Es uno de los faisanes más elegantes. Su nombre lo describe perfectamente. Es la segunda especie que se describió dentro del género crossoptilon.
En la naturaleza se alimentan de bulbos, tubérculos, cebollas salvajes, bayas... Son animales que en cautividad pueden ser alimentados con un buen pienso para faisanes, enriquecido con frutas, granos, e incluso se pueden añadir, puerros, tomátes..
Con frecuencia forrajea junto a yaks, buscando raíces y tubérculos en las praderas alpinas. En invierno, cuando la nieve cubre el suelo, su dieta se adapta a lo disponible: acículas de pino, bayas de enebro, frutos de agracejo y las vainas secas de iris, lirio y allium; en tormentas especialmente duras llega incluso a consumir resina de pino o excrementos de ungulados para sobrevivir.