La referencia más antigua de este faisán data del siglo IV a.c. Su nombre mantchuricum hace referencia a Manchuria, aunque realmente no habita allí.
Lo importante siempre es conseguir una pareja correctamente sexada, esto se consigue observando varios detalles. Los ejemplares más grandes de la misma edad suelen ser machos. Los espolones son también una forma de diferenciación. Una vez sexados, sólo hay que asegurarse que no sean consanguíneos. Para conseguir buenos resultados es necesario instalarlos en una pajarera de unos 35 metros cuadrados. La razón es clara, en una pajarera pequeña el macho se aburre y pica a la hembra. El suelo de la pajarera ha de ser de arena (en una gruesa capa), es aconsejable plantar plantar árboles o arbustos.
A mediados de Abril empieza la puesta que suele ser de 5-8 huevos (54 x 40 mm). Se incuban durante 26 días.

El paso previo a la parada nupcial consiste en alimentar a la hembra, para posteriormente bailar entorno a ella. El macho hincha sus plumas, baja la cabeza y despliega la cola.

La puesta puede llegar a alcanzar entre 4 y 17 huevos según las condiciones, aunque lo habitual son 6-9, depositados a intervalos de uno a dos días. Los pollos son nidífugos: nacen ya cubiertos de plumón y, apenas dos días después de la eclosión, abandonan el nido para seguir a sus padres en la búsqueda de alimento.