece en tumbas, capillas y pinturas religiosas italianas de los siglos VI al XV (BOW, 2020). Como se sabía que mataban serpientes, que representaban el mal, se les atribuía también la lucha contra el pecado, y los ojos de la cola significaban la vigilancia de la Iglesia; fuera de la religión, el ave conllevaba significados negativos, como el orgullo y la lujuria; el simbolismo cristiano desapareció tras el siglo XVI (BOW, 2020). Beebe añade que el ave fue también símbolo del Padre supremo y se bordó en los ornamentos de los eclesiásticos católicos (Beebe, 1922).
Plinio, según Beebe, cuenta que el ave, al perder la cola cuando caen las hojas, se esconde avergonzada hasta que le vuelve a crecer; que vive 25 años y que a los tres empieza a mostrar sus colores (Beebe, 1922). Beebe reproduce además una cita antigua, que enlaza con Aldrovandi, según la cual son perniciosos en los jardines y su voz es horrible, de ahí el dicho popular italiano de que tienen plumas de ángel, voz de diablo y entrañas de ladrón; la misma cita les atribuye una vida de cien años (Beebe, 1922).
India: ave nacional y animal sagrado
Es el ave nacional de la India, declarada así en 1963 (WII, 2007). Para el WII, ocupa un lugar importante en la vida de la gente, desde la religión y la mitología hasta la cultura social (WII, 2007). Wikipedia recuerda que, en la tradición hindú, Kartikeya cabalga sobre un pavo real llamado Paravani y que Krishna se representa a menudo con una pluma de pavo real en la corona; en el budismo representa la sabiduría; y para los yazidíes, Melek Taus, su figura principal, se representa como un pavo real (Wikipedia). En el hinduismo, la religión que protege al ave, es omnipresente en las tierras bajas del sur de Asia (Fuller y Garson, 2000). Los jainistas, cuya religión prohíbe quitar la vida, han sido, según Beebe, un factor de protección de la fauna más potente que cualquier ley (Beebe, 1922).
Beebe cuenta que los bhils de los montes Satpura, divididos en más de cuarenta clanes cada uno simbolizado por un objeto natural, tienen un clan, los Mori, cuyo tótem es el pavo real (mor): nunca lo molestan, lo veneran buscando sus huellas en la selva y dejándole ofrendas de grano sobre un trozo de tela roja, y si una mujer del clan ve un pavo real debe apartar la vista o taparse el rostro (Beebe, 1922). Los cingaleses, por su parte, cuentan que el pitta fue antaño dueño del plumaje del pavo real, hasta que este, mientras el pitta se bañaba, se lo robó, y desde entonces el pitta recorre la selva llamando a su ropa perdida (Beebe, 1922).
El enemigo de las serpientes y la medicina popular
En todos los países de su área, Beebe encontró la creencia firme de que el pavo real es enemigo declarado de las serpientes, y recoge la de un cingalés de alto rango según la cual su pico cura el veneno, el grito destruye los huevos de serpiente, y el ave y la mangosta ejercen una influencia hipnótica sobre las serpientes; Fuller recuerda la misma creencia, de que el pavo real puede hipnotizar a una serpiente y estropear sus huevos (Beebe, 1922; Fuller y Garson, 2000). La farmacopea cingalesa reconocía la grasa del ave como remedio contra el reumatismo, el esguince y la dislocación, y el humo del ojo de una pluma de la cola, contra la mordedura de rata; la cresta molida se tragaba con fines no precisados (Beebe, 1922). Wikipedia añade que partes del ave se han usado como antídoto del veneno de serpiente en el ayurveda y en la medicina popular (Wikipedia).
Beebe recoge también la creencia de que el pavo real es la presa favorita de tigres y leopardos, y de que ante ellos o se queda paralizado o los ataca; un cazador de la India, vestido con una piel de leopardo con la cabeza rellena, se acercaba a los pavos reales para flecharlos o cogerlos con las manos; los javaneses creían que el pavo real acompañaba al tigre porque comía los gusanos intestinales de sus presas (Beebe, 1922). Beebe cree que parte de la creencia se debe a que la alarma del pavo real podía ayudar a los grandes felinos a escapar de los batidores (Beebe, 1922).
Plumas, ornamentos y tumbas
Las plumas con ocelos han sido ornato de yelmos y escudos, y se dice que se hizo con ellas un tejido de urdimbre de seda y trama de plumas; Marie Antoinette puso de nuevo de moda su uso, y las plumas de avestruz las habían ido desplazando (Beebe, 1922). En China, la pluma del pavo real se concedía como premio al mérito a los mandarines, aunque, al contrario de lo que se cree, no indica ni cargo ni rango; en Rusia forma a veces parte del tocado de un sirviente o de un campesino (Beebe, 1922). En una tumba vikinga cerca de Christiania se encontró entre las armas un pequeño haz de plumas de pavo real cuyas superficies metálicas seguían brillantes más de ocho siglos después (Beebe, 1922). Birds of the World señala que los ocelos del tren se buscan en todo el mundo por su valor ornamental (BOW, 2020). En la costa suroeste de la India, según Beebe, había una industria de cierta magnitud con ellas para adornar abanicos y esteras (Beebe, 1922).
La superstición del mal de ojo
Beebe observa que ni griegos, romanos, árabes ni judíos tuvieron nada que objetar al pavo real, pero que hoy la superstición del mal de ojo de sus plumas está muy extendida en Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania, y que no se encuentra en la India ni en China; no hay explicación de su origen, salvo un relato según el cual los siete pecados capitales miraron con envidia el plumaje del ave y Dios, al darse cuenta de que había dado demasiado, tomó los ojos de la envidia, el homicidio y los celos para ponerlos en las plumas, y desde entonces los pecados siguen al pavo real para recuperarlos (Beebe, 1922). La superstición está muy arraigada en el teatro, donde se han suspendido funciones por la oposición de actores y público a un pavo real en escena (Beebe, 1922). Howman la recoge también: mucha gente considera mala suerte tener las plumas de la cola en casa (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996).
Sellos del mundo
Algunos sellos postales del mundo dedicados a esta especie.
Los sellos que se reproducen son un bloque de Bután de 90 Nu del Año del Ecoturismo con el emblema de las Naciones Unidas, dos sellos de la República de China (Taiwán) con pinturas de pavos reales, uno de Ceilán de valor 15, uno de Cuba de 2006 y de valor 75 de la serie «Aves de corral» y dos de Pakistán de la serie «Protect Wild Life».
Darwin y el tren
La función del tren ha sido objeto de una intensa investigación y de hipótesis célebres sobre la selección sexual desbocada y la elección de pareja; Darwin, que lo consideró un enigma, desarrolló la selección sexual en parte para explicarlo, y desde entonces los estudios de Zahavi, Petrie, Loyau, Takahashi y otros han sido muy discutidos (BOW, 2020; Wikipedia). El capítulo de cortejo recoge ese debate.
El nombre y su raíz
Beebe, siguiendo a Max Müller, especuló con que el nombre del pavo real contuviera la raíz pa, «proteger o nutrir», de donde vendrían el persa pidar, el sánscrito pitar y las palabras para «padre» en las lenguas modernas, y propuso que el francés paon significaría «Padre Sol»; es una conjetura suya, no una etimología admitida por Jobling (Beebe, 1922; Jobling, 2010).
El libro
Referencias bibliográficas recomendadas
En la sección de bibliografía encontrará materiales y referencias recomendadas para profundizar en el estudio de estas aves.
Las obras en que se apoya esta ficha, por orden alfabético. Las citas del texto enlazan aquí.
Beebe, W. (1918). A Monograph of the Pheasants, vol. I. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
Beebe, W. (1922). A Monograph of the Pheasants, vol. IV. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
Beebe, W. (1926). Pheasants: Their Lives and Homes. Nueva York: Doubleday, Page & Co.
BirdLife International (2025). Species factsheet: Indian Peafowl Pavo cristatus. BirdLife DataZone (Lista Roja de la UICN). datazone.birdlife.org (descargada el 30 de octubre de 2026).
del Campo Palacios, P. P. (2005–2006). Crianza práctica de faisanes; Tabla de postura de faisanes; Variedades de faisanes; Temperaturas y humedades; TTT: Cómo comenzar, Alimentación de faisanes, Ovofagia y Traslado y recepción de faisanes. Criadero Chintaguay, Concepción (Chile). faisanes.cl. Material de distribución gratuita, no comercializable.
Delacour, J. (1977). The Pheasants of the World (2.ª ed.). Hindhead: Spur Publications / World Pheasant Association (1.ª ed., 1951). Los datos de esta ficha se han contrastado con el ejemplar disponible de la 3.ª impresión (1964) de la 1.ª edición.
eBird. Cornell Lab of Ornithology. Mapas de distribución y abundancia de las especies. ebird.org
Fuller, R. A. y Garson, P. J. (eds.) (2000). Pheasants: Status Survey and Conservation Action Plan 2000–2004. Gland (Suiza) y Cambridge: UICN / World Pheasant Association.
Gerrits, H. A. (1974). Pheasants including their Care in the Aviary. Londres: Blandford Press.
Hernández García, I. (2013). Faisanes del mundo. Guía práctica. Volumen I. Edición del autor.
Hernández García, I. (2014). Faisanes del mundo. Guía práctica. Volumen II. Edición del autor.
Howman, K. (1979). Pheasants of the World: Their Breeding and Management. Edlington (Lincolnshire): K & R Books.
Howman, K. (1993). Pheasants of the World: Their Breeding and Management (edición revisada y actualizada). Surrey (Columbia Británica): Hancock House / Hancock Wildlife Research Center.
Howman, K. C. R. (1996). Introduction to Ornamental Pheasants. Surrey (Columbia Británica): Hancock House / World Pheasant Association.
Jobling, J. A. (2010). The Helm Dictionary of Scientific Bird Names: From Aalge to Zusii. Londres: Christopher Helm.
Johnsgard, P. A. (1986). The Pheasants of the World. Oxford: Oxford University Press / Zoological Society of London.
Johnsgard, P. A. (1999). The Pheasants of the World: Biology and Natural History (2.ª ed.). Washington: Smithsonian Institution Press. Tabla de hibridación traducida y adaptada por P. P. del Campo (v. 2.0, 2005).
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Sathyakumar, S. y Sivakumar, K. (eds.) (2007). Galliformes of India. ENVIS Bulletin: Wildlife and Protected Areas, vol. 10 (1). Dehradun: Wildlife Institute of India. Incluye la ficha de la especie y el trabajo de Choudhury, B. C., Sathyakumar, S. y Sylvia, C., «An assessment of the current status of the Indian Peafowl (Pavo cristatus) in India based on questionnaire surveys».
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Cómo citar esta ficha: Hernández García, I. (2007–2026). Pavo real azul — Pavo cristatus. En Faisanes del Mundo. Fundación Zoo Koki, faisanesdelmundo.com/pavoazul.php.