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53 especies documentadas
Catreus · Galliformes

Faisán Wallich

Catreus wallichii (Hardwicke, 1827)VU — Vulnerable

Es uno de los faisanes menos coloridos. Su nombre rinde homenaje al danés Dr. Nathaniel Wallich (1786-1854), director del Jardín Botánico de Calcuta. Su nombre en inglés (cheer) deriva del pino chir, árbol presente en sus territorios de cría que le sirve de refugio por la noche. Es el único miembro de su género.

🇪🇸 Faisán Wallich 🇬🇧 Cheer pheasant 🇫🇷 Faisan de Wallich 🇩🇪 Wallich-fasan 🇮🇹 Fagiano di Wallich 🇵🇹 Faisão-de-penacho
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Estado de conservación
Vulnerable
Longitud
♂90-118 cm.♀61-76 cm.
Peso
♂1,4-1,7 kg.♀1,2-1,3 kg.
Región
Himalaya
Fotografías
22 en la ficha

Resumen

La especie de un vistazo.

El faisán Wallich (Catreus wallichii) es una especie de la familia Phasianidae, propia de los montes del Himalaya y catalogada por la UICN como vulnerable.

Es un faisán grande y de colores sobrios, de plumaje buscado más para el camuflaje que para la exhibición: ante, gris pardusco y barras negras en ambos sexos, una cresta de plumas finas como pelos que se proyecta hacia atrás desde la nuca, piel facial roja y una cola larga, plana y muy escalonada (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). El macho mide de 90 a 118 cm y la hembra, más pequeña y de cola más corta, de 61 a 76 cm (Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002). Es el único miembro del género Catreus, tan aislado entre los faisanes que los autores clásicos lo emparentan, según el rasgo que se mire, con los faisanes de cola larga, con los orejudos o con los kalij (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Johnsgard, 1986).

Vive en el Himalaya occidental, desde el noroeste de Pakistán, a través de Cachemira, Himachal Pradesh y Uttarakhand, hasta el centro-oeste de Nepal. Ocupa laderas herbosas, empinadas y rocosas, con matorral, árboles achaparrados y pequeños riscos, normalmente entre unos 1.200 y 3.050 m (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002). Es un ave de hábitats sucesionales, es decir, de pastizales y matorrales que se mantienen abiertos con el pastoreo, el corte de hierba y el fuego, y por eso vive junto a los pueblos y depende, paradójicamente, de la actividad humana que también la amenaza (Fuller y Garson, 2000; WII, 2007). Sus poblaciones son pequeñas, aisladas y, en la mayoría de los lugares estudiados, escasas: muchas subpoblaciones se estiman en menos de diez aves (Fuller y Garson, 2000).

La UICN la clasifica como vulnerable y figura en el Apéndice I de CITES. Las estimas de población mundial proceden de métodos distintos y difieren: de 2.000 a 2.700 individuos maduros según una de ellas y de 2.700 a 4.000 según otra, en un área de unos 149.000 km², y los recuentos locales de Pakistán y Nepal muestran tendencias opuestas, de aumento y de descenso (Abbasi et al., 2024; Awan et al., 2014; Basnet et al., 2020; BOW, 2020; Tiwari et al., 2022). Su historia en cautividad también es irregular: llegó viva a Europa en 1857, se crió pronto, desapareció de las colecciones durante la Primera Guerra Mundial y volvió en 1933; hoy se cría con facilidad, aunque, según Delacour, no ha sido muy popular por su plumaje poco vistoso, y ha sido objeto de varios proyectos de reintroducción en Pakistán y en la India (Delacour, 1977; Garson, 2008; Gerrits, 1974; IndiaSpend, 2023).

  • 90–118cm
    longitud total del macho
  • 26días
    de incubación en cautividad, solo la hembra
  • 1.200–3.050m
    de altitud habitual
  • Estado de conservación · UICN
    VUVulnerable

Ficha técnica

Nombre científico
Catreus wallichii (Hardwicke, 1827) · escrito wallichi por Delacour, Johnsgard, Howman, Gerrits, Roles, Fuller y los libros del autor (Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Howman, 1993; Johnsgard, 1986)
Clasificación
Orden Galliformes · familia Phasianidae · género Catreus Cabanis, 1851, monotípico (Beebe, 1922 (vol. III); Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Subespecies
Ninguna: especie monotípica (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)
Nombres comunes
ES faisán Wallich, faisán chir · EN cheer pheasant, chir pheasant, Wallich’s pheasant · FR faisan de Wallich · DE Wallich-Fasan · nombres locales: chir, cher, kahir, chihir, chaman, tana y otros (Beebe, 1922 (vol. III); Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
Longitud total
♂ 90–118 cm · ♀ 61–76 cm (Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Peso
♂ 1,4–1,7 kg · ♀ 1,2–1,3 kg en la guía original; 1.475–1.700 g y 900–1.360 g en Madge y McGowan (Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)
Hábitat
Laderas empinadas y herbosas con matorral, árboles achaparrados y riscos; hábitats sucesionales, de 1.200 a 3.050 m (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002)
Distribución
Himalaya occidental: noreste de Pakistán, Jammu y Cachemira, Himachal Pradesh, Uttarakhand y centro-oeste de Nepal (Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002; WII, 2007)
Puesta
9–10 huevos en la guía original; 9–14 en las demás fuentes; incubación de 26 días en cautividad (25 en la guía original), solo la hembra (Delacour, 1977; Hernández García, 2013; Hernández García, 2014; Madge y McGowan, 2002)
Madurez
Plumaje adulto y madurez sexual al primer año (Delacour, 1977; Hernández García, 2014; Howman, 1993)
Estado de conservación
Vulnerable (VU) · CITES, Apéndice I (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000; WII, 2007)
Anilla
12 en la tabla de diámetros del libro del autor, que no expresa la unidad (Hernández García, 2014)
Conservación ex situ
Sin programa EEP ni ESB: «seguimiento de población» en el reparto de la EAZA citado por el libro del autor; más de 300 aves en cautividad en 2000 (Fuller y Garson, 2000; Hernández García, 2014)

Sistemática y nomenclatura

El único miembro de su género, con un nombre dedicado a un botánico de Calcuta.

El género Catreus reúne una sola especie, el faisán Wallich, aislado entre los faisanes del Himalaya.

Beebe lo separó de los demás faisanes por varios rasgos a la vez: el emplumado firme de la rabadilla, el parecido entre los sexos, la presencia de cresta, su porte al correr a toda velocidad, su voz y el color del huevo (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour insiste en que «está solo» y que, por su cresta, su pico, sus patas cortas, su voz, su mansedumbre natural, sus huevos y el plumón de los pollos, se aleja de los faisanes de cola larga y de los comunes, a los que se parece solo en la forma general y en el plumaje (Delacour, 1977).

Posición taxonómica

RangoTaxón
ClaseAves
OrdenGalliformes
FamiliaPhasianidae
SubfamiliaPhasianinae
GéneroCatreus Cabanis, 1851
EspecieCatreus wallichii (Hardwicke, 1827)
SubespeciesNinguna

Clasificación tradicional que sigue esta guía; la ubicación del género dentro de la familia varía según los autores (Beebe, 1922 (vol. III); Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002).

Origen del nombre

El nombre del género procede del griego katreus, que Jobling define como un ave mencionada por Eliano, probablemente mítica y no identificada con exactitud, aunque algunos autores posteriores la han asociado con el faisán (Jobling, 2010). Beebe da el mismo término como «ave semejante a un pavo real» y lo atribuye a Estrabón (Beebe, 1922 (vol. III)); las dos fuentes difieren, pues, en el autor clásico, y ambas coinciden en que se trataba de un ave del mundo antiguo, no de este faisán. Reichenbach había propuesto en 1852 el nombre Lophophasianus, del griego lophos («cresta») y phasianos («faisán»), hoy sinónimo del anterior (Beebe, 1922 (vol. III); Jobling, 2010).

El epíteto wallichii conmemora a Nathaniel Wallich (nacido Nathan ben Wulff, 1786–1854), cirujano y botánico danés que fue superintendente del Museo Oriental de la Sociedad Asiática en 1814 y de los Jardines Botánicos de la Compañía de las Indias Orientales, en Calcuta, de 1817 a 1846, y que recolectó en la India, Nepal, Birmania y Singapur (Jobling, 2010). Beebe lo describe también como botánico danés y superintendente de los jardines de Calcuta (Beebe, 1922 (vol. III)). El autor de la especie, Hardwicke, es el mayor general Thomas Hardwicke (1756–1835), del ejército británico en la India, colector y naturalista (Beebe, 1922 (vol. III); Jobling, 2010).

El nombre inglés, cheer, es la transcripción del nombre local del ave en las colinas de Kumaon y Garhwal («cher» o «chir»), que Beebe dice derivado del sonido de las notas sueltas del reclamo, que los pueblos de la montaña pronuncian «chér» (Beebe, 1922 (vol. III)). También se le llama chir pheasant y Wallich’s pheasant; Beebe añade «golden pheasant» entre los nombres ingleses, una denominación que hoy se reserva a Chrysolophus pictus (Beebe, 1922 (vol. III); Madge y McGowan, 2002).

Nombres locales

RegiónNombresFuente
NepalKahir, chihirBeebe, Johnsgard (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986)
Kumaon y GarhwalCher o chir; tshi-er (Johnsgard); chihir (WII)Beebe, Johnsgard, WII (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986; WII, 2007)
Colinas al norte de MussoorieBunchil, herrilBeebe, WII (Beebe, 1922 (vol. III); WII, 2007)
ChambaChummun, chaman (macho: chaman; hembra: chamani)Beebe, WII (Beebe, 1922 (vol. III); WII, 2007)
Shimla y PandrabisTana (que en el habla local significa «sordo»; los pobladores conocen bien su costumbre de ocultarse en la hierba y no echar a volar hasta tenerlo muy cerca)WII (WII, 2007)
Distrito de KinnaurCheera, cherus, chagan, churaWII (WII, 2007)
CachemiraReear, reharWII (WII, 2007)

La grafía de los nombres locales varía de unos autores a otros.

Historia nomenclatural

Beebe reúne una larga sinonimia, de la que se extrae la secuencia principal (Beebe, 1922 (vol. III)):

  1. Hardwicke describe la especie como Phasianus wallichii en las Transactions de la Sociedad Linneana de Londres (vol. 15, p. 166); la localidad tipo son las colinas de Almora (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  2. Lesson la cita como Lophophorus wallichii (Beebe, 1922 (vol. III)).
  3. Vigors propone Phasianus stacei, un sinónimo posterior (Beebe, 1922 (vol. III)).
  4. Cabanis crea el género Catreus, con Phasianus wallichii como especie tipo por monotipia (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977).
  5. Reichenbach propone Lophophasianus para la misma especie (Beebe, 1922 (vol. III); Jobling, 2010).
NombreAutor y fecha
Phasianus wallichiiHardwicke, 1827
Lophophorus wallichiiLesson, 1828
Phasianus staceiVigors, 1831
Catreus wallichiiCabanis, 1851 (género); en la sinonimia de Beebe aparece atribuido también a Gould, 1832
Lophophasianus wallichiiReichenbach, 1852

Selección de la sinonimia que recoge Beebe (Beebe, 1922 (vol. III)).

El género y sus parientes

El género se caracteriza por una cresta occipital estrecha, larga y pilosa, más corta en la hembra; una cola de 18 plumas, fuertemente barrada, larga, plana y muy escalonada, cuyo par central es unas cinco veces más largo que el par exterior; espolones cortos y robustos en el macho y simples nudos romos en la hembra; y una piel facial desnuda y roja (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Beebe y Delacour dan la primera remera más corta que la décima y la quinta como la más larga; Johnsgard señala la sexta como la más larga (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). La muda de la cola es centrípeta, como la de los faisanes de cola larga y la de los comunes (Johnsgard, 1986).

Los autores no se ponen de acuerdo en el pariente más próximo. Beebe lo veía como un grupo intermedio, que combina la cola larga y estrecha de los faisanes verdaderos con la cresta y la piel facial desnuda de algunos kalij (Beebe, 1922 (vol. III)); en su clasificación por la muda de la cola lo sitúa junto a los koklass, los faisanes comunes, los de cola larga y los dorados (Beebe, 1926). Las demás opiniones se resumen en la tabla.

AutorOpinión sobre su parentesco
Beebe (1922)Aislado, pero con rasgos intermedios entre los faisanes de cola larga y algunos kalij (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)Aislado; recuerda a los orejudos (Crossoptilon) y, más lejos, a los Lophura. Cita a Ghigi, para quien, por su constitución, está más cerca de los kalij que de los de cola larga y los comunes (Delacour, 1977)
Gerrits (1974)Sin relación con los faisanes de cola larga ni con los comunes; algunos caracteres comunes con los orejudos y, forzando la imaginación, con los Lophura; merece un género propio (Gerrits, 1974)
Madge y McGowan (2002)Género creado para esta especie; por su comportamiento y su cresta pilosa, afinidad con los orejudos más que con los de cola larga (Madge y McGowan, 2002)
Johnsgard (1986)Bastante aislado; semejanzas con Syrmaticus, Phasianus, Lophura y Crossoptilon; en voz y posturas, parecido a los orejudos, pero en lo demás más cerca de Syrmaticus; sin opinión firme (Johnsgard, 1986)

Cada autor elige un rasgo distinto como guía; ninguno propone una clasificación molecular, que no figura en las fuentes revisadas.

Sin subespecies

Todos los autores consultados tratan la especie como monotípica: Johnsgard señala que no se reconocen subespecies y Madge y McGowan dan la variación geográfica como inexistente (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). La guía original la presenta igual, y se desarrolla en el capítulo de variación.

Historia

De las colinas de Almora a las pajareras de Europa y a los proyectos de reintroducción.

La especie se dio a conocer a la ciencia en 1827 y llegó viva a Europa en 1857.

Un descubrimiento tardío y un conocimiento escaso

Hardwicke dio a conocer la especie en 1827 en las Transactions de la Sociedad Linneana de Londres, cinco años después de describir al faisán sanguíneo (Beebe, 1922 (vol. III)). Añadió unas pocas observaciones que, según Beebe, resumen todo lo que se supo del ave durante muchos años: procedía de las colinas de Almora, en el límite nororiental del Indostán; era del tamaño del impeyano; se mostraba muy atrevida y peleaba con vigor ante la menor irritación, erizando las plumas y emitiendo una especie de parloteo; soportaba bien el clima de Bengala y, con poco cuidado, podría llevarse viva a Inglaterra (Beebe, 1922 (vol. III)). El propio Hardwicke la colocó en el género Phasianus, que englobaba entonces a casi todos los faisanes, y así se mantuvo en la literatura hasta que se reconoció que merecía un género propio (Beebe, 1922 (vol. III)).

Los relatos de campo del siglo XIX proceden sobre todo de cazadores y naturalistas como Hume y Wilson, cuyas descripciones recoge Beebe y que se leen todavía hoy como la base de la historia natural de la especie: su reparto irregular, su preferencia por los riscos escalonados que llaman «dangs», sus bandadas, su reclamo y la dificultad de levantarla sin perro (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe la observó en persona en Garhwal solo durante unas pocas semanas, lo que le permitió describir su comportamiento ante el hombre y su vuelo, pero no la época de cortejo (Beebe, 1922 (vol. III)).

La llegada a Europa y los altibajos en cautividad

  1. Llega a Europa. El primer testimonio es el de D. W. Mitchell (1858), que registra la llegada al zoo de Londres de varios cheer junto con monales y kalij de cresta blanca, de dorso negro y de Horsfield (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
  2. Todos crían en abril; el zoo de Londres obtiene hasta 111 pollos de esas cinco especies, y entre ellos los primeros pollos de cheer criados en Europa (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
  3. Se observa que cría con mucha menos facilidad que los kalij (Gennaeus) y que no promete reproducirse con regularidad para repoblar cotos de caza (Beebe, 1922 (vol. III)).
  4. Se envían de la India a Europa grandes partidas; en 1876 llega una de faisanes con más de veinte cheer, muy por encima del número de las demás especies (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
  5. Empiezan a escasear, aunque aún se consiguen (Delacour, 1977).
  6. Desaparecen por completo de las pajareras europeas durante la guerra (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).
  7. Reaparecen cuando llegan a Europa unas pocas parejas de Calcuta y Bombay; en los años siguientes se exportan otras, que alcanzan también América (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).

Beebe, en 1922, resume la historia anterior con una cifra que impresiona: de diecisiete cheer de los que el zoo de Londres llevaba registro, la vida media en cautividad fue de poco más de dos años y medio, y un ejemplar excepcional vivió seis años y siete meses (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard cita a Mitchell (1911) para otros faisanes, pero no da cifras para esta especie (Johnsgard, 1986).

Los que probaron a soltarla en el siglo XIX en Inglaterra, Francia y Alemania, como ave de caza, obtuvieron siempre el mismo resultado según Beebe y Delacour: a diferencia de otros faisanes, que buscan el abrigo del bosque, el cheer se aleja enseguida en busca de pastizal abierto y, al carecer de instinto de retorno, se pierde y desaparece (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Las esperanzas de convertirlo en una pieza de caza como el faisán común quedaron así frustradas, aunque haya criado muchas veces en cautividad (Beebe, 1922 (vol. III)).

Hoy es un ave establecida en las pajareras de Europa y de América, y la mayoría de las fuentes modernas lo describen como fácil de mantener (Gerrits, 1974; Howman, 1993; Johnsgard, 1986). Roles señalaba en 1976 que el cheer y otras cuatro especies amenazadas se mantenían en cautividad en cifras máximas, hasta el punto de que muchos criadores no incubaban parte de los huevos porque la demanda era muy escasa, algo que consideraba una pobre muestra del apoyo a los intentos de reintroducción (Roles, 1976). Johnsgard atribuye el crecimiento de las existencias desde 1933 en buena medida a la labor del Pheasant Trust y de la World Pheasant Association (Johnsgard, 1986).

Del siglo XX al XXI: de pieza de caza a especie protegida

A lo largo del siglo XX el cheer pasó de ave de caza, abatida por deporte, a especie amenazada y legalmente protegida. Beebe cuenta que en los bosques reservados de la India existía una veda del 1 de marzo al 15 de septiembre, pero que en otros lugares se cazaba en cualquier época, porque se le tenía por excelente plato y su costumbre de ocultarse y escapar de pronto a gran velocidad lo convertía en un reto para el cazador (Beebe, 1922 (vol. III)). La caza deportiva de principios del siglo XX figura entre las causas de su declive (Fuller y Garson, 2000). Los proyectos de reintroducción de las décadas de 1970 y 1980 y el programa de cría de Himachal Pradesh, iniciado en 2008, se describen en el capítulo de conservación (Garson, 2008; IndiaSpend, 2023; Johnsgard, 1986).

Morfología y plumajes

Un faisán sobrio, de cresta larga y cola barrada, del polluelo al adulto.

Es un faisán de colores poco llamativos, con ambos sexos de aspecto parecido.

♂ El macho presenta un plumaje veteado de marrón, con tonos ante, grises y negros mezclados por todo el cuerpo. Posee además una larga cresta formada por numerosas plumas finas. La cara es roja, con ojos negros y una mirada elegante; el pico es robusto, al igual que las patas, que son de color gris. La cola es bastante larga y está rayada.

♀ La hembra tiene la misma constitución que el macho, pero su plumaje es de color marrón claro moteado de negro y blanco. Además, la cara no es tan roja y la cresta es más pequeña.

Faisán Wallich
Macho de Faisán Wallich (Catreus wallichii) en un aviario en España© Dalmiro Coello
Faisán Wallich
Macho de faisán Wallich (Catreus wallichii) en Zoo-Koki (España)© Iñaki Hdez.
Faisán Wallich
Hembra de Faisán Wallich (Catreus wallichii) en un aviario en España© Dalmiro Coello
Faisán Wallich
Hembra de Faisán Wallich (Catreus wallichii) en un aviario en Inglaterra© Grace Willmott

Cómo reconocerlo

Birds of the World lo describe como un faisán de colores poco llamativos pero inconfundible por la cresta de plumas largas y sedosas de la parte posterior de la corona y por la cola muy larga, puntiaguda y escalonada. Las marcas negras de las coberteras de las alas y de las partes inferiores son muy variables, y el macho resulta en conjunto de tonos grisáceos pálidos (BOW, 2020). Madge y McGowan añaden que, dentro de su área, es el único faisán de cola larga y barrada del Himalaya occidental, por lo que apenas se confunde con otro; solo las hembras del koklass y del kalij pueden despistar un momento (Madge y McGowan, 2002). En vuelo, la cola barrada y el barrado claro de las alas son rasgos muy distintivos (BOW, 2020), y la cola se abre en abanico al girar, en un destello de dibujo y de color (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard añade que, en mano, ningún otro faisán de cola larga es tan uniformemente pardo ante en el cuerpo y en la cola (Johnsgard, 1986).

El sexo se reconoce por el tamaño y por los espolones. La hembra es notablemente más pequeña, más parda por encima y de cola más corta; carece de espolones (tiene en su lugar protuberancias bajas y romas), mientras que el macho porta uno (Beebe, 1922 (vol. III); BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002). Gerrits subraya que el macho y la hembra se parecen mucho y que la hembra es la menor de los dos (Gerrits, 1974).

El macho adulto

Beebe describe con detalle el plumaje del macho. La frente es pardo oscuro, con un ancho margen gris; la corona lleva una cresta estrecha y alargada, que nace en el occipucio, de un pardo oscuro con las puntas de las plumas más grises. Bajo el párpado inferior hay una densa franja de plumas blancas rodeada de un borde negro; la nuca es azul pizarra y la parte posterior del cuello, gris blanquecina con una barra oscura transversal (Beebe, 1922 (vol. III)). En el cuello inferior y en el manto las barras aumentan a tres o cuatro, y la más próxima a la punta toma un brillo verde metálico; el borde terminal es blanco sobre un fondo ante pálido. Este es el patrón básico de todo el plumaje del cuerpo (Beebe, 1922 (vol. III)). Desde la mitad de la espalda hasta la rabadilla las plumas son de un rufo dorado vivo, con una banda subterminal verde, y su borde deshilachado brilla en dorado rufo (Beebe, 1922 (vol. III)). En las coberteras de las alas la segunda barra negra se transforma en dos marcas en forma de L, y las secundarias internas tienen fondo moteado de gris y ante con cuatro o cinco barras de ante pálido bordeadas de negro (Beebe, 1922 (vol. III)).

Las timoneras centrales son largas y afiladas, de fondo ante pálido, con unas ocho anchas barras de pardo oscuro densamente moteadas de gris; en las laterales el fondo es un ante más cálido y el moteado gris se sustituye por un castaño oscuro macizo, tan extendido en la barba interna que el negro queda reducido a un borde (Beebe, 1922 (vol. III)). Garganta, mentón y pecho son gris blanquecinos; el pecho y los lados, casi blancos; el centro del bajo pecho y el vientre pasan del ante pálido a un pardo negruzco, y los flancos y las subcaudales son de un rufo vivo, de modo que el rufo del dorso y la rabadilla continúa alrededor de la parte posterior del cuerpo (Beebe, 1922 (vol. III)).

La hembra adulta

La hembra se parece al macho, pero la frente y una ancha franja alrededor de la piel facial son blanquecinas, con finas rayas pardas en los raquis; la corona y la cresta corta son pardo negruzcas con estrechos bordes ante; el mentón y la garganta son blancos puros (Beebe, 1922 (vol. III)). El pecho, los lados y la nuca son blanco cremoso, con una gran raya central en cada pluma; en el manto el fondo pasa a castaño cálido, y es muy característico de todo el plumaje superior el raquis blanco brillante, que de la parte posterior del manto hacia atrás se convierte en una raya y divide la marca negra subterminal en dos ocelos casi simétricos (Beebe, 1922 (vol. III)). La espalda y la rabadilla varían mucho, de un pardo oscuro moteado a un gris frío y nublado con una raya central negra (Beebe, 1922 (vol. III)). La cola es en conjunto de un pardo rojizo, con bandas anchas moteadas, mientras que en el macho el fondo es más bien blanco ante (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). La parte inferior se divide en zonas muy marcadas: la garganta blanca da paso de repente al pardo negruzco del pecho, con un ancho borde gris blanquecino, y desde el bajo pecho todo el resto es de un rufo rico con ancho margen ante pálido (Beebe, 1922 (vol. III)). Birds of the World resume que la hembra es más parda por encima y de cola más corta (BOW, 2020); la piel que rodea el ojo es más apagada y menos extensa que en el macho (BOW, 2020), y Baker, citado por Johnsgard, la da como rojo ladrillo (Johnsgard, 1986).

Faisán Wallich
Faisán Wallich (Catreus wallichii) © Dalmiro Coello
Faisán Wallich
Detalle de la cola de un macho de Faisán Wallich con 6 meses (Catreus wallichii) © Luís ávila

Partes blandas

ParteBeebe (1922)Delacour (1977)Baker, en Johnsgard (1986)Madge y McGowan (2002)
PicoMandíbulas de color cuerno amarillento pálido (macho); cuerno pardusco pálido, a veces amarillento (hembra)Cuerno amarillentoPardo amarillento pálido; raramente pardusco pálido o azuladoFuerte, de pardo amarillento pálido a cuerno azulado pálido
IrisRojizo en unos individuos, pardo amarillento en otros (macho); pardo rojizo (hembra)Rojizo a pardo amarillentoAvellana dorado a pardo anaranjadoPardo dorado
PatasColor plomo pálido, con un tinte carnoso en la parte posteriorGrisesPlomizas o pardo grisáceas, a veces pardo carne; dedos más pálidosRelativamente cortas, de pardo grisáceo a pardo carne
Piel facialEscarlata en la época de cría; más pálida y rosada el resto del año (macho); cada vez más carmesí al acercarse la cría (hembra)CarmesíCarmesí o carmesí escarlata (macho); rojo ladrillo (hembra)Rojo carmesí; más apagada en la hembra

(Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)

Espolones

Los espolones del macho son fuertes y rectos y miden unos 13 mm de longitud, según Beebe (Beebe, 1922 (vol. III)); Delacour los llama cortos y robustos y recuerda que en la hembra están representados por nudos romos (Delacour, 1977). Birds of the World da al macho un solo espolón y a la hembra, ninguno (BOW, 2020).

Del huevo al adulto

El polluelo recién nacido muestra zonas de color muy marcadas que separan la cabeza del cuerpo. El centro de la corona, que se ensancha hacia atrás y termina en la nuca, es de un chocolate o caoba oscuro; desde la esquina posterior del ojo baja oblicuamente una línea negra, fina y neta, hasta las cobertoras auriculares, donde se ensancha, y luego, otra vez estrecha, continúa por el lado del cuello. El resto de la cabeza por arriba es de un ante cremoso rico, que palidece en la cara inferior; en el cuello inferior, el plumón del cuerpo pasa bruscamente a un gris moteado, con chocolate oscuro en las manchas de los hombros, en la mitad anterior del ala y en todo el centro de la espalda, cruzado por dos líneas pálidas laterales (Beebe, 1922 (vol. III)). Garganta y mentón son blanco cremoso y el resto de las partes inferiores, de un blanco grisáceo. Este plumón, según Delacour, no se parece al de ningún otro faisán y recuerda más al de ciertas perdices (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Beebe lo midió: 100 mm de longitud total, 6 mm de pico, 30 de ala y 21 de tarso (Beebe, 1922 (vol. III)).

El juvenil tiene lores, ancha ceja y gran mancha subocular, mentón, garganta y lados del cuello blancos puros; corona pardo oscura con borde ante en el occipucio, con plumas normales, sin asomo todavía de cresta; manto, escapulares, dorso superior y terciarias rufos o ante grisáceos, con un raquis blanco muy ancho y afilado, bordeado de negro en su mitad distal; las partes inferiores son de un ante arenoso, con una raya central blanca ancha, que desaparece en el bajo pecho y el vientre, donde predomina el blanco puro (Beebe, 1922 (vol. III)). Las medidas que da Beebe son 11 mm de pico, 131 de ala y 48 de tarso (Beebe, 1922 (vol. III)). Birds of the World lo resume como un juvenil parecido a la hembra, pero más apagado, menos marcado y sin cresta (BOW, 2020); Delacour y Johnsgard dicen lo mismo del inmaduro (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986).

Tras la muda del plumaje juvenil, los machos de primer año se parecen en conjunto a los adultos, pero son bastante más pequeños y difieren en varios caracteres: tienen mucho menos castaño en la cola, menos negro visible en la parte inferior y mucho más ante amarillento, en lo que recuerdan a la hembra, y el verde metálico de las partes superiores es mucho menor, a menudo limitado al centro del manto. Beebe encontró en todos los machos de esa edad una mancha terminal central de rufo dorado brillante en las plumas del dorso, desde la nuca hasta las coberteras alares largas; los espolones son cortos pero afilados (Beebe, 1922 (vol. III)). Sus medidas: 25 mm de pico, 238 de ala, 385 de cola y 66 de tarso (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour, Gerrits y Howman coinciden en que el plumaje adulto, algo más apagado, se alcanza en el primer año, y que las aves crían ya la primavera siguiente a su nacimiento (Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Howman, 1993).

Medidas y peso

Los datos de la guía original, contrastados con la literatura.

El macho del faisán Wallich mide entre 90 y 118 cm de longitud, de los cuales 45 a 50 cm corresponden a la cola, y pesa entre 1,4 y 1,7 kg; sus alas miden de 23 a 27 cm. La hembra es más pequeña: de 61 a 76 cm de longitud, con una cola de 22 a 24 cm, alas de 22 a 24 cm y un peso de 1,2 a 1,3 kg. En ambos sexos el tarso mide 7 cm.

Macho ♂Hembra ♀
Longitud
♂90–118 cm.
♀61–76 cm.
Alas
♂23–27 cm.
♀22–24 cm.
Cola
♂45–50 cm.
♀22–24 cm.
Tarso
♂7 cm.
♀7 cm.
Peso
♂1,4–1,7 kg.
♀1,2–1,3 kg.
Tamaño frente al resto de la colecciónlongitud total del macho · 51 especies
Faisán Wallich · 118 cm
050100150200 cm

Longitud total y peso según las fuentes

La guía original da, como se ve arriba, una longitud de 90 a 118 cm para el macho y de 61 a 76 cm para la hembra, con pesos de 1,4–1,7 kg y 1,2–1,3 kg (Hernández García, 2013). Las demás fuentes las confirman en la longitud y difieren en la cola y en los pesos, como muestran las tablas. En ellas, las medidas de los autores clásicos se dan en milímetros, tal como las publican sus autores.

Guía originalMadge y McGowan / BOWJohnsgardBeebeDelacourGerrits
Longitud ♂90–118 cm90–118 cm38–40 pulgadas (en el campo)960 mm950–1.000 mm950–1.000 mm
Longitud ♀61–76 cm61–76 cm—660 mm——
Peso ♂1,4–1,7 kg1.475–1.700 g (BOW: 1.250–1.800 g)1.475–1.700 g (Ali y Ripley); 2 libras y 10 onzas a 3 libras y 7 onzas, a veces 4 libras (Baker)2 libras y 10 onzas a casi 4 libras——
Peso ♀1,2–1,3 kg900–1.360 g1.250–1.360 g (Ali y Ripley); 900–1.250 g (Baker)2 libras a 2 libras y 10 onzas——
Huevo (longitud × anchura)——53,4 × 49,3 mm55 × 39 mm54 × 39 mm—
Peso del huevo70 g—71,6 g (estimado)———

(Beebe, 1922 (vol. III); BOW, 2020; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002)

Medidas detalladas del macho

Medida ♂Guía originalBeebeDelacourGerritsMadge y McGowan
Ala23–27 cm259 mm235–270 mm235–270 mm235–270 mm
Cola45–50 cm560 mm450–580 mm450–480 mm450–580 mm (BOW: 45–58 cm)
Tarso7 cm73 mm74–78 mm74–78 mm74–78 mm
Culmen (desde la narina en Beebe)—26 mm25–29 mm25–29 mm—
Envergadura—760 mm———
Dedo medio con uña—69 mm———

(Beebe, 1922 (vol. III); BOW, 2020; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)

Medidas detalladas de la hembra

Medida ♀Guía originalBeebeDelacourGerritsMadge y McGowan
Ala22–24 cm230 mm225–245 mm225–245 mm225–245 mm
Cola22–24 cm383 mm320–470 mm320–470 mm320–470 mm (BOW: 32–47 cm)
Tarso7 cm63 mm60–63 mm60–63 mm60–63 mm
Culmen (desde la narina en Beebe)—24 mm24–27 mm24–27 mm—
Envergadura—680 mm———
Dedo medio con uña—61 mm———

(Beebe, 1922 (vol. III); BOW, 2020; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Hernández García, 2013; Madge y McGowan, 2002)

Medidas del huevo y del polluelo

El huevo mide por término medio 54 × 39 mm según Delacour y 55 × 39 mm según Beebe, quien lo compara con el del impeyano, de 65 × 45 mm (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Johnsgard da 53,4 × 49,3 mm y un peso fresco estimado de 71,6 g, frente a los 70 g de la guía original (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986). La anchura que da Johnsgard es mucho mayor que la de Delacour y Beebe y no coincide con ellos; no se ha podido contrastar con la fuente que cita. El polluelo recién nacido mide, según Beebe, unos 100 mm, y el juvenil tiene un ala de 131 mm (Beebe, 1922 (vol. III)).

Distribución y hábitat

Laderas herbosas y riscos del Himalaya occidental, desde el noroeste de Pakistán hasta el centro de Nepal.

El faisán Wallich habita en los montes del Himalaya, entre los 1.200 y los 3.000 m de altitud. La especie se encuentra amenazada porque durante el siglo XX se empleó como ave de caza; todavía hoy, en determinadas zonas, se la caza para alimentación y se recogen sus huevos para el consumo local.

Mapa de distribución de Faisán Wallich
Mapa de distribución. Pulsa para ampliar.

Su área es una de las más reducidas entre los faisanes: una franja estrecha del Himalaya occidental y central, desde el noroeste de Pakistán hasta el centro-oeste de Nepal (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002). Beebe subrayaba cuán delimitada es la zona que ocupa una sola especie aislada de ave grande y no migratoria, y que no se trata de una isla, sino del corazón de una gran región montañosa, buena parte de la cual parecería ofrecer un hábitat adecuado (Beebe, 1922 (vol. III)). Birds of the World precisa que las referencias antiguas que lo situaban en el este de Afganistán o en Sikkim se consideran erróneas, algo que Madge y McGowan también afirman (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002).

Faisán Wallich
Faisán Wallich (Catreus wallichii) en un aviario© Scott Vowers
Faisán Wallich
Faisán Wallich (Catreus wallichii) en Pakistán© Raja Majid Saddique Rathore
Faisán Wallich
Faisán Wallich (Catreus wallichii) en Pakistán© Raja Majid Saddique Rathore

Los límites del área según las fuentes

FuenteLímites que daObservaciones
Beebe (1922)Chamba, Kumaon, Garhwal y Nepal occidental; en Nepal llega más al este de lo que creía Hume, con registros hasta el río GandakNo conoce registros en Cachemira, lejos hacia el noroeste; da por muy local la especie (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)Del distrito de Hazara y Durung Galli, en la frontera del noroeste, a los estados de Simla, Tehri Garhwal y NepalEl límite oriental «sigue siendo dudoso»; Stuart Baker pensaba que podía llegar a Sikkim (Delacour, 1977)
Johnsgard (1986)De Durung Galli y el distrito de Hazara a los estados de Simla, Tehri Garhwal y NepalEscribe «Hazara de Afganistán», donde Delacour da la Frontera del Noroeste (hoy Khyber Pakhtunkhwa, en Pakistán) (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986)
Madge y McGowan (2002)De Pakistán noroccidental, por los Himalayas, hasta el centro-oeste de NepalRefugio probable en Himachal Pradesh; la presencia en el este de Afganistán y en Sikkim es errónea (Madge y McGowan, 2002)
Fuller y Garson (2000)Norte de Pakistán, Cachemira, Himachal Pradesh, Uttar Pradesh (hoy en parte Uttarakhand) y centro de NepalEn Pakistán, quizá solo en el valle del Jhelum (Fuller y Garson, 2000)
Guía originalMontes del Himalaya, entre 1.200 y 3.000 mMisma altitud que el libro del autor (Hernández García, 2013)

Los nombres de los estados y distritos se han conservado tal como los dan las fuentes.

País por país

Pakistán

Hasta 1976 vivió en el Parque Nacional de las Colinas Margalla, cerca de Islamabad, donde las últimas aves silvestres fueron cazadas (Fuller y Garson, 2000; Garson, 2008). Johnsgard (1986) lo da por exterminado en Pakistán y Madge y McGowan (2002) lo consideran probablemente extinto, con algunos informes ocasionales de la provincia de la Frontera del Noroeste y de Cachemira Azad (Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Fuller y Garson (2000) sitúan sus últimos restos en el valle del Jhelum (Fuller y Garson, 2000).

En el valle del Jhelum, en Cachemira Azad, se hicieron recuentos de canto al amanecer en 17 puntos, 11 de los cuales ya se habían usado en 2002–2003: en 2011 se registraron 113 aves, con una densidad media de 11,8 ± 6,47 parejas por km², y los autores extrapolaron al conjunto del valle una población reproductora de unas 2.490 parejas, cifra que, advierten, no tiene en cuenta la superficie realmente ocupada (Awan et al., 2014). Entre 2016 y 2020 otro estudio, con recuentos de canto en cuatro localidades de Azad Jammu y Cachemira (valle del Jhelum, Parque Nacional de Machiara, Haveli y Nar Sher Ali Khan) y 19,23 km² prospectados, estimó 105 parejas reproductoras (210 aves), con un máximo de 6,11 parejas por km² en Qazi Nag; el 58 % de las aves que cantaban estaba entre 2.300 y 2.600 m y el 17 %, entre 1.900 y 2.200 m (Abbasi et al., 2024). Los autores hablan de ampliación del área y de nuevos sitios, que atribuyen en parte a una subestima anterior y en parte a la labor de conservación del departamento de vida silvestre (Abbasi et al., 2024).

India: Jammu y Cachemira

El Wildlife Institute of India lo da como limitado en el estado: confirmado en la zona de Trikuta, en la región de Jammu, y en los santuarios de Limber y Lachipora, en Cachemira, en la cordillera de Kazinag; faltan prospecciones en las laderas meridionales del Pir Panjal, y la especie parece adaptarse a hábitats alterados, por lo que quizá no esté tan amenazada como se pensaba (WII, 2007).

India: Himachal Pradesh

Es el principal baluarte de la especie. Está en las laderas herbosas de las colinas de Shimla y del alto valle del Beas, normalmente entre 1.600 y 2.500 m, sobre todo en laderas empinadas orientadas al sur, con pinos chir (Pinus roxburghii) o matorral (WII, 2007). En Shimla y Pandrabis se le llama «tana», y en Kinnaur, «cheera», «cherus», «chagan» o «chura» (WII, 2007). Gaston y colaboradores estimaron en 1981 más de mil parejas en el estado, y el Wildlife Institute of India espera que haya más de mil (Johnsgard, 1986; WII, 2007). Johnsgard cita buenas poblaciones en el santuario de Chail, en la zona de Budhil Nalla, en la de Kajjiar–Chamba y en el alto Beas (Johnsgard, 1986); el instituto añade las cuencas de Tirthan y Sainj, en el Parque Nacional del Gran Himalaya, y nuevos sitios en el distrito de Kinnaur, que quizá marquen el límite septentrional actual de la especie en el estado (WII, 2007). Los biólogos de campo han descubierto varios sitios nuevos aprovechando la sorprendente respuesta de estas aves a la reproducción amplificada de sus propios reclamos (WII, 2007).

En el distrito de Shimla, un estudio de 2020 identificó seis estaciones de canto con presencia de la especie sobre diez, en 10,5 km² de pastizales cercanos a pueblos (Tiwari et al., 2022). El mismo trabajo recuerda que en Seri se estimaron 30 a 35 individuos en marzo de 1988, que un estudio de 2014 documentó la extinción local en Jaunaji (distrito de Solan) y que Chail albergaba unas 40 parejas en 1980 (Tiwari et al., 2022).

India: Uttarakhand

En Uttarakhand es, en general, rara y se conoce poco: se registra con poca frecuencia en tramos abiertos de hierba y matorral de laderas empinadas, entre 1.500 y 2.500 m, y se cita cerca de Lansdowne (distrito de Pauri Garhwal), en la Reserva de la Biosfera de Nanda Devi, en el santuario de Kedarnath, en el Parque Nacional y Santuario de Govind y en las divisiones forestales de Tehri y Uttarkashi (WII, 2007). Birds of the World da para Uttarakhand un rango de 950 a 2.250 m (BOW, 2020). Johnsgard, en 1986, pensaba que en el entonces estado de Uttar Pradesh debían de vivir varios miles de aves, pero señalaba que su situación se conocía mucho peor (Johnsgard, 1986). Se siguen descubriendo sitios fuera de la red de áreas protegidas, como Pilang (WII, 2007).

Nepal

En Nepal la especie es escasa y está localizada, con pocos registros recientes y en general en descenso (Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002). Está en el oeste y el centro-oeste del país; Lelliott observó aves entre 2.200 y 2.440 m, en bosque abierto con matorral y en riscos herbosos (Johnsgard, 1986). La Reserva de Caza de Dhorpatan, que alberga con diferencia la mayor población conocida, se considera el baluarte de la especie en Nepal y en todo su rango (Basnet et al., 2020), y también figura el Parque Nacional del Lago Rara (Madge y McGowan, 2002). Un estudio de 2013 halló allí menos aves que en 2003 (véase el capítulo de conservación) (Basnet et al., 2020). Birds of the World da para el centro de Nepal un rango de 600 a 3.500 m (BOW, 2020).

Altitud y movimientos estacionales

La altitud que citan las fuentes varía según el país y según la época, y los autores más antiguos la dan en pies, que se convierten aquí aproximadamente.

FuenteRangoNotas
Beebe (1922)4.000–10.000 pies (unos 1.200–3.000 m)En los límites de la zona, solo entre esas altitudes; desciende de enero a marzo, empujado por la nieve (Beebe, 1922 (vol. III))
Hume (en Beebe)De 6.000 a 7.000 pies en octubre; más bajo en invierno y primavera; en verano, hasta al menos 10.000 piesMató una pareja a finales de junio a esa altitud (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)4.000–10.000 pies; cría de 5.000 a 9.000 piesLigera migración descendente en invierno (Delacour, 1977)
Gerrits (1974)4.000–10.000 piesEn invierno migran hacia abajo desde las zonas más altas (Gerrits, 1974)
Baker (en Johnsgard)Media entre 6.000 y 9.000 piesEn tiempo frío hasta 4.000 pies; en verano, a 10.000 pies o más (Johnsgard, 1986)
Howman (1979, 1993, 1996)5.000–9.000 pies (1.500–2.700 m)Pastizales y bosque claro (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996)
Fuller y Garson (2000)1.200–3.250 mValor más frecuente (Fuller y Garson, 2000)
Madge y McGowan (2002)1.200 m en invierno hasta 3.050 mLaderas con ravinas y matorral (Madge y McGowan, 2002)
Birds of the World1.200–3.050 m; centro de Nepal, 600–3.500 m; Uttarakhand, 950–2.250 mProbable migración altitudinal: en tiempo frío hasta unos 1.200 m (600 m localmente); en verano, 3.000–3.500 m (BOW, 2020)
WII (2007)1.500–3.050 m; Himachal Pradesh, 1.600–2.500 m; Uttarakhand, 1.500–2.500 m (WII, 2007)
Tiwari et al. (2022)1.445–3.050 m (Tiwari et al., 2022)
Guía original1.200–3.000 m (Hernández García, 2013)

Las diferencias reflejan los países y las épocas de las observaciones más que desacuerdos reales.

Beebe pensaba que la especie desciende cuando la nieve la expulsa de las alturas, entre enero y marzo; Johnsgard, en cambio, estima que los datos de Gaston y colaboradores no bastan para documentar un desplazamiento estacional, aunque lo considera casi seguro dada la amplitud del rango vertical (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). Las aves se mueven bastante por la colina donde viven, pero no la abandonan del todo, y año tras año suelen encontrarse en los mismos lugares (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986).

Hábitat

Hume y Wilson, cuyas descripciones recoge Beebe, destacan que el cheer es muy local y caprichoso en la elección de sus lugares: en una orilla de un río hay muchos y en la otra, en cincuenta millas cuadradas de terreno de aspecto idóneo, no se encuentra ni uno (Beebe, 1922 (vol. III)). Frecuenta los «dangs», riscos escalonados de cuyas repisas, cubiertas de hierba y arbustos, cuelgan raíces y enredaderas, y los pastos de colinas con encinar disperso, pinar o antiguos pueblos abandonados, aunque no suele encontrarse en laderas totalmente peladas ni en bosque umbrío (Beebe, 1922 (vol. III)). Hume señalaba que en cuanto se cruza una cresta nevada hacia las regiones secas y sin árboles de Lahul, Spiti y Ladakh, se pierde el cheer: es un ave de la zona de lluvias abundantes (Beebe, 1922 (vol. III)).

Los estudios modernos precisan que ocupa un nicho de vegetación bastante particular. Madge y McGowan lo sitúan en pastizales de laderas de media altitud, normalmente cortadas por barrancos y con bolsas de matorral y árboles de 0,5 a 1 m de altura, con encinas, pinos y rododendros como árboles preferidos y afloramientos rocosos; es una especie de los hábitats de sucesión temprana y desaparece si el matorral se vuelve demasiado denso (Madge y McGowan, 2002). Birds of the World añade que, en algunas zonas, aparece también en bosques mixtos de robles, pinos, enebros, abetos y rododendros quemados, talados o de segundo crecimiento, y en afloramientos rocosos (BOW, 2020). Johnsgard lo describe en laderas empinadas cubiertas de hierba con árboles dispersos, sobre todo donde hay riscos, con preferencia por la hierba alta frente a los pastizales muy pastados (Johnsgard, 1986).

Fuller y Garson subrayan lo esencial: ocupa lugares dominados por hierba y matorral que se mantienen así porque el ganado pasta, se cosecha el heno y se queman los rastrojos, sin lo cual se convertirían en pinar y encinar (Fuller y Garson, 2000). Los sitios ocupados combinan arbustos bajos, que se ramonean y se cortan con regularidad, con hierba alta y densa en primavera, y en la India las aves solo usan una parte de los microhábitats disponibles: se concentran donde hay más hierba y matorral bajo, resultado del pastoreo intenso y de la quema anual del matorral (Fuller y Garson, 2000). Esta preferencia por los hábitats sucesionales, creados a menudo por la siega y la quema tradicionales, explica su asociación con los pueblos (Fuller y Garson, 2000; WII, 2007). En las colinas de Margalla, el abandono del manejo que producía hierba permitió que un denso matorral espinoso invadiera las laderas abiertas, lo que las hizo inadecuadas para reintroducirlo (Fuller y Garson, 2000).

El paisaje que vio Beebe

Beebe describe la ladera de Garhwal que recorrió: se deja el campamento en un valle profundo y se sube por un bosque de deodaras y piceas de agujas suaves hasta que, sin transición, se llega a un terreno desnudo y abierto, con riscos que descienden en terrazas dentadas, laderas cubiertas de rododendros achaparrados y un tapiz de plantas diminutas, con nomeolvides, begonias y edelweiss (Beebe, 1922 (vol. III)). En la lámina que acompaña el texto anota que ese es el hogar del cheer (Beebe, 1922 (vol. III)). Al caer la tarde, los riscos rojizos se encendían como cobre al sol bajo, sobre el verde negruzco del bosque (Beebe, 1922 (vol. III)).

Comportamiento y voz

Un ave que se agazapa antes que volar y que se oye mucho al amanecer y al atardecer.

El faisán Wallich vive en grupos pequeños y en parejas, se esconde en la hierba y tiene un reclamo fuerte y áspero.

Vida social

Las fuentes no coinciden del todo sobre su sociabilidad. En la clasificación de Beebe por el comportamiento, los faisanes se dividen en solitarios, de pareja y gregarios, y el cheer figura entre los que se ven por parejas o tríos (Beebe, 1918); Delacour lo agrupa con los tragopanes, los koklass y los faisanes de cola larga y dorados, que se encuentran más a menudo en parejas (Delacour, 1977). Pero Wilson, que cita Beebe, y Delacour describen coveys de 5 o 6 a 10 o 15 aves, y rara vez más de dos o tres bandadas en la misma colina (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977); Johnsgard señala que, mientras la densidad lo permite, se agrupan en bandadas de cinco a quince, salvo durante la cría (Johnsgard, 1986). Beebe, que observó la especie solo unas semanas, vio tres parejas en un radio de una milla y una única bandada, de ocho o diez aves, y recoge que otros observadores dan de cuatro a doce o de seis a veinte aves juntas fuera de la época de cría (Beebe, 1922 (vol. III)). Madge y McGowan lo describen en parejas o en grupos familiares, con partidas de hasta 15 aves registradas antiguamente (Madge y McGowan, 2002), y el Wildlife Institute of India, en grupos de cinco o seis que se alimentan en las laderas abiertas (WII, 2007).

Hay acuerdo en que es monógamo, aunque se desconoce la duración del vínculo en libertad (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002), y en que los grupos de invierno son probablemente familias que se mantienen unidas hasta la siguiente época de cría (Johnsgard, 1986). En plena cría, cuando todas las aves están emparejadas, es difícil contar a los individuos (Johnsgard, 1986).

Territorio

El territorio no se ha estudiado. Lelliott oyó cantar a cuatro individuos diferentes a mediados de mayo, cuando casi todas las aves estarían criando, en una superficie de solo 0,5 km² (50 ha), de lo que Johnsgard deduce territorios de unas 12 ha como máximo, suponiendo que fueran cuatro machos reproductores (Johnsgard, 1986). Como el canto se oye también dentro de las bandadas, Johnsgard concluye que no puede servir solo como señal territorial y que debe tener otras funciones sociales aún por conocer (Johnsgard, 1986). La nota original de esta ficha recoge, en cambio, la idea de que los machos cantan a coro al amanecer y al atardecer para marcar su territorio (Earthlife, 2023).

Un día en la vida

Según Wilson, las aves salen a alimentarse por la mañana y por la tarde y, salvo que el día sea oscuro y nublado, permanecen escondidas en la hierba y los arbustos durante el día (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). Beebe, en cambio, vio que no dejaban de alimentarse del todo a mediodía, quizá porque muchos de los días que pasó allí estuvieron parcial o totalmente nublados (Beebe, 1922 (vol. III)). Madge y McGowan las describen saliendo hacia el amanecer a las tierras de los pueblos y a las laderas herbosas, para alimentarse, y manteniéndose luego cerca de la cobertura, por lo que resultan difíciles de observar aun en terreno relativamente abierto (Madge y McGowan, 2002). Hume, por su parte, buscaba los coveys en las repisas superiores de los riscos hacia las diez de la mañana (Beebe, 1922 (vol. III)).

Cuando luce el sol, Beebe vio a una hembra darse un baño de polvo en un trozo de tierra removida, trabajando de lado y echándose el polvo sobre el cuerpo con un ala, como una gallina de corral, aunque sin dejar de vigilar ni un momento (Beebe, 1922 (vol. III)). Respecto al agua, no vio que los cheer bajaran a beber cada día, como hacen impeyanos y koklass, y supone que quizá su dieta de insectos les aporte la humedad suficiente; Delacour y Gerrits coinciden en que necesitan poca agua de bebida (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Gerrits, 1974).

Esconderse antes que huir

Su estrategia ante el peligro es la inmovilidad. Beebe subraya que tanto los machos como las hembras confían en el camuflaje y se agazapan en vez de correr o volar: casi se puede poner el pie sobre un macho acurrucado entre la hierba rala, y cuando se alarman de verdad es casi imposible hacerlos levantar sin perro; los cazadores cuentan que se les ha derribado con un palo e incluso cogido con la mano (Beebe, 1918). Wilson dice que la especie corre muy deprisa si el terreno es abierto, hasta doscientas o trescientas yardas, antes que alzar el vuelo, y que después de esconderse permanece tan quieta que, aun con los mejores perros, más de la mitad no se vuelve a levantar (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe cuenta cómo, tumbado en su observatorio, confundió con un pequeño felino a un cheer que avanzaba entre los tallos de hierba seca, con las plumas moteadas del color de las briznas, y cómo, al incorporarse él, toda la bandada salió disparada ladera abajo (Beebe, 1922 (vol. III)).

La quema de la hierba por los aldeanos a finales del invierno les obliga a refugiarse en la maleza baja, donde con perro resultan más fáciles de encontrar (Beebe, 1922 (vol. III)). Hume recogió una vez, con ayuda de un perro, un cheer con el ala rota a unas tres millas de donde lo había herido, lo que da idea de la distancia que recorren a pie (Beebe, 1922 (vol. III)).

El vuelo

El vuelo del cheer es pesado y no es potente, según Beebe, pero ofrece un espectáculo: tras dar unos pocos aleteos rápidos se lanza ladera abajo con las alas casi pegadas al cuerpo, y en el último momento las abre de golpe y vira con un fuerte barrido de la cola (Beebe, 1918; Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe llega a decir que, aunque son probablemente los de vuelo más débil de la familia, son quizá los más rápidos, y que ningún otro faisán que haya visto pliega tanto las alas al bajar una pendiente empinada (Beebe, 1918). Su rapidez en la bajada se debe a la gravedad: batiendo las alas hacia arriba, o incluso en llano, solo podrían recorrer distancias muy cortas, y casi nunca remontan voluntariamente la pendiente; tras un vuelo en picado, regresan a pie, a veces por un camino muy indirecto, y dos horas después vuelven por otro lado (Beebe, 1922 (vol. III)). Hume atribuye esa capacidad de caer con las alas cerradas a su enorme cola, que basta para guiarlas, y recuerda que, cuando están a unos cien pies del nivel donde quieren posarse, abren de pronto las alas y la cola y caen en curvas hacia un matorral bajo (Beebe, 1922 (vol. III)).

Cuando el ave se alza, suelta una serie de chillidos entre risas, como las de un ave aterrorizada, y la cola se despliega en un abanico barrado (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). Madge y McGowan lo resumen así: si se la molesta, prefiere agazaparse o correr cuesta arriba, pero puede despegar y «lanzarse como un cohete» ladera abajo, a gran velocidad y durante un buen trecho (Madge y McGowan, 2002).

Dónde duermen

Las fuentes difieren aquí. Beebe y Wilson los vieron dormir en el suelo: Beebe halló a los cheer pasando la noche en laderas empinadas, bajo el abrigo de un césped o de una roca saliente, y no llegó a verlos posarse para dormir en un árbol ni en un arbusto bajo; Wilson dice que, cuando están reunidos, toda la bandada se acurruca en un mismo sitio, aunque a veces duermen en árboles y arbustos (Beebe, 1918; Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour y Gerrits los consideran aves de suelo que rara vez se posan en árboles y suelen dormir en el suelo (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Baker, citado por Johnsgard, cree que en general se posan en árboles achaparrados, matorrales altos o cimas de rocas altas, y Ali y Ripley añaden que suelen dormir en rodales de robledal asociados a barrancos, donde llegan al atardecer con bastante ruido (Johnsgard, 1986). Birds of the World reúne ambas versiones: duermen en afloramientos rocosos altos o en barrancos arbolados, normalmente sobre árboles achaparrados, pero también se ha visto en el suelo (BOW, 2020; Madge y McGowan, 2002). Beebe observó que se posan en un árbol cuando alguno los alarma ligeramente, como un perro, y que lo hacen más a menudo si hay un nido cerca, por la reticencia a alejarse de él (Beebe, 1922 (vol. III)).

La voz

El reclamo del cheer es lo más característico de la especie. Wilson lo describe como una serie fuerte y singular, que puede oírse a una milla o más si nada interrumpe, parecida a las sílabas chir-a-pir, chir-a-pir, chir, chir, chirwa, chirwa, pero con mucha variación; macho y hembra cantan al amanecer y al anochecer, y a veces durante el día si está nublado; suele empezar antes de que haya luz del todo y, en primavera, cuando hay muchas aves, anuncia siempre el nuevo día, como el gallo doméstico (Beebe, 1922 (vol. III)). En época de emparejamiento y con las aves dispersas, el canto puede mantenerse casi media hora, primero desde un lado y luego desde otro, y a veces todas parecen unirse en coro; en otros momentos rara vez dura más de cinco o diez minutos (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour lo transcribe cher-a-per, cher-a-per, cher, cher, cheria, cheria y lo compara con el de los orejudos (Delacour, 1977).

Beebe añade que, cuando las notas se emiten deprisa y se funden, producen una especie de chillido trémulo o quejumbroso, muy penetrante y característico; que las notas sueltas, a veces emitidas despacio o incluso aisladas, son el origen del nombre local, «chér»; y que, cuando las aves se levantan de repente, lanzan un estallido de chillidos entrecortados (Beebe, 1922 (vol. III)). Entre ellas, las aves tranquilas emiten un «waaak» bajo y como adormilado, igual que el de una gallina que busca comida distraída, y otros murmullos cuando cavan a la par; ante la sospecha de peligro, un macho puede subir a un montículo de césped y repetir de veinte a treinta veces un «tuk» agudo, con todo el cuerpo agitado por el esfuerzo (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour da también un cacareo suave y contento y una alarma aguda, «tuk, tuk, tuk» (Delacour, 1977). Cuando se los acerca en cautividad y están belicosos, murmuran con el pico casi cerrado, como los faisanes plateados (Beebe, 1922 (vol. III)).

Wayre, citado por Johnsgard, aporta un detalle sobre el modo de cantar: el macho emite el reclamo con la cabeza apuntando directamente hacia arriba, como un orejudo, empezando por una serie de notas ásperas y rechinantes en rápida sucesión que suben hasta un crescendo de silbidos muy agudos y de dos sílabas; en cautividad, los machos suelen cantar a dúo con orejudos y los cantos se confunden a veces (Johnsgard, 1986). Madge y McGowan lo describen como una serie áspera y rechinante, a menudo acelerada hasta un crescendo de silbidos entrecortados; ambos sexos cantan a coro al amanecer y al anochecer con series de silbidos agudos chewewoo entre notas cortas chut y notas ásperas entrecortadas (Madge y McGowan, 2002; WII, 2007). La guía original lo transcribe con la misma serie de sílabas, que los machos entonan a coro al amanecer y al atardecer (Beebe, 1922 (vol. III); Earthlife, 2023).

Cuándo canta y cómo se aprovecha

La temporada de canto es larga: en Himachal Pradesh, de septiembre a mayo, y el canto de la tarde es tan intenso como el de la mañana, lo que facilita los censos (Johnsgard, 1986). Birds of the World da casi todo el año, salvo de julio a septiembre, justo después de la cría (BOW, 2020). El canto se aprovecha para censar: Young y colaboradores (1987) mostraron en la India que el número de puntos de canto detectados al amanecer a finales de mayo y comienzos de junio permite calcular cuántas hembras reproductoras hay en la zona estudiada (Fuller y Garson, 2000). Los estudios de población de Azad Cachemira, Dhorpatan y Shimla se basan en el mismo método (Abbasi et al., 2024; Basnet et al., 2020; Tiwari et al., 2022). En Shimla, la duración media del canto fue de 1,33 minutos, con un rango de 0,5 a 4 (Tiwari et al., 2022). En Himachal Pradesh se descubrieron varios sitios nuevos con reclamos grabados y amplificados, a los que las aves responden (WII, 2007).

Enemigos y vecinos

Beebe, que pasó muchos días observándolos, nunca vio una tragedia, pero sí que la aparición de una rapaz grande los mandaba a refugiarse de inmediato, y que distinguían con precisión las rapaces peligrosas de las inofensivas; vio también un langur que corría con un cheer muerto en brazos, aunque supone que el ave estaba herida o muerta al encontrarla (Beebe, 1922 (vol. III)). Según B. B. Osmoston, citado por Beebe, sus principales enemigos son la marta india, el gato leopardo, el águila azor de Nepal, el águila azor sin cresta y la corneja de la jungla, esta última solo para los huevos y los pollos (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard cree que los zorros, los chacales y las rapaces grandes, como el águila-azor de Bonelli y el águila-azor calzada, son probablemente las mayores amenazas para los adultos; pocas especies de faisanes compiten directamente con él, y aunque coincide en altitud con el monal del Himalaya y con el koklass, ambos ocupan una cobertura más densa (Johnsgard, 1986). En las pruebas de reintroducción de Pakistán, los pollos soltados fueron presa de zorros, chacales y civetas (Garson, 2008); en Himachal Pradesh se citan el leopardo, el zorro y la marta de garganta amarilla (IndiaSpend, 2023), y los perros asilvestrados o de pastores como depredadores de nidos (Tiwari et al., 2022). Beebe no los vio nunca en contacto estrecho con otros faisanes, aunque había impeyanos, tragopanes y koklass a un cuarto de milla: los koklass se mantienen en el bosque y los impeyanos suben varios miles de pies más arriba (Beebe, 1922 (vol. III)).

Alimentación

Raíces, tubérculos, semillas y bayas que desentierra con el pico.

En cautividad la alimentación no plantea grandes dificultades: basta con un buen pienso para faisanes, que puede complementarse con hojas, forraje o fruta.

Faisán Wallich
Faisán Wallich (Catreus wallichii) en un aviario en Inglaterra© Grace Willmott

En libertad: un excavador de raíces y tubérculos

Todas las fuentes coinciden en lo esencial: el cheer obtiene el alimento sobre todo cavando. Los autores que cita Beebe (Hume y Wilson) dicen que se alimenta sobre todo de raíces, que desentierra, de larvas, insectos, semillas y bayas y, si hay cultivos cerca, de diversos granos; y que no come hierba ni hojas, a diferencia de otros faisanes (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour da lo mismo —raíces, bulbos, larvas, semillas y bayas, y rara vez hierba y hojas—, y recuerda que lo hace con su pico potente, como los monales y los orejudos (Delacour, 1977). Gerrits añade que obtiene el alimento casi exclusivamente cavando con el pico curvo, un hábito que comparte con los monales y los orejudos (Gerrits, 1974). Ali y Ripley, citados por Johnsgard, dan raíces y tubérculos, semillas, bayas, grano cuando lo hay, y diversos insectos y larvas (Johnsgard, 1986). Hume añade que, si cerca hay campos de mijo y de amaranto, en otoño es casi seguro encontrar un covey hacia las diez de la mañana en las repisas superiores de los riscos próximos (Beebe, 1922 (vol. III)).

Beebe, que desmenuzó pocos buches, describe el modo de trabajar: los cheer son esencialmente excavadores del suelo, como los impeyanos, pero macho y hembra suelen verse juntos, trabajando uno junto a otro, salvo cuando ella incuba; tienen lugares de excavación favoritos y, donde abundan las larvas o los tubérculos, cavan un pie o más de profundidad, con el cuerpo casi oculto y la larga cola desplegada contra la tierra, y cada pocos segundos asoman la cabeza y el cuello para mirar a su alrededor (Beebe, 1922 (vol. III); Johnsgard, 1986). En terreno herboso y blando araban el césped a lo largo de varias yardas, pero lo normal son excavaciones aisladas entre los bloques de roca y las repisas (Beebe, 1922 (vol. III)). Un macho abatido en plena excavación contenía once gusanos de alambre (larvas de elatéridos) y media docena de gruesas larvas blancas de escarabajo, recién desenterradas (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe también vio a los machos picotear hormigas y otros insectos de los tallos y arbustos bajos, y en varias ocasiones perseguir y capturar un insecto volador, un saltamontes o una pequeña polilla (Beebe, 1922 (vol. III)).

Birds of the World añade que la especie se ha visto en grupos de hasta 15 aves y que consume raíces, tubérculos, bulbos y semillas enterradas, y posiblemente larvas de insectos y lombrices (BOW, 2020). El Wildlife Institute of India señala que el cheer, como el francolín pintado y el kalij de cresta blanca, se alimenta de semillas de hierba cuando las hay, es decir, durante la fructificación de las gramíneas de la zona occidental del Himalaya, en noviembre y principios de diciembre (WII, 2007). Howman añade un detalle de carácter: el pico es muy potente y lo usa para dar la vuelta a las piedras, en la pajarera y probablemente también en libertad (Howman, 1979; Howman, 1993).

El estudio de los excrementos

Un estudio de excrementos citado por Birds of the World halló únicamente material vegetal. En marzo, sobre todo hojas de Poa annua, Rosa moschata y Berberis; en abril, raíces de Rumex, hojas de Gnaphalium hypoleuca y bulbos de Arisaema jacquemontii; en mayo, bulbos de Rumex y trigo sarraceno (Fagopyrum tataricum); y en junio, hojas de Fragaria indica, trigo sarraceno y Poa annua. No se hallaron insectos, aunque el aumento del nitrógeno excretado en junio podría proceder de ellos (BOW, 2020).

Beber y buscar agua

Beebe no logró aclarar sus costumbres de bebida a su entera satisfacción; en muchas jornadas está seguro de que los cheer no bajaban por la tarde a beber, como lo hacían los impeyanos y koklass de la zona, y supone que la humedad de su dieta de insectos podría bastarles (Beebe, 1922 (vol. III)). Delacour y Gerrits coinciden en que apenas necesitan agua de bebida, lo que explica que puedan vivir en regiones bastante secas (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).

En cautividad

En cautividad el cheer come lo mismo que los demás faisanes. Delacour y Gerrits aconsejan una ración como la de los faisanes comunes, con más proteína y menos verdura, porque la especie no se interesa por los vegetales verdes (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Howman da para ella una dieta normal de faisán (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996). En la guía original, un buen pienso para faisanes basta, y puede complementarse con hojas, forraje o fruta (Hernández García, 2013).

Delacour añade que, en su experiencia, el cheer muestra cierta inclinación carnívora: una pareja de Clères mató y devoró con avidez todos los pequeños astrildas y pinzones que compartían su pajarera (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Howman recomienda cambiar en febrero, antes de la cría, el pienso de mantenimiento de invierno por una ración de reproductores con más proteína y vitaminas, disminuyendo poco a poco el trigo (Howman, 1996). La tendencia a excavar tiene consecuencias para el cuidador: destroza raíces y tallos de las plantas de la pajarera, por lo que conviene proteger la plantación con malla; y la sinusitis, enfermedad frecuente en los faisanes jóvenes, afecta especialmente a las especies excavadoras como el orejudo marrón, el monal y el cheer, con secreción nasal y espuma en el ojo, y se trata con tilosina en el agua, según Howman (Howman, 1979). Howman describe además a un cheer «glotón» que salta a coger el pienso de la mano de su cuidador (Howman, 1979).

Cortejo y exhibición

Una parada nupcial muy simple.

La exhibición del faisán Wallich es sencilla y se conoce poco.

La guía original lo resume en pocas palabras: la pareja es monógama, la parada nupcial es muy simple, y el canto, que emiten tanto el macho como la hembra, se acompaña de un estiramiento de la cabeza (Hernández García, 2013). Las demás fuentes confirman la sencillez del cortejo, que todavía hoy está mal descrito. Gerrits dice que apenas hay exhibición y que el cortejo entero es muy simple, como el de los orejudos, uno de los pocos rasgos que el cheer comparte con ese género (Gerrits, 1974).

La exhibición lateral

Delacour afirma que la exhibición del macho es lateral, más simple que la de los faisanes de cola larga y la de los comunes, sin la vibración de las alas abiertas ni las posturas erguidas, y en general parecida a la de los orejudos (Delacour, 1977). Wayre, citado por Johnsgard, la describe como una exhibición lateral algo semejante a la postura de los faisanes comunes (Phasianus), con la larga cola muy extendida e inclinada hacia la hembra, de modo parecido al de los faisanes de cola larga (Syrmaticus) (Johnsgard, 1986). La cresta occipital larga no se eriza, según Johnsgard, como la del koklass, y las carúnculas faciales solo se hinchan moderadamente (Johnsgard, 1986).

En 1922, Beebe observaba que, a pesar de las muchas veces que la especie había criado en cautividad, no se conservaba ninguna descripción de su cortejo: lo único escrito era un párrafo de Finn, que decía que la especie no se exhibe, pero que un macho agresivo del zoo de Calcuta adoptaba, al atacar, la postura de ladeo de los faisanes comunes, con la cola abierta (Beebe, 1922 (vol. III)). El propio Beebe vio dos veces esa postura en aves silvestres, ambas como desafío y no como cortejo: una frente a un cuervo y otra cuando dos perdices se acercaron al nido. El macho no se aproximó directamente a los intrusos, sino con un curioso paso de lado, en curva; mostraba el flanco, con el dorso aplanado, las alas bajadas y levantadas alternativamente, y la cola inclinada y abierta de pronto. Lo que asustó a los intrusos fue el despliegue repentino de la cola, tan bien marcada y coloreada; luego el macho se calmó y se alejó (Beebe, 1922 (vol. III)).

Voz y postura al cantar

En el canto, el macho emite el reclamo con la cabeza apuntando directamente hacia arriba, como un orejudo (Johnsgard, 1986), y en cautividad suele cantar a dúo con ellos (Johnsgard, 1986). Las fuentes consultadas no describen el cortejo con ofrenda de alimento ni la cópula (Johnsgard, 1986). Howman señala que la cresta erguida del macho adulto es señal de excitación (Howman, 1993).

Reproducción en la naturaleza

Nido entre la hierba, al pie de una roca, y una puesta numerosa.

Es una especie monógama que anida en el suelo, en laderas empinadas.

Calendario

La cría se concentra entre finales de abril y junio, y las aves de mayor altitud anidan alrededor de un mes más tarde, con el máximo de puestas en mayo (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Beebe, apoyándose en Hume, da nidos desde abril hasta junio, con la mayor parte de los huevos en mayo, más temprano o más tarde según el año sea frío o cálido; Delacour precisa que anidan sobre todo de abril a junio entre 5.000 y 9.000 pies (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977). Johnsgard la sitúa entre finales de abril y principios de junio, con las aves de menor altitud empezando hacia finales de abril y algunas a principios de junio en las cumbres (Johnsgard, 1986); Wilson, citado por Beebe, da la eclosión hacia finales de mayo o principios de junio (Beebe, 1922 (vol. III)).

Calendario orientativo para el Himalaya occidental, a partir de Birds of the World, Johnsgard y Beebe; varía con la altitud y con el año.

El nido

El cheer anida en el suelo y apenas construye nada. Hume, que encontró tres nidos, cree que se sitúan siempre cerca o al pie de alguna colina muy escarpada, de los «dangs» ya descritos, entre matas de hierba y arbustos. El nido que halló el 3 de mayo detrás de Mussoorie era una mera depresión de unas catorce pulgadas de diámetro y tres de profundidad en el centro, evidentemente rascada por las aves y cubierta, más que forrada, con unas briznas de hierba; contenía entonces dos huevos, y en los días siguientes la hembra puso otros once, uno al día, antes de empezar a incubar; uno quedó huero y el resto eclosionó en junio (Beebe, 1922 (vol. III)). La familia permaneció después en el precipicio hasta mediados de octubre (Beebe, 1922 (vol. III)). Otro nido, hallado a finales de mayo a unos 6.000 pies, y un tercero, con cuatro huevos, a principios de mayo en el alto Beas, estaban en situaciones parecidas (Beebe, 1922 (vol. III)).

Beebe encontró el suyo en Garhwal: la hembra estaba sentada en una simple depresión en la ladera empinada de hierba y helechos, bajo una rama baja de deodara, con unas plumas caídas por casualidad; contenía seis huevos con más manchas de lo normal en un cheer (Beebe, 1922 (vol. III)). El macho se paseaba por las cercanías, alimentándose, mientras ella permanecía sentada (Beebe, 1922 (vol. III)). Johnsgard, con datos de Baker, describe los nidos al pie de un peñasco, en laderas empinadas con encinar o pinar abiertos, bien escondidos en hierba, matorral o helechos, en terreno muy accidentado, algunos al pie de riscos casi verticales (Johnsgard, 1986). Birds of the World indica que el nido suele estar en pendientes fuertes, entre la hierba y al pie de una roca, sin construir un verdadero rascadero (BOW, 2020); el Wildlife Institute of India dice que no hay nido y que los huevos se ponen entre la maleza, sobre terreno accidentado (WII, 2007). La hembra, de plumaje poco visible entre la hierba, se mantiene muy quieta sobre los huevos, cuyo color delata más que ella a ojos de cuervos y monos (Beebe, 1922 (vol. III)).

Faisán Wallich
Huevos de faisán Wallich (Catreus wallichii), de color crema muy pálido © Dalmiro Coello

Los huevos

Los huevos son de un amarillo grisáceo muy pálido, con algunas pecas rojizas hacia el extremo grueso, y a veces repartidas por toda la cáscara (Delacour, 1977; Madge y McGowan, 2002). Beebe los describe de forma ovalada ancha, algo lustrosa, de color de fondo entre piedra pálida y crema; algunos son lisos, otros llevan unos pocos puntos pardo rojizos en el extremo grueso, y los más marcados, como los que fotografió, están salpicados en toda la cáscara de finos puntos y manchitas pardo rojizas, como los de las perdices rojas (Alectoris) (Beebe, 1922 (vol. III)). Por eso son distintos de los del género Phasianus, con el que tantas veces se asoció, y no tienen el cálido tono de café con leche de los impeyanos, los koklass y los kalij, de modo que en este carácter el cheer queda completamente aislado (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe señala también que el cheer es uno de los faisanes con huevos «a veces lisos, a veces manchados» (Beebe, 1918). Wilson los calificó de blanco apagado y bastante pequeños para el tamaño del ave, lo que Beebe explica por el número que pone (Beebe, 1922 (vol. III)).

Tamaño de la puesta

FuenteHuevos por puestaObservaciones
Wilson, en Beebe9–14Hembra en pasto o entre matorral bajo (Beebe, 1922 (vol. III))
Beebe (1922)9–14El cheer pone mucho más que el impeyano (2–5); un nido de seis huevos con la hembra ya sentada (Beebe, 1922 (vol. III))
Delacour (1977)9–14En cautividad, de 15 a 25 al año (Delacour, 1977)
Gerrits (1974)9–14 (Gerrits, 1974)
Johnsgard (1986)9–10 lo habitual; 13–14 registradosEn cautividad, 9–12 por puesta y 15–25 por temporada (Johnsgard, 1986)
Madge y McGowan (2002)9–10, hasta 14 (Madge y McGowan, 2002)
Birds of the World (ficha original)8–10 (rango señalado de 9 a 14) (BOW, 2020)
Wikipedia (ficha original)10–11Registros de campo (Wikipedia)
WII (2007)9–14 (WII, 2007)
Howman (1979, 1993, 1996)9–12 en cautividadLa edición de 1996 da, para el género, los mismos 9–12 (Howman, 1979; Howman, 1993; Howman, 1996)
Guía original9–10, de 70 g (Hernández García, 2013)
Libro del autor, vol. II9–10 (Hernández García, 2014)

Las cifras aproximadas de varias fuentes son compatibles: lo normal en libertad parecen ser de 9 a 10 huevos, con hasta 14 en puestas excepcionales.

Incubación y cuidado de los pollos

La incubación corre a cargo solo de la hembra, pero el macho permanece cerca y, tras la eclosión, se une a la familia, ayuda a atender y proteger a los pollos y se implica tanto como la hembra (BOW, 2020; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). Johnsgard cita a Baker (1930) a propósito de un encuentro con una familia recién eclosionada: cuando los pollos se dispersaron en todas direcciones, los dos adultos corrieron hacia el observador con las colas abiertas, las alas arqueadas y las plumas del cuello erizadas, y el macho se acercó hasta unos ocho pies y siguió amenazándolo hasta que todos los pollos estuvieron ocultos en la hierba; después los dos adultos se alejaron, llamando continuamente a los pollos (Johnsgard, 1986). Esas familias probablemente permanezcan unidas durante el invierno y hasta el comienzo de la siguiente cría, y pueden ser el origen del tamaño habitual de los coveys, de cinco a diez o quince aves (Johnsgard, 1986). Wilson dice que ambos sexos permanecen con la pollada y parecen muy solícitos (Beebe, 1922 (vol. III)). Corder, en el boletín del Wildlife Institute of India, destaca que, en el cheer, tanto el macho como la hembra participan en la crianza, algo que no es lo habitual entre los faisanes, en los que lo normal es que críe solo la hembra (Corder, 2007).

La duración de la incubación se da casi siempre como de 26 días, pero Beebe, que siguió un nido en Garhwal, anotó 28 (Beebe, 1922 (vol. III); Delacour, 1977; Howman, 1979; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). El éxito parece bajo: en ocho nidos de Pakistán, la eclosión osciló entre el 66 % y el 100 % de los huevos, con una media del 89 %, pero normalmente solo uno o dos jóvenes sobreviven más de seis meses (BOW, 2020). Beebe, por su parte, calcula que en el conjunto de los faisanes silvestres el número medio de jóvenes que llegan a la madurez por puesta es de dos, aunque no da cifras propias de esta especie (Beebe, 1926). La madurez sexual llega al año de vida (BOW, 2020; Johnsgard, 1986).

Quema de hierba y cría

La cría se ve afectada por el manejo humano del pastizal. Un trabajo citado por Tiwari y colaboradores señala que la especie no logra criar en los pastizales que se queman durante la época de reproducción (Tiwari et al., 2022). En Wacchum (distrito de Almora), las aves sufren menos molestias en la cría porque el pastoreo y la quema cesan al comenzar la temporada, lo que deja crecer arbustos y hierbas que alimentan a la población reproductora (Tiwari et al., 2022). Los pastores trashumantes que llegan a ciertas zonas en abril y mayo, justo cuando crían los galliformes, y sus perros recogen los huevos o los pollos de las hembras que levantan del nido (WII, 2007).

Cría en cautividad

Fácil de mantener y de criar si el suelo está seco, pero excavadora y agresiva.

Estos animales son muy fuertes, pero al mismo tiempo muy sensibles a la humedad. Para obtener buenos resultados, la pareja debe alojarse en una pajarera de aproximadamente 20 a 25 m² en la que pueda refugiarse de las tormentas. En la zona cubierta se instalan las perchas, los comederos y los bebederos.

Se trata de una especie agresiva, por lo que no es aconsejable alojar otras especies en la misma pajarera. Son monógamos y su parada nupcial es muy simple. El canto lo emiten tanto el macho como la hembra y se acompaña de un estiramiento de la cabeza. Estos faisanes alcanzan la madurez al primer año de vida. La cópula tiene lugar entre abril y mayo y, a continuación, la hembra pone entre 9 y 10 huevos de 70 g, que se incuban durante 25 días. Los polluelos son muy fáciles de criar y, con un buen pienso para faisanes, salen adelante sin problemas.

Un faisán para quien empieza, si se cuida la humedad

Howman recomienda al principiante empezar con una pareja madura de dorado, plateado o Lady Amherst o con una pareja joven de otra especie barata y fácil de manejar, como el venerado o el cheer; el cheer, junto con el Elliot, el Hume, el Swinhoe y el Mikado, cuesta algo más que las especies comunes, pero es, a su juicio, una buena compra, y madura en el primer año, es rústico y es tan fácil de mantener como un dorado o un plateado (Howman, 1979; Howman, 1993). Gerrits lo describe como fácil de mantener mientras el suelo esté seco y disponga de refugio contra la lluvia: aguanta cualquier frío, pero lo ponen a prueba la humedad y los gérmenes de la difteria y otras enfermedades (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Los criadores chilenos lo describen como un gran excavador que no tolera bien el barro ni la humedad (del Campo, 2006).

Instalaciones y carácter

FuenteSuperficie por parejaObservaciones
Guía original (Hernández)20–25 m²Con un refugio cubierto contra las tormentas, donde van las perchas, los comederos y los bebederos (Hernández García, 2013)
Howman (1979)200 pies cuadrados (18,6 m²)Superficie recomendada (Howman, 1979)
Howman (1993)200 pies cuadrados (18,5 m²)Superficie mínima (Howman, 1993)
Howman (1996)200 pies cuadrados (18,6 m²)Superficie recomendada (Howman, 1996)
Corder (2007)Bastante más de 3.000 pies cuadrados (unos 280 m²)Para la cría de conservación, porque las especies que excavan mucho o tienen polladas numerosas, como el cheer, necesitan voladeras inmensas (Corder, 2007)

Las cifras responden a objetivos distintos: la guía y Howman, a la cría de una pareja en pajarera; Corder, a la cría de conservación con vistas a soltar los pollos.

Gerrits y Delacour describen un ave de carácter manso, que soporta pajareras relativamente pequeñas siempre que se evite el barro, lo que no es fácil por su costumbre de excavar (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Delacour la describe como mansa por naturaleza, aunque lenta y pesada, de patas cortas (Delacour, 1977); Gerrits subraya que esa docilidad natural contrasta con el carácter salvaje y esquivo de los demás faisanes (Gerrits, 1974). La guía original, en cambio, la califica de agresiva y desaconseja alojar otras especies en la misma pajarera (Hernández García, 2013). Hardwicke ya dijo en 1827 que era muy atrevida y que se peleaba con vigor ante la menor irritación (Beebe, 1922 (vol. III)).

Los machos y las hembras viven bien emparejados, pero cuando se forman parejas nuevas la hembra suele atacar al macho; conviene mantenerlos en compartimentos contiguos unos días, hasta que se conozcan, y vigilar cuando se juntan (Delacour, 1977; Gerrits, 1974). Howman cita, entre los caracteres individuales de sus aves, el de un cheer glotón que salta a coger la comida de la mano, e insiste en conocer el carácter de cada ave, porque un cambio de conducta señala un problema (Howman, 1979).

Madurez y puesta

Los cheer alcanzan el plumaje adulto y la madurez sexual en el primer año, según la guía original, el libro del autor, Delacour, Gerrits, Howman y los criadores chilenos (del Campo, 2006; Delacour, 1977; Gerrits, 1974; Hernández García, 2013; Hernández García, 2014; Howman, 1993). Delacour da para una hembra en cautividad de 15 a 25 huevos al año; Johnsgard, de 9 a 12 huevos por puesta y de 15 a 25 por temporada (Delacour, 1977; Johnsgard, 1986). Los criadores chilenos dan 9–12 huevos, con puesta hacia mediados de abril en el hemisferio norte y a mediados de octubre en el sur, y 26 días de incubación; el libro del autor, 9–10 huevos, con puesta a finales de abril en el hemisferio norte y a finales de octubre en el sur (del Campo, 2006; Hernández García, 2014). Howman recuerda que el cheer y la mayoría de los Lophura son buenos padres y que el macho suele colaborar en el cuidado de los pollos, de modo que, si se deja a la hembra criar, no hay que recoger sus huevos conforme los pone (Howman, 1996). Para los faisanes en general aconseja cajas nido con un túnel de entrada oscuro y una capa de arena bajo la paja, que ayuda a la hembra a darle forma al nido; una hembra de cheer aparece incubando en una de ellas en sus ilustraciones (Howman, 1979; Howman, 1996).

EspecieHuevosIncubación (días)Época de puestaMadurez (años)
Faisán Wallich (Catreus wallichii)9–1026N: finales de abril · S: finales de octubre1
Faisán orejudo marrón5–826–27N: abril · S: octubre2
Faisán orejudo azul6–1224–26N: finales de abril · S: finales de octubre2
Faisán de Elliot5–826N: mediados de marzo · S: mediados de septiembre1
Faisán venerado6–924–25N: principios de abril · S: principios de octubre1

Ficha técnica de incubación del apéndice del segundo volumen del libro del autor; N = hemisferio norte, S = hemisferio sur (Hernández García, 2014). Los criadores chilenos dan para el cheer 9–12 huevos, puesta a mediados de abril (N) o de octubre (S), 26 días y madurez al año (del Campo, 2006).

La ficha del libro del autor da 26 días de incubación, frente a los 25 del texto de la guía original en el primer volumen del mismo libro; la diferencia se discute en el capítulo de reproducción (Hernández García, 2013; Hernández García, 2014).

Incubación artificial

Los parámetros que usan los criadores de faisanes sirven para el cheer, con la salvedad de la duración, que es de 26 días (del Campo, 2006; Howman, 1993). Como orientación, los criadores chilenos recomiendan estos valores, medidos siempre a la altura media del huevo (del Campo, 2006):

FaseValor recomendado
Conservación de los huevos antes de incubar13–15 °C y 75 % de humedad relativa, con la punta fina hacia abajo
Cuándo empezar a incubarAl día siguiente de la puesta y antes de 10 días (lo ideal, no más de 7)
Temperatura37,5 °C durante toda la incubación
Humedad relativa55–60 % hasta tres días antes de la eclosión y 65–70 % durante los tres últimos días
Volteo3 o 4 veces al día, hasta tres días antes de la eclosión
Duración para el cheer26 días

El resto de la pauta (precalentamiento, nacedora, calor de crianza, espacio) es la descrita en la ficha del faisán dorado (del Campo, 2006). Howman muestra, en un ejemplo de nidada mixta, un huevo de cheer incubado junto a otros de plateado, ambos con 26 días (Howman, 1993).

Crianza de los pollos

Delacour describe pollos que crecen deprisa y que requieren los cuidados y la comida habituales de los faisanes jóvenes, aunque más ricos; hay que protegerlos de los gérmenes y tratarlos e inmunizarlos como a los jóvenes de faisán prelado y de Swinhoe (Delacour, 1977). Gerrits dice que crecen deprisa y bien con la misma comida que los demás (Gerrits, 1974); la guía original afirma que son muy fáciles de criar y que, con un buen pienso para faisanes, salen adelante sin problemas (Hernández García, 2013). Para el pollo de cualquier faisán sirven las pautas de crianza (calor, espacio, agua, luz) detalladas en la ficha del dorado (del Campo, 2006). Para el cheer, una hembra puede criar a sus polluelos, y el macho ayuda a atenderlos (Howman, 1996).

Faisán Wallich
Polluelo de faisán Wallich de 1 día (Catreus wallichii) © Luís Ávila
Faisán Wallich
Faisán Wallich con 5 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Faisán Wallich con 7 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Faisán Wallich con 20 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Faisán Wallich con 25 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Macho de Faisán Wallich con 30 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Macho de Faisán Wallich con 45 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Macho de Faisán Wallich con 90 días (Catreus wallichii) © Luís ávila
Faisán Wallich
Macho Faisán Wallich con 6 meses (Catreus wallichii) © Luís ávila

La serie fotográfica muestra el desarrollo de pollos criados en cautividad en España, del primer día a los seis meses; los plumones del polluelo dejan paso a un plumaje moteado y, en los machos, a una cola que en pocos meses alcanza una longitud considerable.

Híbridos y pureza

Delacour recuerda que los únicos híbridos registrados del género son con koklass, monal y venerado (Delacour, 1977); Gerrits cita el monal y el venerado (Gerrits, 1974). Véase el capítulo de variación.

Longevidad en cautividad

Beebe recoge que, de diecisiete cheer de los que el zoo de Londres llevaba registro, la vida media fue de poco más de dos años y medio y el máximo de seis años y siete meses (Beebe, 1922 (vol. III)). Los criadores chilenos dan para los faisanes en cautividad de 10 a 15 años con buena alimentación y manejo (del Campo, 2006). Las cifras clásicas parten de recintos reducidos y sin hierba, muy inferiores a los de una pajarera actual, y no deben tomarse como pauta (Beebe, 1922 (vol. III)).

La población cautiva

Fuller y Garson estimaban en 2000 que había más de 300 cheer en cautividad, en un grupo de especies de las que la mayoría se mantiene en número suficiente para plantear reintroducciones (Fuller y Garson, 2000). Roles señalaba en 1976 que el cheer, junto con otras cuatro especies amenazadas, se mantenía en cautividad en cifras máximas (Roles, 1976). Howman valora en 1993 el estado de la especie en cautividad como bueno, y recuerda que se han producido varios cientos de huevos para su envío a Pakistán (Howman, 1993). En el reparto de planes de conservación ex situ del libro del autor, la especie figura con el grado «seguimiento de población», es decir, especie ligeramente amenazada cuya población cautiva debe controlarse por si en el futuro necesita un plan más completo (Hernández García, 2014).

La anilla

La tabla de diámetros de anilla del libro del autor asigna al faisán Wallich un diámetro de 12, igual que al faisán común, al verde y a casi todas las especies de cola larga (Elliot, Hume, Mikado y cobrizo); la tabla no expresa la unidad de medida (Hernández García, 2014).

Estado de conservación

Vulnerable: pocos miles de aves en poblaciones pequeñas y aisladas.

VU
Vulnerable

Se enfrenta a un riesgo alto de extinción en estado silvestre. Región: Himalaya.

Escala de la Lista Roja de la UICN, de menor a mayor riesgo de extinción. La categoría de esta especie aparece destacada.

La UICN cataloga al faisán Wallich como vulnerable y figura en el Apéndice I de CITES.

Birds of the World recoge que la especie, catalogada como vulnerable por BirdLife e incluida en el Apéndice I de CITES, probablemente siempre ha formado poblaciones muy pequeñas y aisladas. Se estima una densidad de 5 a 10 hembras reproductoras por km² y una población mundial de 2.700 a 4.000 individuos maduros en un área de 149.000 km²; algunas subpoblaciones rondan los 10 individuos, lo que hace preocupante la endogamia (BOW, 2020). Wikipedia da, para la población silvestre, de 2.000 a 2.700 ejemplares, con tendencia decreciente, y la UICN, en la misma línea, la cataloga como vulnerable en su evaluación de 2022 (Wikipedia). Entre las amenazas figuran la alteración humana del hábitat, la caza (su canto lo delata) y el avance agrícola sobre los pastizales de ladera (BOW, 2020).

  • 149.000km²
    área de la población según Birds of the World
  • <10aves
    en muchas subpoblaciones (Fuller y Garson, 2000)
  • Apéndice ICITES
    comercio internacional prohibido

Cómo ha ido cambiando la valoración

Beebe, en 1922, escribía que el cheer difícilmente duraría mucho más salvo en los rincones más inaccesibles de su área, porque en las reservas forestales había una veda del 1 de marzo al 15 de septiembre, pero en los demás sitios se cazaba en cualquier época (Beebe, 1922 (vol. III)). King (1981) lo consideraba en peligro en casi toda su área y extirpado de Pakistán (Johnsgard, 1986). Según Basnet y colaboradores, la UICN lo clasifica como vulnerable desde 1988, y en Nepal figura como en peligro en la lista roja nacional y entre las nueve aves nacionalmente protegidas (Basnet et al., 2020). Fuller y Garson (2000) lo calificaron de vulnerable por los criterios C1 y C2a: población pequeña, naturalmente fragmentada porque vive en pequeños parches de pastizal sucesional, que la presión humana, la caza y los cambios de uso de la tierra reducen (Fuller y Garson, 2000).

AñoFuenteValoración
1922BeebeSin cifras; duraría poco salvo en lugares inaccesibles (Beebe, 1922 (vol. III))
1981King (ICBP), citado por JohnsgardEn peligro; extirpado de Pakistán; en Himachal Pradesh, probablemente más de mil parejas (Johnsgard, 1986)
2000Fuller y Garson (UICN/WPA)Vulnerable (C1; C2a); muchas subpoblaciones con menos de diez aves (Fuller y Garson, 2000)
2002Madge y McGowanVulnerable; pequeñas poblaciones relictas, que raramente suman decenas de parejas, a veces unas pocas (Madge y McGowan, 2002)
2007Wildlife Institute of IndiaVulnerable (UICN); Anexo I de la ley india de protección de la vida silvestre; CITES (WII, 2007)
2020Birds of the WorldVulnerable; 2.700–4.000 individuos maduros (BOW, 2020)
2022BirdLife International, citado por WikipediaVulnerable; tendencia decreciente (Wikipedia)

Se conserva la categoría de la ficha de la especie en el sitio, vulnerable (VU). La clasificación vigente depende de la fecha de cada evaluación.

Cuántos quedan: las estimas de población

AñoFuenteEstima
1979–1983Gaston y Singh; Garson, citados por JohnsgardSantuario de Chail: de unas 6 a unas 7 parejas por km² (Johnsgard, 1986)
1980Gaston y Singh, citados por IndiaSpend y Tiwari et al.Unas 40 parejas en el santuario de Chail (IndiaSpend, 2023; Tiwari et al., 2022)
1981Lelliott, citado por JohnsgardOeste-centro de Nepal: unas 8 parejas por km², extrapolando una zona de solo 0,5 km² (Johnsgard, 1986)
1981Gaston et al., citados por JohnsgardHimachal Pradesh: probablemente más de mil parejas (Johnsgard, 1986; Tiwari et al., 2022)
1986JohnsgardUttar Pradesh: varios miles de aves en total, con una situación mal conocida (Johnsgard, 1986)
1988Recuento de canto en Seri30 a 35 individuos, en marzo (Tiwari et al., 2022)
2000Fuller y GarsonMuchas subpoblaciones con menos de 10 individuos; sin estima total (Fuller y Garson, 2000)
2002Madge y McGowanPequeñas poblaciones relictas, que rara vez suman decenas de parejas (Madge y McGowan, 2002)
2003–2013Basnet et al.Dhorpatan (Nepal): recuento medio de 15,15 aves en 2003 y de 6,00 en 2013 (Basnet et al., 2020)
2007WIIHimachal Pradesh: se esperan más de mil parejas (WII, 2007)
2011Awan et al.Valle del Jhelum (Pakistán): unas 2.490 parejas, extrapoladas a todo el valle (Awan et al., 2014)
2016–2020Abbasi et al.Azad Jammu y Cachemira: 105 parejas (210 aves) en 19,23 km² (Abbasi et al., 2024)
2020UICN, citado por IndiaSpendUnas 2.700 aves silvestres en la India, Nepal y Pakistán (IndiaSpend, 2023)
2020Birds of the World2.700–4.000 individuos maduros en un área de 149.000 km² (BOW, 2020)
—BirdLife, citada por Tiwari et al. y Wikipedia2.000–2.700 individuos maduros (Tiwari et al., 2022; Wikipedia)

Las estimas usan métodos y áreas distintos (recuentos de canto, extrapolaciones, estimas de expertos) y no son comparables entre sí; no existe un censo completo.

Densidades y tendencias locales

Las densidades que se citan son de 6 a 7 parejas por km² en Chail, 8 en el oeste de Nepal (extrapolando una superficie muy pequeña) y de 5 a 10 hembras reproductoras por km² en Birds of the World (BOW, 2020; Johnsgard, 1986). En el valle del Jhelum, Awan y colaboradores midieron en 2011 una media de 11,8 ± 6,47 parejas por km², con una densidad máxima en la región de Chinari y ninguna ave en Gari Doppata (Awan et al., 2014); Abbasi y colaboradores dan un máximo medio de 6,11 parejas por km² en 2016–2020 (Abbasi et al., 2024).

Las tendencias locales son opuestas. En Nepal, la población ha retrocedido: en el valle de Kaligandaki se registró un descenso de más del 50 % entre 2004 y 2009, y se documentan descensos en el Parque Nacional de Rara entre 2005 y 2008 y en Dhorpatan entre 2003 y 2013; en esta reserva, el recuento medio pasó de 15,15 aves en 2003 a 6,00 en 2013, y no se detectó la especie en una estación, Kandedanda, que en 2003 figuraba entre las de mayores recuentos (Basnet et al., 2020). En el distrito de Solan (Himachal Pradesh) se documentó una extinción local en Jaunaji (Tiwari et al., 2022). En Pakistán, en cambio, los recuentos del Jhelum de 2011 fueron mayores que los de 2002–2003 (Awan et al., 2014), y los autores de 2016–2020 hablan de ampliación del área (Abbasi et al., 2024). El Wildlife Institute of India apunta que en Himachal Pradesh y en Uttarakhand siguen apareciendo sitios nuevos, incluso fuera de las áreas protegidas (WII, 2007).

Cría de conservación y reintroducción

El cheer ha sido objeto de varios proyectos de cría y de suelta, sobre todo en Pakistán y en la India. Johnsgard recoge que el Pheasant Trust envió en 1971 doce parejas criadas en cautividad a la India para soltarlas cerca de Simla, en Himachal Pradesh, y otras 24 aves a la misma zona en 1973; en 1980 se afirmaba que la especie ya se encontraba en libertad no lejos del punto de suelta, aunque los resultados no estaban claros (Johnsgard, 1986). Gerrits sitúa esas sueltas en 1972 y 1973 (Gerrits, 1974). Johnsgard cita además un gran proyecto conjunto de la WPA y del Game Conservancy que produjo 500 huevos en 1978 y 1979 (Johnsgard, 1986).

El intento de Margalla (Pakistán)

Garson resume la historia del intento de reintroducción de la WPA en el Parque Nacional de las Colinas Margalla, en el borde noroccidental del área de la especie, tras la desaparición de las aves silvestres (Garson, 2008):

  1. Las últimas aves silvestres de Margalla son cazadas (Garson, 2008).
  2. Estudio de viabilidad (Garson, 2008).
  3. Empieza el proyecto, que duraría hasta hacia 1990; cada año se enviaban cientos de huevos fértiles de pajareras europeas a instalaciones de incubación y a recintos de suelta cerca de Islamabad; la primera pajarera, en Dhok Jiwan, estaba a poca altitud (Garson, 2008; Howman, 1993).
  4. Los primeros pollos con radiotransmisor son depredados por zorros, chacales y civetas (Garson, 2008).
  5. La suelta se traslada a Jabri, más alto y remoto (Garson, 2008).
  6. Se pasa a incubar y criar con los padres, para mejorar el comportamiento antidepredador (Garson, 2008).
  7. Una cohorte entera de varios cientos de pollitos muere por infecciones bacterianas y parasitarias; las aves intentan criar (Garson, 2008).
  8. La suelta se traslada a Gagra (Garson, 2008).

El proyecto se valoró a sí mismo como un fracaso. Pocos huevos llegaron a la suelta por averías de las incubadoras, enfermedades y calor; no hay constancia de que un solo pollo nacido en libertad sobreviviera más de tres meses, ni de crías independientes confirmadas, y al final el hábitat podía sostener como mucho tres territorios, porque el pastoreo y el corte de hierba habían disminuido al aumentar la protección del parque y el matorral había cubierto el pastizal abierto (Garson, 2008). Fuller y Garson añaden que la cría masiva de pollos en ausencia casi total de adultos produjo aves que dormían en el suelo y eran muy propensas a la depredación (Fuller y Garson, 2000). Sin embargo, Howman, en 1993, cuenta que las aves soltadas sobrevivieron más de dos años y criaron al año siguiente de su suelta, y lo describe como el mejor ejemplo de colaboración entre criadores y conservacionistas (Howman, 1993). The Field recuerda que los pollos se soltaban con radiotransmisores y que las aves iban bien cuando los transmisores dejaron de funcionar, dos años después, y que los estudios actuales hallan la especie en varios lugares de Pakistán, aunque es imposible saber si se debe al proyecto (The Field, 2016).

Himachal Pradesh: de Chail a Seri

En Himachal Pradesh, el centro de cría en cautividad de Khadiyun, en la región de Chail, reproduce esta especie desde 2008 y alberga actualmente unas 64 aves repartidas en 15 recintos, como paso previo a su suelta (IndiaSpend, 2023). Desde 2019 se han realizado liberaciones progresivas en la localidad de Seri, con tasas de supervivencia del 22 al 25 %, por encima del umbral de referencia, en torno al 20 %, que la World Pheasant Association considera necesario para calificar de exitoso un programa de reintroducción (IndiaSpend, 2023). La primera suelta fue el 3 de octubre de 2019, en la aldea de Seri, en el distrito de Shimla, durante la Semana de la Vida Silvestre; el departamento forestal ha hecho tres sueltas en cuatro años y ha trasladado otras doce aves a Shilli Mehla, cerca de Theog, a unos 44 km; tras las sueltas se han visto de dos a tres parejas en Seri y de cuatro a cinco en el santuario contiguo (IndiaSpend, 2023). The Field recuerda que el programa usa voladeras hexagonales diseñadas con la WPA (The Field, 2016).

Tiwari y colaboradores, del propio departamento forestal, explican que en Seri se ha seleccionado una superficie de unos 1 km², el 20 % de su zona de estudio, para una gestión intensiva, y que el departamento trabaja con los vecinos para regular el pastoreo cerca de los recintos de suelta y ha detenido por completo la quema de hierba allí donde se dispersan los ejemplares liberados (Tiwari et al., 2022). El Wildlife Institute of India destaca que Himachal Pradesh es quizá el único estado que ha reconocido a estas aves como emblema de sus bosques y ha lanzado un ambicioso proyecto de cría de conservación del cheer y del tragopán occidental, aunque la fase de reintroducción estaba lejos en 2007, y que son necesarios proyectos simultáneos para identificar sitios de suelta (WII, 2007).

Lo que recomienda la WPA

Corder, de la WPA, resume en el boletín del Wildlife Institute of India lo aprendido en la cría de conservación de faisanes: aviarios que animen a los padres a criar a sus pollos de forma natural, con abundante vegetación y con los pollos pasando el invierno con sus padres; dejar que los padres ganen experiencia antes de cualquier suelta; mantener una higiene rigurosa; acostumbrar a las aves a ser más silvestres antes de soltarlas, pero no en los primeros días de vida; hacer estudios de campo previos; asegurarse de que el hábitat existe y de que han desaparecido las causas de la extirpación previa; tener una política de control de depredadores; usar varios recintos de aclimatación repartidos por el área; vigilar a las aves liberadas con radioseguimiento, ya que aprenden la mayor parte de las destrezas de supervivencia en el primer mes; y definir con antelación qué se considerará un éxito (Corder, 2007). En el caso del cheer, considera vital mantener el hábitat, probablemente en colaboración con los vecinos (Corder, 2007).

Amenazas y protección

Caza, pérdida y fragmentación del pastizal, y una dependencia delicada de las prácticas humanas.

La naturaleza fragmentaria de su hábitat especializado hace que sus poblaciones sean mucho más pequeñas, de modo que quedan aisladas y resultan vulnerables a la extinción.

La agricultura y la ganadería, junto con la tala indiscriminada de árboles, empiezan a suponer una seria amenaza para muchas poblaciones. Sin embargo, según los datos de campo, algunas de estas prácticas, cuando son controladas, también resultan importantes para el mantenimiento de los hábitats, ya que favorecen la conversión de praderas y permiten sembrar pastizales de altura en medio del bosque.

Un requisito clave para la supervivencia a largo plazo de la especie será lograr un equilibrio entre el mantenimiento de la intensidad de las prácticas humanas, la limitación de la presión de caza y la conservación del hábitat.

Resumen de las amenazas

AmenazaDetalleFuente
Caza deportiva y de subsistenciaAbatido por deporte a principios del siglo XX; todavía hoy se caza para alimento y se recogen sus huevos para el consumo local.Fuller; Beebe; WII (Beebe, 1922 (vol. III); Fuller y Garson, 2000; WII, 2007)
Caza furtiva y lazosMás de 50 lazos ocultos en las crestas de Dhorpatan; recogida de huevos; perturbación humana.Basnet et al. (Basnet et al., 2020)
Fragmentación natural y aislamientoSubpoblaciones muy pequeñas, algunas de unos 10 individuos, con riesgo de endogamia.BOW; Fuller (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000)
Sobrepastoreo, tala y perturbaciónEl pastoreo y la tala de barrancos arbolados suponen ahora una amenaza sustancial.Fuller (Fuller y Garson, 2000)
Conversión del pastizalConversión de pastizal en terrazas de cultivo permanentes y repoblación forestal de los pastizales de media altitud.Fuller (Fuller y Garson, 2000)
Invasión del matorralSi cesan el pastoreo, la siega y la quema, el pastizal se convierte en matorral y en bosque (caso de Margalla).Fuller; Madge (Fuller y Garson, 2000; Madge y McGowan, 2002)
Quema en la época de críaNo cría en pastizales que se queman durante la cría.Tiwari et al., citando a otros autores (Tiwari et al., 2022)
Depredación por perros y pastoresNidos depredados por perros; huevos recogidos por pastores trashumantes y sus perros en abril y mayo.Tiwari et al.; WII (Tiwari et al., 2022; WII, 2007)
Obras hidroeléctricasSumersión de hábitats clave por proyectos hidroeléctricos.Tiwari et al. (Tiwari et al., 2022)

Una paradoja: el pastizal que protege la presión humana

La conservación del cheer es delicada porque la especie depende de hábitats que crea la actividad humana. Fuller y Garson subrayan que, en las colinas del Himalaya occidental, el cheer ocupa lugares dominados por pastizal y matorral que no pasan a pinar y encinar gracias a una combinación de pastoreo del ganado, siega del heno y quema de rastrojos (Fuller y Garson, 2000). El Wildlife Institute of India recoge que especies como el cheer, que prosperan en hábitats secundarios o abiertos, pueden incluso beneficiarse de la degradación del hábitat si la intervención es sostenida (cultivo itinerante, ramoneo, desbroce) (WII, 2007). Pero esas mismas prácticas, cuando se intensifican, son también el principal peligro: Fuller y Garson señalan que el exceso de pastoreo y la tala de barrancos arbolados suponen ahora una amenaza sustancial, y que la conversión de pastizal en terrazas permanentes de cultivo y las repoblaciones forestales de los pastizales de media altitud reducen el hábitat disponible (Fuller y Garson, 2000). La guía original lo resume al afirmar que lo clave para su supervivencia a largo plazo será encontrar un equilibrio entre mantener la intensidad de las prácticas humanas, limitar la presión de caza y conservar el hábitat (Hernández García, 2013).

Caza, lazos y huevos

La caza fue importante en el pasado. Beebe y sus fuentes describen las batidas con perros y ojeadores a las repisas de los riscos: los cheer, que salen disparados cuesta abajo, constituían una pieza difícil y apreciada (Beebe, 1922 (vol. III)). La opinión sobre su carne varía: Beebe recoge que se tenía por excelente plato, mientras Hume la calificaba de muy pobre en comparación con la del koklass o la chocha (Beebe, 1922 (vol. III)); el Wildlife Institute of India, por su parte, dice que, en dos comunidades forestales de la zona de Sarmoli y Jainti, el cheer y el koklass se cazan rara vez porque se dice que su carne es fibrosa, con hebras no comestibles (WII, 2007). Hoy, la caza furtiva, los lazos y la recogida de huevos siguen siendo una amenaza en Nepal, y la caza para el consumo local se mantiene en la India (Basnet et al., 2020; WII, 2007). Un estudio sobre la caza de galliformes en el Himalaya indio halló que la densidad del cheer no difería de forma significativa entre bosques cazados y protegidos, aunque se avistaba con más frecuencia en los cazados; otro trabajo señaló descensos significativos de densidad en lugares cazados (WII, 2007).

Perturbación y pérdida de hábitat

Las poblaciones son pequeñas y están aisladas; en las menores, la endogamia es una preocupación (BOW, 2020). En Nepal, el aumento de la presión humana (recogida de leña, de plantas medicinales y de hierbas, y migración de las comunidades desde pueblos bajos hacia el valle de Dhorpatan para la agricultura y el pastoreo) se asocia al declive (Basnet et al., 2020). En Himachal Pradesh, además de la fragmentación del hábitat y la depredación de nidos por perros, Tiwari y colaboradores citan la sumersión de hábitats clave por proyectos hidroeléctricos (Tiwari et al., 2022). Awan y colaboradores citan, en el valle del Jhelum, los asentamientos humanos, los incendios, el pastoreo, la caza y la recogida de productos forestales no madereros (Awan et al., 2014).

Protección legal y áreas protegidas

La especie está legalmente protegida en Nepal y en la India (Fuller y Garson, 2000). En la India figura en el Anexo I de la ley de protección de la vida silvestre de 1972, el máximo nivel (IndiaSpend, 2023; WII, 2007); en CITES está en el Apéndice I (BOW, 2020; Fuller y Garson, 2000; Howman, 1993). Fuller y Garson contabilizaban, en 2000, al menos doce áreas protegidas en Himachal Pradesh, tres en Uttar Pradesh y tres en Nepal (Fuller y Garson, 2000); Birds of the World la da en al menos nueve áreas protegidas de la India y Nepal (BOW, 2020). Entre las reservas con la especie figuran el Parque Nacional del Gran Himalaya y el santuario de Chail, en la India, y el Parque Nacional del Lago Rara, en Nepal (Madge y McGowan, 2002); la Reserva de Caza de Dhorpatan alberga con diferencia la mayor población conocida de Nepal (Basnet et al., 2020). El Wildlife Institute of India subraya, sin embargo, que el cheer vive tanto dentro como fuera de las áreas protegidas, porque su hábitat, pequeño y disperso, queda a menudo fuera de ellas (WII, 2007).

Medidas de conservación propuestas

El plan de acción de la UICN y la WPA propone para el cheer prospecciones para evaluar su distribución y situación en el oeste de Nepal y el noreste de Pakistán; vigilar las poblaciones en el mayor número posible de lugares clave; investigar las causas del éxito reproductor y de la dispersión; estudiar los regímenes de quema y pastoreo en los sitios conocidos para controlar su efecto; usar la especie como emblema para elaborar y promover recomendaciones de manejo del hábitat; y mejorar el cumplimiento de las prohibiciones de caza vigentes (Fuller y Garson, 2000). Entre las prioridades de ese plan figuran también las prospecciones, la investigación, un programa de seguimiento de la población, la regulación de la caza y la promoción de un manejo eficaz del hábitat (Fuller y Garson, 2000); el proyecto 12 del plan propone reproducir sobre el terreno los regímenes de manejo de pastizal y matorral que favorecen su persistencia, con un seguimiento a largo plazo (Fuller y Garson, 2000). Tiwari y colaboradores recomiendan que el departamento forestal regule el sobrepastoreo y la quema en la época de cría en los lugares donde se ha registrado la especie (Tiwari et al., 2022), y Basnet y colaboradores, la concienciación de los habitantes y el control de la caza furtiva (Basnet et al., 2020).

Subespecies, variación e híbridos

Una especie monotípica.

El faisán Wallich es una especie monotípica: no se reconocen subespecies.

Johnsgard consigna expresamente que no se reconoce ninguna subespecie, Madge y McGowan dan la especie como monotípica y el libro del autor incluye un único taxón en el género (Hernández García, 2013; Johnsgard, 1986; Madge y McGowan, 2002). No hay, por tanto, tarjetas de subespecies ni clave dicotómica: no se inventan subespecies donde la literatura no las reconoce. Los chilenos del criadero Chintaguay la presentan igualmente como especie única de su género, sin subespecies (del Campo, 2006).

Variación individual

La variación que describen las fuentes es individual, no geográfica. Birds of the World señala que las marcas negras de las coberteras de las alas y de las partes inferiores son muy variables (BOW, 2020). Beebe observa que, en la hembra, la espalda y la rabadilla varían mucho, de un pardo oscuro moteado, con varias barras negras y ante alternas, a un gris frío y nublado con una raya negra bordeada (Beebe, 1922 (vol. III)); que el iris es rojizo en unos individuos y pardo amarillento en otros (Beebe, 1922 (vol. III)); y que los huevos van desde lisos hasta densamente moteados (Beebe, 1922 (vol. III)). Los machos de primer año se distinguen de los adultos por su menor castaño, su menor negro y su menor verde (Beebe, 1922 (vol. III)).

Híbridos

Delacour consigna que los únicos híbridos registrados de este género son los obtenidos con el koklass, el monal y el faisán venerado (Delacour, 1977); Gerrits cita el monal y el venerado (Gerrits, 1974); Beebe recoge, en su sinonimia del monal, un posible híbrido de cheer y monal del Himalaya descrito por Günther en 1904 (Beebe, 1918). La tabla de hibridación de Johnsgard (1999), traducida y adaptada por del Campo, es más amplia:

Cruce con el faisán WallichResultado reportado
Tragopán de TemminckHibridación reportada en cautividad
Faisán koklassHibridación reportada en cautividad
Monal del HimalayaHibridación reportada en cautividad
KalijHibridación reportada en cautividad
Faisán plateadoHibridación reportada en cautividad
Faisán veneradoHíbridos machos fértiles o a veces fértiles
Faisán doradoHíbridos reportados como estériles

Tabla de hibridación de Johnsgard (1999), traducida y adaptada por del Campo; solo se consignan las casillas legibles con claridad en la imagen original (del Campo, 2006; Johnsgard, 1999). Las fuentes clásicas citan solo el koklass, el monal y el venerado (Delacour, 1977; Gerrits, 1974).

Delacour señala que el cheer, de plumaje apagado, no ha sido muy popular en las pajareras (Delacour, 1977); el interés de los híbridos es, por tanto, escaso. Recomendación editorial: no cruzar el faisán Wallich con otras especies, porque la especie es vulnerable y las aves cautivas pueden ser, en el futuro, material para reintroducciones; solo las aves de línea pura sirven a ese fin (Corder, 2007; Fuller y Garson, 2000).

Mutaciones de color

Ninguna de las fuentes consultadas para esta ficha describe mutaciones de color del faisán Wallich en cautividad.

Cultura y curiosidades

Un nombre de botánico, un grito de montaña y un sello de Pakistán.

Pocas aves del Himalaya deben su nombre inglés a su propio grito.

Cultura

Algunos sellos postales del mundo dedicados a esta especie.

Faisán Wallich
Sello postal de Pakistán de 1 rupia con un faisán Wallich (Catreus wallichii), de la serie de faisanes de 1979 © Autor desconocido

Se reconoce un sello de Pakistán de 1 rupia (Re. 1), con un cheer de perfil, que forma parte de la quinta serie de la fauna silvestre del país, dedicada a los faisanes. La serie, emitida el 17 de junio de 1979, incluía además sellos de 20, 25 y 40 paisas con el monal, el kalij de cresta blanca y el koklass, y del valor de 1 rupia se imprimieron unos 5 millones (iStamp Gallery). La emisión coincide con los años del proyecto de reintroducción de Margalla, que se desarrolló entre 1978 y hacia 1990 (Garson, 2008).

El nombre y el grito

Pocas aves del Himalaya deben su nombre inglés a su propia voz: «cheer» procede del nombre local, «cher» o «chir», que Beebe vincula con las notas sueltas de su reclamo, que las gentes de la montaña pronuncian «chér» (Beebe, 1922 (vol. III)). La guía original, en cambio, lo vincula al pino chir, y esa discrepancia se discute en el capítulo de sistemática. En Himachal Pradesh, los lugareños lo llaman «tana», que significa «sordo», porque conocen su costumbre de agazaparse en la hierba y de no volar hasta que se está encima (WII, 2007).

La caza del cheer, según Hume

Hume dejó una de las descripciones más vívidas de la caza deportiva del cheer, que reproduce Beebe: los cazadores se apostaban en un montículo bajo los riscos, los ojeadores y los perros empezaban desde la parte alta, y el ave salía disparada del peñasco, se encogía en el aire y pasaba como un rayo; el cazador que no fallaba el primer tiro era, decía, quien ya había cazado cheer antes (Beebe, 1922 (vol. III)). A pesar de la emoción, concluía, el cheer es un ave menos placentera de cazar que el koklass, por los parajes más cerrados, el aire menos fresco y la ausencia de vistas, y es muy pobre como alimento (Beebe, 1922 (vol. III)). Beebe, por su parte, cuenta que pasó muchas horas con una pareja a la vista y que a veces, tras toda una tarde de observación, no tenía nada de interés que anotar, porque podría haber estado mirando a un gallo y una gallina de un corral nativo (Beebe, 1922 (vol. III)).

Un ave emblemática de la conservación

El cheer ha sido, durante las décadas de 1970 y 1980, una de las especies más conocidas entre los conservacionistas de galliformes de todo el mundo, junto con el tragopán occidental, y se ha estudiado mucho, aunque buena parte de ese trabajo no se ha publicado (WII, 2007). Fuller y Garson proponen usarlo como especie emblemática para promover el manejo del hábitat (Fuller y Garson, 2000). Howman considera el proyecto de reintroducción en Pakistán el mejor ejemplo de colaboración entre criadores y conservacionistas para salvar una especie (Howman, 1993).

El libro

Referencias bibliográficas recomendadas

En la sección de bibliografía encontrará materiales y referencias recomendadas para profundizar en el estudio de estas aves.

Bibliografía

Las obras en que se apoya esta ficha, por orden alfabético. Las citas del texto enlazan aquí.

  • Abbasi, S., Ahmad, B., Minhas, R. A., Khan, L. A., Ali, S. y Khan, M. B. (2024). Expansion of distribution ranges and current population status of Cheer pheasant (Catreus wallichii) in Northern Pakistan (AJ&K). Brazilian Journal of Biology, 84. doi:10.1590/1519-6984.280449
  • Awan, M. N., Ali, H. y Lee, D. (2014). Population survey and conservation assessment of the globally threatened cheer pheasant (Catreus wallichi) in Jhelum Valley, Azad Kashmir, Pakistan. Zoological Research, 35 (4): 338-345. doi:10.13918/j.issn.2095-8137.2014.4.338
  • Basnet, H., Thapa, T. B., Subedi, P. y Katuwal, H. B. (2020). Decline of the Cheer Pheasant Catreus wallichii in Dhorpatan Hunting Reserve, Nepal. Forktail, 36: 114-116.
  • Beebe, W. (1918). A Monograph of the Pheasants, vol. I. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
  • Beebe, W. (1922). A Monograph of the Pheasants, vol. III. Londres: H. F. Witherby (para la New York Zoological Society).
  • Beebe, W. (1926). Pheasants: Their Lives and Homes. Nueva York: Doubleday, Page & Co.
  • Corder, J. (2007). Conserving the Galliformes of India: ex situ conservation breeding and re-introduction. En Sathyakumar, S. y Sivakumar, K. (eds.), Galliformes of India, ENVIS Bulletin vol. 10 (1), pp. 213-215. Dehradun: Wildlife Institute of India.
  • del Campo Palacios, P. P. (2005–2006). Crianza práctica de faisanes; Tabla de postura de faisanes; Variedades de faisanes; Temperaturas y humedades; TTT: Cómo comenzar, Alimentación de faisanes, Ovofagia y Traslado y recepción de faisanes. Criadero Chintaguay, Concepción (Chile). faisanes.cl. Material de distribución gratuita, no comercializable.
  • Delacour, J. (1977). The Pheasants of the World (2.ª ed.). Hindhead: Spur Publications / World Pheasant Association (1.ª ed., 1951). Los datos de esta ficha se han contrastado con el ejemplar disponible de la 3.ª impresión (1964) de la 1.ª edición.
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  • Wikipedia (en inglés). Cheer pheasant. en.wikipedia.org/wiki/Cheer_pheasant

Cómo citar esta ficha: Hernández García, I. (2007–2026). Faisán Wallich — Catreus wallichii. En Faisanes del Mundo. Fundación Zoo Koki, faisanesdelmundo.com/wallich.php.