éste es uno de los más elegantes y magníficos faisanes. No es escaso en cautividad, aunque es raro de ver.
Este es el apartado más curioso ya que a los koklas les gusta tanto el alimento verde que suelen comer las hierbas hasta las raíces. Por ello es muy importante plantar pasto y otras hierbas en el suelo de sus aviarios y complementarles sus dietas con ortigas finamente picadas, puerros, lechuga, dientes de león, repollos, manzanas, etc., que ingieren con gusto.
Pueden ser alimentados con una base de pienso de alta calidad para faisanes.
En su hábitat natural el Koklas es marcadamente estacional en su alimentación: durante buena parte del año se comporta casi como vegetariano, consumiendo piñones, brotes de pino y brotes y semillas de bambú, mientras que en los meses cálidos que coinciden con la cría se vuelve mucho más insectívoro para aportar proteína a los pollos en crecimiento.