Resumen
La especie de un vistazo.
El tragopán de Temminck (Tragopan temminckii) es un faisán del género Tragopan que habita en las montañas del oeste de China y el nordeste de Birmania, y que la UICN cataloga como de preocupación menor. Es el más común de todos los tragopanes. (BOW, 2020; Hernández García, 2013)
Es un faisán corpulento y esquivo de los bosques de montaña del extremo oriental del Himalaya y de los macizos de China. El macho mide en torno a 64 cm y pesa entre 980 y 1.600 g; la hembra, parda y moteada de blanco, mide unos 58 cm (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002). Su rasgo más llamativo está oculto casi todo el año: dos cuernos carnosos y un babero hinchable de piel azul con marcas escarlata que el macho despliega de golpe en la parada nupcial, sobre un fondo de plumaje rojo salpicado de manchas gris perla (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).
Como los demás tragopanes, es un ave mucho mejor conocida en cautividad que en libertad. Beebe lo consideraba el más extendido y, a la vez, el menos conocido de su grupo; desde su llegada a Europa, a mediados del siglo XIX, los criadores lo han tenido por el más satisfactorio de todo el género (Beebe, 1918; Delacour, 1977). En la naturaleza vive solo o en pareja, en bosques densos con sotobosque de bambú y rododendros, y es, según Madge y McGowan, el más solitario y el más arborícola de los tragopanes (Madge y McGowan, 2002). Los datos modernos sobre su biología proceden en buena parte de estudios chinos (BOW, 2020; WII, 2007).
Es también el tragopán de área más amplia: ocupa bosques de montaña de China, desde el sureste del Tíbet hasta Hubei y el norte de Guangxi, con extensiones por el norte de Myanmar, el noreste de la India (Arunachal Pradesh) y el noroeste de Vietnam (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007). Se ha registrado entre unos 1.000 y 3.500 m, con desplazamientos altitudinales estacionales (BOW, 2020).
- 64–70cmlongitud total del macho
- 26–28díasde incubación, solo la hembra
- 1.000–3.500mde altitud (más de 4.000 m en el Tíbet)
- Estado de conservación · UICN
- LC
- NT
- VU
- EN
- CR
- EW
- EX
Menor riesgoMayor riesgoLCPreocupación menor
Ficha técnica
- Nombre científico
- Tragopan temminckii (J. E. Gray, 1831) (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
- Clasificación
- Orden Galliformes · familia Phasianidae · género Tragopan Cuvier, 1829 (la subfamilia varía según los autores: véase «Sistemática y nomenclatura») (Beebe, 1918; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
- Subespecies
- Ninguna: especie monotípica (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
- Nombres comunes
- ES tragopán de Temminck · EN Temminck’s tragopan (también Chinese crimson horned pheasant) · FR tragopan de Temminck · DE Temminck-Satyrhuhn, Hornhuhn · chino oua-oua-ky, kiao-ky, t’so-che (transcripciones antiguas) · tibetano bop (Beebe, 1918; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
- Longitud total
- ♂ unos 64 cm (64–70 cm en la tabla de esta guía) · ♀ unos 58 cm (BOW, 2020; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
- Peso
- ♂ 980–1.600 g · ♀ 907–1.100 g (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
- Hábitat
- Bosques densos siempreverdes o mixtos con sotobosque de bambú y rododendros, entre 1.000 y 3.500 m (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002)
- Distribución
- Oeste y suroeste de China; también norte de Myanmar, Arunachal Pradesh (India) y noroeste de Vietnam (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
- Puesta
- 3–5 huevos en libertad; 2–6 en cautividad; incubación de 26–28 días, solo la hembra (BOW, 2020; del Campo, 2006; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
- Madurez
- Plumaje adulto del macho y madurez sexual en el segundo año (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Johnsgard, 1986)
- Estado de conservación
- Preocupación menor (LC) (BOW, 2020)
Sistemática y nomenclatura
Un nombre dedicado a un ornitólogo neerlandés y un género aislado entre los faisanes.
El género Tragopan reúne cinco especies de faisanes de montaña, los tragopanes o faisanes cornudos, repartidas entre el Himalaya y las montañas de China. Madge y McGowan describen al de Temminck como la contraparte oriental del tragopán sátiro y como el más extendido de todo el género (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
Posición taxonómica
| Rango | Taxón |
|---|---|
| Clase | Aves |
| Orden | Galliformes |
| Familia | Phasianidae |
| Subfamilia | Phasianinae (Madge y McGowan) · Perdicinae (Beebe) · Tragopaninae (Chintaguay) |
| Género | Tragopan Cuvier, 1829 |
| Especie | Tragopan temminckii (J. E. Gray, 1831) |
| Subespecies | Ninguna |
La posición del género dentro de la familia ha variado según los autores: Beebe lo incluía en las Perdicinae, Madge y McGowan lo sitúan en las Phasianinae y el criadero Chintaguay, que lo trata como único género de una subfamilia propia, lo llama Tragopaninae (Beebe, 1918; del Campo, 2006; Madge y McGowan, 2002).
Descripción científica y nombre
Quien describió científicamente esta especie en 1831 fue John Edward Gray (1800-1875), zoólogo británico que dirigió el departamento de zoología del Museo Británico entre 1840 y 1874. Fue uno de los taxónomos más prolíficos de la historia: publicó cerca de 500 trabajos científicos y llegó a describir más de 300 especies y subespecies solo de reptiles, además de numerosos cetáceos y otros grupos animales. El nombre de este bello faisán, en cambio, procede del de Coenraad Jacob Temminck, ornitólogo neerlandés. (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002; Wikipedia (J. E. Gray))
La descripción original apareció en las Illustrations of Indian Zoology (lámina 50), con el nombre Satyra temminckii y el nombre inglés «Chinese Horned Pheasant». Beebe, que examinó el ejemplar tipo conservado en el Museo Británico (un macho al que le faltaba la mitad de la cola), consideró la lámina muy inferior a las antiguas pinturas chinas, con una cara negra y unos baberos de marcas amarillas que eran pura imaginación (Beebe, 1918). Las obras modernas fechan la especie en 1831, mientras que Beebe cita la serie completa, 1830–1832 (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Delacour da como localidad tipo Sichuan, mientras que Beebe se limita a «China» (Beebe, 1918; Delacour, 1977). Los autores antiguos escribían el epíteto temmincki y los modernos temminckii (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
Origen del nombre
El epíteto honra a Coenraad Jacob Temminck, a quien Beebe y Johnsgard describen como ornitólogo holandés (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986). El libro del propio autor de esta web (2013) lo llamaba alemán, igual que la ficha de Chintaguay, en desacuerdo con las demás fuentes y con el texto vigente de la ficha (del Campo, 2006; Hernández García, 2013).
El nombre del género tiene una historia más larga. Linneo había aplicado Meleagris a la única especie que conocía y Lesson lo sustituyó por Satyra, un nombre que ya usaban los entomólogos y que no estaba disponible. Cuvier propuso Tragopan en 1829, del griego tragos («macho cabrío») y Pan, el dios de los pastores y de los parajes montañosos, por los cuernos carnosos y los gritos de estas aves (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986; WII, 2007). Swainson lo sustituyó en 1837 por Ceriornis, que muchos autores usaron después, pero Beebe adoptó Tragopan por prioridad (Beebe, 1918).
Los nombres chinos que recoge Beebe describen al ave por su voz (oua-oua-ky, el «ave de los oua»), por sus cuernos (ko-ky y kiao-ky, «ave cornuda»), por sus manchas (sin-tsiou-ky, «ave estrellada») y por el dibujo de su babero, que recuerda el carácter chino de la longevidad (t’so-che) (Beebe, 1918). En tibetano se la llama bop (WII, 2007). En inglés se la conoció también como «Temminck’s Horned Pheasant», «Chinese Crimson Tragopan» y «Chinese Crimson Horned Pheasant», y la lista de nombres del Grupo de Especialistas en Faisanes la recoge además como «crimson-bellied tragopan» (Beebe, 1918; Fuller y Garson, 2000; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
Historia nomenclatural
- Cuvier propone el género Tragopan (Beebe, 1918; WII, 2007).
- Gray describe Satyra temminckii en Illustrations of Indian Zoology (vol. I, lámina 50); las obras modernas fechan la especie en 1831 (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).
- Bennett usa la combinación Tragopan temminckii (Proc. Zool. Soc., p. 33), según la sinonimia de Beebe (Beebe, 1918).
- Swainson propone Ceriornis como nombre genérico alternativo (Beebe, 1918).
- Gray emplea Ceriornis temmincki en Genera of Birds (Beebe, 1918).
- Ogilvie-Grant vuelve a la combinación Tragopan temmincki en el catálogo del Museo Británico (Beebe, 1918).
- Beebe publica su monografía, que adopta Tragopan por prioridad y revisa toda la sinonimia (Beebe, 1918).
- Delacour y Jabouille describen T. t. tonkinensis con aves de Fansipan (Tonkín), subespecie que Delacour acabó considerando inseparable y que hoy se tiene por inválida (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).
Sinonimia principal
| Nombre | Autor y fecha |
|---|---|
| Satyra temminckii | J. E. Gray, 1830–32 (Ill. Indian Zool., I, lám. 50) |
| Tragopan temminckii | Bennett, 1834 |
| Ceriornis temmincki | Gray, 1845 (Genera of Birds, III) |
| Tragopan temmincki tonkinensis | Delacour y Jabouille, 1930 (monte Fansipan, Chapa, Tonkín); hoy inválida |
Selección de la sinonimia que recoge Beebe, a la que se añade la subespecie propuesta por Delacour y Jabouille (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002).
El género y sus parientes
Los cinco tragopanes son faisanes rechonchos, de pico corto y robusto y cola de 18 plumas, cuya muda va del centro hacia fuera, como en las perdices y en el faisán ensangrentado. Los machos tienen una espuela corta, dos cuernos carnosos eréctiles y un babero que se hincha durante el cortejo; las hembras carecen de espolón (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Anidan en árboles, algo excepcional entre los faisanes (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007). Ramesh, siguiendo a Ali y Ripley, resume lo que separa al género de los demás de la familia: ausencia de ocelos en la cola y en las supracaudales, alas cortas con la cola igual de larga que el ala y, en las hembras, plumas de la cabeza hirsutas o alargadas (WII, 2007).
Johnsgard no ve para el género parientes cercanos, salvo quizá el faisán ensangrentado (Cheng et al., 1978), y se pregunta incluso si los tragopanes deben agruparse con los faisanes o con las perdices (von Boetticher, 1939); su exhibición, totalmente distinta de la de los verdaderos faisanes y de la de las perdices, apoya ese aislamiento (Johnsgard, 1986). Los estudios filogenéticos que cita Ramesh sitúan al linaje de los tragopanes (con el faisán ensangrentado, los monales y el koklass) como el más basal de los faisanes, es decir, el que antes se separó (WII, 2007). Delacour veía una posible afinidad con Pucrasia (el koklass), basada en el parecido de forma, proporciones y comportamiento y en un híbrido obtenido en Burdeos en 1888 entre el tragopán de Temminck y el koklass de Darwin (Delacour, 1977).
Dentro del género, Johnsgard reúne al de Temminck con el sátiro y el occidental en una superespecie y deja a los de Blyth y Cabot en otra; su pariente más próximo es el sátiro, con el que se cruza en cautividad con extrema facilidad y descendencia fértil, y cuya área casi toca sin solaparse (Johnsgard, 1986). El análisis morfométrico que recoge Ramesh agrupa, en cambio, a Temminck con Cabot por sus medidas, mientras que el ADN mitocondrial (Randi et al., 2000) separa a Blyth y Cabot, a pesar de sus caracteres taxonómicos comunes, y no resuelve de forma consistente al occidental; para Ramesh, clasificar por el plumaje únicamente no siempre es adecuado (WII, 2007).
Cómo distinguir al macho de Temminck de los demás tragopanes
| Rasgo | Temminck | Sátiro | Occidental | Blyth | Cabot |
|---|---|---|---|---|---|
| Manchas de las partes inferiores | Grandes, gris perla, sin el borde negro del sátiro | Pequeñas, blancas, bordeadas de negro, sobre fondo rojo | Pequeñas, blancas, bordeadas de negro, sobre fondo negro | Sin manchas | Sin manchas |
| Pecho y partes superiores | Rojo, con ocelos blancos | Mayormente pardo rojizo | Mayormente gris a negruzco | Pecho rojizo y vientre grisáceo; partes superiores con manchas blancas | Pecho y partes inferiores color ante; partes superiores con manchas ante |
| Piel de la cara | Azulada | Azul oscuro | Rojo anaranjado | Amarillenta a anaranjada | Amarillenta a anaranjada |
Elaborado con la clave de Johnsgard (1986) para los machos. En «Subespecies, variación e híbridos» se reproduce la clave para las hembras (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
Historia
De las pinturas chinas sobre papel de arroz a las pajareras de Europa.
Mucho antes de que ningún occidental viera vivo al tragopán de Temminck, ya era familiar en las pinturas chinas sobre papel de arroz. Durante años se pensó que aquellos dibujos eran fantasías de la imaginación oriental, hasta que apareció el ave y se comprobó que algunos eran muy fieles en color y en dibujo (Beebe, 1918).
En China antes de la ciencia
Beebe señala que los chinos utilizaban el ave en trabajos decorativos muchos años antes de que los europeos la conocieran, y que su afición a capturar y criar aves y animales silvestres permitió vender un número de ellos a extranjeros (Beebe, 1918). Wilson, citado por Beebe, cuenta que en el oeste de Hubei y de Sichuan los chinos capturaban vivos a los tragopanes del mismo modo que a los faisanes dorado y de Lady Amherst, que se estimaban mucho como mascotas (de tres a cinco onzas de plata por ave, un precio alto en esas regiones) y que cada año se bajaban varias a Ichang para venderlas (Beebe, 1918).
La primera aparición en la literatura científica fue la lámina de Gray en las Illustrations of Indian Zoology, de la que ya se ha hablado: Beebe la juzga muy inferior a las pinturas chinas anteriores (Beebe, 1918).
La llegada a Europa
Poco después de que Reeves enviara pieles a Inglaterra, consiguió aves vivas de una casa de fieras china en Macao, cerca de Hong Kong; para Francia, el primero en obtener y enviar tragopanes vivos de esta especie fue M. Dabry (Beebe, 1918; Delacour, 1977). El primero registrado en el zoo de Londres llegó en 1864 (Delacour precisa que recibió machos en 1864 y una hembra en 1867) (Beebe, 1918; Delacour, 1977). Los primeros pollos criados en Inglaterra nacieron en 1869, en mayo según Delacour, aunque en Amberes se habían criado once tres años antes (Beebe, 1918; Delacour, 1977). Otro registro temprano es el de Polvliet, en Róterdam, en 1872 (Delacour, 1977).
- Primer tragopán de Temminck registrado en el zoo de Londres (machos en 1864, una hembra en 1867) (Beebe, 1918; Delacour, 1977).
- Se crían once pollos en Amberes, tres años antes que en Inglaterra (Beebe, 1918).
- Primera cría en Inglaterra: los primeros pollos eclosionan en mayo (Beebe, 1918; Delacour, 1977).
- Registro de cría de Polvliet en Róterdam (Delacour, 1977).
- Años de gran éxito de los criadores franceses (Comely, Delaurier, Godry, Ollivry y otros), con cría regular de la especie (Delacour, 1977).
- Llega a Villers el primer par de Delacour, regalo de Charles Debreuil, que lo había criado el año anterior en Melun (Delacour, 1977).
- La primera guerra mundial casi acaba con el stock aclimatado, y en Clères solo quedan dos parejas (Delacour, 1977).
- Delacour obtiene veintiún ejemplares en la cordillera de Fansipan (Tonkín), una gran ampliación hacia el sur del área conocida (Delacour, 1977).
- Llegan aves salvajes de Sichuan enviadas por A. Hampe y Floyd Smith, y el número de pollos criados empieza a dispararse (Delacour, 1977).
- En las pajareras de Spedan Lewis, en Inglaterra, se crían treinta y tres (Delacour, 1977).
- El censo de la World Pheasant Association cuenta 340 tragopanes de Temminck en cautividad (Johnsgard, 1986).
Con los éxitos de aquellos años se depositaron grandes esperanzas en aclimatarlo como ave de caza, a la manera del faisán de collar. Cuarenta años después, Beebe veía que la empresa era imposible: las aves, jóvenes y viejas, acababan muriendo por una dolencia u otra hasta que había que reponer el plantel (Beebe, 1918). Delacour, en cambio, lo consideró el mejor adaptado a la cautividad de todos los tragopanes (Delacour, 1977). Terry Jones, en el prólogo de la obra de Gerrits, recordaba que de los aviarios de Leckford habían salido más de 400 aves y que, aun siendo posiblemente el más hermoso y desde luego el más fácil de los tragopanes en cautividad, no era una especie común ni segura (Gerrits, 1974). Howman escribía que ya no abundaba: gran parte del stock estaba muy emparentado y cada año resultaba más difícil de reproducir, y quedaban muy pocos en Inglaterra y en el resto de Europa (Howman, 1996).
La exploración de su hábitat
Beebe buscó el ave en la frontera entre Yunnan y Birmania. Tras explorar con atención la vertiente birmana en diciembre de 1910 sin ver un solo tragopán de Temminck, solo lo encontró al entrar en Yunnan, donde vio dos o quizá tres machos y cazó uno; en la misma región había encontrado el 8 de diciembre de 1910 muchas plumas de la especie en una vieja trampa kachin (Beebe, 1918). Los lugareños chinos y kachin de la localidad donde lo cazó no lo reconocían y no tenían más nombre para él que el genérico de «ave grande», lo que Beebe tomaba como indicio de su escasez, pues en aquella región el conocimiento de la gente era una guía fiable de la presencia de cualquier faisán (Beebe, 1918).
Después, Delacour y Jabouille hallaron la especie en Tonkín en el invierno de 1929–30; Ludlow la encontró en el sureste del Tíbet en 1936 y, con Kinnear, la dio por abundante en Pachakshiri entre 7.000 y 12.000 pies (unos 2.100–3.650 m) (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Más recientemente, sucesivos estudios en China han aportado nuevas localidades (BOW, 2020), y buena parte de la literatura sobre la especie sigue estando en chino (WII, 2007).
Morfología y plumajes
Rojo, perlas grises y una piel facial que se hincha: del polluelo al macho adulto de segundo año.
♂ El macho, de espectacular colorido, es sin duda uno de los faisanes más bellos del mundo. Es principalmente rojo, con la cara azul, el copete negro y las patas rosadas. La espalda es de color rojo, finamente punteada con círculos blancos que, a su vez, están bordeados en negro, lo que produce un bello contraste. El pecho, al igual que la espalda, es de color rojo punteado en blanco. La cara corta y de color marrón claro, obscureciéndose en la punta. Mide unos 64 cm de longitud, con una cola de 18,5 a 23 cm, y pesa de 980 a 1.600 g. (BOW, 2020)
Plumaje, partes blandas y especies afines
El macho es el tragopán con más rojo por encima y por debajo, y presenta como rasgo característico grandes manchas gris perla en las partes inferiores. Tiene la piel de la cara azul, un babero hinchable con ocho manchas escarlata a cada lado y cuernos hinchables de un azul verdoso. El iris es marrón, el pico negro (con la punta rosada en el macho) y las patas rojo rosadas, algo más vivas al comienzo de la cría. En la mayor parte de su área es el único tragopán, aunque coincide con el tragopán de Cabot en el nordeste de Guangxi (China) y con el de Blyth en el norte de Myanmar, y su distribución se aproxima mucho a la del tragopán satyr en el sureste del Tíbet. (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002)



Macho adulto, con más detalle
Beebe y Delacour coinciden en lo esencial. La parte posterior de la corona y el occipucio son de un naranja rojizo y forman un copete corto; todo lo demás de la cabeza, incluidos una ancha banda alrededor del babero y un collar en la nuca, es negro, y la cara, la barbilla y la garganta están cubiertas de plumas escasas, como pelos (Beebe, 1918; Delacour, 1977). Las plumas visibles de las partes superiores son de un rojo índico, cada una con un pequeño ocelo gris perla orlado de negro. En realidad la base de cada pluma es negra, con bandas ante, y basta rozarlas de lado para que asome ese fondo sombrío y estropee la simetría del dibujo (Beebe, 1918). Las coberteras alares se parecen a la espalda, con ocelos mayores y más difusos; las plumas de vuelo son negras y moteadas, grises en las secundarias y ante en las primarias; y las supracaudales más largas son casi monocromas, de un rojo diluido hasta un pardo apagado, con un asomo de tinte perlado hacia la punta (Beebe, 1918). La cola, de 18 plumas, es negra en el extremo y está moteada y barrada en las cuatro quintas partes basales, igual que las plumas de vuelo (Beebe, 1918; Madge y McGowan, 2002).
Las partes inferiores son de un rojo índico limpio y profundo; el pecho alto carece de marcas, pero desde allí y de forma brusca cada pluma lleva una mancha subterminal gris perla en forma de paleta, que se agranda hacia atrás hasta que en las subcaudales solo queda un estrecho margen rojo (Beebe, 1918). Johnsgard, siguiendo a Baker (1928), añade que el borde del ala y la zona de la álula son de un rojo ladrillo claro y que el vientre y el centro del abdomen son casi rojo amarillento (Johnsgard, 1986). Madge y McGowan describen el cuello, el pecho alto y el manto como un naranja rojizo vivo y señalan que el rojo se oscurece sobre todo el cuerpo (Madge y McGowan, 2002).
Partes blandas: cuernos y babero
Los machos de todos los tragopanes llevan tres adornos de piel desnuda: un par de cuernos carnosos y un babero transversal en la garganta (Beebe, 1918). Beebe los compara con las excrecencias de la cabeza del pavo y no con la cresta de un gallo doméstico, porque no permanecen iguales todo el año: crecen y se colorean al acercarse la época de cría y se hinchan de golpe en el momento supremo de la exhibición (Beebe, 1918). Los cuernos, que normalmente quedan ocultos bajo las plumas de la cabeza, se alzan, se alargan y se distienden; el babero, que cuelga flojo y arrugado y en parte escondido en la concavidad de la garganta, se despliega en un instante como un delantal o un escudo multicolor (Beebe, 1918). En el tragopán de Temminck, según Delacour, el babero es azul oscuro punteado de azul claro y lleva ocho marcas escarlata en forma de flecha a cada lado; los cuernos son azul verdoso y la piel de la cara y de la barbilla, azul vivo (Delacour, 1977). Johnsgard describe cuernos de un azul pavo real claro y un babero azul con manchas azul claro en el centro y unas ocho marcas rojizas de forma irregular a cada lado (Johnsgard, 1986).
El aspecto de estos adornos cambia con la estación. El macho que Beebe cazó en Yunnan, con la muda ya terminada, tenía cuernos y babero muy poco visibles, arrugados y en su mínimo anual de desarrollo, de un azul pálido, con el babero veteado de pardo rojizo oscuro. Los machos que Scott cazó a finales de marzo cerca de la frontera de Sadon tenían los cuernos azul pavo real claro y el babero del mismo color, moteado de manchas amarillo rojizas de unos 6 mm (Beebe, 1918). Hay además variación individual: Beebe vio un ave con el babero color carne barrado por nueve bandas azules transversales, cuernos azul violeta y lores azul muy pálido (Beebe, 1918). Las patas son rosadas o rojizas, más oscuras en la época de cría, y el pico, negro con la punta más clara (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). El macho tiene una espuela corta y roma: en el de primer año apenas es un nódulo plano, y tras la segunda muda otoñal mide unos 6 mm (Beebe, 1918).

La hembra
♀ La hembra, de tonalidad parda, posee también el punteado blanco del pecho y la espalda. Las patas son rosadas, los ojos negros y la cola corta. Mide unos 58 cm, con una cola de unos 16 a 17,5 cm, y pesa de 907 a 1.100 g. (BOW, 2020)
La hembra va de rufa a pardo grisácea, moteada de negro por encima y de marrón pálido con manchas negras y grandes manchas ovaladas blanquecinas por debajo. Solo la piel que rodea el ojo es azul. El macho de primer año recuerda a la hembra adulta, con algo de negro y rojo, pero es mayor y de patas más largas, y los juveniles se parecen mucho a la hembra. (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002)
Beebe, que examinó muchas hembras, encontró más variación en el tono que en el dibujo: el color general va de un gris frío, casi como en el tragopán de cabeza negra, a un rufo cálido, como en la hembra del sátiro, y buena parte de esa variación se debe al desgaste, pues un ave recién mudada es de un rufo cálido y otra durante o después de la cría está desteñida y gris (Beebe, 1918). La corona es negra con rayas centrales grises o ante en forma de paleta y la nuca siempre está teñida de rufo; las partes superiores combinan vermiculaciones ante o grises y negras con manchas blanquecinas centrales; hay dos ocelos subterminales bien desarrollados en el manto alto y en las coberteras (Beebe, 1918). Barbilla y garganta son casi uniformes, blanco ceniciento o ante, y por debajo el rasgo principal es el centro blanco de las plumas, que se ensancha hacia atrás hasta formar una gran mancha oval rodeada de un borde ante o gris (Beebe, 1918). Delacour la describe como nunca tan rojiza como algunas hembras del sátiro ni tan gris como las de Cabot, con marcas en forma de flecha de ante a blanco grisáceo y patas gris carne (Delacour, 1977); Madge y McGowan, como uniformemente parda, a menudo rufa pero con muchos ejemplares de un pardo grisáceo apagado, con vermiculaciones finas, manchas oscuras y una cola con barras irregulares ante y negras (Madge y McGowan, 2002).


Plumajes según la edad
Beebe estudió las mudas de los machos jóvenes y resumió su complejidad con una advertencia: en los tragopanes no hay una «asunción gradual» del color adulto, sino que lo que cada ave consigue en la primera muda otoñal depende de su estado individual en ese momento (Beebe, 1918).
| Etapa | Descripción |
|---|---|
| Polluelo (plumón) | A los uno o dos días el polluelo difiere del del sátiro sobre todo por su plumón más oscuro: cabeza y nuca más pardo chocolate rojizo que anaranjadas; espalda y mechón caudal de un caoba muy oscuro; barbilla y partes inferiores de un blanco ante pálido, sin el tono amarillo cálido del sátiro, con la garganta algo más limón y el pecho teñido de pardo. Las plumas de vuelo ya crecidas son pardo oscuro con la punta ante pálida y varias bandas negras y ante, y no hay marcas faciales definidas. En libertad, el plumón es rufo oscuro por encima y beige pálido por debajo (Beebe, 1918; BOW, 2020; Delacour, 1977). |
| Juvenil | Se parece mucho a la hembra (BOW, 2020; Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). |
| Macho de primer año | Parecido a la hembra pero mayor y de patas más largas, con algo de negro y rojo en la cabeza y rojo en el cuello y el pecho alto (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Beebe lo considera casi indescriptible por su variabilidad: la cabeza y el cuello suelen adelantarse al resto del plumaje y lo más frecuente es una corona negra teñida de pardo y rojo apagado, un collar naranja carmesí por detrás y amarillo anaranjado en la garganta, y de ahí hacia atrás un gris frío moteado e irregularmente barrado de negro, con el vientre cada vez más claro. Solo en las terciarias y las secundarias internas se ven bien los ocelos negros laterales, y las espuelas son poco más que nódulos planos (Beebe, 1918). |
| Macho de segundo año y adulto | Alcanza el plumaje completo en el segundo año (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Howman, 1996; Johnsgard, 1986). En la segunda muda otoñal el cuerpo muda antes que la cabeza y el cuello: Beebe vio en septiembre un ave con el cuerpo ya casi adulto y la cabeza y el cuello en un revoltijo de plumas juveniles y de apariencia adulta, con la garganta desplumándose de forma rápida e irregular. Entonces las espuelas, ya romas, medían 6 mm y el ala y la cola, 233 y 178 mm; con esta muda las plumas de ala y cola se alargan algo y se oscurecen (Beebe, 1918). |
La muda de la cola es centrífuga, del centro hacia fuera, como en las perdices (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
Medidas y peso
Los datos de la guía original, contrastados con la literatura.
El tragopán de Temminck presenta dimorfismo sexual de tamaño. El macho mide entre 64 y 70 cm de longitud total, con alas de 21 a 26 cm, cola de 15 a 18 cm, tarso de 75 a 80 mm y un peso de 1,1 kg. La hembra es algo menor: mide 58 cm, con alas de 22 cm, cola de 16 cm, tarso de 70 a 75 mm y un peso de 1 kg. (Hernández García, 2013)
Birds of the World da para el macho una longitud de unos 64 cm, una cola de 18,5 a 23 cm y un peso de 980 a 1.600 g; para la hembra, una longitud de unos 58 cm, una cola de unos 16 a 17,5 cm y un peso de 907 a 1.100 g. La longitud de la hembra y los pesos medios de la tabla (1,1 kg y 1 kg) quedan dentro de esos rangos, y la longitud del macho coincide con el extremo inferior del intervalo de la tabla. La cola del macho de la tabla (15 a 18 cm) es algo más corta que la publicada por esa fuente. (BOW, 2020)
Medidas según distintas fuentes
Las cifras de las distintas fuentes no coinciden del todo, en parte porque proceden de muestras muy pequeñas (cinco machos y cinco hembras en el caso de Cheng y colaboradores) y en parte por tratarse de aves de edad, época y origen distintos; la cola, además, depende de la muda y del desgaste. Se recogen todas para que cada lector juzgue (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
| Fuente | Longitud ♂ | Longitud ♀ | Peso ♂ | Peso ♀ |
|---|---|---|---|---|
| Tabla original de esta guía (y libro del autor, 2013) | 64–70 cm | 58 cm | 1,1 kg | 1 kg |
| Beebe (1918) | 639 mm | — | — | — |
| Delacour (1977) | 640 mm | — | — | — |
| Johnsgard (1986), sobre Cheng et al. (1978) | — | — | 980–1.120 g | 970–1.100 g |
| Johnsgard (1986), dos machos y dos hembras cautivos | — | — | 1.362 y 1.447 g | 907 y 1.021 g |
| Madge y McGowan (2002) | unos 64 cm | unos 58 cm | 980–1.600 g | 970–1.100 g |
| Birds of the World (2020) | unos 64 cm | unos 58 cm | 980–1.600 g | 907–1.100 g |
| WII (2007), ficha de especie | 64 cm | — | 1.600 g | — |
Beebe y Delacour dan una sola cifra de longitud (en milímetros) y no ofrecen pesos (Beebe, 1918; BOW, 2020; Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
| Fuente | Ala ♂ | Ala ♀ | Cola ♂ | Cola ♀ | Tarso ♂ | Tarso ♀ |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Tabla original de esta guía | 21–26 cm | 22 cm | 15–18 cm | 16 cm | 75–80 mm | 70–75 mm |
| Beebe (1918) | 251 mm | 223 mm | 215 mm | — | 76 mm | 69 mm |
| Delacour (1977) | 225–265 mm | 220–225 mm | 185–230 mm | 175 mm | 70–80 mm | 70 mm |
| Johnsgard (1986), sobre Cheng et al. (1978) | 210–242 mm | 202–218 mm | 200–232 mm | 158–178 mm | — | — |
| Madge y McGowan (2002) | 210–265 mm | 202–225 mm | 185–232 mm | 158–178 mm | 70–80 mm | 70 mm |
| Birds of the World (2020) | — | — | 18,5–23 cm | 16–17,5 cm | — | — |
| WII (2007), valores medios de los rangos de Madge y McGowan | 23,5 cm | 21,5 cm | 20,5 cm | 16,8 cm | 7,5 cm | 7,0 cm |
Las cifras de Beebe son valores puntuales, no rangos (Beebe, 1918; BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
| Medida | Valor | Fuente |
|---|---|---|
| Pico, desde la narina (macho adulto) | 15 mm; culmen de 15–16 mm en el macho y de 15 mm en la hembra | Beebe; Delacour |
| Dedo medio con uña | ♂ 66 mm · ♀ 58 mm | Beebe |
| Huevo (rango) | 51–57 × 37–42 mm | Beebe |
| Huevo (medio) | 54 × 40 mm; 47,7 g de peso fresco estimado | Delacour; Johnsgard |
| Huevo y nidada respecto a la hembra | El huevo equivale al 4,6 % del peso de la hembra (1.035 g estimados) y la nidada, al 18,4 % | Johnsgard |
| Polluelo de uno o dos días | pico 5 mm · ala 57 mm · tarso 25 mm · dedo medio con uña 23 mm | Beebe |
| Macho de primer año | pico 15 mm · ala 223 mm · cola 178 mm · tarso 76 mm | Beebe |
| Cuernos y babero (tragopanes en general) | cuernos de 5–7 cm erguidos; babero de 10–15 cm de largo por 5–7 cm de ancho | Gerrits; Delacour |
Las medidas de los adornos son las que dan Gerrits y Delacour para el conjunto de los tragopanes; Delacour precisa que el babero mayor es el del tragopán de Cabot y que el de Temminck viene a continuación (Beebe, 1918; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Johnsgard, 1986).
Dimorfismo de tamaño
El macho es algo mayor que la hembra, pero la diferencia de tamaño entre sexos es menor que en el sátiro: Delacour señalaba que en este último es mayor que en los demás tragopanes, y Ramesh, con datos de Madge y McGowan, apunta que los machos del occidental, del sátiro y de Blyth son mucho más pesados que las hembras y que los machos de Temminck y de Cabot (Delacour, 1977; WII, 2007).
Distribución y hábitat
Bosques de montaña con bambú y rododendros, desde el este del Himalaya hasta el centro de China.
Habita principalmente en las montañas del oeste de China y del nordeste de Birmania (Burma, actual Myanmar), así como en otras regiones de su área de distribución. Es el tragopán de distribución más amplia: ocupa el noreste de la India (Arunachal Pradesh), el norte de Myanmar, el noroeste de Vietnam (Tonkín) y buena parte del suroeste de China (provincias de Sichuan, Yunnan, Xizang y Chongqing), con presencia hacia el norte hasta el norte de Sichuan y el sur de Shaanxi, entre los 1.000 y los 3.500 metros de altitud. (BOW, 2020; Hernández García, 2013)

Área de distribución
Los autores antiguos conocían el área solo a grandes rasgos: casi todas las aves exportadas vivas de China las habían capturado campesinos con lazos, y de ellas se sabía poco sobre las localidades exactas (Beebe, 1918). Beebe reunió los datos de su época: Père David daba el área desde el suroeste de China hasta el centro de Shensi; varios exploradores la obtuvieron cerca de Tatienlu, en Sichuan; Medhurst llevó aves vivas de las montañas al norte de Hankow; otras citas la extendían hacia el este de Assam, hasta las colinas Mishmi y Abu y cerca de Sadiya, y, rodeando el norte de Birmania, hasta la frontera con Yunnan, tan al sur como Sadon, donde se cazaron tres (Beebe, 1918). Su propio registro más meridional estaba algo al sur de los 25° de latitud norte, a unas veinte millas (unos 32 km) al norte de la ruta Bhamo–Tengyitieh, a unos 7.000 pies (2.100 m) de altitud; con esos datos dibujó un rectángulo alargado de noreste a suroeste, con sus esquinas superiores en el centro-sur de Shensi y el centro de Hubei, y las inferiores en Sadiya (Assam) y Sadon (Birmania) (Beebe, 1918).
Johnsgard y Delacour la sitúan en el este del Himalaya, desde unos 93° 30’ de longitud este (y probablemente hacia el oeste hasta el alto Subansiri), por el sureste del Tíbet y Sikang hasta las montañas del oeste y el norte de Sichuan, el sur de Shaanxi y el norte de Hubei, y hacia el sur por el noreste de Birmania y Yunnan hasta el extremo noroeste de Tonkín (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Madge y McGowan la describen de Arunachal Pradesh hacia el este por el norte de Myanmar hasta el norte de Tonkín, y hacia el norte hasta el centro de China, con registros en el Tíbet, Yunnan, Sichuan, Guangxi, Guizhou, Gansu, Shaanxi, Hubei y Hunan (Madge y McGowan, 2002).
| País o región | Situación | Fuente |
|---|---|---|
| China | Núcleo del área, con registros en Sichuan, Yunnan, Xizang (Tíbet), Chongqing, Guizhou, Gansu, Shaanxi, Hubei, Hunan y Guangxi; más de 30 áreas protegidas, casi todas en el país | BOW; Madge y McGowan |
| India | Solo en el norte y el este de Arunachal Pradesh, donde es rara y se conoce de las zonas fronterizas, entre 2.100 y 3.600 m | WII |
| Myanmar | Norte del país; casi no hay datos recientes, y los únicos registros modernos pueden ser los del noroeste de Putao, en febrero de 1998 y noviembre de 1999 | Madge y McGowan |
| Vietnam | Norte de Tonkín (21 ejemplares en Fansipan en el invierno de 1929–30); sin registros recientes | Delacour; BOW |
| Tíbet (Xizang) | Sureste; en 1936 se halló abundante en Pachakshiri; hoy parece rara, con citas recientes por encima de 4.000 m | Johnsgard; BOW |
| Bután | Solo dos citas de 1989 cuya presencia no suele aceptarse; Madge y McGowan la creen posible en el nordeste | BOW; Madge y McGowan |
(BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
Con quién comparte el área
En casi todo su área es el único tragopán (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Los contactos son locales. Comparte el nordeste de Guangxi con el tragopán de Cabot, donde, según Cheng, es el más raro de los dos (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Con el de Blyth, Cheng y colaboradores señalan registros a menos de 100 km en el sur del Tíbet (Johnsgard, 1986), y Madge y McGowan citan una interacción agresiva entre un macho de cada especie al noroeste de Putao, en el norte de Myanmar (Madge y McGowan, 2002). Delacour precisa que ambos viven en el norte de Birmania pero separados por amplias extensiones de colinas bajas y valles, y que en el Museo Americano de Historia Natural hay un ejemplar intermedio, probablemente híbrido, de la divisoria Shweli–Salween (Yunnan occidental), recogido el mismo día y en el mismo lugar que un macho y una hembra normales de Temminck (Delacour, 1977).
Con el sátiro, el área casi se toca en el sureste del Tíbet, hacia los 93° E, y quizá en el extremo nordeste de Bután; Ludlow y Kinnear opinaron que la divisoria de aguas del Subansiri y el Manas (colinas Dafla) podía ser la línea que separa a ambas especies (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002).
El hábitat que describió Beebe
Beebe presenta a la especie en una lámina de su monografía como un ave del corazón de China, lejos de los senderos que siguen los viajeros, entre los robles y rododendros de las grandes altitudes; pasa mucho tiempo entre sus ramas retorcidas y se alimenta de sus yemas (Beebe, 1918). En Yunnan la encontró en laderas empinadas cubiertas de rododendros achaparrados y de rastrojo de bambú, con el cielo casi siempre cubierto y un viento frío y desapacible (Beebe, 1918). Un pie de lámina describe un lugar típico: una naturaleza salvaje sin senderos ni huellas humanas, con una vegetación retorcida y quemada por los vientos que bajan de las nieves; era otoño, las hojas y los troncos tenían el color apagado del cielo cubierto, y sobre ese fondo el macho, que diez minutos antes de la fotografía estaba posado en un tocón seco, destacaba «como un carbón encendido» (Beebe, 1918).
Otros informantes citados por Beebe encajan con esa imagen. Tappey la halló en las montañas de Sichuan entre 3.000 y 9.000 pies (unos 900–2.700 m), en bosque denso de árboles de madera dura con sotobosque de bambú achaparrado (Beebe, 1918). Wilson la considera bastante común en partes del oeste de Hubei y del oeste de Sichuan entre 4.000 y 9.000 pies (unos 1.200–2.700 m), en bosques y terrenos cubiertos de arbustos; prefiere laderas empinadas con vegetación arbórea, es muy difícil de encontrar en verano, cuando los árboles tienen hoja, y en invierno puede sorprenderse a primera hora de la mañana y al anochecer cerca de los bordes de cultivo y de la cobertura espesa; al sur de Ichang es mucho más rara que al noroeste de esa ciudad y en el oeste de Sichuan (Beebe, 1918). Père David decía que vive sola en montañas arboladas y que rara vez sale del sotobosque (Beebe, 1918).
Altitud según las fuentes
| Fuente | Altitud | Zona o comentario |
|---|---|---|
| Beebe, citando a Tappey | 3.000–9.000 pies (unos 900–2.700 m) | Sichuan |
| Beebe, citando a Wilson | 4.000–9.000 pies (unos 1.200–2.700 m) | Oeste de Hubei y de Sichuan |
| Beebe, citando a Seebohm | No se conoce por debajo de 10.000 pies (unos 3.000 m) | Según ese autor |
| Beebe (registro propio) | Unos 7.000 pies (unos 2.100 m) | Su punto más meridional, entre Birmania y Yunnan |
| Delacour | 3.000–9.000 pies en el norte del área; en Tonkín, nunca por debajo de 8.000 pies (unos 2.400 m) | Bosques de madera dura en crestas y laderas ventosas |
| Johnsgard | Hasta 15.000 pies (unos 4.600 m) en Yunnan, donde cría; entre 7.000 y 12.000 pies (unos 2.100–3.650 m) en Pachakshiri | Yunnan; sureste del Tíbet |
| Madge y McGowan | Unos 2.000 m en invierno y 3.600 m en verano; 2.500–3.600 m en la lámina | Bosque mixto con bambú |
| WII | 2.100–3.600 m (en invierno, 2.000–3.300 m) | Arunachal Pradesh (India) |
| BOW (ficha original) | 1.000–3.500 m; en Yunnan, de 2.700–3.500 m en verano a unos 2.000 m en invierno; al menos 3.600 m en China; por encima de 4.000 m en el Tíbet; 1.220 m en Hubei | Toda el área |
Los autores antiguos dan la altitud en pies y se añade su equivalencia aproximada en metros (Beebe, 1918; BOW, 2020; Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
Hábitat según la literatura moderna
Habita bosques densos siempreverdes o mixtos, con serbales (Sorbus) y Viburnum, y espesos bambúes y rododendros. Muestra preferencia por zonas con árboles altos, bambú, abundante hojarasca y cobertura arbustiva densa, y evita los pastizales abiertos. Realiza desplazamientos altitudinales estacionales, ocupando los bosques más elevados del Himalaya en verano y descendiendo en invierno. Supera los 2.500 m en el nordeste de Myanmar y se ha registrado hasta al menos 3.600 m en China, con citas recientes por encima de 4.000 m en el sureste del Tíbet y hasta 1.220 m en Hubei. En Yunnan desciende de 2.700-3.500 m en verano a unos 2.000 m en invierno, y probablemente también desciende en el norte de Myanmar, por debajo de la línea de nieve. (BOW, 2020)
Madge y McGowan lo ven como un tragopán de bosque con sotobosque bien desarrollado, más frecuente en China entre rododendros y bambú dentro de bosques siempreverdes y mixtos dominados por Sorbus y Viburnum (Madge y McGowan, 2002). Delacour lo describe en bosques fríos y húmedos, de madera dura, a lo largo de crestas y laderas azotadas por el viento, con sotobosque espeso y árboles cubiertos de musgo (Delacour, 1977). En la India, WII lo sitúa en el bosque templado húmedo siempreverde de hoja ancha, con rododendros y bambú de montaña, y relaciona su zona con cuatro tipos forestales de la clasificación de Champion y Seth: bosque templado húmedo caducifolio, robledal de Quercus semecarpifolia, robledal–abetal alto y cañaverales de bambú de montaña (WII, 2007). En general, los tragopanes son especialistas de microhábitat: dependen de un buen sotobosque de bambú de montaña, Viburnum y otras plantas que les dan cobertura frente a los depredadores y abundante alimento (brotes y frutos secos), y suelen verse cerca de arroyos (WII, 2007).
Movimientos estacionales y ámbito de hogar
La especie no migra, pero se desplaza en altitud: ocupa los bosques más altos en verano y baja en invierno (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002). Beebe creía que en invierno estos tragopanes vagan mucho más que sus parientes himalayos y que bajan entonces hacia el sur de su área de cría normal (Beebe, 1918), y Ramesh añade que, salvo la especie de Cabot, los tragopanes residen en altitudes medias y bajan localmente en invierno (WII, 2007). Johnsgard no encontró nada específico escrito sobre el asunto (Johnsgard, 1986).
Un estudio chino halló que el ámbito de hogar es mayor en invierno y primavera (de 0,081 a 0,229 km²) que en verano y otoño (de 0,047 a 0,089 km²), y que el hábitat preferido cambia con las estaciones: los bordes del bosque en primavera, las zonas de cobertura densa en verano, las ricas en frutos en otoño y el bosque mixto de hoja ancha con bambú en invierno. (BOW, 2020)
Más información en otras fuentes
Birds of the World · Wikipedia
Sonidos y llamadas de la especie
Comportamiento y voz
Un ave esquiva, arborícola y solitaria que se delata por su voz.
Los datos sobre la conducta del tragopán de Temminck en libertad son tan escasos que Beebe, en 1918, se limitó a reunir cada hecho publicado, y buena parte de lo que hoy se sabe procede de estudios realizados en China, que en gran parte permanecen en la literatura en chino (Beebe, 1918; WII, 2007).
Esquivo y arborícola
Madge y McGowan lo describen como un ave recelosa, aunque a veces relativamente fácil de observar en zonas remotas, que suele verse sola o en pareja y que parece ser el más solitario y el más arborícola de los tragopanes (Madge y McGowan, 2002). Delacour lo califica de arborícola en alto grado (Delacour, 1977), y la ficha de WII añade que se alimenta en el suelo sobre todo a primera hora de la mañana y al atardecer y que duerme en los árboles, donde queda bien oculta (WII, 2007). Wilson, citado por Beebe, observó que solo levanta el vuelo cuando se la acosa mucho, que es un ave pesada que vuela casi a la velocidad de un faisán corriente y siempre en línea recta hacia la maleza o el arbolado denso, y que su cola corta y su cuerpo pesado le dan un vuelo de aspecto lastrado (Beebe, 1918).
En cautividad, St Quintin, que mantuvo tragopanes sátiro, de Temminck y de Cabot en un recinto de cinco acres, quedó impresionado por su carácter arborícola y por la habilidad con que caminan por las ramas y se abren paso entre los arbustos y los árboles del recinto (Delacour, 1977).
Lo que vio Beebe en Yunnan
El encuentro más detallado con aves salvajes es el de Beebe. Observó durante un minuto, desde cierta distancia, a dos machos: uno posado en una rama baja y seca y el otro limpiándose el plumaje en el suelo, muy cerca. Al intentar acercarse por una estrecha barranca solo quedó uno a la vista; desde una roca, vio al posado erguirse, estirar con calma cada ala y cada pata —empujando los dedos hacia fuera entre las primarias extendidas, como las gallinas de corral—, dar dos aleteos silenciosos y sacudirse hasta ahuecar y asentar el plumaje. Por fin bajó al suelo, donde picoteó entre las hojas muertas, y entonces lo cazó (Beebe, 1918). Era un macho en pleno plumaje, con la muda ya terminada, con los cuernos y el babero encogidos y casi invisibles (Beebe, 1918). Al día siguiente solo vio de lejos a otro tragopán, quizá el mismo (Beebe, 1918).
Beebe halló además en una vieja trampa kachin tantas plumas de alas, cola y cuerpo que supuso que algún animal salvaje, y no el cazador, se había aprovechado de la captura (Beebe, 1918). Y recordaba que la presión de las trampas y lazos es tal en toda esa región que pocas especies de faisán dejan de caer en ellos tarde o temprano (Beebe, 1918).
Vida social y sistema de apareamiento
Las observaciones coinciden en que vive sola o en parejas: Johnsgard resume que en libertad se ve sola o, como mucho, en grupos muy pequeños, quizá parejas o unidades familiares (Johnsgard, 1986), y la ficha de WII dice lo mismo para la India (WII, 2007). Beebe juzgaba probable que el macho pasara el invierno y el comienzo de la primavera en solitario y que sus gritos sirvieran a la vez de desafío a otros machos y de reclamo para las hembras (Beebe, 1918). Se presume monógama (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002), aunque Madge y McGowan advierten que no se conoce el sistema de apareamiento y que la hembra parece criar sola a los pollos (Madge y McGowan, 2002), y un estudio chino reciente sugiere que la mitad de los machos son polígamos (BOW, 2020). Johnsgard la sitúa, con prudencia (con un interrogante), entre los tragopanes de bosque probablemente monógamos (Johnsgard, 1986).
La voz del macho
La llamada publicitaria que emite el macho en la época de cría es una serie algo prolongada de gemidos, descritos como lúgubres o quejumbrosos, que se transcriben como «woh… woah… woah… waah… waah… waah… griiik», con cada nota más larga y fuerte que la anterior. (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002)
Las descripciones antiguas son más breves. Père David decía que el grito, muy fuerte, se traduce por la sílaba «oua» repetida dos veces, de donde procede el nombre chino de la especie; Scott lo describe como una sola nota aguda, no muy distinta de un maullido de gato; y Tappey oyó un cloqueo bajo mientras las aves se alimentaban (Beebe, 1918). Johnsgard recoge la llamada de desafío del macho como una nota quejumbrosa, waaa, repetida cuatro a ocho o más veces, cada vez más alta e insistente, «como alguien pidiendo ayuda», que puede terminar con un graznido más grave o con un gruñido bisílabo de mucho menor alcance; la secuencia dura de 8 a 16 s (Johnsgard, 1986). La ficha de WII habla de seis a nueve notas lastimeras, cada vez más largas y fuertes, que terminan en una nota nasal gruñona (WII, 2007).
Para el conjunto de los tragopanes, WII menciona un canto territorial en la época de cría (abril–junio) y una llamada de alarma que repite «wak» tres veces; los recuentos de llamadas sirven para estimar sus poblaciones, porque de otro modo son difíciles de contar (WII, 2007). Delacour describe además, para todo el género, una voz ronca, con una alarma que suena a «cuac» repetido rápidamente y notas de llamada temblorosas del tipo «baa, baa, baa», más graves en el macho y más agudas en la hembra (Delacour, 1977). Beebe observó que en cautividad un macho y una hembra separados se llaman de vez en cuando durante el día y que, juntos en el mismo recinto, la hembra no emite ningún sonido inusual en esa época (Beebe, 1918); Johnsgard, sin embargo, cita observaciones de hembras cautivas que llamaban en la misma jaula que el macho (Johnsgard, 1986).
Rivalidad y otros habitantes del bosque
No se ha descrito qué depredadores amenazan a la especie; Johnsgard supone que son los habituales grandes rapaces y mamíferos depredadores del este de Asia (Johnsgard, 1986). Entre machos de especies distintas, Madge y McGowan citan la interacción agresiva en el norte de Myanmar entre un tragopán de Blyth y uno de Temminck (Madge y McGowan, 2002). En cautividad, en cambio, los tragopanes son inofensivos con las aves de otros géneros (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).

Alimentación
Brotes, hojas, flores, frutos y bayas, con algunos insectos.
Su alimentación es principalmente vegetal, a base de frutas y verduras. Como dieta principal resulta adecuado un buen pienso para faisanes, que se ajusta a las exigencias de esta especie. (Hernández García, 2013)
En libertad
En libertad la dieta se compone sobre todo de flores, hojas, tallos de hierba, helechos, brotes de bambú, musgos, bayas y semillas de una gran variedad de plantas (se han registrado 46 especies), y también incluye algunos insectos. Varía con las estaciones: a comienzos del invierno se alimenta entre las ramas de serbales y Viburnum, y los buches de dos aves contenían un 95 % (en peso seco) de estos frutos; a finales del invierno escarba en la nieve con el pico y come sobre todo tallos de hierba y helechos, entre ellos Rumex, Poa annua y Dryopteris. En primavera e invierno se alimenta sobre todo de hierbas y helechos, mientras que en verano y otoño pasa a consumir principalmente frutos maduros. Durante la época de cría incrementa la ingesta de insectos y pequeños invertebrados, un aporte extra de proteína que resulta importante tanto para la puesta de huevos como para el desarrollo de los pollos. (Animalia.bio; BOW, 2020)
| Época | Alimento principal |
|---|---|
| Comienzos del invierno | Frutos de serbales y Viburnum, que recoge entre las ramas; en los buches de dos aves suponían el 95 % del peso seco |
| Finales del invierno | Tallos de hierba y helechos (Rumex, Poa annua, Dryopteris), que busca escarbando en la nieve con el pico |
| Primavera | Sobre todo hierbas y helechos |
| Verano y otoño | Principalmente frutos maduros |
| Época de cría | Más insectos y pequeños invertebrados, un aporte de proteína importante para la puesta y para los pollos |
Los registros más antiguos coinciden en lo esencial. Père David la describía alimentándose de semillas, frutos y hojas sin salir apenas del sotobosque; Tappey, de frutos y bayas helados en invierno; y Wilson, de grano y bayas, con especial predilección por los frutos de Cotoneaster y de arbustos afines y por el maíz (Beebe, 1918). El único contenido de buche que describió Beebe, el del macho que cazó en Yunnan, era una masa triturada de hojas y una cantidad casi igual de insectos macerados, entre los que solo pudo identificar dos pequeñas arañas recién tragadas (Beebe, 1918). Un ave cazada en mayo en el Tíbet se había alimentado de yemas florales aún cerradas de Berberis nipalensis (Johnsgard, 1986). Madge y McGowan la describen cogiendo bayas entre las ramas de árboles como Sorbus y Viburnum a comienzos del invierno y, más tarde, hierba y helechos, que obtiene cavando en la nieve con el pico (Madge y McGowan, 2002).
En cautividad
Howman y Johnsgard la consideran una especie esencialmente vegetariana, con especial afición por la fruta y las bayas; Johnsgard añade los cacahuetes (Howman, 1996; Johnsgard, 1986). Delacour recomienda grano, mezcla húmeda o gránulos como para los demás faisanes, pero siempre con abundante fruta y verdura, y aconseja omitir la col y, si el recinto está plantado, evitar los arbustos y árboles venenosos, porque comen las hojas con soltura; aprecian también la fruta y las raíces (Delacour, 1977). Gerrits coincide: la misma carta de semillas y granos, pero con grandes cantidades diarias de fruta y de verde, y muchos insectos, en una dieta cuidadosamente preparada (Gerrits, 1974). Del Campo, que cría estos tragopanes en Chile, aconseja para el género una dieta compuesta principalmente por frutas y verduras (del Campo, 2006). Howman recuerda que los piensos fabricados para pavos cubren casi todos los requisitos básicos de la mayoría de los faisanes (Howman, 1996).
La señora Malisoux, citada por Delacour a propósito del tragopán sátiro, observaba que los tragopanes tienen el buche más delicado que otros faisanes y que la avena y la cebada sin descascarillar causan inflamaciones y heridas que pueden ser mortales; añadía que deben hacer mucho ejercicio y no engordar nunca, porque los machos gordos sufren apoplejías y las hembras gordas, afecciones renales (Delacour, 1977). Recomendación editorial: basar la dieta en un alimento balanceado completado a diario con fruta y verdura, y evitar la alimentación exclusiva con maíz o trigo, que según del Campo engorda a los faisanes en general y les acorta la vida (del Campo, 2006).
Cortejo y exhibición
Cuernos que se alzan, un babero que se despliega de golpe y una danza detrás de una roca.
La parada nupcial es una de las más impresionantes de todos los faisanes. El macho infla la cara y despliega una hermosa careta azul con retoques de un rojo intenso, de la que salen también dos curiosos cuernecillos. En ese mismo momento emite una serie de chillidos que aumentan en velocidad hasta el instante del despliegue final. (BOW, 2020; Hernández García, 2013)
Los adornos de la exhibición
Delacour compara el babero con un pañuelo de seda chillona: se despliega sobre el pecho como un colgajo grande y fino de piel de dibujo complicado y se retrae con la misma rapidez, y el de Temminck es, tras el de Cabot, el mayor del género (Delacour, 1977). Los cuernos, de unos 5 a 7 cm una vez erguidos, y el babero, de 10 a 15 cm de largo, son proporcionalmente muy grandes, pero se ven solo un instante (Gerrits, 1974). En China se hace exhibirse con frecuencia a un macho solitario colocando un espejo delante de su jaula (Beebe, 1918).
La exhibición lateral y la frontal
Johnsgard, con las observaciones de David Rimlinger, cuidador de aves del zoo de San Diego, distingue dos categorías de exhibición del macho: lateral y frontal (Johnsgard, 1986). En la lateral, el macho aplana las plumas del cuerpo, alza el ala opuesta a la hembra y baja algo la más próxima; en postura erguida da vueltas lentas en torno a la hembra, a veces «congelándose», o se acerca y arquea la cabeza hacia el suelo, desplazándose de lado hacia ella, en una postura semejante a la de ofrecer bocados de los faisanes típicos, aunque no ofrece ni toma comida. La exhibición lateral sirve también como amenaza a otros machos o a su reflejo en un espejo (Johnsgard, 1986). La frontal es mucho más compleja y estereotipada:
- Suele empezar detrás de un objeto sólido, como una roca grande: el macho se coloca detrás y observa a la hembra por encima de ella.
- Puede esperar un rato o empezar de inmediato a sacudir la cabeza en vertical, dejando ver poco a poco el babero y abriendo los cuernos. Despliega la cola y empieza a batir las alas; al hacerlo, los cuernos vibran y se ven las coberteras alares anaranjadas. Esta primera fase dura unos 19 s.
- Siguen las llamadas y las sacudidas de cabeza, unos 14 s: el cuerpo se mantiene casi quieto con las alas en movimiento, la cabeza baja y el pico apoyado sobre el babero, y el macho se agacha hasta quedar casi fuera de la vista de la hembra. Las llamadas son chasquidos o jadeos repetidos, sincronizados con los aleteos, que se aceleran hasta unos cinco por segundo.
- En la fase final, de unos 3 s, el macho bufa, se alza sobre las puntas de los dedos todo lo que puede, empuja las alas hacia abajo, apunta el pico al suelo y despliega al máximo el babero con los cuernos erguidos.
- Después se hunde otra vez, el babero se retrae y vuelve a la postura normal. En 10 de las 35 secuencias observadas por Rimlinger, el macho remató corriendo por encima de la roca con el babero y los cuernos extendidos, las alas y la cola abiertas y rozando el suelo, y bufando; así puede perseguir a la hembra un trecho o detenerse donde ella estaba.
Johnsgard señala que es probable que la cópula siga a esa carrera, pero que no se ha descrito en el tragopán de Temminck; en el sátiro sí se sabe que ocurre tras una exhibición y una carrera muy parecidas (Johnsgard, 1986). Rimlinger observó también una breve exhibición en vuelo hasta una percha elevada, algo raro entre los faisanes y que quizá sea el precursor evolutivo del aleteo estacionario, que también se ha visto en esta especie (Johnsgard, 1986). Todo ello es muy distinto de la exhibición de cualquier faisán o perdiz conocido, y apoya la idea de que el género es muy aislado dentro de la familia (Johnsgard, 1986).
La descripción clásica de Beebe
Beebe describió, con aves cautivas, una secuencia de tres fases cada vez más intensas: primero, un paseo lento y majestuoso en torno a la hembra, con el ala del lado de ella bajada y algo abierta y el hombro del otro lado levantado, de modo que el cuerpo se aplana y deja ver gran parte del plumaje superior; después, una carrera repentina con las alas medio abiertas, con o sin erección de los cuernos o del babero; y, en el clímax, una parada brusca con el plumaje inferior ahuecado, las alas semicaídas moviéndose lentamente y la cabeza y el cuello vibrando espasmódicamente hasta que los cuernos y el babero «destellan» al máximo (Beebe, 1918; Beebe, 1926). Según él, es un cambio casi grotesco: el ave pasa de hermosa a chillona y, antes de que se sepa si admirarla o asombrarse, los adornos se contraen, el plumaje se asienta y el macho se aleja o se pone a comer (Beebe, 1918; Beebe, 1926).
Beebe vio a un macho repetir la exhibición completa ocho veces en una hora y dedicar casi todo el resto del tiempo al paso lento; a veces la exhibición se interrumpía a medias. Nunca vio que las hembras hicieran caso al pretendiente más perseverante, salvo al destello del babero, ante el cual casi siempre se detenían un instante, comieran o bebieran: el «heliógrafo de azur y escarlata» no podía ignorarse (Beebe, 1918). Dos veces vio exhibirse a machos ante gallinas domésticas: en una, la gallina comía de espaldas y no se enteró; en otra, saltó con un graznido de alarma y estiró el cuello en todas direcciones durante varios segundos (Beebe, 1918). Un criador francés citado por Beebe describía el cortejo como algo que ocurre por la mañana y por la tarde, con el ave como atacada por convulsiones, el babero azul y rojo «disparado» de la garganta al compás de los movimientos bruscos de la cabeza, y un aspecto de coraza magnífica que casi llega al suelo (Beebe, 1918). Beebe vio a un macho seguir a una hembra a los cedros y de rama en rama, pero no vio nunca una exhibición arbórea; Ghigi, en cambio, asegura que, mientras los demás faisanes se mantienen en el suelo para hacer la rueda, los tragopanes persiguen a sus hembras también en los árboles (Beebe, 1918).
Cuándo cortejan
Unas semanas antes de la época de cría, a medida que se avivan los colores de la piel desnuda, el macho presta más atención a la hembra (Beebe, 1918). Para el conjunto de los tragopanes en cautividad, Delacour señala que los machos empiezan a exhibirse en marzo y las hembras a poner en abril (Delacour, 1977); la ficha original sitúa la parada nupcial a mediados de abril, si la pareja encuentra un lugar adecuado (BOW, 2020; Hernández García, 2013), y el cuadro de del Campo da como época de postura principios de abril en el hemisferio norte y principios de octubre en el sur (del Campo, 2006). En libertad, la época de cría empieza algo más tarde (véase «Reproducción en la naturaleza»).
Reproducción en la naturaleza
Lo poco que se sabe del nido, la puesta y la crianza en libertad.
Tras la cópula, la hembra pone entre 2 y 4 huevos, que se incuban durante 28 días. En libertad la puesta comienza a partir de principios de mayo, y la nidada se cifra en 3 a 5 huevos, puestos cada dos días, de color beige con manchas marrones y más pequeños que los de otros tragopanes salvo el de Cabot. La hembra incuba sola durante 26 a 28 días (en cautividad el macho lo hace ocasionalmente) y cría a los pollos. (BOW, 2020; Hernández García, 2013)
Calendario anual
El calendario es orientativo: procede de poblaciones y fuentes distintas, y no hay un ciclo anual completo publicado para China.
El nido
El nido, de hojas y ramas secas y forrado de plumas, se ha hallado siempre en árboles, a entre 0,5 y 8 m del suelo (ocho nidos confirmados). (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002)
En 1918, Beebe conocía un único nido de un ave salvaje: un nido en el suelo con seis huevos (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986). Los ocho nidos confirmados que recoge BOW estaban todos en árboles (BOW, 2020). Beebe veía en el hábito de usar nidos ajenos, con un ligero forro de hojas y ramitas, el primer paso de la adquisición del instinto de construir nido, en paralelo con los crácidos de América del Sur (Beebe, 1918). En cautividad, una hembra recoge ramitas, hojas y paja y las coloca de forma tosca en una media caja elevada; la estructura carece de cohesión y se deshace al levantarla, aunque una hembra de W. P. Ryder llegó a construir en un cedro, a cinco pies del suelo y sin base adicional, un nido bastante bueno, que aguantó cinco días de incubación de un solo huevo (Beebe, 1918).
Puesta y huevos
Los huevos son de un óvalo bastante redondeado y con muy poco brillo. Beebe describió una puesta de seis recogida en China por A. E. Pratt, de color crema rosado muy moteada de pardo rojizo oscuro, y varios huevos puestos en cautividad con fondo rufo ante densamente moteado de pardo rufo apagado; miden de 51 a 57 mm de largo y de 37 a 42 mm de ancho (Beebe, 1918). Delacour y Johnsgard dan una medida media de 54 × 40 mm, con un peso fresco estimado de 47,7 g (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Madge y McGowan los describen de color ante con moteado marrón, más pequeños que los de los demás tragopanes salvo el de Cabot (Madge y McGowan, 2002).

| Fuente | Tamaño de la puesta | Contexto |
|---|---|---|
| Beebe (1918) | 6 huevos | Único nido silvestre conocido entonces (en el suelo) |
| Madge y McGowan (2002) | 3–5, a intervalos de un día | Libertad |
| BOW (ficha original) | 3–5, cada dos días; 2–4 huevos tras la cópula | Libertad |
| WII (2007) | 3–5 | Tragopanes en general |
| Delacour (1977) | 3–6, un huevo cada dos días | Tragopanes en cautividad |
| Gerrits (1974) | 3–4, a intervalos de un día | Tragopanes en cautividad |
| Johnsgard (1986) | 2–6 | Cautividad |
| Howman (1996) | 7–8 | Cautividad |
| Chintaguay (2005) | 2–6 | Cautividad |
(Beebe, 1918; BOW, 2020; del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Howman, 1996; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
Incubación y eclosión
La incubación la hace solo la hembra (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002) y dura de 26 a 28 días, rara vez hasta 30, una de las más largas del grupo de los faisanes (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Beebe cronometró exactamente 27 días en dos puestas (Beebe, 1918). Compara además la duración con la de otros grupos: unos 21 días en las gallinas silvestres y los Chrysolophus, 23 en los Lophura, al menos 25 en los faisanes plateados y a veces hasta un mes en los pavos reales, y relaciona la larga incubación de los tragopanes con el avanzado desarrollo de los pollos al nacer (Beebe, 1918). Los pollos de este tipo nacen con las primarias tan desarrolladas que su peso arrastra el ala y las deja cubriendo todo el dorso, hasta el plumón de la cola (Beebe, 1918).
En el Tíbet, Ludlow y Kinnear recogieron pollos a primeros de julio, de lo que Johnsgard deduce que la incubación comenzó hacia el 1 de junio (Johnsgard, 1986). La ficha original añade que en cautividad el macho incuba ocasionalmente (BOW, 2020); Delacour recoge que Misselbrook, jefe de cuidadores del zoo de Londres, afirmó tras las primeras crías de 1869 que el macho compartía a veces la incubación, algo que él considera anómalo en los tragopanes (Delacour, 1977).
Crianza de los pollos
Johnsgard señala que a los dos o tres días de nacer los pollos ya pueden volar hasta perchas elevadas, donde duermen bajo las alas de la madre, a la manera de los pavos reales y los argus, aunque crecen relativamente despacio y son sensibles a las enfermedades y al enfriamiento (Johnsgard, 1986). En libertad, según Madge y McGowan, la cría corre a cargo únicamente de la hembra (Madge y McGowan, 2002). Beebe asociaba la tendencia de los tragopanes a anidar en árboles con el desarrollo temprano del vuelo de los pollos, que pueden revolotear hasta una percha desde el primer día de vida (Beebe, 1918).

Cría en cautividad
La más agradecida de los tragopanes, aunque difícil de mantener a largo plazo.
Alcanzan la madurez sexual en el segundo año de vida. La reproducción normalmente no conlleva muchas dificultades y basta con una pajarera de aproximadamente 35 a 36 m², con el suelo de arena o hierba y rodeada de vegetación. Si la pareja encuentra un lugar adecuado, la parada nupcial comienza a mediados de abril y es en ese momento cuando el macho muestra todo su esplendor. Se presume que en libertad es monógamo, aunque un estudio chino reciente sugiere que la mitad de los machos son polígamos. (BOW, 2020; Hernández García, 2013)
Una especie fácil de criar, pero no de establecer
| Año | Fuente | Valoración |
|---|---|---|
| 1918 | Beebe | Éxito inmediato y fracaso final: las aves aceptan enseguida nidales, pero por una dolencia u otra mueren, jóvenes y viejas, hasta que hay que reponer el plantel. Ocurrió igual en los cuatro lugares de China que visitó donde se criaban (dos de ellos en condiciones ideales), mientras que en el zoo de Nueva York había aves con más de cinco años (Beebe, 1918). |
| 1974 | Gerrits (prólogo de T. Jones) | Posiblemente el más hermoso y desde luego el más fácil de los tragopanes en cautividad, aunque no una especie común ni segura (Gerrits, 1974). |
| 1977 | Delacour | De todos los tragopanes, el más satisfactorio en cautividad, longevo y prolífico, y más resistente y fácil de mantener que los demás en las regiones templadas de Europa y América (Delacour, 1977). |
| 1996 | Howman | El más común del género en cautividad, criado con bastante éxito y de buena longevidad, pero con un stock hoy muy emparentado y cada vez más difícil de reproducir (Howman, 1996). |
| 2006 | Chintaguay | El más sencillo de criar en cautiverio de las cinco especies de tragopanes (del Campo, 2006). |
Delacour añade una advertencia que vale para todo el género: los tragopanes no son tan prolíficos ni tan longevos como muchos otros faisanes y se adaptan mejor a las regiones frescas que a las cálidas (Delacour, 1977).
Instalaciones
Howman recomienda para los tragopanes una pajarera de 400 pies cuadrados (unos 37 m²) con base de hierba (Howman, 1996). Del Campo aconseja para el género jaulones espaciosos, de al menos 6 m de ancho por 9 m de largo, con abundante vegetación (árboles y arbustos) que dé sombra y perchas, y nidales colgados en alto (del Campo, 2006). Delacour insiste en dos cosas: protección del calor estival (un cobertizo alto, abierto por delante hacia el este, con una percha bajo el techo como dormidero) y espacio. No prosperan en recintos pequeños: pueden criar, pero viven poco y son propensos a la apoplejía, sobre todo los machos. En Clères, donde se criaron cientos entre 1920 y 1940, las aves reproductoras ocupaban pajareras cubiertas de 75 a 100 pies de largo por 25 o más de ancho (unos 23–30 m por 7,6 m o más), con árboles, arbustos y hierba, mientras que en las pajareras corrientes de 20 a 30 pies por 12 acababan mal en pocos meses (Delacour, 1977). Gerrits coincide: no sobreviven mucho tiempo en recintos pequeños, pero en otros amplios y bien plantados llegan a edad avanzada y crían bien (Gerrits, 1974). St Quintin los mantuvo con éxito, con las alas cortadas, en prados de cinco acres (unos 2 ha) (Delacour, 1977).
Resisten el frío: soportan cualquier invierno, pero el calor excesivo del verano les perjudica (Delacour, 1977); Gerrits dice que necesitan más protección contra el calor estival que contra el frío invernal (Gerrits, 1974). Wilson, citado por Beebe, anota que en las montañas chinas se adaptan al cautiverio pero que en el propio valle del Yangtsé el clima es demasiado caluroso (Beebe, 1918), y del Campo recuerda que no es sencillo mantener a los tragopanes en climas cálidos (del Campo, 2006). Conviene cuidar que ninguna rama del recinto llegue a la valla: las aves aprovechan la menor oportunidad de escapar (Delacour, 1977).
Parejas, tríos y compañeros de pajarera
Lo habitual es mantenerlos por parejas, pero Delacour obtuvo huevos fértiles con dos hembras por macho en muchas ocasiones y recuerda que a finales del siglo XIX muchos criadores franceses lo hacían con buenos resultados (Delacour, 1977); Gerrits dice que es lo mejor por parejas, aunque también se han logrado buenos resultados con un macho y dos hembras (Gerrits, 1974). Son inofensivos con aves de otros géneros: Delacour los asoció con éxito con gallos silvestres, argus, espoloneros y faisanes dorado y de Lady Amherst, y Gerrits los considera compatibles con otras aves, incluso con otros faisanes (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Un rasgo muy apreciado es su gentileza: la mayoría se vuelven confiados y mansos, hasta el punto de coger la comida de los dedos de su dueño (Delacour, 1977); del Campo coincide al hablar de su temperamento dócil y apacible (del Campo, 2006).
Nidales y puesta
Las hembras prefieren con diferencia poner en un nidal elevado, como una caja o una cesta fijada en un árbol o junto a un muro, aunque a veces construyen su propio nido (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Beebe observó que, cuando no hay nidal elevado, ponen más huevos: en siete casos, hembras que pusieron de tres a seis huevos en el suelo pusieron solo uno o dos en nidales elevados (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986). St Quintin registró seis puestas con una media de dos huevos, todas en lugares elevados; en catorce crías en el zoo de Londres, la media fue de unos tres; y en Ámsterdam tres hembras pusieron dieciocho huevos, de los que nacieron once pollos (cinco machos y seis hembras) (Beebe, 1918). Las aves cautivas empiezan a poner a principios de abril y la primera parte de mayo es la temporada normal; las puestas de junio y julio son el resultado de fracasos anteriores, por esterilidad o por interrupciones durante la incubación (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986). Ghigi daba de 9 a 15 huevos, de finales de marzo a mayo, pero Beebe lo considera una cifra vaga (Beebe, 1918).
Para obtener varias puestas conviene retirar los huevos cuanto antes: puede llegarse a cuatro y, a veces, cinco nidadas; la última se deja a la hembra, que cría sin dificultad en un aviario a prueba de alimañas, y el macho rara vez interfiere (Delacour, 1977). Las hembras se sientan bien y son excelentes madres, de modo que se les puede confiar la incubación y el cuidado de los pollos (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
Incubación
Los huevos retirados se incuban bajo gallinas bantam o en incubadora, con buenos resultados con ambos métodos (Delacour, 1977). La duración es de 28 días según Howman, Johnsgard, Delacour y Chintaguay, aunque Beebe cronometró 27 y las fuentes dan en conjunto entre 26 y 28 (Beebe, 1918; del Campo, 2006; Delacour, 1977; Howman, 1996; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). La pauta de del Campo, medida siempre «a la altura media del huevo», es la siguiente (del Campo, 2006):
| Fase | Valor recomendado |
|---|---|
| Conservación de los huevos antes de incubar | 13–15 °C y 75 % de humedad relativa, con la punta fina hacia abajo |
| Cuándo empezar a incubar | Al día siguiente de la puesta y antes de los 10 días (lo ideal: no más de 7); la fertilidad cae deprisa con la edad del huevo |
| Precalentamiento | 6–8 horas a unos 23 °C antes de entrar en la incubadora, para evitar el choque térmico y la condensación |
| Temperatura | 37,5 °C durante toda la incubación, hasta que el pollo se seca |
| Humedad relativa | 55–60 % hasta tres días antes de la eclosión y 65–70 % durante los tres últimos días; por encima del 70 % hay riesgo de ahogo |
| Volteo | 3 o 4 veces al día, hasta tres días antes de la eclosión |
| Últimos tres días | Sin volteo; la temperatura baja un grado y la humedad sube como máximo un 10 %. Conviene pasar los huevos a una nacedora |
| Duración | 28 días |
| Después de nacer | 24–48 horas en la nacedora, sin comida ni agua: se secan y viven de la reserva del saco vitelino (que les basta de 3 a 4 días) |
Pauta general del criadero Chintaguay para faisanes; el único dato específico de la especie es la duración (28 días), que figura en su tabla de postura (del Campo, 2006).
Crianza de los pollos
Los polluelos nacen con una coloración principalmente marrón, los ojos negros y un porte elegante; en libertad tienen el plumón rufo oscuro por encima y beige pálido por debajo. No son muy difíciles de mantener en cautividad, ya que son resistentes y vivaces. Se les suministra un buen pienso de cría para faisanes y se alojan en un lugar cálido y limpio. (BOW, 2020; Hernández García, 2013) Pueden anillarse con anillas de 14 mm (Hernández García, 2013).
Delacour, para el conjunto de los tragopanes, advierte que los pollos nacen con las alas bien desarrolladas y vuelan a los pocos días; buscan enseguida una percha y hay que evitar que duerman fuera, lejos de la gallina o de la criadora eléctrica, porque se enfrían, de modo que se les encierra cada noche en una jaula estrecha y luego en un refugio cerrado. Cuando los cría su verdadera madre duermen con ella bajo las alas en la percha. Crecen despacio y requieren más cuidados y una comida más rica que los de muchos otros faisanes: el alimento habitual para pollos de caza con mucha verdura, huevo, natillas, gusanos, huevos de hormiga frescos y otros insectos (Delacour, 1977).
La señora Malisoux, la más exitosa criadora de tragopanes en los quince años anteriores a la obra de Delacour, aconseja que durante las primeras 24 horas no coman, pero sí beban agua tibia; a las 48 horas se les pueden ofrecer pequeñas cantidades de insectos vivos (orugas sin pelos, capullos de hormiga, saltamontes pequeños sin alas ni patas, moscas) y a partir del tercer día, verduras crudas picadas; nada de semillas, de almidones ni de proteínas coaguladas, como el huevo duro, hasta el día doce, y comida muy blanda, porque los padres alimentan a sus pollos de modo distinto: les dan solo uno o dos insectos cada vez, antes ablandados con el pico (Delacour, 1977). Los gusanos de la harina solo se ofrecen pasadas dos semanas; a los quince días se pasa a natillas y mezclas de leche cuajada con harina de galleta; las primeras semillas son de cáñamo machacado, luego trigo y avena pelada, y al mes cualquier semilla que no sea demasiado grande (Delacour, 1977). Señala tres periodos peligrosos: de los dos a los ocho días, indigestiones; de los quince a los veinticinco, dedos torcidos; y de la sexta a la décima semana, gota en las articulaciones. Durante el primer invierno los jóvenes no soportan bien el frío intenso ni la humedad (Delacour, 1977).
En un criadero moderno la crianza de faisanes se divide en tres etapas: cría (hasta el mes de vida, la más crítica, con una mortalidad esperable del 5 al 10 %), recría (de los 30 a los 70 días, en jaulas bajas a la intemperie con un refugio con calor) y terminación (desde los dos meses, con el espacio de un adulto) (del Campo, 2006). La pauta de calor suplementario de del Campo, de carácter general, es esta (del Campo, 2006):
| Semana | Días | Temperatura | Dónde |
|---|---|---|---|
| 1 | 1–2 | 36 °C | Nacedora |
| 1 | 2–7 | 32 °C | Criadora |
| 2 | 8–14 | 30 °C | Criadora |
| 3 | 15–21 | 28 °C | Criadora |
| 4 | 22–28 | 26 °C | Criadora |
| 5 | 29–35 | 24 °C | Jaula de recría (calor solo de noche durante la primera semana) |
| 6–8 | 36–56 | sin aporte | Jaula de recría |
Pauta del criadero Chintaguay; lo decisivo es observar a las aves: si se amontonan bajo la fuente de calor tienen frío, y si jadean y se alejan, calor (del Campo, 2006).
- 35–40aves por m² en la criadora
- 3–4aves por m² en la recría (30–70 días)
- 1–2m² por ave desde los dos meses
- 2bombillas rojas por criadora, por seguridad
Longevidad en cautividad
Beebe contó 37 tragopanes de Temminck cautivos con una vida media de unos dos años y medio, con un registro de diez años y tres meses; de un macho de Holanda se decía que había vivido catorce años. Lo considera una viabilidad notablemente mayor que la de las formas himalayas, quizá porque la especie, con un área mayor y un clima salvaje más extremo, es algo más adaptable (Beebe, 1918). Mitchell (1911), citado por Johnsgard, da 123 meses (diez años y tres meses), la misma cifra que Beebe, como máximo para la especie, y Johnsgard señala que los tragopanes, junto con los argus y los espoloneros, combinan una gran longevidad cautiva con un bajo potencial reproductor en libertad (Johnsgard, 1986). Los criadores actuales dan para los faisanes en cautividad entre 10 y 15 años con buena alimentación y manejo (del Campo, 2006).
Pureza de las líneas
Howman señala que la hembra del tragopán de Temminck, algo más oscura, es muy parecida a la del sátiro, lo que ha llevado, sobre todo en América, a cruzar ambas especies (Howman, 1996). Delacour, en Clères, crió híbridos con sátiros y los recruzó: los híbridos 7/8 eran indistinguibles de los Temminck puros (Delacour, 1977). Recomendación editorial: mantener las dos especies en recintos separados y consultar la clave para las hembras de «Subespecies, variación e híbridos» antes de formar parejas.
Estado de conservación
Una especie amplia y probablemente abundante, con un declive local por la pérdida de hábitat.
Población estable y extendida. Región: China.
- LC
- NT
- VU
- EN
- CR
- EW
- EX
- Preocupación menor
- Casi amenazado
- Vulnerable
- En peligro
- En peligro crítico
- Extinto en la naturaleza
- Extinto
Escala de la Lista Roja de la UICN, de menor a mayor riesgo de extinción. La categoría de esta especie aparece destacada.
La UICN la considera de preocupación menor. Es una especie ampliamente distribuida, de la que sucesivos estudios en China han aportado nuevas localidades, y su población puede superar los 100.000 individuos. Aun así, se considera en declive por la pérdida y degradación del hábitat debidas al sobrepastoreo y a la tala del sotobosque, y se han registrado caza y recolección de huevos. En el sureste del Tíbet parece rara, no hay registros recientes de Vietnam, y de Bután solo existen dos citas de 1989 cuya presencia no suele aceptarse. Se ha registrado en más de 30 áreas protegidas del oeste de Hubei, oeste de Hunan, norte de Guangxi, Sichuan, Guizhou, sur de Shaanxi y sureste de Gansu, así como en el Santuario de Vida Silvestre de Mehao (India). (BOW, 2020)
Cómo ha cambiado la valoración
| Año | Fuente | Valoración |
|---|---|---|
| 1918 | Beebe | Ave capturada por los chinos en toda su área, de la que casi no hay datos de población; Père David la consideraba nunca común y Wilson, bastante común en partes de Hubei y Sichuan (Beebe, 1918). |
| 1986 | Johnsgard | Es, con diferencia, el tragopán de mayor área, y por ello el de futuro más seguro; pero se la caza o captura intensamente por sus plumas, su carne o para la cautividad, y su hábitat de bosque montano maduro se tala o se roza para la agricultura en muchas zonas (Johnsgard, 1986). |
| 2000 | Fuller et al. (UICN/WPA) | Riesgo menor (casi amenazada), con un área global grande y probablemente más de 100.000 individuos; la tabla lista China, India, Vietnam y Myanmar (Fuller y Garson, 2000). |
| 2002 | Madge y McGowan | Extendida y común en hábitat adecuado y no considerada amenazada; la población puede superar los 100.000 individuos, aunque en descenso por pérdida de hábitat; conocida en 30 áreas protegidas, casi todas en China (Madge y McGowan, 2002). |
| 2007 | WII | Preocupación menor, con unos 100.000 individuos; rara en la India, donde figura en el Anexo I de la ley de protección de la vida silvestre de 1972, y no incluida en CITES (WII, 2007). |
| 2020 | Birds of the World | Preocupación menor; población que puede superar los 100.000 individuos y considerada en declive (BOW, 2020). |
| 2024 | Análisis recientes | Entre 67.000 y 340.000 ejemplares maduros, la cifra más alta de todos los tragopanes (Wikipedia). |
El tamaño de la población no se conoce con precisión. Los análisis más recientes (2024) la sitúan entre 67.000 y 340.000 ejemplares maduros, y otras fuentes indican que puede superar los 100.000 individuos (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002; Wikipedia). En la India es rara y se conoce solo de las zonas fronterizas de Arunachal Pradesh (WII, 2007).
- +100.000avessegún varias fuentes, la población puede superar esa cifra
- 4paísescon poblaciones: China, India, Myanmar y Vietnam
- +30áreasprotegidas con registros, casi todas en China
Amenazas y protección
Pérdida y degradación del bosque, caza, captura y recolección de huevos.
La amenaza principal es la pérdida y degradación del hábitat forestal, a la que se suman la caza y la recolección de huevos (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007).
Amenazas
| Amenaza | Detalle | Fuente |
|---|---|---|
| Pérdida y degradación del hábitat | Sobrepastoreo y eliminación del sotobosque (BOW, Madge y McGowan); tala para madera y rozas para la agricultura del bosque montano maduro (Johnsgard); alteración del hábitat para la agricultura (WII). | BOW; Madge y McGowan; Johnsgard; WII (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007) |
| Caza | Furtivismo, que WII cita, junto con la deforestación y la alteración del hábitat para la agricultura, como la principal amenaza del tragopán de Temminck y del de Blyth; Johnsgard señala que se la caza por sus plumas y su carne. | WII; Johnsgard (Johnsgard, 1986; WII, 2007) |
| Lazos y trampas | Los chinos la capturan con lazos y trampas, igual que a los faisanes dorado y de Lady Amherst; Père David la consideraba, sin embargo, una especie no fácil de capturar con lazos o alambres. | Beebe, citando a Wilson y a Père David (Beebe, 1918) |
| Captura para cautividad | Se estima mucho como mascota en China, y se pagaban entre tres y cinco onzas de plata por ave en la zona de Ichang. | Beebe, citando a Wilson (Beebe, 1918) |
| Recolección de huevos | Registrada en China. | BOW (BOW, 2020) |
Beebe, que conoció la especie cuando se hablaba de ella con muy pocos datos, destacó que la presión de lazos y trampas en toda aquella región es tal que pocas especies de faisán dejan de caer en ellas alguna vez (Beebe, 1918).
Protección
En la India, el tragopán de Temminck está incluido en el Anexo I de la ley de protección de la vida silvestre de 1972, por su rareza dentro del país, y no figura en los apéndices de CITES (WII, 2007). Se ha registrado en más de 30 áreas protegidas, casi todas en China, y en el Santuario de Vida Silvestre de Mehao, en la India (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002). En las fuentes consultadas no figuran, sin embargo, programas de conservación dirigidos específicamente a esta especie.
WII apunta que en la India se han hecho esfuerzos para conocer la distribución y el uso del hábitat de los tragopanes de Blyth y de Temminck (Ghose et al., 2000 y 2001) y que los chinos llevan unos 25 años de esfuerzos sostenidos para comprender la ecología y el comportamiento de los de Temminck y de Cabot, aunque una parte importante de las publicaciones sobre la especie está en la literatura china y falta información sobre su biología reproductiva y sus hábitos alimentarios, esenciales para la gestión (WII, 2007). Para el conjunto de los tragopanes, el mismo capítulo sostiene que una estrategia centrada solo en las áreas protegidas es insuficiente, porque hay poblaciones importantes fuera de ellas (WII, 2007).
Subespecies, variación e híbridos
Una especie monotípica, con una subespecie descartada y un híbrido natural probable.
El tragopán de Temminck es una especie monotípica: no se reconocen subespecies. Los análisis más recientes (2024) sitúan la población mundial entre 67.000 y 340.000 ejemplares maduros, una cifra sensiblemente superior a la de cualquier otro tragopán, lo que respalda su fama de ser el miembro más abundante y de distribución más amplia de todo el género Tragopan; otras fuentes indican que la población puede superar los 100.000 individuos. (BOW, 2020; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; Wikipedia)
Una subespecie descartada: tonkinensis
En el invierno de 1929–30, Delacour y Jabouille obtuvieron 21 ejemplares en la cordillera de Fansipan, cerca de Chapa (Tonkín), junto a la frontera con Yunnan. Comparadas con las aves del centro de China que entonces había disponibles, casi todas recogidas muchos años antes y algo desteñidas, las de Tonkín tenían todas las partes pardas del plumaje más oscuras, y se describieron como una subespecie distinta, T. t. tonkinensis (Delacour, 1977). Pero los ejemplares frescos recogidos después en el nordeste de Birmania resultaron igual de oscuros, y Delacour se inclinó a considerar a todos los tragopanes de Temminck inseparables a nivel subespecífico, aunque admitía que las aves del suroeste podían ser realmente más oscuras y que, en ese caso, el nombre se aplicaría a la población de Tonkín, Birmania y Yunnan (Delacour, 1977). Madge y McGowan lo consideran hoy inválido: la confusión se debió a comparar pieles frescas con material antiguo desteñido (Madge y McGowan, 2002).
Variación individual
Beebe vio mucha variación en las hembras, más de tono que de dibujo, y la atribuyó en buena parte al desgaste; en los machos observó variación en el dibujo y el color del babero (Beebe, 1918). Madge y McGowan indican que el tono general de la hembra varía de una a otra (Madge y McGowan, 2002). En los machos de primer año la variación es tan grande que Beebe los describía como casi indescriptibles (véase «Morfología y plumajes») (Beebe, 1918).
Cómo distinguir a las hembras de los tragopanes
Las hembras de los cinco tragopanes son muy parecidas, y Madge y McGowan señalan que se separan mejor por la geografía que por el aspecto (Madge y McGowan, 2002). La clave que sigue procede de Johnsgard y figura tanto en la ficha original de esta web como en el libro del autor (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986):
- Las hembras son marrones o grises sin cara desnuda.
- v Plumaje dorsal veteado de blanco; piel del ojo de color rojizo a naranja.
- Gris dominante en el plumaje del vientre; pequeñas manchas redondas de color blanco en el dorso.melanocephalus · tragopán occidental
- Blanco o beige dominante en el plumaje del vientre; pequeñas manchas triangulares de color blanco en el dorso.caboti · tragopán de Cabot
- v Plumaje dorsal sin veteado de blanco; piel del ojo de color amarillento o azulado
- Parte interior del ala distinta a naranja rojiza. Piel del ojo azulada.temminckii · tragopán de Temminck
- Parte interior del ala habitualmente naranja rojizo, y si no es así, con la piel del ojo amarillenta
- Plumaje general verde oliva, con marcas gruesas; predominan los ocelos negros en el dorso. Piel del ojo amarillenta.blythii · tragopán de Blyth
- Plumaje general beige crema, con marcas finas. No predominan los ocelos negros en el dorso. Piel del ojo azulada.satyra · tragopán sátiro
- v Plumaje dorsal veteado de blanco; piel del ojo de color rojizo a naranja.
La «v» que encabeza las dos ramas principales es la marca con que las señala la clave original. Delacour, que ofrece una clave equivalente, añade matices útiles. La hembra del de Temminck es más gruesamente marcada por arriba que las demás y muestra grandes manchas blancas debajo, con piel orbital azulada; la del sátiro es, en conjunto, más rojiza, con el ala y la cola de un pardo vivo incluso en su fase grisácea y casi siempre un tinte naranja carmesí en el pliegue del ala; la de Blyth se parece mucho a la del sátiro, pero es más oscura y más densa y uniformemente marcada, más olivácea, con piel orbital amarillenta; la de Cabot es más gris, con marcas claras blancas y no ante, y piel orbital naranja; y la del occidental es siempre la más gris y menos marcada (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).
Híbridos
Todos los tragopanes se cruzan con facilidad entre sí y dan descendencia fértil, mientras que rara vez lo hacen con otros faisanes; la fertilidad de ambos sexos se limita, según Johnsgard, a los híbridos dentro de un mismo género (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). El pariente con el que más fácilmente se cruza el tragopán de Temminck es el sátiro, y los híbridos son totalmente fértiles (Johnsgard, 1986). Delacour crió híbridos con sátiros y los recruzó con Temminck (Delacour, 1977), y Howman señala que en América se ha cruzado a menudo con la hembra del sátiro por su parecido con la hembra del de Temminck (Howman, 1996).
| Cruce con el tragopán de Temminck | Resultado reportado |
|---|---|
| Tragopán sátiro | Híbridos de ambos sexos reportados como fértiles |
| Tragopán de Blyth | Hibridación reportada en cautividad; un ejemplar de la divisoria Shweli–Salween (Yunnan occidental) podría ser un híbrido silvestre |
| Koklass | Hibridación reportada en cautividad (Burdeos, 1888, con el koklass de Darwin) |
| Faisán cheer | Hibridación reportada en cautividad |
| Tragopán de Cabot | Sin híbridos reportados |
Tabla de hibridación de Johnsgard (1999), traducida y adaptada por del Campo, completada con Delacour y Madge y McGowan (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Johnsgard, 1999; Madge y McGowan, 2002).
Mutaciones de color
Ninguna de las fuentes consultadas para esta ficha describe mutaciones de color del tragopán de Temminck en cautividad.
Cultura y curiosidades
El pájaro de la longevidad.
Para los chinos, el tragopán de Temminck es el pájaro de la longevidad: el dibujo de su babero recuerda el carácter con que se escribe esa palabra, y por eso se le tiene por ave de buen augurio (Beebe, 1918; Delacour, 1977).
El pájaro de la longevidad
Beebe cuenta que los chinos habían extendido el gran babero y le habían encontrado un parecido con uno de sus caracteres escritos, de modo que para ellos el tragopán es el t’so-che, el pájaro de la longevidad (Beebe, 1918). Wilson añade que se le considera ave de buen agüero, que trae suerte y larga vida a sus afortunados dueños (Beebe, 1918). Delacour agrega que durante siglos ha sido popular entre los aficionados chinos, que lo mantenían en jaulas (Delacour, 1977).
Pinturas, mascotas y espejos
Los chinos usaban el ave en trabajos decorativos muchos años antes de que los europeos la conocieran, y algunas de sus pinturas sobre papel de arroz resultaron muy fieles al natural, de modo que durante años se tomaron por extravagancias de la fantasía (Beebe, 1918). Su afición a criar aves y animales silvestres explica que un número de ellos acabara en manos de extranjeros: Reeves obtuvo aves vivas de una casa de fieras china en Macao (Beebe, 1918; Delacour, 1977). Y, como cuenta Beebe, para hacer que un macho solitario se exhiba basta con colocar un espejo frente a su jaula (Beebe, 1918).
Un nombre de cabras y de dioses
El nombre del género procede del griego (tragos, «macho cabrío», y el dios Pan) (Beebe, 1918; Johnsgard, 1986; WII, 2007). Beebe recuerda que los griegos y los romanos daban el nombre de «tragopán» a un ave fabulosa y cita a Plinio (Historia natural, libro X), que dudaba de su existencia: según los muchos que la afirmaban, era mayor que un águila, con cuernos curvados en las sienes, de color herrumbroso y con solo la cabeza roja (Beebe, 1918). Quien haya visto a estas aves en el cortejo o haya oído sus gritos en la montaña, escribió Beebe, apreciará lo apropiado del nombre: son «cabras del buen dios Pan» con cuernos, flauta y todo (Beebe, 1918).
Dibujos
El libro del autor reproduce un dibujo de un macho de tragopán de Temminck, cortesía de Ángela G. R., de 12 años, para la web de Faisanes del mundo (Hernández García, 2013).

Sellos del mundo
Algunos sellos postales del mundo dedicados a esta especie.



Entre ellos se reconocen un sello de Corea del Norte emitido en 1976, otro de China con un paisaje de montaña y otro de Vietnam, que lleva impreso el nombre científico de la especie.
El libro
Referencias bibliográficas recomendadas
En la sección de bibliografía encontrará materiales y referencias recomendadas para profundizar en el estudio de estas aves.
Bibliografía
Las obras en que se apoya esta ficha, por orden alfabético. Las citas del texto enlazan aquí.
- Animalia.bio. Temminck's tragopan. animalia.bio/temmincks-tragopan
- Beebe, W. (1918). A Monograph of the Pheasants, vol. I. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
- Beebe, W. (1926). Pheasants: Their Lives and Homes. Nueva York: Doubleday, Page & Co.
- del Campo Palacios, P. P. (2005–2006). Crianza práctica de faisanes; Tabla de postura de faisanes; Variedades de faisanes; Temperaturas y humedades; TTT: Cómo comenzar, Alimentación de faisanes, Ovofagia y Traslado y recepción de faisanes. Criadero Chintaguay, Concepción (Chile). faisanes.cl. Material de distribución gratuita, no comercializable.
- Delacour, J. (1977). The Pheasants of the World (2.ª ed.). Hindhead: Spur Publications / World Pheasant Association (1.ª ed., 1951). Los datos de esta ficha se han contrastado con el ejemplar disponible de la 3.ª impresión (1964) de la 1.ª edición.
- eBird. Cornell Lab of Ornithology. Mapas de distribución y abundancia de las especies. ebird.org
- Fuller, R. A. y Garson, P. J. (eds.) (2000). Pheasants: Status Survey and Conservation Action Plan 2000–2004. Gland (Suiza) y Cambridge: UICN / World Pheasant Association.
- Gerrits, H. A. (1974). Pheasants including their Care in the Aviary. Londres: Blandford Press.
- Hernández García, I. (2013). Faisanes del mundo. Guía práctica. Volumen I. Edición del autor.
- Howman, K. C. R. (1996). Introduction to Ornamental Pheasants. Surrey (Columbia Británica): Hancock House / World Pheasant Association.
- Johnsgard, P. A. (1986). The Pheasants of the World. Oxford: Oxford University Press / Zoological Society of London.
- Johnsgard, P. A. (1999). The Pheasants of the World: Biology and Natural History (2.ª ed.). Washington: Smithsonian Institution Press. Tabla de hibridación traducida y adaptada por P. P. del Campo (v. 2.0, 2005).
- Madge, S. y McGowan, P. (2002). Pheasants, Partridges and Grouse: A Guide to the Pheasants, Quails, Grouse, Guineafowl, Buttonquails and Sandgrouse of the World. Londres: Christopher Helm.
- McGowan, P. J. K. y Kirwan, G. M. (2020). Temminck's Tragopan (Tragopan temminckii), versión 1.0. En Birds of the World (J. del Hoyo, A. Elliott, J. Sargatal, D. A. Christie y E. de Juana, eds.). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca (NY). birdsoftheworld.org/bow/species/temtra1 · doi:10.2173/bow.temtra1.01
- Sathyakumar, S. y Sivakumar, K. (eds.) (2007). Galliformes of India. ENVIS Bulletin: Wildlife and Protected Areas, vol. 10 (1). Dehradun: Wildlife Institute of India. Incluye el capítulo de Ramesh, K., «Tragopans, the horned pheasants; their taxonomy, distribution and status» (pp. 69–77) y las fichas de especie.
- Wikipedia (en inglés). John Edward Gray. en.wikipedia.org/wiki/John_Edward_Gray
- Wikipedia (en inglés). Temminck's tragopan. en.wikipedia.org/wiki/Temminck's_tragopan
Cómo citar esta ficha: Hernández García, I. (2007–2026). Faisán tragopan Temminck — Tragopan temminckii. En Faisanes del Mundo. Fundación Zoo Koki, faisanesdelmundo.com/temmick.php.



